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Un sitio de reflexiones maduras, serenas y objetivas sobre la problemática de Cuba y su futuro posible. Puntos de vista sobre Literatura, Economía, Política, Sociedad, Historia y Cultura, así como sobre el exilio cubano en todo el mundo.

Asdrubal Caner

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Escritor y Poeta

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es temprano,siga leyendo

lunes, 27 de septiembre de 2010

¿APERTURA, CAMBIOS, PRIMEROS PASOS?

“Nihil est omni ex parte malum.”
(“Nada es completamente malo”)

¿Funcionarán las medidas elementales de Raúl Castro, para estimular un mejoramiento en la economía y el nivel de vida de la población?... El tiempo lo dirá.

Pero durante este larguísimo tiempo de medio siglo, ese tiempo siempre ha estado contra el pueblo de Cuba y, por ello, me ubico en los que tienen muchas dudas en lo que haga el gobierno cubano, aunque sé que nada es completamente malo, pero lamento que no se haya comenzado treinta o cuarenta años antes. Ojala que se siga adelante.

Lo que sí está claro para mí es que, el despido de más de un millón de trabajadores, la distribución de tierras a propietarios privados (provisionales) y el cuentapropismo, son la muestra del fracaso total del Estado como dueño absoluto de los medios de producción. Y eso era de esperar. Ya había ocurrido en la ex URSS y sus satélites y en China y Viet Nam.

Pero mucho antes que eso ocurriera, lo había previsto Adam Smith.

Yo recuerdo aquel discurso a gritos – como siempre – de Fidel Castro en marzo de 1968, donde, enardecido y violento, anunciaba el fin de la pequeña y mediana empresa y, hasta de los timbiriches:

“En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? (RISAS) No se trata ni siquiera de la incidencia económica, a pesar de los evidentes resultados de todos estos negocios”.
“¡Señores, no se hizo una revolución aquí para establecer el derecho al comercio! Esa revolución ya la hicieron en 1789, fue la época de la revolución burguesa —el que más y el que menos leyó algo de eso—, fue la revolución de los comerciantes, de los burgueses. ¿Cuándo acabarán de entender que esta es la Revolución de los socialistas, que esta es la Revolución de los comunistas?”

(Discurso de F. Castro el 13 de marzo de 1968)

Ahora, regresan los timbiriches, pero el Estado no soltará el 90% de medios de producción que posee, porque esa es la clave del sistema de chantaje del Partido-Estado, contra los 5 millones de trabajadores más sus familiares, que dependen de esos puestos de trabajo, donde los esclavizan con bajísimos salarios y con las diatribas político-sindicales de los “factores” castristas. Y es también la clave de la riqueza de la nueva burguesía castrista.

Por ello, si mañana abren un poco la mano… ¿quienes serán los nuevos dueños, los agraciados del poder, que tendrán acceso a las grandes empresas?

Usted lo adivino: los hijos de Papá, la gente de la KGB, los Oficiales y familiares de los Generales y los esbirros y chivatos más comecandelas del castrismo. Ellos forman ya, de manera secreta, la élite político-militar-empresarial del futuro cercano.

Esa es la gente cuyos hijos han tenido becas para Master y Doctorados en Ottawa, Canadá; en los Estