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Un sitio de reflexiones maduras, serenas y objetivas sobre la problemática de Cuba y su futuro posible. Puntos de vista sobre Literatura, Economía, Política, Sociedad, Historia y Cultura, así como sobre el exilio cubano en todo el mundo.
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martes, 10 de abril de 2007
LA IGLESIA: ¿DIÁLOGO SIN PRESIÓN?
En una entrevista con el diario El País de España, el cardenal cubano Jaime Ortega afirmó que Cuba lo que necesita es ''diálogo, no presión'' en el momento que vive actualmente.
En un Editorial de la Revista Vitral, cerrada, al parecer, por parte del nuevo obispo de Pinar del Río, Jorge Enrique Serpa, hombre de la línea del Cardenal Jaime Ortega y Alamino y al parecer simpatizante con el régimen de La Habana, también se llama a “tender puentes” y al diálogo, para salir de la complicada situación de Cuba en estos momentos.
El movimiento opositor en Cuba, nació con la Revolución Cubana y fue fusilado en pocos años. O fue al exilio o a las cárceles castristas.
Los que trataron de alzar su voz, tender puentes y dialogar con F. Castro tuvieron como respuesta el exilio, la carcel o la muerte. Fueron tres opciones sin opción.
El movimiento disidente, o sea, el movimiento de las “no personas”, el movimiento de los sin derechos, esa creciente multitud de “mercenarios al servicio del imperialismo yankee”, ha tratado de tender puentes, de abrir los causes del diálogo durante los últimos
25 años. ¿La respuesta? Las tres opciones sin opción.
De Cuba fueron expulsados cientos de religiosos y religiosas en los primeros años. La represión, principalmente contra los Testigos de Jehova y la Iglesia Católica, alcanzaron niveles de asfixia. A las UMAP fueron a parar los Testigos de Jehova y otros miles de religiosos cubanos.
Para los años ochenta – si mal no recuerdo - se creó en el Comité Central de Partido Comunista, una Oficina de Asuntos Religiosos, para dirigir la represión contra la iglesia cátolica y otros grupos religiosos, no muy afines a la ideología comunista.
En los años 80, el principal propósito de F. Castro fue oponer a los protestantes contra los católicos. Destrozar la iglesia católica. Y lo logró a través de un pastor bautista traidor, el Rev. Raúl Súarez. Claro, F. Castro lo hizo diputado y presidente del Centro Martin L. King Jr. Entró por la puerta ancha de la Nomenklatura. Se sabe de su labor comunista con sus enlaces en EE:UU del “Movimiento Pastores por la Paz”, de Lucius Walker, a quién jamás se le ha ocurrido preguntar por qué las cárceles cubanas están llenas por más de 90,000 negros y por qué hay miles de negros disidentes en el país.
En Cuba, durante los años 1959-1990, para entrar a cualquier trabajo o universidad, se le presentaba un cuestionario, en el que nunca faltaban las preguntas: ¿Es usted religioso? ¿A qué religión o grupo religioso usted pertenece? Si usted respondía afirmativamente, usted no entraba, porque “la calle es de los revolucionarios”, “los trabajos son para los revolucionarios “ y “las universidades son para los revolucionarios”.
Conocí muchos jóvenes, cuyo sueño era ingresar en la Universidad y, por ser religiosos, no se lo permitieron. Uno de ellos, se convirtió en sacerdote y fue ubicado en la diócesis de Guantánamo.
F. Castro no tocó a las religiones afrocubanas. Con ellas tenía otros planes más siniestros. Necesitaba el apoyo de los negros cubanos. Si la cosa se ponía mala para sus planes, tiraría a los Babalaos contra las otras religiones. Dividir y vencer: tal a sido la premisa esencial del Obispo en Jefe, para convertir a Cuba en un estado absolutamente ateo y destrozar el profundo sentimiento religioso que había en Cuba en los años cincuenta.
La Iglesia Católica cubana tiene que pagarlo todo en dólares americanos, constantes y sonantes: reparaciones, alimentos, libros y otras vituallas. Los Protestantes y la Santería, pueden comprar en pesos cubanos. No Problemo.
No ha permitido radio ni televisón, ni prensa religiosa, ni construcción de nuevas iglesias. Nada.
La caída de la URSS le comenzó a cerruchar el piso. Se vio perdido. Permitió la visita del Papa en enero de 1998. Juan Pablo II fue muy comedido – todo lo contrario a su papel en Polonia – Llamó a que “Cuba se abra al Mundo y que el Mundo se abra a Cuba” Solo el valeroso Obispo de Santiago de Cuba, Monseñor Pedro Meurice en su discurso de bienvenida, y frente a F. Castro, dijo:
“Deseo presentar en esta eucaristía a todos aquellos cubanos y santiagueros que no encuentran sentido a sus vidas, que no han podido optar y desarrollar un proyecto de vida por causa de un camino de despersonalización que es fruto del paternalismo.
Le presento, además, a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología, Son cubanos que al rechazar todo de una vez, sin discernir, se sienten desarraigados, rechazan lo de aquí y sobrevaloran todo lo extranjero. Algunos consideran esta como una de las causas más profundas del exilio interno y externo”
F. Castro apoyó la Teología de la Liberación en Latinoamérica – un proyecto marxista de ciertos sacerdotes, rechazado por el Vaticano – por considerarla afin, a sus planes imperiales y guerrilleros en el continente.
Su Excelencia Cardenal Jaime Ortega y Alamino: quién jamás ha tendido puentes; quién jamás ha apostado por el diálogo; quién jamás aceptará reformar su visión de Cuba, ni permitirá ni un ápice de cambios en la sociedad comunista cubana, es Fidel Castro.
La profunda e irreversible crisis de la sociedad cubana, tiene un solo responsable. Son casi medio siglo de dominio absoluto de una ideología y un poder dictatorial. Un poder unipersonal que ha violado cuantas leyes civiles y derechos existen para el ser humano.
Para este psicópata violento y asesino, no hay puentes ni terceras vías. No hay diálogos ni posiciones contestatarias. Es su total poder y Basta: o te subordinas o vas directo a las tres opciones sin opción.
El movimiento Solidaridad en Polonia, contó con el apoyo de los católicos polacos. Y ese apoyo fue una de las causas de su victoria aplastante.
Su llamado al diálogo y al entendimiento, sólo puede tener frutos a través de la mayor presión por parte de la sociedad civil de nuestro país y de su extrordinario exilio. La cúpula comunista cubana no ha entendido este mensaje nunca. Si ahora, en las postrimerías del régimen, quieren sentarse a la mesa, sería algo a considerar por el pueblo y no por sus victimarios.
Si una nueva generación de cubanos, que incluya a su disidencia y al exilio, forman el gobierno de la República de Cuba, entonces se abrirán las grandes alamedas y todos los puentes para un diálogo en paz y democracia.
La Disidencia y el Exilio abren sus puertas.
¡Bienvenido sea un diálogo con todos los cubanos!
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.
En un Editorial de la Revista Vitral, cerrada, al parecer, por parte del nuevo obispo de Pinar del Río, Jorge Enrique Serpa, hombre de la línea del Cardenal Jaime Ortega y Alamino y al parecer simpatizante con el régimen de La Habana, también se llama a “tender puentes” y al diálogo, para salir de la complicada situación de Cuba en estos momentos.
El movimiento opositor en Cuba, nació con la Revolución Cubana y fue fusilado en pocos años. O fue al exilio o a las cárceles castristas.
Los que trataron de alzar su voz, tender puentes y dialogar con F. Castro tuvieron como respuesta el exilio, la carcel o la muerte. Fueron tres opciones sin opción.
El movimiento disidente, o sea, el movimiento de las “no personas”, el movimiento de los sin derechos, esa creciente multitud de “mercenarios al servicio del imperialismo yankee”, ha tratado de tender puentes, de abrir los causes del diálogo durante los últimos
25 años. ¿La respuesta? Las tres opciones sin opción.
De Cuba fueron expulsados cientos de religiosos y religiosas en los primeros años. La represión, principalmente contra los Testigos de Jehova y la Iglesia Católica, alcanzaron niveles de asfixia. A las UMAP fueron a parar los Testigos de Jehova y otros miles de religiosos cubanos.
Para los años ochenta – si mal no recuerdo - se creó en el Comité Central de Partido Comunista, una Oficina de Asuntos Religiosos, para dirigir la represión contra la iglesia cátolica y otros grupos religiosos, no muy afines a la ideología comunista.
En los años 80, el principal propósito de F. Castro fue oponer a los protestantes contra los católicos. Destrozar la iglesia católica. Y lo logró a través de un pastor bautista traidor, el Rev. Raúl Súarez. Claro, F. Castro lo hizo diputado y presidente del Centro Martin L. King Jr. Entró por la puerta ancha de la Nomenklatura. Se sabe de su labor comunista con sus enlaces en EE:UU del “Movimiento Pastores por la Paz”, de Lucius Walker, a quién jamás se le ha ocurrido preguntar por qué las cárceles cubanas están llenas por más de 90,000 negros y por qué hay miles de negros disidentes en el país.
En Cuba, durante los años 1959-1990, para entrar a cualquier trabajo o universidad, se le presentaba un cuestionario, en el que nunca faltaban las preguntas: ¿Es usted religioso? ¿A qué religión o grupo religioso usted pertenece? Si usted respondía afirmativamente, usted no entraba, porque “la calle es de los revolucionarios”, “los trabajos son para los revolucionarios “ y “las universidades son para los revolucionarios”.
Conocí muchos jóvenes, cuyo sueño era ingresar en la Universidad y, por ser religiosos, no se lo permitieron. Uno de ellos, se convirtió en sacerdote y fue ubicado en la diócesis de Guantánamo.
F. Castro no tocó a las religiones afrocubanas. Con ellas tenía otros planes más siniestros. Necesitaba el apoyo de los negros cubanos. Si la cosa se ponía mala para sus planes, tiraría a los Babalaos contra las otras religiones. Dividir y vencer: tal a sido la premisa esencial del Obispo en Jefe, para convertir a Cuba en un estado absolutamente ateo y destrozar el profundo sentimiento religioso que había en Cuba en los años cincuenta.
La Iglesia Católica cubana tiene que pagarlo todo en dólares americanos, constantes y sonantes: reparaciones, alimentos, libros y otras vituallas. Los Protestantes y la Santería, pueden comprar en pesos cubanos. No Problemo.
No ha permitido radio ni televisón, ni prensa religiosa, ni construcción de nuevas iglesias. Nada.
La caída de la URSS le comenzó a cerruchar el piso. Se vio perdido. Permitió la visita del Papa en enero de 1998. Juan Pablo II fue muy comedido – todo lo contrario a su papel en Polonia – Llamó a que “Cuba se abra al Mundo y que el Mundo se abra a Cuba” Solo el valeroso Obispo de Santiago de Cuba, Monseñor Pedro Meurice en su discurso de bienvenida, y frente a F. Castro, dijo:
“Deseo presentar en esta eucaristía a todos aquellos cubanos y santiagueros que no encuentran sentido a sus vidas, que no han podido optar y desarrollar un proyecto de vida por causa de un camino de despersonalización que es fruto del paternalismo.
Le presento, además, a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología, Son cubanos que al rechazar todo de una vez, sin discernir, se sienten desarraigados, rechazan lo de aquí y sobrevaloran todo lo extranjero. Algunos consideran esta como una de las causas más profundas del exilio interno y externo”
F. Castro apoyó la Teología de la Liberación en Latinoamérica – un proyecto marxista de ciertos sacerdotes, rechazado por el Vaticano – por considerarla afin, a sus planes imperiales y guerrilleros en el continente.
Su Excelencia Cardenal Jaime Ortega y Alamino: quién jamás ha tendido puentes; quién jamás ha apostado por el diálogo; quién jamás aceptará reformar su visión de Cuba, ni permitirá ni un ápice de cambios en la sociedad comunista cubana, es Fidel Castro.
La profunda e irreversible crisis de la sociedad cubana, tiene un solo responsable. Son casi medio siglo de dominio absoluto de una ideología y un poder dictatorial. Un poder unipersonal que ha violado cuantas leyes civiles y derechos existen para el ser humano.
Para este psicópata violento y asesino, no hay puentes ni terceras vías. No hay diálogos ni posiciones contestatarias. Es su total poder y Basta: o te subordinas o vas directo a las tres opciones sin opción.
El movimiento Solidaridad en Polonia, contó con el apoyo de los católicos polacos. Y ese apoyo fue una de las causas de su victoria aplastante.
Su llamado al diálogo y al entendimiento, sólo puede tener frutos a través de la mayor presión por parte de la sociedad civil de nuestro país y de su extrordinario exilio. La cúpula comunista cubana no ha entendido este mensaje nunca. Si ahora, en las postrimerías del régimen, quieren sentarse a la mesa, sería algo a considerar por el pueblo y no por sus victimarios.
Si una nueva generación de cubanos, que incluya a su disidencia y al exilio, forman el gobierno de la República de Cuba, entonces se abrirán las grandes alamedas y todos los puentes para un diálogo en paz y democracia.
La Disidencia y el Exilio abren sus puertas.
¡Bienvenido sea un diálogo con todos los cubanos!
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.
lunes, 9 de abril de 2007
LA POLÍTICA DE CANADÁ HACIA CUBA
He abordado el tema de las relaciones de Canadá y Cuba en numerosas ocasiones. No solo en la prensa escrita, sino también en las oportunidades que me ha dado el Gobierno de Canadá para hacerlo. Me he entrevistado con numerosas personalidades del gobierno en este país, exponiendo la visión de los cubanos sobre esas relaciones. He participadp en las Consultas Anuales del Ministerio de Relaciones Exteriones sobre la situación de los Derechos Humanos en el Mundo, presentando el caso de Cuba.
El 5 de abril de 2005, fui invitado a participar en el debate sobre Cuba en el Comité de Relaciones Internacionales del Parlamento Canadiense. Allí dije:
“Up to now, the policy of the Canadian government has been that of constructive engagement, designed to help solve some of the problems Cuba has had. In 1994 Mr. Chrétien presented his policy in Cuba. What they wanted, or what he wanted, was to help solve some of the human rights issues in the country.
Since then, the Liberal government in Canada has tried to help; however, the actions have been denied. I think the intention was there. They wanted to help, but the efforts failed, given Castro's obstinate blocking of help from any governmental or international association. Castro and the whole regime denied entrance to Christine Chanet, the Special Commissioner for the UN High Commission for Human Rights. Before her, others were denied entry as well. During the last five years they have denied her access along with the International Red Cross, Human Rights Watch, and Amnesty International. They will never be allowed to enter the country.
I think the Canadian government is limited in its policy. The Canadian policy right now has been a complete failure in regard to human rights and political issues. It's good in the economic sense; given the fact that Canada's the second country in investments in Cuba, and it was the second trade partner for Cuba as well”
Creo también ahora, que la política del “Constructive Engagement” ha sido un fracaso desde el punto de vista político y de Derechos Humanos, aunque ha sido un éxito para el Gobierno de Cuba y los empresarios y trabajadores de Canadá. No puedo decir que ha sido un éxito para los trabajadores y el pueblo de Cuba, que no ven los frutos de esas relaciones.
El affair Cuba en Canadá es un asunto particularmente sensible, tanto para la sociedad canadiense como para el Gobierno y sus Partidos Políticos. Son muchas las razones nacionales, económicas y políticas que explican el comportamiento de esta política hacia Cuba. Pero ellas no son objeto de estas líneas.
Desde que dije que Canadá era el segundo en el comercio e inversiones con Cuba, las cosas han cambiado. Ahora, China, Venezuela y España ocupan los primeros lugares. Canadá tiene un primer plano, en el envío de turistas, pero ha caído en el comercio, aunque mantiene una fuerte presencia en las inversiones y continúa su avance en diversas esferas de la economía cubana.
El incremento de las ventas de alimentos de Estados Unidos a Cuba y la posible presencia de empresas estadounidenses en los sectores económicos de la isla, tienen procupados a muchos en este país. Canadá teme perder sus excelentes ventajas en Cuba, dada la cercanía de EE:UU a las costas cubanas y la agresividad comercial e inversionista de las corporaciones de aquel país.
La elección del Sr. Stephen Harper, del Partido Conservador – alejado del poder por mas de 12 años por el Partido Liberal – creó expectativas entre los cubanos y canadienses que apoyan nuestra causa, sobre un cambio en esa política.
Sin embargo, nada ha ocurrido. Y tengo muy bajas expectativas de que se produzcan esos cambios.
El Partido Conservador tiene un Gobierno minoritario y cualquier moción de cambio en esa política, puede traer alianzas de los Liberales, el Partido Nuevo Democrático y el Partido de Quebec, todos de izquierda, para derrocar al Partido Conservador.
Sé que, en la estrategia del Gobierno Conservador pesan, en la actualidad, varios elementos muy importantes, a la hora de planear un cambio con respecto a la isla.
En primer lugar, la situación de incertidumbre con la salida de F. Castro del poder y su traspaso a Raúl Castro. Si Canadá apuesta por Raúl, creyéndolo un reformista, capaz de abrirse al mundo, entonces sus intereses en Cuba estarían a salvo y Canadá podría jugar un papel de puente entre las relaciones USA-Cuba, sin interferir en la rápida expasión de los intereses económicos, comerciales y de inversión de Canadá. This is a Real Politik.
Otro aspecto importante en la balanza, son los enormes descubrimientos de petróleo y gas en las costas de Cuba, donde las canadienses Sherrit International y Pebercan, tienen una fuerte posición y cuya explotación inyectaría cientos de millones de dólares a la economía de este país en un corto plazo.
En la mirilla están también las próximas elecciones en Canadá, donde el Partido Conservador piensa ganar una mayoría, para crear un gobierno sin las manos atadas como ahora. Si esto ocurre, quizá se pudieran esperar algunos cambios hacía Cuba. Pero… hay un último factor en esa evaluación estratégica, que puede impedir esos cambios.
Me refiero al proceso electoral en EE:UU. Si – como se espera – los Demócratas ganan esas elecciones, se producirán inesperados cambios de la política estadounidense hacia Cuba. Hay, en este momento, una extrema presión en el Congreso, para que las empresas norteamericanas no se queden fuera del pastel, que representa el petróleo y la apertura al hambriento mercado cubano para la venta de miles millones de dólares en alimentos, manufacturas, y otras mercancías del poderoso mercado americano. Canadá no quiere quedarse fuera de esa piñata.
Soy Cubano-canadiense. Quiero a Canadá como mi segunda patria. Aquí he sido, por primera vez en mi vida, un ciudadano con derechos y libertades. Tengo la profunda esperanza de que Canada juegue un relevante papel en el futuro democrático de Cuba.
Esa esperanza no sólo responde a mi condición de ciudadano de este país, sino a la perentoria necesidad del equilibrio de Cuba en su comercio, su economía y sus inversiones, con países que constituyan un contrapeso a la cercanía y potencia de EE:UU. No quiero a otro F. Castro para mi nieto o mis bisnietos en los próximos cien años.
Es por eso que – a diferencia del exilio cubano, radical y duro, en Estados Unidos u otros países – aplaudo la futura presencia de Canadá, España, Italia, China, India, Brasi, México junto a los EE:UU y otros países y, principalmente, junto a los cubanos, dueños exclusivos del futuro de nuestro país.
Las declaraciones de los congresistas cubano-americanos, que amenazan constantemente a Canadá, a España y a otros países, le hacen muy poco favor a la posibilidad de cambios, sobre todo, en Canadá. Al contrario, puede fortalecer la creencia en el Gobierno canadiense, que no tiene futuro en Cuba. No creo que estas desafortunadas declaraciones, representen a la mayoría de los cubanos en el exilio.
Para mí, la presencia de esos países, es una fuerte garantía para el balance de nuestro futuro.
Debo recordarles a ellos, que si hay un país en el mundo sustentando en la Real Politik, ese país es Estados Unidos de América. Como dijo un personaje norteamericano, “El negocio de Estados Unidos, es hacer negocios” y, ese es un principio básico de las relaciones exteriores de ese país. Otros también lo tienen. Y no hay nada que cambie esta realidad. Ni las amenazas.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá
He abordado el tema de las relaciones de Canadá y Cuba en numerosas ocasiones. No solo en la prensa escrita, sino también en las oportunidades que me ha dado el Gobierno de Canadá para hacerlo. Me he entrevistado con numerosas personalidades del gobierno en este país, exponiendo la visión de los cubanos sobre esas relaciones. He participadp en las Consultas Anuales del Ministerio de Relaciones Exteriones sobre la situación de los Derechos Humanos en el Mundo, presentando el caso de Cuba.
El 5 de abril de 2005, fui invitado a participar en el debate sobre Cuba en el Comité de Relaciones Internacionales del Parlamento Canadiense. Allí dije:
“Up to now, the policy of the Canadian government has been that of constructive engagement, designed to help solve some of the problems Cuba has had. In 1994 Mr. Chrétien presented his policy in Cuba. What they wanted, or what he wanted, was to help solve some of the human rights issues in the country.
Since then, the Liberal government in Canada has tried to help; however, the actions have been denied. I think the intention was there. They wanted to help, but the efforts failed, given Castro's obstinate blocking of help from any governmental or international association. Castro and the whole regime denied entrance to Christine Chanet, the Special Commissioner for the UN High Commission for Human Rights. Before her, others were denied entry as well. During the last five years they have denied her access along with the International Red Cross, Human Rights Watch, and Amnesty International. They will never be allowed to enter the country.
I think the Canadian government is limited in its policy. The Canadian policy right now has been a complete failure in regard to human rights and political issues. It's good in the economic sense; given the fact that Canada's the second country in investments in Cuba, and it was the second trade partner for Cuba as well”
Creo también ahora, que la política del “Constructive Engagement” ha sido un fracaso desde el punto de vista político y de Derechos Humanos, aunque ha sido un éxito para el Gobierno de Cuba y los empresarios y trabajadores de Canadá. No puedo decir que ha sido un éxito para los trabajadores y el pueblo de Cuba, que no ven los frutos de esas relaciones.
El affair Cuba en Canadá es un asunto particularmente sensible, tanto para la sociedad canadiense como para el Gobierno y sus Partidos Políticos. Son muchas las razones nacionales, económicas y políticas que explican el comportamiento de esta política hacia Cuba. Pero ellas no son objeto de estas líneas.
Desde que dije que Canadá era el segundo en el comercio e inversiones con Cuba, las cosas han cambiado. Ahora, China, Venezuela y España ocupan los primeros lugares. Canadá tiene un primer plano, en el envío de turistas, pero ha caído en el comercio, aunque mantiene una fuerte presencia en las inversiones y continúa su avance en diversas esferas de la economía cubana.
El incremento de las ventas de alimentos de Estados Unidos a Cuba y la posible presencia de empresas estadounidenses en los sectores económicos de la isla, tienen procupados a muchos en este país. Canadá teme perder sus excelentes ventajas en Cuba, dada la cercanía de EE:UU a las costas cubanas y la agresividad comercial e inversionista de las corporaciones de aquel país.
La elección del Sr. Stephen Harper, del Partido Conservador – alejado del poder por mas de 12 años por el Partido Liberal – creó expectativas entre los cubanos y canadienses que apoyan nuestra causa, sobre un cambio en esa política.
Sin embargo, nada ha ocurrido. Y tengo muy bajas expectativas de que se produzcan esos cambios.
El Partido Conservador tiene un Gobierno minoritario y cualquier moción de cambio en esa política, puede traer alianzas de los Liberales, el Partido Nuevo Democrático y el Partido de Quebec, todos de izquierda, para derrocar al Partido Conservador.
Sé que, en la estrategia del Gobierno Conservador pesan, en la actualidad, varios elementos muy importantes, a la hora de planear un cambio con respecto a la isla.
En primer lugar, la situación de incertidumbre con la salida de F. Castro del poder y su traspaso a Raúl Castro. Si Canadá apuesta por Raúl, creyéndolo un reformista, capaz de abrirse al mundo, entonces sus intereses en Cuba estarían a salvo y Canadá podría jugar un papel de puente entre las relaciones USA-Cuba, sin interferir en la rápida expasión de los intereses económicos, comerciales y de inversión de Canadá. This is a Real Politik.
Otro aspecto importante en la balanza, son los enormes descubrimientos de petróleo y gas en las costas de Cuba, donde las canadienses Sherrit International y Pebercan, tienen una fuerte posición y cuya explotación inyectaría cientos de millones de dólares a la economía de este país en un corto plazo.
En la mirilla están también las próximas elecciones en Canadá, donde el Partido Conservador piensa ganar una mayoría, para crear un gobierno sin las manos atadas como ahora. Si esto ocurre, quizá se pudieran esperar algunos cambios hacía Cuba. Pero… hay un último factor en esa evaluación estratégica, que puede impedir esos cambios.
Me refiero al proceso electoral en EE:UU. Si – como se espera – los Demócratas ganan esas elecciones, se producirán inesperados cambios de la política estadounidense hacia Cuba. Hay, en este momento, una extrema presión en el Congreso, para que las empresas norteamericanas no se queden fuera del pastel, que representa el petróleo y la apertura al hambriento mercado cubano para la venta de miles millones de dólares en alimentos, manufacturas, y otras mercancías del poderoso mercado americano. Canadá no quiere quedarse fuera de esa piñata.
Soy Cubano-canadiense. Quiero a Canadá como mi segunda patria. Aquí he sido, por primera vez en mi vida, un ciudadano con derechos y libertades. Tengo la profunda esperanza de que Canada juegue un relevante papel en el futuro democrático de Cuba.
Esa esperanza no sólo responde a mi condición de ciudadano de este país, sino a la perentoria necesidad del equilibrio de Cuba en su comercio, su economía y sus inversiones, con países que constituyan un contrapeso a la cercanía y potencia de EE:UU. No quiero a otro F. Castro para mi nieto o mis bisnietos en los próximos cien años.
Es por eso que – a diferencia del exilio cubano, radical y duro, en Estados Unidos u otros países – aplaudo la futura presencia de Canadá, España, Italia, China, India, Brasi, México junto a los EE:UU y otros países y, principalmente, junto a los cubanos, dueños exclusivos del futuro de nuestro país.
Las declaraciones de los congresistas cubano-americanos, que amenazan constantemente a Canadá, a España y a otros países, le hacen muy poco favor a la posibilidad de cambios, sobre todo, en Canadá. Al contrario, puede fortalecer la creencia en el Gobierno canadiense, que no tiene futuro en Cuba. No creo que estas desafortunadas declaraciones, representen a la mayoría de los cubanos en el exilio.
Para mí, la presencia de esos países, es una fuerte garantía para el balance de nuestro futuro.
Debo recordarles a ellos, que si hay un país en el mundo sustentando en la Real Politik, ese país es Estados Unidos de América. Como dijo un personaje norteamericano, “El negocio de Estados Unidos, es hacer negocios” y, ese es un principio básico de las relaciones exteriores de ese país. Otros también lo tienen. Y no hay nada que cambie esta realidad. Ni las amenazas.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá
domingo, 8 de abril de 2007
LA PROPIEDAD: ¿BAJARSE DEL TIGRE?
Tengo un querido amigo argentino, David, que me hace autor de una frase que no recordaba: "Fidel Castro se montó en un tigre y, no sabe como bajarse". Quizá sea mía o quizá de David, un perspicaz e inteligente analista de Cuba. (los argentinos que me lean en la tierra de Gardel dirán "!Decir que es inteligente es es una redundancia, che!")
Lo cierto es que la frase retrata la situación de F. Castro desde 1959 hasta ahora. No es posible liderear a un pueblo para lograr el paraíso y, en vez de ello, llevarlo a las galeras del infierno, sin consecuencias.
En otros artículos míos, he abordado el tema de la propiedad estatal en Cuba. Comencé este estudio en los años setenta y lo resumí en un trabajo de 1988, inédito y clándestino, que se llama :"Las treinta paradojas del Castrismo" y que pude sacar del país, vía España.
En la Introducción de ese trabajo, puse esta cita:
“El gobernante que intentare dirigir a los particulares respecto de la forma de emplear sus respectivos capitales, tomaría a su cargo una empresa imposible y se arrogaría una autoridad que no puede confiarse prudentemente ni a una sóla persona, ni a un senado o consejo, y nunca sería más peligroso ese empeño que en manos de una persona lo suficientemente presuntuosa e insensata como para considerarse capáz de realizar tal cometido”
“La Riqueza de las Naciones” Pag 402.
Adam Smith (1776)
Ayer, se publicó en BBCMundo un reporte de su corresponsal en La Habana, que dice:
"El Gobierno cubano, encabezado de forma temporal por el General Raúl Castro, ordenó una investigación científica sobre el tema de la propiedad con el fin de lograr "la eficiencia económica y evitar la corrupción".
"Economistas, filósofos, antropólogos y otros especialistas se dieron cita en el Centro de Estudios de la Economía y Planificación", informó el periódico Juventud Rebelde aclarando que ya hay trabajos realizados sobre el tema que servirán de punto de partida.
Jesús García, investigador del Instituto de Filosofía, explicó que "este encuentro puede catalogarse de inédito. No recuerdo antes que se unieran tantos investigadores de distintas especialidades para analizar con profundidad el tema de la propiedad en Cuba".
Realmente este punto fue hasta ahora casi incuestionable, la propiedad estatal sobre la absoluta mayoría de los medios de producción era un precepto, casi un principio heredado del estalinismo económico soviético"
No sé cuántos economistas,filósofos y otros especialistas vieron destrozada sus vidas, por tener la audacia y la valentía suficiente para alertar, hace muchos años, sobre las graves insuficiencias de la propiedad estatal en Cuba. No sé cuántos, como yo, fuimos expulsados de los Departamento de Economía Política de las Universidades y tuvimos que tomar el camino del exilio.
La insensatez, la presuntuosa arrogancia, el dogmátismo talibán y el terror de los comunistas, a cambiar su concepción sobre la propiedad "social" fue la causa esencial de la caída estrepitosa del comunismo en todo el mundo. Sólo la sabiduría china, comprendió desde 1978, que había que hacer cambios fundamentales. Y tuvieron el valor para comenzar por la agricultura. En pocos años, China comenzó a exportar arroz y otras decenas de productos agrícolas. Hace unas dos semanas, China le dio luz verde a la propiedad privada y, el Dragón confusiano está invadiendo al mundo, con un empuje inaguantable. El mismo camino fue tomado por Vietnam.
Para los regímenes totalitarios comunistas, la base del poder absoluto es la propiedad estatal. Es parte – como he explicado en "La Utopía Siniestra: Las Piezas del Poder Total" (Ver http://cayocanasisland.blogspot.com – del control absoluto sobre la sociedad y, el fundamento monolítico de la más aberrante impunidad del poder contra los ciudadanos. En toda la Europa socialista del Este se cometieron abominables crímenes contra el pueblo que debían proteger, pero Cuba y Corea del Norte son las joyas cavernícolas de esta historía, aún desconocida, pero que poco a poco está saliendo a la palestra pública.
Un insensato, arrogante e ignorante F. Castro, junto a otro arrogante y atorrante argentino – que no tiene absolutamente nada que ver con mi amigo David – y un miembro de la KGB soviética, en los tabernáculos sangrientos de La Cabaña, decidieron fríamente, el fin de la propiedad privada en Cuba.
El desconocimiento del mecanismo de funcionamiento de las leyes económicas; el desprecio a los mecanismos del mercado y a las categorías económicas consubstanciales a ella, ha llevado al país a la actual catástrofe. Arrogantes e ignorantes como son, se olvidaron que las leyes económicas, como las leyes naturales, no perdonan
He explicado también las absurdas y contínuas mutaciones de las propiedades de F. Castro y los desastrosos y caóticos resultados de estas transformaciones, para el manejo de lo realmente inmanejable.
El caos guerrillero en la dirección económica produjo un indescriptible caos estadístico, económico, financiero, productivo y social, que han puesto a nuestro país de rodillas frente a las enormes pretensiones de las grandes potencias.
Estamos en una absoluta vulnerabilidad económica, financiera, alimenticia y social. El colapso de la vida de cada cubano.
Y ahora, despues de casi medio siglo, los demiurgos del Apocalipsis, en un brote de delirium tremens, quieren "investigar" los nuevos caminos de la propiedad.
Me viene a la memoria, aquel largo y vacío discurso del incompetente Capataz de la Isla, en el III Congreso del Partido, celebrado en 1986, en Santiago de Cuba, donde lo más importante y nuevo que dijo fue "!Nos hace falta tiempo…nos hace falta tiempo!"
Pero, ya es muy tarde para bajarse del lomo del tigre, so pena de que el tigre se los coma.
El pueblo de Cuba, ese heróico tigre, está al dar sus primeros zarpazos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del Partido Socialdemócrata
de Cuba en Canadá
Lo cierto es que la frase retrata la situación de F. Castro desde 1959 hasta ahora. No es posible liderear a un pueblo para lograr el paraíso y, en vez de ello, llevarlo a las galeras del infierno, sin consecuencias.
En otros artículos míos, he abordado el tema de la propiedad estatal en Cuba. Comencé este estudio en los años setenta y lo resumí en un trabajo de 1988, inédito y clándestino, que se llama :"Las treinta paradojas del Castrismo" y que pude sacar del país, vía España.
En la Introducción de ese trabajo, puse esta cita:
“El gobernante que intentare dirigir a los particulares respecto de la forma de emplear sus respectivos capitales, tomaría a su cargo una empresa imposible y se arrogaría una autoridad que no puede confiarse prudentemente ni a una sóla persona, ni a un senado o consejo, y nunca sería más peligroso ese empeño que en manos de una persona lo suficientemente presuntuosa e insensata como para considerarse capáz de realizar tal cometido”
“La Riqueza de las Naciones” Pag 402.
Adam Smith (1776)
Ayer, se publicó en BBCMundo un reporte de su corresponsal en La Habana, que dice:
"El Gobierno cubano, encabezado de forma temporal por el General Raúl Castro, ordenó una investigación científica sobre el tema de la propiedad con el fin de lograr "la eficiencia económica y evitar la corrupción".
"Economistas, filósofos, antropólogos y otros especialistas se dieron cita en el Centro de Estudios de la Economía y Planificación", informó el periódico Juventud Rebelde aclarando que ya hay trabajos realizados sobre el tema que servirán de punto de partida.
Jesús García, investigador del Instituto de Filosofía, explicó que "este encuentro puede catalogarse de inédito. No recuerdo antes que se unieran tantos investigadores de distintas especialidades para analizar con profundidad el tema de la propiedad en Cuba".
Realmente este punto fue hasta ahora casi incuestionable, la propiedad estatal sobre la absoluta mayoría de los medios de producción era un precepto, casi un principio heredado del estalinismo económico soviético"
No sé cuántos economistas,filósofos y otros especialistas vieron destrozada sus vidas, por tener la audacia y la valentía suficiente para alertar, hace muchos años, sobre las graves insuficiencias de la propiedad estatal en Cuba. No sé cuántos, como yo, fuimos expulsados de los Departamento de Economía Política de las Universidades y tuvimos que tomar el camino del exilio.
La insensatez, la presuntuosa arrogancia, el dogmátismo talibán y el terror de los comunistas, a cambiar su concepción sobre la propiedad "social" fue la causa esencial de la caída estrepitosa del comunismo en todo el mundo. Sólo la sabiduría china, comprendió desde 1978, que había que hacer cambios fundamentales. Y tuvieron el valor para comenzar por la agricultura. En pocos años, China comenzó a exportar arroz y otras decenas de productos agrícolas. Hace unas dos semanas, China le dio luz verde a la propiedad privada y, el Dragón confusiano está invadiendo al mundo, con un empuje inaguantable. El mismo camino fue tomado por Vietnam.
Para los regímenes totalitarios comunistas, la base del poder absoluto es la propiedad estatal. Es parte – como he explicado en "La Utopía Siniestra: Las Piezas del Poder Total" (Ver http://cayocanasisland.blogspot.com – del control absoluto sobre la sociedad y, el fundamento monolítico de la más aberrante impunidad del poder contra los ciudadanos. En toda la Europa socialista del Este se cometieron abominables crímenes contra el pueblo que debían proteger, pero Cuba y Corea del Norte son las joyas cavernícolas de esta historía, aún desconocida, pero que poco a poco está saliendo a la palestra pública.
Un insensato, arrogante e ignorante F. Castro, junto a otro arrogante y atorrante argentino – que no tiene absolutamente nada que ver con mi amigo David – y un miembro de la KGB soviética, en los tabernáculos sangrientos de La Cabaña, decidieron fríamente, el fin de la propiedad privada en Cuba.
El desconocimiento del mecanismo de funcionamiento de las leyes económicas; el desprecio a los mecanismos del mercado y a las categorías económicas consubstanciales a ella, ha llevado al país a la actual catástrofe. Arrogantes e ignorantes como son, se olvidaron que las leyes económicas, como las leyes naturales, no perdonan
He explicado también las absurdas y contínuas mutaciones de las propiedades de F. Castro y los desastrosos y caóticos resultados de estas transformaciones, para el manejo de lo realmente inmanejable.
El caos guerrillero en la dirección económica produjo un indescriptible caos estadístico, económico, financiero, productivo y social, que han puesto a nuestro país de rodillas frente a las enormes pretensiones de las grandes potencias.
Estamos en una absoluta vulnerabilidad económica, financiera, alimenticia y social. El colapso de la vida de cada cubano.
Y ahora, despues de casi medio siglo, los demiurgos del Apocalipsis, en un brote de delirium tremens, quieren "investigar" los nuevos caminos de la propiedad.
Me viene a la memoria, aquel largo y vacío discurso del incompetente Capataz de la Isla, en el III Congreso del Partido, celebrado en 1986, en Santiago de Cuba, donde lo más importante y nuevo que dijo fue "!Nos hace falta tiempo…nos hace falta tiempo!"
Pero, ya es muy tarde para bajarse del lomo del tigre, so pena de que el tigre se los coma.
El pueblo de Cuba, ese heróico tigre, está al dar sus primeros zarpazos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del Partido Socialdemócrata
de Cuba en Canadá
viernes, 6 de abril de 2007
EL ÚNICO CAMINO DE LA OPOSICIÓN: LA UNIDAD
EL ÚNICO CAMINO DE LA OPOSICIÓN: LA UNIDAD
La nación cubana está en el momento más crítico de los últimos cincuenta años. Destrozada, aterrorizada, reprimida y burlada, por el régimen terrorista más implacable que ha tenido en sus más de 500 años de existencia, Cuba se encuentra sola. Absolutamente sola.
La visita del Ministro de Relaciones Exteriores de España ha mostrado el desprecio de los socialistas y progres españoles, por la Patria de José Marti.
Junto a España, están otros países europeos, como Italia, para quienes, son más importantes los intereses económicos y financieros, que los principios morales sobre los que se levantan las bases éticas y humanistas de la democracia occidental. Está también Canadá, para cuyos partidos políticos, el tema de Cuba es tabú, desde el principio mismo del repugnante régimen castrista. El silencio y el bajo perfil de Canadá - a pesar de sus cacareados "valores canadienses" – ante los crímenes, salvajadas y atropellos de la tiranía comunista cubana, también nos muestra, que la Sherrit International Corporation, es el verdadero Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá y la verdadera cara del "Constructive Engagement" de la política canadiense para con Cuba.
La Unión Europea, sometida a los dictados de la España radical, se mantendrá en su política de tira y encoge.
De los Estados Unidos, salvo el apoyo a los que huyen, tampoco podemos esperar nada. La Creación de una Comisión para la Transición en Cuba y sus fondos monetarios de apoyo, sólo pueden afectar y manchar los fundamentos heróicos de la oposición cubana
Sabemos que, detrás de cualquier política de EE:UU, sean Republicanos o Demócratas, se mueven los poderosos intereses de las grandes y voraces corporaciones norteamericas, con las fauces abiertas para el petróleo, el gas, las minas y todo el entramado económico de la isla.
Ni las atenuadas quejas de la ONU y la OEA –cuyo Secretario General quiere conversar con el abominable tirano – ni la llamada comunidad internacional, podrán cambiar nada en Cuba. Nada.
Simplemente estamos solos. Y solo y sin fondos comenzó Martí su larga lucha contra el dominio español, que parecía imbatible. Y sin embargo, cayó.
No son las fuerzas internacionales las que tienen la palabra.
Es el pueblo de Cuba y su gloriosa y heróica Oposición, la que tiene la palabra y la acción, para derrocar esta criminal dictadura.
Pero… ¿se podrá lograr derrocar a esta feroz tiranía, con una disidencia y un exilio fragmentado en cientos de organizaciones, incapaces de ponerse de acuerdo en un Programa Mínimo y una estrategia principal?.
La respuesta es no. No se podrá lograr el sueño de nuestro pueblo.
Y este momento crítico, como nunca antes, nos da la posibilidad de crear una Coalición Mambisa de la Oposición, unida con el solo proposito de derrocar la dictadura. Unidad de fuerzas, Unidad de objetivos, Unidad de estrategia, Unidad de Programa.
Sé con absoluta certeza, que es una tarea de gigantes. Pero sé también que ese es el terror de la dictadura. Harán lo imposible por lograr detener la unidad de la Oposición adentro y afuera. Y adentro y afuera, utilizarán sus feroces esbirros, infiltrados en la disidencia y en el exilio, para destrozar toda unidad de los cubanos.
Como escribí en mis artículo "¿Qué hay detrás de las armas?" , la dictadura tiene terror a un levantamiento de la población, y sabe además, que hoy por hoy, existen fisuras, divisiones y enormes intereses en el Partido gobernante y dentro de los mandos militares, sobre el camino de los cambios necesarios en el país.
Hay desunión y resquebrajamiento detrás de la fachada de ese aparente monolito. No estamos, ni estaremos nunca en 1959.
Por eso, este es nuestro momento.
Si queremos la solidaridad internacional, si queremos ser respetados, si queremos ser una fuerza con la cual hay que contar, debemos lograr la unidad total en la oposición interna y en el exilio.
Coalición Mambisa de la Oposición en la isla y en el exilio, estemos donde estemos, bajo un programa mínimo y una estrategia común.
Si un Gobierno cubano –sin los Castro – emerge en Cuba, tendrá que contar con una poderosa coalición de fuerzas pacíficas y democráticas, dispuestas a negociar el posible futuro de nuestra querida nación.
Si los Castro quieren hacer una sucesión monárquica, tendrán enfrente un poderoso conglomerado humano, dispuesto a defender los derechos y las libertades que nos corresponden como pueblo y como seres humanos. La India de Gandhi lo logró. La nación negra de Martin L. King lo logró. La Polonia de Walesa lo logró. Nosotros lo lograremos.
La Mambisada heróica que nos lego un país libre y soberano, nos lo reclama desde sus tumbas adoloridas. La dictadura está temblando de miedo.
Este es nuestro momento. No lo dejemos pasar.
Un abrazo a todos mis hermanos, estén donde estén.
Asdrúbal Caner Camejo
La nación cubana está en el momento más crítico de los últimos cincuenta años. Destrozada, aterrorizada, reprimida y burlada, por el régimen terrorista más implacable que ha tenido en sus más de 500 años de existencia, Cuba se encuentra sola. Absolutamente sola.
La visita del Ministro de Relaciones Exteriores de España ha mostrado el desprecio de los socialistas y progres españoles, por la Patria de José Marti.
Junto a España, están otros países europeos, como Italia, para quienes, son más importantes los intereses económicos y financieros, que los principios morales sobre los que se levantan las bases éticas y humanistas de la democracia occidental. Está también Canadá, para cuyos partidos políticos, el tema de Cuba es tabú, desde el principio mismo del repugnante régimen castrista. El silencio y el bajo perfil de Canadá - a pesar de sus cacareados "valores canadienses" – ante los crímenes, salvajadas y atropellos de la tiranía comunista cubana, también nos muestra, que la Sherrit International Corporation, es el verdadero Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá y la verdadera cara del "Constructive Engagement" de la política canadiense para con Cuba.
La Unión Europea, sometida a los dictados de la España radical, se mantendrá en su política de tira y encoge.
De los Estados Unidos, salvo el apoyo a los que huyen, tampoco podemos esperar nada. La Creación de una Comisión para la Transición en Cuba y sus fondos monetarios de apoyo, sólo pueden afectar y manchar los fundamentos heróicos de la oposición cubana
Sabemos que, detrás de cualquier política de EE:UU, sean Republicanos o Demócratas, se mueven los poderosos intereses de las grandes y voraces corporaciones norteamericas, con las fauces abiertas para el petróleo, el gas, las minas y todo el entramado económico de la isla.
Ni las atenuadas quejas de la ONU y la OEA –cuyo Secretario General quiere conversar con el abominable tirano – ni la llamada comunidad internacional, podrán cambiar nada en Cuba. Nada.
Simplemente estamos solos. Y solo y sin fondos comenzó Martí su larga lucha contra el dominio español, que parecía imbatible. Y sin embargo, cayó.
No son las fuerzas internacionales las que tienen la palabra.
Es el pueblo de Cuba y su gloriosa y heróica Oposición, la que tiene la palabra y la acción, para derrocar esta criminal dictadura.
Pero… ¿se podrá lograr derrocar a esta feroz tiranía, con una disidencia y un exilio fragmentado en cientos de organizaciones, incapaces de ponerse de acuerdo en un Programa Mínimo y una estrategia principal?.
La respuesta es no. No se podrá lograr el sueño de nuestro pueblo.
Y este momento crítico, como nunca antes, nos da la posibilidad de crear una Coalición Mambisa de la Oposición, unida con el solo proposito de derrocar la dictadura. Unidad de fuerzas, Unidad de objetivos, Unidad de estrategia, Unidad de Programa.
Sé con absoluta certeza, que es una tarea de gigantes. Pero sé también que ese es el terror de la dictadura. Harán lo imposible por lograr detener la unidad de la Oposición adentro y afuera. Y adentro y afuera, utilizarán sus feroces esbirros, infiltrados en la disidencia y en el exilio, para destrozar toda unidad de los cubanos.
Como escribí en mis artículo "¿Qué hay detrás de las armas?" , la dictadura tiene terror a un levantamiento de la población, y sabe además, que hoy por hoy, existen fisuras, divisiones y enormes intereses en el Partido gobernante y dentro de los mandos militares, sobre el camino de los cambios necesarios en el país.
Hay desunión y resquebrajamiento detrás de la fachada de ese aparente monolito. No estamos, ni estaremos nunca en 1959.
Por eso, este es nuestro momento.
Si queremos la solidaridad internacional, si queremos ser respetados, si queremos ser una fuerza con la cual hay que contar, debemos lograr la unidad total en la oposición interna y en el exilio.
Coalición Mambisa de la Oposición en la isla y en el exilio, estemos donde estemos, bajo un programa mínimo y una estrategia común.
Si un Gobierno cubano –sin los Castro – emerge en Cuba, tendrá que contar con una poderosa coalición de fuerzas pacíficas y democráticas, dispuestas a negociar el posible futuro de nuestra querida nación.
Si los Castro quieren hacer una sucesión monárquica, tendrán enfrente un poderoso conglomerado humano, dispuesto a defender los derechos y las libertades que nos corresponden como pueblo y como seres humanos. La India de Gandhi lo logró. La nación negra de Martin L. King lo logró. La Polonia de Walesa lo logró. Nosotros lo lograremos.
La Mambisada heróica que nos lego un país libre y soberano, nos lo reclama desde sus tumbas adoloridas. La dictadura está temblando de miedo.
Este es nuestro momento. No lo dejemos pasar.
Un abrazo a todos mis hermanos, estén donde estén.
Asdrúbal Caner Camejo
miércoles, 4 de abril de 2007
NUESTRA INTELIGENCIA DESPIERTA Y ESPERANZADA
En mi comentario de ayer, planteaba la posibilidad de enfrentamientos internos, entre mandos de las FAR y el MININT ante eventos violentos por parte de la población cubana. También señalaba el escenario hipotético de una guerra civil y la intervención de la ONU, OEA y quizá los EE:UU.
La posibilidad de una guerra civil entre cubanos sería un acontecimiento trágico y sangriento, que traería sólo más dolor y destrucción para la sociedad cubana. Abriría heridas incapaces de borrarse durante los próximos cien años. Todavía los cubanos llevamos el fardo de la derrota de 1898 y, aún ese capítulo no se ha cerrado en nuestras vidas. El humillante Tratado de París, necesita su justicia histórica, que sirva de base para una salida nacional y honorable, a la grave crisis que atraviesa el país.
Me parecen por ello, irresponsables los llamamientos a "una salida horrorosa, a un horror sin fin"
Estamos en una encrucijada histórica y en un momento crucial de la sociedad cubana.
Por eso me planteo las siguientes situaciones y las respuestas que la disidencia y el exilio pudieran aceptar:
1.- ¿Sería posible aceptar una sucesión monárquica, con Raúl Castro a la cabeza de un Gobierno,
que no muestra intenciones de cambios y mantiene una aberrante represión contra la
oposición, llamándola - como hizo ayer Pérez Roque, al lado del Sr. Moratinos - mercenarios
y apátridas pagados por EE:UU?
2.- ¿Sería posible aceptar un Golpe de Estado de los militares, a espaldas de la oposición pacífica
y democrática, en caso de la muerte de los dos Castros?
3.- ¿Debería la oposición cubana, apoyar una sublevación violenta del pueblo cubano, cansado
y hastiado de tantas mentiras y privaciones materiales de todo tipo?
4.-Podría la oposición aceptar a Raúl Castro, si este acepta conversar con el movimiento
disidente y comenzar reformas económicas y políticas, en el plazo más breve posible?
5.- ¿Se uniría la disidencia cubana a un movimiento militar, que la tenga en consideración, para
la formación de un gobierno democrático?
Frente a estas interrogantes, que podrían definir el futuro de nuestro país, la disidencia debe estar preparada para tomar partido por una u otra variante.
Para mí, las dos primeras hipótesis están fuera de cualquier posibilidad de apoyo. Sería la continuación de una dictadura, que ya dura 48 años. Sería una traición al pueblo de Cuba, que ha tenido una enorme paciencia, para no provocar un levantamiento, que bañe de sangre al país.
Las cuarta y quinta preguntas tendrían respuestas positivas, siempre y cuando tenga en cuenta
el programa de una Coalición Unificada de la disidencia democrática, que desde el principio, planteé elecciones democráticas, libertad de los presos políticos, el despliegue de las libertades civiles y políticas, el respeto a los derechos humanos, rápidas reformas económicas, solución a las decenas de miles de reclamaciones sobre abusos a los derechos humanos y a los diversos tipos de reclamaciones de compensación económicas de todos los cubanos, dentro y fuera del país y la formación de una Comisión Constitucional, que pueda elaborar una Nueva Constitución para la República de Cuba, en un plazo razonable y otras demandas.
La pregunta tercera es un verdadero reto a la inteligencia de la sociedad cubana y a la disidencia opositora dentro y fuera del país. Desde su fundación, el movimiento disidente en Cuba, abrazó las ideas de Gandhi y de Martin L. King: ofrecer una resistencia pacífica a los abusos y la falta de libertades civiles y políticas y al terror y la represión desatados sobre ella. Algunos grupos y organizaciones del exilio, estarían dispuestas a apoyar esta vía. Comprendo sus posiciones: son decenas y decenas de miles de presos políticos que fueron sometidos al más aberrante e inhumano trato en las mazmorras castristas. Son miles de familias, cuyos familiares más queridos, fueron fusilados en los paredones castristas y guevaristas. Son millones de cubanos que han sufrido la división de la familia y el trato ultrajante de las autoridades cubanas, de una u otra forma. Llevan en su corazón y bajo su piel los manúscritos de la ira, del odio y de la venganza.
Pero, como pueblo, como sociedad civilizada, Cuba no puede aceptar una salida violenta y sangrienta. Esa vía tendría apoyo sólo, y en el caso de que el Gobierno comunista, cierre todas las salidas a una solución pacífica. Es decir, las dos variantes primeras. No apoyo ninguna respuesta armada o un baño de sangre. No apoyo la venganza ni el odio. Sin embargo, creo que la disidencia cubana, debe unificarse para buscar una respuesta a este posible escenario. En todo caso, quién ha creado esta posibiluidad, es el dictador cubano. Ha tenido durante más de veinte años, la posibilidad de dialogar con una oposición pacífica y democrática. Lo a rechazado una y otra vez. Denigra, humilla, reprime y comete todo tipos de crímenes, contra esa parte importante de la población, que no actúa violentamente, sino que reclama pacíficamente sus derechos y sus libertades.
Los hermanos Castro y sus generales más comprometidos, están dispuestos a crear un baño de sangre, porque tomaron el poder violentamente y son gentes violentas por naturaleza. Ni Fidel Castro ni Raúl pueden ser nuestro maestros. Parar el ciclo violento en nuestro país, debe ser
la única variante acertada e inteligente. Es el gobierno cubano quien tiene la palabra: en todo el país están sus interlocutores, dispuestoas a buscar una salida pacífica y honrosa.
Por último, expreso mi profundo rechazo a una intervención de cualquier tipo. Necesitamos cooperación y solidaridad de la comunidad internacional y de las grandes potencias. Una intervención extranjera en Cuba sería el fracaso del exilio, de la disidencia y de todo nuestro pueblo. Ninguna Comisión puede trazar nuestros destinos. Ese destino está en nuestras manos, nuestras manos desarmadas. Nuestra inteligencia despierta y esperanzada.
Es cierto que, estos son escenarios hipotéticos. Pero, en Cuba se ha llegado a un punto, en que lo más impredecible puede ocurrir.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
La posibilidad de una guerra civil entre cubanos sería un acontecimiento trágico y sangriento, que traería sólo más dolor y destrucción para la sociedad cubana. Abriría heridas incapaces de borrarse durante los próximos cien años. Todavía los cubanos llevamos el fardo de la derrota de 1898 y, aún ese capítulo no se ha cerrado en nuestras vidas. El humillante Tratado de París, necesita su justicia histórica, que sirva de base para una salida nacional y honorable, a la grave crisis que atraviesa el país.
Me parecen por ello, irresponsables los llamamientos a "una salida horrorosa, a un horror sin fin"
Estamos en una encrucijada histórica y en un momento crucial de la sociedad cubana.
Por eso me planteo las siguientes situaciones y las respuestas que la disidencia y el exilio pudieran aceptar:
1.- ¿Sería posible aceptar una sucesión monárquica, con Raúl Castro a la cabeza de un Gobierno,
que no muestra intenciones de cambios y mantiene una aberrante represión contra la
oposición, llamándola - como hizo ayer Pérez Roque, al lado del Sr. Moratinos - mercenarios
y apátridas pagados por EE:UU?
2.- ¿Sería posible aceptar un Golpe de Estado de los militares, a espaldas de la oposición pacífica
y democrática, en caso de la muerte de los dos Castros?
3.- ¿Debería la oposición cubana, apoyar una sublevación violenta del pueblo cubano, cansado
y hastiado de tantas mentiras y privaciones materiales de todo tipo?
4.-Podría la oposición aceptar a Raúl Castro, si este acepta conversar con el movimiento
disidente y comenzar reformas económicas y políticas, en el plazo más breve posible?
5.- ¿Se uniría la disidencia cubana a un movimiento militar, que la tenga en consideración, para
la formación de un gobierno democrático?
Frente a estas interrogantes, que podrían definir el futuro de nuestro país, la disidencia debe estar preparada para tomar partido por una u otra variante.
Para mí, las dos primeras hipótesis están fuera de cualquier posibilidad de apoyo. Sería la continuación de una dictadura, que ya dura 48 años. Sería una traición al pueblo de Cuba, que ha tenido una enorme paciencia, para no provocar un levantamiento, que bañe de sangre al país.
Las cuarta y quinta preguntas tendrían respuestas positivas, siempre y cuando tenga en cuenta
el programa de una Coalición Unificada de la disidencia democrática, que desde el principio, planteé elecciones democráticas, libertad de los presos políticos, el despliegue de las libertades civiles y políticas, el respeto a los derechos humanos, rápidas reformas económicas, solución a las decenas de miles de reclamaciones sobre abusos a los derechos humanos y a los diversos tipos de reclamaciones de compensación económicas de todos los cubanos, dentro y fuera del país y la formación de una Comisión Constitucional, que pueda elaborar una Nueva Constitución para la República de Cuba, en un plazo razonable y otras demandas.
La pregunta tercera es un verdadero reto a la inteligencia de la sociedad cubana y a la disidencia opositora dentro y fuera del país. Desde su fundación, el movimiento disidente en Cuba, abrazó las ideas de Gandhi y de Martin L. King: ofrecer una resistencia pacífica a los abusos y la falta de libertades civiles y políticas y al terror y la represión desatados sobre ella. Algunos grupos y organizaciones del exilio, estarían dispuestas a apoyar esta vía. Comprendo sus posiciones: son decenas y decenas de miles de presos políticos que fueron sometidos al más aberrante e inhumano trato en las mazmorras castristas. Son miles de familias, cuyos familiares más queridos, fueron fusilados en los paredones castristas y guevaristas. Son millones de cubanos que han sufrido la división de la familia y el trato ultrajante de las autoridades cubanas, de una u otra forma. Llevan en su corazón y bajo su piel los manúscritos de la ira, del odio y de la venganza.
Pero, como pueblo, como sociedad civilizada, Cuba no puede aceptar una salida violenta y sangrienta. Esa vía tendría apoyo sólo, y en el caso de que el Gobierno comunista, cierre todas las salidas a una solución pacífica. Es decir, las dos variantes primeras. No apoyo ninguna respuesta armada o un baño de sangre. No apoyo la venganza ni el odio. Sin embargo, creo que la disidencia cubana, debe unificarse para buscar una respuesta a este posible escenario. En todo caso, quién ha creado esta posibiluidad, es el dictador cubano. Ha tenido durante más de veinte años, la posibilidad de dialogar con una oposición pacífica y democrática. Lo a rechazado una y otra vez. Denigra, humilla, reprime y comete todo tipos de crímenes, contra esa parte importante de la población, que no actúa violentamente, sino que reclama pacíficamente sus derechos y sus libertades.
Los hermanos Castro y sus generales más comprometidos, están dispuestos a crear un baño de sangre, porque tomaron el poder violentamente y son gentes violentas por naturaleza. Ni Fidel Castro ni Raúl pueden ser nuestro maestros. Parar el ciclo violento en nuestro país, debe ser
la única variante acertada e inteligente. Es el gobierno cubano quien tiene la palabra: en todo el país están sus interlocutores, dispuestoas a buscar una salida pacífica y honrosa.
Por último, expreso mi profundo rechazo a una intervención de cualquier tipo. Necesitamos cooperación y solidaridad de la comunidad internacional y de las grandes potencias. Una intervención extranjera en Cuba sería el fracaso del exilio, de la disidencia y de todo nuestro pueblo. Ninguna Comisión puede trazar nuestros destinos. Ese destino está en nuestras manos, nuestras manos desarmadas. Nuestra inteligencia despierta y esperanzada.
Es cierto que, estos son escenarios hipotéticos. Pero, en Cuba se ha llegado a un punto, en que lo más impredecible puede ocurrir.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
¿QUÉ HAY DETRÁS DE LAS ARMAS?
En un artículo anterior titulado "La creación del enemigo" he señalado que, el real enemigo de la dictadura castrista es el pueblo de Cuba. La retórica antiamericana de F. Castro es una cortina de humo, utilizada para denigrar y paralizar al creciente movimiento disidente y la avalancha de descontento popular ante el fracaso político, social económico, y moral de los "grandiosos planes del Comandante" en Jefe y el cansancio de la sociedad cubana ante tanto discurso vacío e incumplido
Pocos días después de la transferencia del poder a su hermano, el periódico Granma publicó una entrevista con Raúl Castro, en la que decía que, desde esa fecha se ha elevado "de manera sustancial" la "capacidad y disposición combativa" del país a través de varias medidas, entre ellas la "movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos", para hacer frente a una hipotética agresión estadounidense.
Recientemente, los miembros del Consejo Militar pasaron revista a la Operación Caguairán, iniciada el 1 de agosto del año pasado, así como a la preparación sistemática de reservistas y milicianos.
En esta reunión de los Altos Mandos Militares, se evaluó el sistema defensivo territorial y el cumplimiento del servicio militar en las provincias de Pinar del Río, La Habana y Ciudad de La Habana, así como el municipio especial de Isla de la Juventud.
Al final de esta reunión, Raúl Castro anunció una extraordinaria movilización militar en el país, que durará hasta fines de 2008.
¿Qué hay detrás de esta inusitada medida militar?
En su trabajo "El ejercito cubano y la Transición" Brian Latell, Senior Associate del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D.C. escribe: "Es probable que la variante crítica sea el grado en que la unidad institucional (el mando y control militar) se mantenga, a medida que se desarrolle la transición. La integridad institucional se verá determinada por la cohesión, la singularidad de objetivo, la profesionalidad, el apoyo popular y la moral del personal uniformado, así como por las aptitudes políticas y de otra índole de los oficiales de más alta jerarquía…. No obstante, dos formas de transición podrían causar una seria ruptura en la estructura de mando, lo que aumentaría considerablemente las probabilidades de que se produjeran acontecimientos capaces de poner en peligro al régimen. Si se produjeran actos de violencia popular en gran escala, la mayoría de los observadores de las FAR consideran que muchos jefes de tropas se negarían a seguir órdenes de desatar fuerzas letales contra los civiles. A esto seguiría el conflicto entre los jefes y las unidades militares rivales".
Fui partícipe de toda la crisis entre abril y septiembre de 1994, que desembocó en graves y valerosos disturbios en La Habana y la salida masiva de más de 32 mil cubanos hacia Estados Unidos, entre los cuales me encontraba.
Por ello pienso que, las causas reales que se asocian a esta movilización militar, sin precedentes – si se exceptúa cuando la Guerra de Angola - pueden estar relacionadas con los siguientes factores:
1.- Los últimos acontecimientos en la isla, nos dan la razón, sobre el real enemigo: el miedo que invade a la dirección del gobierno, ante una sublevación de la población y una masiva salida de decenas de miles de cubanos para alcanzar las costas de los Estados Unidos.
2.- El Gobierno de Estados Unidos le ha informado al Gobierno de Cuba, que un exodo descontrolado a sus costas, se consideraría como una amenaza a la seguridad nacional del país. Esta advertencia tiene ahora más sentido, ante el envolvimiento de EE:UU en la guerra de Irak, Afganistán y las tensiones con Irán y Siria.
3.- Descontento, fisuras generacionales y diversas actitudes de los mandos militares ante un llamado a hundir en sangre, una posible explosión violenta de la población, principalmente en la zona occidental del país, donde radica el gobierno central. El generalato raulista, quiere estar muy seguro, de que "todo está atado y bien atado"
4.- El cada vez más creciente movimiento disidente y opositor del país, a pesar de brutal represión contra sus miembros, denunciada recientemente en Ginebra.
5.- La conversión de las FAR en una Corporación económica de gran poder empresarial, a través del Grupo GAESA, han generalizado la corrupción, la descomposición moral de los mandos y, ha su vez, puede haber despertado la necesidad de una apertura económica al estilo chino, o algo más allá del esquema comunista.
6.- El proceso de enfermedad y decadencia irreversible de F. Castro, que lo imposibilitaría de ponerse al frente ante eventos violentos y de gran envergadura, de la población cubana, como hizo en 1994.
7.- Ante la bancarrota de casi todos los sectores económicos, la crisis alimentaria, de transporte, de la vivienda, de la industria azucarera y de la actual zafra, esta movilización ofrecería una excelente mano esclava para paliar y detener ese descomunal deterioro. El gobierno y los generales saben que, ya no les queda tiempo, incluso ni para una transición a la china.
Por otra parte, no se me pasa por alto que, el sustituto imperial tiene 75 años, es un alcohólico crónico y tiene también serios problemas de salud. Por ello, desde ahora hay que hacer hasta lo imposible para cohesionar lo que – según mi opinión – no es posible cohesionar, después del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa y otros militares y Oficiales de las FAR y el MINIT.
Muchos Generales, Oficiales y dirigentes del PCC saben que, los planes de los Castro para aplastar de manera sangienta cualquier sublevación de la ciudadanía, conduciría a enfrentamientos violentos entre los militares que están dispuestos a reprimir y los que no seguirán ese camino. Ese enfrentamiento puede conducir a una verdadera guerra civil y, a una intervención internacional de la ONU y la OEA y, quizá hasta de EE:UU.
Digo finalmente, que este llamado a las armas es, too little and too late. Nuestro momento, ya viene llegando.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
Pocos días después de la transferencia del poder a su hermano, el periódico Granma publicó una entrevista con Raúl Castro, en la que decía que, desde esa fecha se ha elevado "de manera sustancial" la "capacidad y disposición combativa" del país a través de varias medidas, entre ellas la "movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos", para hacer frente a una hipotética agresión estadounidense.
Recientemente, los miembros del Consejo Militar pasaron revista a la Operación Caguairán, iniciada el 1 de agosto del año pasado, así como a la preparación sistemática de reservistas y milicianos.
En esta reunión de los Altos Mandos Militares, se evaluó el sistema defensivo territorial y el cumplimiento del servicio militar en las provincias de Pinar del Río, La Habana y Ciudad de La Habana, así como el municipio especial de Isla de la Juventud.
Al final de esta reunión, Raúl Castro anunció una extraordinaria movilización militar en el país, que durará hasta fines de 2008.
¿Qué hay detrás de esta inusitada medida militar?
En su trabajo "El ejercito cubano y la Transición" Brian Latell, Senior Associate del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D.C. escribe: "Es probable que la variante crítica sea el grado en que la unidad institucional (el mando y control militar) se mantenga, a medida que se desarrolle la transición. La integridad institucional se verá determinada por la cohesión, la singularidad de objetivo, la profesionalidad, el apoyo popular y la moral del personal uniformado, así como por las aptitudes políticas y de otra índole de los oficiales de más alta jerarquía…. No obstante, dos formas de transición podrían causar una seria ruptura en la estructura de mando, lo que aumentaría considerablemente las probabilidades de que se produjeran acontecimientos capaces de poner en peligro al régimen. Si se produjeran actos de violencia popular en gran escala, la mayoría de los observadores de las FAR consideran que muchos jefes de tropas se negarían a seguir órdenes de desatar fuerzas letales contra los civiles. A esto seguiría el conflicto entre los jefes y las unidades militares rivales".
Fui partícipe de toda la crisis entre abril y septiembre de 1994, que desembocó en graves y valerosos disturbios en La Habana y la salida masiva de más de 32 mil cubanos hacia Estados Unidos, entre los cuales me encontraba.
Por ello pienso que, las causas reales que se asocian a esta movilización militar, sin precedentes – si se exceptúa cuando la Guerra de Angola - pueden estar relacionadas con los siguientes factores:
1.- Los últimos acontecimientos en la isla, nos dan la razón, sobre el real enemigo: el miedo que invade a la dirección del gobierno, ante una sublevación de la población y una masiva salida de decenas de miles de cubanos para alcanzar las costas de los Estados Unidos.
2.- El Gobierno de Estados Unidos le ha informado al Gobierno de Cuba, que un exodo descontrolado a sus costas, se consideraría como una amenaza a la seguridad nacional del país. Esta advertencia tiene ahora más sentido, ante el envolvimiento de EE:UU en la guerra de Irak, Afganistán y las tensiones con Irán y Siria.
3.- Descontento, fisuras generacionales y diversas actitudes de los mandos militares ante un llamado a hundir en sangre, una posible explosión violenta de la población, principalmente en la zona occidental del país, donde radica el gobierno central. El generalato raulista, quiere estar muy seguro, de que "todo está atado y bien atado"
4.- El cada vez más creciente movimiento disidente y opositor del país, a pesar de brutal represión contra sus miembros, denunciada recientemente en Ginebra.
5.- La conversión de las FAR en una Corporación económica de gran poder empresarial, a través del Grupo GAESA, han generalizado la corrupción, la descomposición moral de los mandos y, ha su vez, puede haber despertado la necesidad de una apertura económica al estilo chino, o algo más allá del esquema comunista.
6.- El proceso de enfermedad y decadencia irreversible de F. Castro, que lo imposibilitaría de ponerse al frente ante eventos violentos y de gran envergadura, de la población cubana, como hizo en 1994.
7.- Ante la bancarrota de casi todos los sectores económicos, la crisis alimentaria, de transporte, de la vivienda, de la industria azucarera y de la actual zafra, esta movilización ofrecería una excelente mano esclava para paliar y detener ese descomunal deterioro. El gobierno y los generales saben que, ya no les queda tiempo, incluso ni para una transición a la china.
Por otra parte, no se me pasa por alto que, el sustituto imperial tiene 75 años, es un alcohólico crónico y tiene también serios problemas de salud. Por ello, desde ahora hay que hacer hasta lo imposible para cohesionar lo que – según mi opinión – no es posible cohesionar, después del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa y otros militares y Oficiales de las FAR y el MINIT.
Muchos Generales, Oficiales y dirigentes del PCC saben que, los planes de los Castro para aplastar de manera sangienta cualquier sublevación de la ciudadanía, conduciría a enfrentamientos violentos entre los militares que están dispuestos a reprimir y los que no seguirán ese camino. Ese enfrentamiento puede conducir a una verdadera guerra civil y, a una intervención internacional de la ONU y la OEA y, quizá hasta de EE:UU.
Digo finalmente, que este llamado a las armas es, too little and too late. Nuestro momento, ya viene llegando.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
domingo, 1 de abril de 2007
MEMORIAS DEL FRACASO
Llegamos a casa del Che. Corría el verano de 1963. Aparcamos el Dodge deSoto azul muy cerca de la residencia. El guardia de la puerta se puso algo nervioso. Puso su AK47 en frente de su cuerpo. Inmediatamente salieron dos guardaespaldas del Comandante y le dijimos nuestro propósito: invitar al Che a que nos diera una conferencia sobre “El Sistema Presupuestario de Financiamiento” (SPF)
Ese mismo día alguien llamó desde la oficina del Ministerio y se puso fecha a su conferencia. Todos esperábamos al Che con ansiedad.
El Che y yo teníamos en aquel momento, el mismo profesor, el hispano-soviético Anastasio Mancilla. Era un académico y erudito de “El Capital” de Carlos Marx y del Sistema de Cálculo Económico de la URSS y el resto de los países socialistas.
Estaba yo en la Escuela “Raúl Cepro Bonilla”, adjunta a la Universidad de La Habana, que preparaba “cuadros” altamente calificados para la enseñanza del marxismo en las Universidades y otros tipos de Escuelas, así como dirigentes del Partido. Claro, el Che recibía clases en su oficina del Ministerio de Industria.
Según nos decía Mansilla, las clases con el Che duraban hasta altas horas de la madrugada. Mancilla llegaba a nuestra clase cansado y, apenas sin dormir. Las discusiones con el Comandante eran maratónicas y difíciles: el Che estaba en contra del sistema soviético de Cálculo Económico. Lo veía muy capitalista. Por eso se exprimía los sesos con el sistema que estaba aplicando en su ministerio. El Profesor Mansilla defendía ardientemente el Cálculo Económico. En esos años, el SPF provocó muchas polémicas en las revistas del Ministerio de Industria, el Banco Nacional de Cuba, Cuba Socialista y otras. Marcelo Fernández, Presidente del Banco fue parte de esta polémica, así como Charles Bettelheim, asesor del Gobierno y otros dirigentes de Cuba
De acuerdo con el Che, “el sistema presupuestario de financiamiento se basa en un control centralizado de la actividad de la empresa; su plan y gestión económica son controlados por organismos centrales, en una forma directa, no tiene fondos propios ni recibe créditos bancarios, y usa, en forma individual, el estímulo material, vale decir, los premios y castigos monetarios individuales y, en su momento, usará los colectivos, pero el estímulo material directo está limitado por la forma de pago de la tarifa salarial” (Ernesto Guevara: Sobre el sistema Presupuestario de Financiamiento. Cuba Socialista, n° 31, marzo de 1964)
La tarea de Mansilla y de los polemistas contra las ideas del Che, tenían todas las de perder: el Che tenía a su lado a Fidel Castro, para quién había que borrar de la faz de Cuba, todo lo que oliera a capitalismo. En un encuentro con partidos de izquierda en 1988, Castro expresó:
“Por encima de todo nos expresamos en favor de perfeccionar el socialismo y al igual que el Che y el Che pensó y meditó mucho con eso (...) Soy contrario a la utilización de los mecanismos del capitalismo en la construcción del socialismo. Eso estaba muy arraigado en el Che, primero que nosotros (Fidel) él llegó a esos criterios cuando nosotros estábamos en nuestra tarea, cuando estábamos luchando contra la invasión de Girón, los problemas de la Crisis de Octubre, la supervivencia del país. Él estaba meditando porque era muy estudioso y había sido nombrado Ministro de Industrias y tuvo que administrar las industrias socialistas y enfrentarse al problema de cómo las organizaba... (F.Castro Ruz: "Encuentro con los partidos de izquierda", México, D. F., 3 de diciembre de 1988 [inédito].)
Las ideas del Che de crear grandes conglomerados industriales o agroindustriales no eran equivocadas ni nuevas. Tampoco eran del Che. Eran de las grandes corporaciones de EE:UU y de la economía de mercado en general. La fusión es una tendencia del mercado capitalista hasta nuestros días.
El error fundamental en las ideas económicas del Che – digan lo que digan sus apologistas – radican en las propias bases y premisas de su pensamiento: la eliminación de las relaciones monetario-mercantiles, o sea, del mercado, sus leyes y categorías prácticas y conceptuales.
En un artículo de 1964, el Che escribía:
“Negamos la posibilidad del uso consciente de la ley del valor, basados en la no existencia de un mercado libre que exprese automáticamente la contradicción entre productores y consumidores; negamos la existencia de la categoría mercancía en la relación entre empresas estatales, y consideramos todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que es el Estado (aunque, en la práctica, no sucede todavía así en nuestro país). La ley del valor y el plan son dos términos ligados por una contradicción y su solución; podemos, pues, decir que la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista” (Ernesto Guevara: La planificación socialista, su significado. Nuestra Industria, Revista Económica, n° 5, pág. 16, febrero 1964.)
El Che critica duramente a Charles Bettelheim, Profesor de La Sorbona de París, en este artículo y señala más adelante:
“Decir que la empresa consolidada es una aberración equivale, aproximadamente, a decir que la Revolución Cubana es una aberración. Son conceptos del mismo tipo y podrían basarse en el mismo análisis. El compañero Bettelheim nunca ha dicho que la Revolución Socialista Cubana no sea auténtica, pero sí dice que nuestras relaciones de producción actuales no corresponden al desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, prevé grandes fracasos”
Bettelhein había escrito, además:
"Este punto de partida jurídico y los análisis que del mismo se derivan, conducen a negar el carácter necesariamente mercantil, a la hora actual, de los cambios entre empresas socialistas del Estado, y hacer incomprensible, en el plano teórico, la naturaleza de las compras y ventas efectuadas entre empresas estatales, la naturaleza de la moneda, de los precios, de la contabilidad económica, de la autonomía financiera, etc. Estas categorías se encuentran así privadas de todo contenido social real. Aparecen como formas abstractas o procedimientos técnicos más o menos arbitrarios y no como la expresión de estas leyes económica objetivas, cuya necesidad destacaba, por otra parte, el propio Stalin". (Charles Bettelheim: Formas y métodos de la Planificación Socialista. Cuba Socialista No. 32. 1964)
Razón tenía el Profesor Bettelheim –aparte de sus discrepancias teóricas, gran amigo del Che -, las ideas del Che constituyeron un verdadero desastre para la economía cubana.
Sobre la base de sus ideas, desaparecieron las relaciones monetario mercantiles entre las empresas, el concepto del valor, el dinero, el crédito, el interés, el costo y otras. Desapareció la contabilidad de las empresas y como asignatura de las Universidades. Miles de Contadores profesionales, tuvieron que buscar otras ocupaciones y la planificación se convirtió en una ficción burocrática del gobierno
Entre 1963-1977 coexistieron dos sistemas de dirección económica, que crearon un verdadero caos en el país, cuyo descontrol dura hasta nuestros días. Según reportes del Ministerio de Control y Auditoria, más del 50% de las empresas tienen una contabilidad no confiable.
Los llamados “faltantes y pérdidas”, el robo, el desvío de recursos, la indisciplina financiera, la ineficiencia e irrentabilidad de la economía, son características consustanciales de las ideas económicas aventureras del Che. Ese es su legado en la economía socialista a la cubana, aunque nos deja también, otros legados más sangrientos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
Ese mismo día alguien llamó desde la oficina del Ministerio y se puso fecha a su conferencia. Todos esperábamos al Che con ansiedad.
El Che y yo teníamos en aquel momento, el mismo profesor, el hispano-soviético Anastasio Mancilla. Era un académico y erudito de “El Capital” de Carlos Marx y del Sistema de Cálculo Económico de la URSS y el resto de los países socialistas.
Estaba yo en la Escuela “Raúl Cepro Bonilla”, adjunta a la Universidad de La Habana, que preparaba “cuadros” altamente calificados para la enseñanza del marxismo en las Universidades y otros tipos de Escuelas, así como dirigentes del Partido. Claro, el Che recibía clases en su oficina del Ministerio de Industria.
Según nos decía Mansilla, las clases con el Che duraban hasta altas horas de la madrugada. Mancilla llegaba a nuestra clase cansado y, apenas sin dormir. Las discusiones con el Comandante eran maratónicas y difíciles: el Che estaba en contra del sistema soviético de Cálculo Económico. Lo veía muy capitalista. Por eso se exprimía los sesos con el sistema que estaba aplicando en su ministerio. El Profesor Mansilla defendía ardientemente el Cálculo Económico. En esos años, el SPF provocó muchas polémicas en las revistas del Ministerio de Industria, el Banco Nacional de Cuba, Cuba Socialista y otras. Marcelo Fernández, Presidente del Banco fue parte de esta polémica, así como Charles Bettelheim, asesor del Gobierno y otros dirigentes de Cuba
De acuerdo con el Che, “el sistema presupuestario de financiamiento se basa en un control centralizado de la actividad de la empresa; su plan y gestión económica son controlados por organismos centrales, en una forma directa, no tiene fondos propios ni recibe créditos bancarios, y usa, en forma individual, el estímulo material, vale decir, los premios y castigos monetarios individuales y, en su momento, usará los colectivos, pero el estímulo material directo está limitado por la forma de pago de la tarifa salarial” (Ernesto Guevara: Sobre el sistema Presupuestario de Financiamiento. Cuba Socialista, n° 31, marzo de 1964)
La tarea de Mansilla y de los polemistas contra las ideas del Che, tenían todas las de perder: el Che tenía a su lado a Fidel Castro, para quién había que borrar de la faz de Cuba, todo lo que oliera a capitalismo. En un encuentro con partidos de izquierda en 1988, Castro expresó:
“Por encima de todo nos expresamos en favor de perfeccionar el socialismo y al igual que el Che y el Che pensó y meditó mucho con eso (...) Soy contrario a la utilización de los mecanismos del capitalismo en la construcción del socialismo. Eso estaba muy arraigado en el Che, primero que nosotros (Fidel) él llegó a esos criterios cuando nosotros estábamos en nuestra tarea, cuando estábamos luchando contra la invasión de Girón, los problemas de la Crisis de Octubre, la supervivencia del país. Él estaba meditando porque era muy estudioso y había sido nombrado Ministro de Industrias y tuvo que administrar las industrias socialistas y enfrentarse al problema de cómo las organizaba... (F.Castro Ruz: "Encuentro con los partidos de izquierda", México, D. F., 3 de diciembre de 1988 [inédito].)
Las ideas del Che de crear grandes conglomerados industriales o agroindustriales no eran equivocadas ni nuevas. Tampoco eran del Che. Eran de las grandes corporaciones de EE:UU y de la economía de mercado en general. La fusión es una tendencia del mercado capitalista hasta nuestros días.
El error fundamental en las ideas económicas del Che – digan lo que digan sus apologistas – radican en las propias bases y premisas de su pensamiento: la eliminación de las relaciones monetario-mercantiles, o sea, del mercado, sus leyes y categorías prácticas y conceptuales.
En un artículo de 1964, el Che escribía:
“Negamos la posibilidad del uso consciente de la ley del valor, basados en la no existencia de un mercado libre que exprese automáticamente la contradicción entre productores y consumidores; negamos la existencia de la categoría mercancía en la relación entre empresas estatales, y consideramos todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que es el Estado (aunque, en la práctica, no sucede todavía así en nuestro país). La ley del valor y el plan son dos términos ligados por una contradicción y su solución; podemos, pues, decir que la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista” (Ernesto Guevara: La planificación socialista, su significado. Nuestra Industria, Revista Económica, n° 5, pág. 16, febrero 1964.)
El Che critica duramente a Charles Bettelheim, Profesor de La Sorbona de París, en este artículo y señala más adelante:
“Decir que la empresa consolidada es una aberración equivale, aproximadamente, a decir que la Revolución Cubana es una aberración. Son conceptos del mismo tipo y podrían basarse en el mismo análisis. El compañero Bettelheim nunca ha dicho que la Revolución Socialista Cubana no sea auténtica, pero sí dice que nuestras relaciones de producción actuales no corresponden al desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, prevé grandes fracasos”
Bettelhein había escrito, además:
"Este punto de partida jurídico y los análisis que del mismo se derivan, conducen a negar el carácter necesariamente mercantil, a la hora actual, de los cambios entre empresas socialistas del Estado, y hacer incomprensible, en el plano teórico, la naturaleza de las compras y ventas efectuadas entre empresas estatales, la naturaleza de la moneda, de los precios, de la contabilidad económica, de la autonomía financiera, etc. Estas categorías se encuentran así privadas de todo contenido social real. Aparecen como formas abstractas o procedimientos técnicos más o menos arbitrarios y no como la expresión de estas leyes económica objetivas, cuya necesidad destacaba, por otra parte, el propio Stalin". (Charles Bettelheim: Formas y métodos de la Planificación Socialista. Cuba Socialista No. 32. 1964)
Razón tenía el Profesor Bettelheim –aparte de sus discrepancias teóricas, gran amigo del Che -, las ideas del Che constituyeron un verdadero desastre para la economía cubana.
Sobre la base de sus ideas, desaparecieron las relaciones monetario mercantiles entre las empresas, el concepto del valor, el dinero, el crédito, el interés, el costo y otras. Desapareció la contabilidad de las empresas y como asignatura de las Universidades. Miles de Contadores profesionales, tuvieron que buscar otras ocupaciones y la planificación se convirtió en una ficción burocrática del gobierno
Entre 1963-1977 coexistieron dos sistemas de dirección económica, que crearon un verdadero caos en el país, cuyo descontrol dura hasta nuestros días. Según reportes del Ministerio de Control y Auditoria, más del 50% de las empresas tienen una contabilidad no confiable.
Los llamados “faltantes y pérdidas”, el robo, el desvío de recursos, la indisciplina financiera, la ineficiencia e irrentabilidad de la economía, son características consustanciales de las ideas económicas aventureras del Che. Ese es su legado en la economía socialista a la cubana, aunque nos deja también, otros legados más sangrientos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
jueves, 29 de marzo de 2007
CHINA: BYE BYE KARL MARX
“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”
Ruben Blades. (Canción)
¿Quién podría imaginar que un sistema comunista tan fundamentalista como el chino, podría declarar ¡inviolable! la propiedad privada, el principal enemigo de la clase obrera, la economía socialista y de todo el sistema comunista?
Basta leer “El Capital” de Karl Marx o cualquiera de las obras de él o su compañero Frederik Engels, para comprobar la importancia que se le daba a la propiedad privada, como uno de los pilares esenciales de la teoría marxista - guía desde 1848 de los Partidos Comunistas alrededor del mundo – en la denuncia de la “explotación del hombre por el hombre” y la base fundamental del “diabólico sistema capitalista”.
¿Qué le dirá Fidel Castro al pueblo de Cuba, que nacionalizó casi toda la propiedad privada en nuestro país, en nombre de la “gloriosa clase obrera cubana”, para generar una extraordinaria riqueza y convertir a Cuba en “el paraíso bello de la Humanidad” y sólo convirtió a Cuba en el segundo país más pobre del Hemisferio occidental después de Haiti, según el ingreso del Producto Nacional Bruto percápita?
Efectivamente, de acuerdo a los datos de Statistical Yearbook 1999. United Nations y del World Development Indicators, 2001, World Bank, el Producto Nacional Bruto percápita de Haiti para 2001 fue de 1,800 dólares mientras el de Cuba fue de 1,700 dólares, algo inimaginable en las estadísticas del “brutal capitalismo” de los años 50 en Cuba. Aparte de que cualquier cubano de a pie, puede preguntarse dónde están esos imaginarios 1,700 dólares de la estadística del Banco Mundial y Naciones Unidas, pues ellos, ni la ven pasar.
El día 3 de enero de 1959, fecha de creación del “primer gobierno revolucionario”, se designó al Comandante Faustino Pérez como Ministro del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y, ahí comenzaría la intervención, expropiación y estatalización imparable de un innumerable grupo de empresas, refinerías, centrales azucareros, periódicos, tierras, viviendas y un largo etcetera que incluirá las tierras y bienes de todos los que se exiliaran, antecedente lógico de una mayor expropiación – la mayoría de las cuales sin indemnización – que ocurriría en agosto-octubre de 1960.
No quiero contar las expropiaciones de la primera ley de Reforma Agraria, con la cual todo el pueblo de Cuba estuvo de acuerdo, pues de esta forma se abolía de manera definitiva el latifundio y se cumplía con uno de los preceptos de la Constitución de 1940 que nunca llegó a implementarse, y que fuera una promesa de F.Castro en su discurso conocido como “La Historia me Absolverá”.
El 6 de agosto de 1960 se nacionalizan decenas de compañías norteamericanas que daban empleo y altos salarios en Cuba a 160,000 personas y a 2000 gerentes, supervisores, profesionales y personal técnico, de los cuales, menos de 500 eran ciudadanos de EE.UU. Estas compañías exportaban en 1957, $273 millones(M) de dólares, que eran aproximadamente el 20% de los ingresos por exportaciones de Cuba y un aporte importante al excelente desempeño de nuestra Balanza de Pagos en ese año. Esas empresas, además producían unos $456M de dólares para el mercado local (un 2% del PNB), cuyo promedio de ganancias para el periodo 1955-1959 fue de $47M, de los cuales una gran parte se reinvertía en la isla.
A pesar de que la inversión directa de EE.UU en nuestro país era relativamente alta ( 90% de la generación eléctrica y del servicio telefónico, 37% de la producción azucarera, 30% de la banca, 50% del ferrocarril, 66% de la refinación de patróleo, 20% de los seguros y 100% de la producción de nickel), en casi todas estas empresas ya habían accionistas cubanos, que según la tendencia de este proceso, se convertirían en propietarios de ellas en un periodo de unos 30 años, como ocurrió con la industria azucarera entre 1930-1958. Pero lo que es más importante consignar, es el aporte de estas empresas a la riqueza y bienestar de los trabajadores de nuestro país. A cambio de eso, en la actualidad, estando bajo la propiedad de F.Castro and Co. los trabajadores de las mismas reciben salarios de miseria, en medio de una pobreza generalizada.
El 13 de octubre de 1960, violando la Constitución de 1940 que él juró defender, F. Castro expropia por la Ley 890 todos los bancos nacionales y extranjeros – menos los canadienses, que quizá por eso, además de las multimillonarias inversiones actuales, lo han apoyado durante 45 años de satrapía – 382 grandes empresas que incluían centrales azucareros, ferrocarriles, molinos arroceros (que producían el 85% del consumo cubano de la gramínea), circuitos cinematográficos, tiendas, tostaderos de café, almacenes comerciales y fábricas de todo tipo.
Con todo este proceso expropiador, F.Castro and Co. tuvieron en sus manos más del 65% de la propiedad privada en Cuba en 1960. El 4 de octubre de 1963 se firma la II Reforma Agraria, que expropia a todas las fincas por encima de 5 caballerías, para terminar el ciclo expropiador de la agricultura y que se completaría el 13 de marzo de 1968, con la llamada “Ofensiva Revolucionaria”, por medio de la cual se expropiarían todas las pequeñas y medianas empresas industriales y comerciales privadas, incluyendo los llamados “timbiriches”, en una de las leyes más impensadas y de peores consecuencias en la historia de nuestro país. De esta suerte, para 1970, el 80% de la tierra estaba en manos del gobierno y el 20% restante, en manos de las cooperativas y campesinos privados; el 100% de la industria, el comercio, las comunicaciones y la banca, así como el 99% del transporte de pasajeros y mercaderías, incluyendo el transporte marítimo y fluvial; el 100% de la radio, la prensa escrita, la televisión, los circuitos cinematográficos y la industria del cine. Y no sirvió de nada.
Tómese cualquier sector de la economía cubana y se veran los resultados. Por ejemplo, la industria azucarera. A pesar de haber invertido - según documentos de los Congresos del PCC – más de 20 mil millones de dólares en la agro-industria azucarera, la producción de azúcar de 2006 está en los niveles de producción de 1902 y han tenido que cerrar 71 centrales por ineficiencia e irrentabilidad, un verdadero descalabro para la “eficiencia socialista”. O tómese el sector de transporte. En el ferrocarril, por ejemplo, se han invertido más de 1,500M para reducir el tiempo entre La Habana y Santiago de Cuba, mejorar toda su infraestructura y transportar mayores volúmenes de mercancías y pasajeros. Nada de eso se ha logrado. El transporte urbano es prácticamente inexistente y el transporte entre provincias se ha reducido considerablemente, creando una situación caótica para los angustiados pasajeros, que por extrema necesidad deben trasladarse a otras provincias. O pongámos el caso de la agricultura: un país que se vanagloriaba de tener 335 días al año de sol y un buen régimen de lluvia, excepto en ciertas regiones, no es capáz de producir lo suficiente para el consumo de la población, que tiene que hacer malabares para llevarse un bocado a su boca. El año pasado, según cifras dadas por Cuba, se importaron más de US$ 1,500 millones en alimentos, principalmente de los EE:UU, el “monstruo imperialista”. Sólo el robo y la bolsa negra pueden paliar la extrema necesidad de alimentos, que en el caso de la región oriental, ha sido y es el caso más extremo, hasta el punto de estar recibiendo alimentos de la FAO, algo impensable en los años pre-castristas.
¿Es el pueblo cubano causante de esta situación? ¿Será nuestro pueblo un tumulto de vagos y sinverguenzas que quieren vivir de la caridad pública?
No se trata de eso. Cuba perdió entre 1959-1967 miles y miles de empresarios, economistas, contadores y personal altamente calificado. Una fuerza de trabajo valorada en más de US$ 22 mil millones de dólares.
Llegaron a EE:UU, España y otras partes del mundo. En EE:UU, de acuerdo a su último censo, hay 300 mil empresas cubanas, con un volúmen de ventas de 90 mil millones (tres veces el PIB de Cuba). Constituyen sólo el 5% de los hispanos, pero tienen el 35% de las ventas totales del mundo hispano. Sus ventas están al nivel de las ventas de los japoneses asentados en EE:UU y se han convertido en una de las comunidades más poderosas políticamente de ese país, junto a los judíos.
Esto es un botón de muestra. No es el pueblo de Cuba el culpable. Todos saben quién es el culpable.
Por otra parte, el dragón chino demuestra la gigantesca transformación que puede traer la propiedad privada, la economía de mercado y la apertura hacia modelos de desarrollo eficientes, que sí conducen a la riqueza y el bienestar social. Hay un proverbio chino que dice:" La montaña más grande se escala, dando el primer paso"
Ese primer paso, es el que falta en Cuba. Y sé que no lo darán. No pueden porque el poder se les va de la mano. Por eso viven entre la mentira y el miedo.
Si de algo ha servido la llamada “propiedad social” en Cuba, ha sido para servir de pedestal a la dictadura más brutal y asesina que se recuerda en la isla. Como no hay espacio para ningún negocio privado, todo el pueblo de Cuba, como un miserable mendigo, tiene que ir a comer de la mano del déspota, que mata de hambre a quien se rebele y da de comer a quienes besen sus botas. Ha servido, además, para generalizar el hambre y la miseria como instrumentos del control político e ideológico de la población. Es increíble: el hambre como instrumento de represión y terror.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
(Publicado originalmente en “Nueva Prensa Libre”, Canadá.)
Ruben Blades. (Canción)
¿Quién podría imaginar que un sistema comunista tan fundamentalista como el chino, podría declarar ¡inviolable! la propiedad privada, el principal enemigo de la clase obrera, la economía socialista y de todo el sistema comunista?
Basta leer “El Capital” de Karl Marx o cualquiera de las obras de él o su compañero Frederik Engels, para comprobar la importancia que se le daba a la propiedad privada, como uno de los pilares esenciales de la teoría marxista - guía desde 1848 de los Partidos Comunistas alrededor del mundo – en la denuncia de la “explotación del hombre por el hombre” y la base fundamental del “diabólico sistema capitalista”.
¿Qué le dirá Fidel Castro al pueblo de Cuba, que nacionalizó casi toda la propiedad privada en nuestro país, en nombre de la “gloriosa clase obrera cubana”, para generar una extraordinaria riqueza y convertir a Cuba en “el paraíso bello de la Humanidad” y sólo convirtió a Cuba en el segundo país más pobre del Hemisferio occidental después de Haiti, según el ingreso del Producto Nacional Bruto percápita?
Efectivamente, de acuerdo a los datos de Statistical Yearbook 1999. United Nations y del World Development Indicators, 2001, World Bank, el Producto Nacional Bruto percápita de Haiti para 2001 fue de 1,800 dólares mientras el de Cuba fue de 1,700 dólares, algo inimaginable en las estadísticas del “brutal capitalismo” de los años 50 en Cuba. Aparte de que cualquier cubano de a pie, puede preguntarse dónde están esos imaginarios 1,700 dólares de la estadística del Banco Mundial y Naciones Unidas, pues ellos, ni la ven pasar.
El día 3 de enero de 1959, fecha de creación del “primer gobierno revolucionario”, se designó al Comandante Faustino Pérez como Ministro del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y, ahí comenzaría la intervención, expropiación y estatalización imparable de un innumerable grupo de empresas, refinerías, centrales azucareros, periódicos, tierras, viviendas y un largo etcetera que incluirá las tierras y bienes de todos los que se exiliaran, antecedente lógico de una mayor expropiación – la mayoría de las cuales sin indemnización – que ocurriría en agosto-octubre de 1960.
No quiero contar las expropiaciones de la primera ley de Reforma Agraria, con la cual todo el pueblo de Cuba estuvo de acuerdo, pues de esta forma se abolía de manera definitiva el latifundio y se cumplía con uno de los preceptos de la Constitución de 1940 que nunca llegó a implementarse, y que fuera una promesa de F.Castro en su discurso conocido como “La Historia me Absolverá”.
El 6 de agosto de 1960 se nacionalizan decenas de compañías norteamericanas que daban empleo y altos salarios en Cuba a 160,000 personas y a 2000 gerentes, supervisores, profesionales y personal técnico, de los cuales, menos de 500 eran ciudadanos de EE.UU. Estas compañías exportaban en 1957, $273 millones(M) de dólares, que eran aproximadamente el 20% de los ingresos por exportaciones de Cuba y un aporte importante al excelente desempeño de nuestra Balanza de Pagos en ese año. Esas empresas, además producían unos $456M de dólares para el mercado local (un 2% del PNB), cuyo promedio de ganancias para el periodo 1955-1959 fue de $47M, de los cuales una gran parte se reinvertía en la isla.
A pesar de que la inversión directa de EE.UU en nuestro país era relativamente alta ( 90% de la generación eléctrica y del servicio telefónico, 37% de la producción azucarera, 30% de la banca, 50% del ferrocarril, 66% de la refinación de patróleo, 20% de los seguros y 100% de la producción de nickel), en casi todas estas empresas ya habían accionistas cubanos, que según la tendencia de este proceso, se convertirían en propietarios de ellas en un periodo de unos 30 años, como ocurrió con la industria azucarera entre 1930-1958. Pero lo que es más importante consignar, es el aporte de estas empresas a la riqueza y bienestar de los trabajadores de nuestro país. A cambio de eso, en la actualidad, estando bajo la propiedad de F.Castro and Co. los trabajadores de las mismas reciben salarios de miseria, en medio de una pobreza generalizada.
El 13 de octubre de 1960, violando la Constitución de 1940 que él juró defender, F. Castro expropia por la Ley 890 todos los bancos nacionales y extranjeros – menos los canadienses, que quizá por eso, además de las multimillonarias inversiones actuales, lo han apoyado durante 45 años de satrapía – 382 grandes empresas que incluían centrales azucareros, ferrocarriles, molinos arroceros (que producían el 85% del consumo cubano de la gramínea), circuitos cinematográficos, tiendas, tostaderos de café, almacenes comerciales y fábricas de todo tipo.
Con todo este proceso expropiador, F.Castro and Co. tuvieron en sus manos más del 65% de la propiedad privada en Cuba en 1960. El 4 de octubre de 1963 se firma la II Reforma Agraria, que expropia a todas las fincas por encima de 5 caballerías, para terminar el ciclo expropiador de la agricultura y que se completaría el 13 de marzo de 1968, con la llamada “Ofensiva Revolucionaria”, por medio de la cual se expropiarían todas las pequeñas y medianas empresas industriales y comerciales privadas, incluyendo los llamados “timbiriches”, en una de las leyes más impensadas y de peores consecuencias en la historia de nuestro país. De esta suerte, para 1970, el 80% de la tierra estaba en manos del gobierno y el 20% restante, en manos de las cooperativas y campesinos privados; el 100% de la industria, el comercio, las comunicaciones y la banca, así como el 99% del transporte de pasajeros y mercaderías, incluyendo el transporte marítimo y fluvial; el 100% de la radio, la prensa escrita, la televisión, los circuitos cinematográficos y la industria del cine. Y no sirvió de nada.
Tómese cualquier sector de la economía cubana y se veran los resultados. Por ejemplo, la industria azucarera. A pesar de haber invertido - según documentos de los Congresos del PCC – más de 20 mil millones de dólares en la agro-industria azucarera, la producción de azúcar de 2006 está en los niveles de producción de 1902 y han tenido que cerrar 71 centrales por ineficiencia e irrentabilidad, un verdadero descalabro para la “eficiencia socialista”. O tómese el sector de transporte. En el ferrocarril, por ejemplo, se han invertido más de 1,500M para reducir el tiempo entre La Habana y Santiago de Cuba, mejorar toda su infraestructura y transportar mayores volúmenes de mercancías y pasajeros. Nada de eso se ha logrado. El transporte urbano es prácticamente inexistente y el transporte entre provincias se ha reducido considerablemente, creando una situación caótica para los angustiados pasajeros, que por extrema necesidad deben trasladarse a otras provincias. O pongámos el caso de la agricultura: un país que se vanagloriaba de tener 335 días al año de sol y un buen régimen de lluvia, excepto en ciertas regiones, no es capáz de producir lo suficiente para el consumo de la población, que tiene que hacer malabares para llevarse un bocado a su boca. El año pasado, según cifras dadas por Cuba, se importaron más de US$ 1,500 millones en alimentos, principalmente de los EE:UU, el “monstruo imperialista”. Sólo el robo y la bolsa negra pueden paliar la extrema necesidad de alimentos, que en el caso de la región oriental, ha sido y es el caso más extremo, hasta el punto de estar recibiendo alimentos de la FAO, algo impensable en los años pre-castristas.
¿Es el pueblo cubano causante de esta situación? ¿Será nuestro pueblo un tumulto de vagos y sinverguenzas que quieren vivir de la caridad pública?
No se trata de eso. Cuba perdió entre 1959-1967 miles y miles de empresarios, economistas, contadores y personal altamente calificado. Una fuerza de trabajo valorada en más de US$ 22 mil millones de dólares.
Llegaron a EE:UU, España y otras partes del mundo. En EE:UU, de acuerdo a su último censo, hay 300 mil empresas cubanas, con un volúmen de ventas de 90 mil millones (tres veces el PIB de Cuba). Constituyen sólo el 5% de los hispanos, pero tienen el 35% de las ventas totales del mundo hispano. Sus ventas están al nivel de las ventas de los japoneses asentados en EE:UU y se han convertido en una de las comunidades más poderosas políticamente de ese país, junto a los judíos.
Esto es un botón de muestra. No es el pueblo de Cuba el culpable. Todos saben quién es el culpable.
Por otra parte, el dragón chino demuestra la gigantesca transformación que puede traer la propiedad privada, la economía de mercado y la apertura hacia modelos de desarrollo eficientes, que sí conducen a la riqueza y el bienestar social. Hay un proverbio chino que dice:" La montaña más grande se escala, dando el primer paso"
Ese primer paso, es el que falta en Cuba. Y sé que no lo darán. No pueden porque el poder se les va de la mano. Por eso viven entre la mentira y el miedo.
Si de algo ha servido la llamada “propiedad social” en Cuba, ha sido para servir de pedestal a la dictadura más brutal y asesina que se recuerda en la isla. Como no hay espacio para ningún negocio privado, todo el pueblo de Cuba, como un miserable mendigo, tiene que ir a comer de la mano del déspota, que mata de hambre a quien se rebele y da de comer a quienes besen sus botas. Ha servido, además, para generalizar el hambre y la miseria como instrumentos del control político e ideológico de la población. Es increíble: el hambre como instrumento de represión y terror.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
(Publicado originalmente en “Nueva Prensa Libre”, Canadá.)
miércoles, 28 de marzo de 2007
LA ÚLTIMA JUGADA DE LOS ASESINOS
En medios internacionales de prensa, se ha hablado insistentemente sobre la militarización de la economía cubana, a través del Perfeccionamiento Empresarial de las FAR y de las multiples Corporaciones militares, que, en este momento, manejan decenas de empresas, bajo la dirección del Grupo de Administración Empresarial (GAESA).
Según el artículo de César González-Calero en “El Universal” de México, los generales y altos oficiales de las FAR “están al frente de más de 300 empresas relacionadas con el turismo, la minería, el azúcar, la pesca, el tabaco, la telefonía y las tiendas en divisas, entre otras. En torno al Grupo de Administración Empresarial (GAESA) pivotan decenas de compañías, bajo la supervisión del general Julio Casas Regueiro, primer viceministro de Defensa y hombre de confianza de Raúl. Junto a Casas, como director ejecutivo del holding está Luis Alberto Rodríguez, yerno del nuevo hombre fuerte de Cuba.
Comandados por el general Álvaro López Miera, jefe del Estado Mayor del Ejército, otros militares de peso en la estructura económica del país son el general Ulises Rosales del Toro (antiguo jefe del Estado Mayor), al frente del Ministerio del Azúcar; el general Luis Pérez Róspide, que gestiona la corporación Gaviota (la mayor compañía turística de Cuba), y el general Rogelio Acevedo, que dirige las empresas de aviación civil. El 80% de las exportaciones cubanas y casi la mitad de los ingresos por turismo depende hoy de estos "ejecutivos" con galones y medallas”. (Ver: FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS S.A César González-Calero El Universal México. Agosto 20, 2006)
González-Calero cita también a un Historiador militar canadiense, Hal Keplak, que ha publicado recientemente el libro “Cuba´s Military 1990-2005”, cuando señala: "Aquellos que argumentan que el Ejército va a ser uno de los actores centrales en una transición (en Cuba) aciertan sólo parcialmente. El hecho es que bajo cualquiera de los escenarios contemplados, ellos (las FAR) serán los actores clave".
Esto es cierto, y es lo peor que le puede pasar a nuestro país, pues pondría a los grandes criminales del castrismo, como dueños de las riquezas de la nación cubana.
Sería una transición mafiosa al estilo de la transición soviética, sangrienta y destructora. Pero sobre todo, sería una de las más grandes traiciones e injusticias que se pudieran cometer contra el pueblo cubano, después de 50 años de ignominia, crímenes y destrucción.
Para los que aspiramos a una Patria justa, esto sería la continuación del castrismo con traje de etiqueta.
Serían los mismos que han hundido al país en el caos y la bancarrota. Los mismos que han asesinado a más de 9,000 cubanos. Los mismos que han generado el exodo más grande en la historia de Cuba. Los mismos que han destrozado a la familia y a la nación cubanas.
Ni el pueblo cubano, dentro y fuera del país, ni la comunidad internacional, ni la ONU, la OEA, ni los EE:UU y la Unión Europea pueden permitir semejante canallada, a espaldas del pueblo de la isla
Frente a las pretensiones de esa mafia terrorista, sustentada en el poder de sus Fuerzas Armadas y en los tenebrosos órganos de la Seguridad del Estado, se debe levantar todo el pueblo, con el apoyo de la comunidad internacional y sus organizaciones democráticas.
Un gobierno democrático en Cuba, jamás podrá permitir semejante crímen. Pero, sobre todo, cada uno de nosotros, los cubanos de adentro y afuera, no podremos permitir, la última jugada de los asesinos. Si hay nuevamente que tomar las armas, habrá miles de cubanos para defender el sueño, no sólo de Martí, sino también, de miles de asesinados y decenas de miles de presos políticos que pasaron por las ergástulas del castrismo.
Una transición bajo la égida de Raúl Castro o cualquiera de esos Generales apóstatas, que han seguido a los hermanos Castro hasta el final, provocaría una sangrienta guerra civil, y yo sería, como lo fue mi abuelo, uno de los primeros en alzarme en la manigua.
Y creánme que no son palabras
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Según el artículo de César González-Calero en “El Universal” de México, los generales y altos oficiales de las FAR “están al frente de más de 300 empresas relacionadas con el turismo, la minería, el azúcar, la pesca, el tabaco, la telefonía y las tiendas en divisas, entre otras. En torno al Grupo de Administración Empresarial (GAESA) pivotan decenas de compañías, bajo la supervisión del general Julio Casas Regueiro, primer viceministro de Defensa y hombre de confianza de Raúl. Junto a Casas, como director ejecutivo del holding está Luis Alberto Rodríguez, yerno del nuevo hombre fuerte de Cuba.
Comandados por el general Álvaro López Miera, jefe del Estado Mayor del Ejército, otros militares de peso en la estructura económica del país son el general Ulises Rosales del Toro (antiguo jefe del Estado Mayor), al frente del Ministerio del Azúcar; el general Luis Pérez Róspide, que gestiona la corporación Gaviota (la mayor compañía turística de Cuba), y el general Rogelio Acevedo, que dirige las empresas de aviación civil. El 80% de las exportaciones cubanas y casi la mitad de los ingresos por turismo depende hoy de estos "ejecutivos" con galones y medallas”. (Ver: FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS S.A César González-Calero El Universal México. Agosto 20, 2006)
González-Calero cita también a un Historiador militar canadiense, Hal Keplak, que ha publicado recientemente el libro “Cuba´s Military 1990-2005”, cuando señala: "Aquellos que argumentan que el Ejército va a ser uno de los actores centrales en una transición (en Cuba) aciertan sólo parcialmente. El hecho es que bajo cualquiera de los escenarios contemplados, ellos (las FAR) serán los actores clave".
Esto es cierto, y es lo peor que le puede pasar a nuestro país, pues pondría a los grandes criminales del castrismo, como dueños de las riquezas de la nación cubana.
Sería una transición mafiosa al estilo de la transición soviética, sangrienta y destructora. Pero sobre todo, sería una de las más grandes traiciones e injusticias que se pudieran cometer contra el pueblo cubano, después de 50 años de ignominia, crímenes y destrucción.
Para los que aspiramos a una Patria justa, esto sería la continuación del castrismo con traje de etiqueta.
Serían los mismos que han hundido al país en el caos y la bancarrota. Los mismos que han asesinado a más de 9,000 cubanos. Los mismos que han generado el exodo más grande en la historia de Cuba. Los mismos que han destrozado a la familia y a la nación cubanas.
Ni el pueblo cubano, dentro y fuera del país, ni la comunidad internacional, ni la ONU, la OEA, ni los EE:UU y la Unión Europea pueden permitir semejante canallada, a espaldas del pueblo de la isla
Frente a las pretensiones de esa mafia terrorista, sustentada en el poder de sus Fuerzas Armadas y en los tenebrosos órganos de la Seguridad del Estado, se debe levantar todo el pueblo, con el apoyo de la comunidad internacional y sus organizaciones democráticas.
Un gobierno democrático en Cuba, jamás podrá permitir semejante crímen. Pero, sobre todo, cada uno de nosotros, los cubanos de adentro y afuera, no podremos permitir, la última jugada de los asesinos. Si hay nuevamente que tomar las armas, habrá miles de cubanos para defender el sueño, no sólo de Martí, sino también, de miles de asesinados y decenas de miles de presos políticos que pasaron por las ergástulas del castrismo.
Una transición bajo la égida de Raúl Castro o cualquiera de esos Generales apóstatas, que han seguido a los hermanos Castro hasta el final, provocaría una sangrienta guerra civil, y yo sería, como lo fue mi abuelo, uno de los primeros en alzarme en la manigua.
Y creánme que no son palabras
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
martes, 27 de marzo de 2007
EL MERCADO DE CUBA Y SUS PRETENDIENTES
A primera vista, el mercado cubano del futuro puede ser muy pequeño. Algunos se preguntarán..!Bah, ¿quién va a invertir en esa pequeña isla de once millones de personas? No es, evidentemente – y no lo será – el mercado de Brasil, la India, China o Paquistán. Pero, cuidado.
Un país devastado por la estulticia comunista, necesitará todo. Absolutamente todo. Abierto a una economía de mercado y con un gobierno democrático y estable, el escenario puede cambiar más de lo que imaginamos ahora.
En el curso de los primeros diez o quince años, ese mercado puede triplicar su consumo. Sería un mercado de treinta millones de personas, más cuatro o seis millones de turistas.
El descubrimiento de gas y petróleo, su refinación y exportación, la ayuda internacional sin condiciones; la avalancha de nuevas inversiones y las extremas necesidades de la población, podrían generar un inmenso volúmen de negocios en el mercado nacional e internacional. Por algo ya están allí las compañias de Canadá, China, España, Italia, India.
Las necesidades de la agricultura, la industria azucarera y de los derivados de la gramínea, incluyendo el etanol, el transporte, la vivienda, la biotecnología, la informática, los equipos médicos y biomédicos, las telecomunicaciones y la informática y, todo el resto de los sectores de la economía, abrirán sus puertas a un consumo masivo de bienes circulantes y de capital.
Eso lo saben las compañías presentes en Cuba y también las compañías y corporaciones de EE:UU. Esas corporaciones saben que, no era Londrés, Paris o Nueva York la que más autos Cadillac tenía en el mundo. Era La Habana.
En el año 1958 el país que más teléfonos y televisores per capita tenía en A. Latina, era Cuba.
Los cubanos y los hispanos, en general, son consumidores compulsivos. Lo muestran las estadísticas sobre el consumo de la población hispana en EE:UU.
Como se espera ese boom, hay en este momento, una enorme presión sobre el Congreso de ese país, para cambiar ciertas restricciones de la ley del embargo sobre Cuba.
Según El Nuevo Herald “desde diciembre, 1999, los gobernadores, senadores y congresistas de al menos 18 estados norteamericanos han visitado Cuba, principalmente para asuntos de comercio. Y siguen llegando: el gobernador de Nebraska, Dave Heineman viajaba ayer con una delegación de agricultores. C. L. ''Butch'' Otten, gobernador de Idaho planea una visita el próximo mes.
Desde entonces, Cuba ha pagado más de $1,500 millones por productos alimenticios y agricultores norteamericanos, dijo John Kavulich, asesor principal de política del Consejo Económico y de Comercio US-Cuba, de Nueva York.
Algunos creen que el interés de EEUU en las nuevas exploraciones petrolíferas en Cuba podría hacer cambiar las tendencias políticas.
Dos senadores introdujeron ayer un proyecto de ley de energía que contempla conceder permiso a empresas petroleras estadounidenses para participar en la extracción de crudo cubano.
La propuesta Ley Energética de Seguridad y Eficiencia del 2007 (Safe Energy Act), presentada por el senador demócrata Byron Dorgan y su colega republicano Larry Craig, intenta incrementar el acceso a las reservas de petróleo y gas natural en las afueras de la plataforma continental del este del Golfo de México, a lo largo de las costas de la Florida”. Hasta aquí la información dada por El Nuevo Herald.
Algunos países con presencia en Cuba en la actualidad, están nerviosos ante la posibilidad de la entrada de EE:UU en el mercado cubano. Y no es para menos. Las ventajas comparativas recíprocas entre Cuba y EE:UU para el intercambio comercial, son evidentes.
Lo digo, porque conozco las incertidumbres de España y Canadá. Este último país tiene más de US$ 1,500 millones invertidos en Cuba en la minería, la prospección de petróleo y gas, el turismo y otras ramas de la economía y, tienen planes acelerados de duplicar esas inversiones.
Sin embargo, la estrategia de un futuro gobierno democrático tendrá que optar, muy sabiamente, por una expansión y diversificación de sus mercados. Ni economía monoproductora, ni comercio unipolar. Como decía nuestro apóstol “Quien compra manda y quien vende sirve”. No sería solamente una excelente estrategia, motivada por los propios intereses del pueblo cubano, sino por la inserción necesaria en la corriente de globalización que hoy ocurre en el mundo.
Tampoco escapa a mi atención las tendencias a la creación de un poderoso mercado de las Américas. Cuba deberá analizar y decidir, partiendo de una visión muy prágmatica, que es lo más ventajoso y sabio en las actuales circunstancias del mercado internacional. Debemos recordar siempre que, en el marco de las relaciones económica-comerciales y financieras del mundo y, sobre todo, de las grandes potencias, no hay principios, sino intereses sobre las riquezas. Allí, en el rejuego de una feroz competencia, cada uno trata de sacar la mejor parte, no importa quien caiga. Esas son las reglas del mundo moderno. O nos adaptamos a esas reglas, o perderemos nuevamente.
Mantener la propiedad nacional sobre sus principales recursos, será vital para llevar a la sociedad cubana, a los niveles de riqueza y bienestar que se merece. Han sido más de 500 años de dominios y desastres diversos sobre la isla.
Ha llegado nuestra hora. Y nada ni nadie nos podrá quitar o menoscabar nuestros legítimos derechos.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
A primera vista, el mercado cubano del futuro puede ser muy pequeño. Algunos se preguntarán..!Bah, ¿quién va a invertir en esa pequeña isla de once millones de personas? No es, evidentemente – y no lo será – el mercado de Brasil, la India, China o Paquistán. Pero, cuidado.
Un país devastado por la estulticia comunista, necesitará todo. Absolutamente todo. Abierto a una economía de mercado y con un gobierno democrático y estable, el escenario puede cambiar más de lo que imaginamos ahora.
En el curso de los primeros diez o quince años, ese mercado puede triplicar su consumo. Sería un mercado de treinta millones de personas, más cuatro o seis millones de turistas.
El descubrimiento de gas y petróleo, su refinación y exportación, la ayuda internacional sin condiciones; la avalancha de nuevas inversiones y las extremas necesidades de la población, podrían generar un inmenso volúmen de negocios en el mercado nacional e internacional. Por algo ya están allí las compañias de Canadá, China, España, Italia, India.
Las necesidades de la agricultura, la industria azucarera y de los derivados de la gramínea, incluyendo el etanol, el transporte, la vivienda, la biotecnología, la informática, los equipos médicos y biomédicos, las telecomunicaciones y la informática y, todo el resto de los sectores de la economía, abrirán sus puertas a un consumo masivo de bienes circulantes y de capital.
Eso lo saben las compañías presentes en Cuba y también las compañías y corporaciones de EE:UU. Esas corporaciones saben que, no era Londrés, Paris o Nueva York la que más autos Cadillac tenía en el mundo. Era La Habana.
En el año 1958 el país que más teléfonos y televisores per capita tenía en A. Latina, era Cuba.
Los cubanos y los hispanos, en general, son consumidores compulsivos. Lo muestran las estadísticas sobre el consumo de la población hispana en EE:UU.
Como se espera ese boom, hay en este momento, una enorme presión sobre el Congreso de ese país, para cambiar ciertas restricciones de la ley del embargo sobre Cuba.
Según El Nuevo Herald “desde diciembre, 1999, los gobernadores, senadores y congresistas de al menos 18 estados norteamericanos han visitado Cuba, principalmente para asuntos de comercio. Y siguen llegando: el gobernador de Nebraska, Dave Heineman viajaba ayer con una delegación de agricultores. C. L. ''Butch'' Otten, gobernador de Idaho planea una visita el próximo mes.
Desde entonces, Cuba ha pagado más de $1,500 millones por productos alimenticios y agricultores norteamericanos, dijo John Kavulich, asesor principal de política del Consejo Económico y de Comercio US-Cuba, de Nueva York.
Algunos creen que el interés de EEUU en las nuevas exploraciones petrolíferas en Cuba podría hacer cambiar las tendencias políticas.
Dos senadores introdujeron ayer un proyecto de ley de energía que contempla conceder permiso a empresas petroleras estadounidenses para participar en la extracción de crudo cubano.
La propuesta Ley Energética de Seguridad y Eficiencia del 2007 (Safe Energy Act), presentada por el senador demócrata Byron Dorgan y su colega republicano Larry Craig, intenta incrementar el acceso a las reservas de petróleo y gas natural en las afueras de la plataforma continental del este del Golfo de México, a lo largo de las costas de la Florida”. Hasta aquí la información dada por El Nuevo Herald.
Algunos países con presencia en Cuba en la actualidad, están nerviosos ante la posibilidad de la entrada de EE:UU en el mercado cubano. Y no es para menos. Las ventajas comparativas recíprocas entre Cuba y EE:UU para el intercambio comercial, son evidentes.
Lo digo, porque conozco las incertidumbres de España y Canadá. Este último país tiene más de US$ 1,500 millones invertidos en Cuba en la minería, la prospección de petróleo y gas, el turismo y otras ramas de la economía y, tienen planes acelerados de duplicar esas inversiones.
Sin embargo, la estrategia de un futuro gobierno democrático tendrá que optar, muy sabiamente, por una expansión y diversificación de sus mercados. Ni economía monoproductora, ni comercio unipolar. Como decía nuestro apóstol “Quien compra manda y quien vende sirve”. No sería solamente una excelente estrategia, motivada por los propios intereses del pueblo cubano, sino por la inserción necesaria en la corriente de globalización que hoy ocurre en el mundo.
Tampoco escapa a mi atención las tendencias a la creación de un poderoso mercado de las Américas. Cuba deberá analizar y decidir, partiendo de una visión muy prágmatica, que es lo más ventajoso y sabio en las actuales circunstancias del mercado internacional. Debemos recordar siempre que, en el marco de las relaciones económica-comerciales y financieras del mundo y, sobre todo, de las grandes potencias, no hay principios, sino intereses sobre las riquezas. Allí, en el rejuego de una feroz competencia, cada uno trata de sacar la mejor parte, no importa quien caiga. Esas son las reglas del mundo moderno. O nos adaptamos a esas reglas, o perderemos nuevamente.
Mantener la propiedad nacional sobre sus principales recursos, será vital para llevar a la sociedad cubana, a los niveles de riqueza y bienestar que se merece. Han sido más de 500 años de dominios y desastres diversos sobre la isla.
Ha llegado nuestra hora. Y nada ni nadie nos podrá quitar o menoscabar nuestros legítimos derechos.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
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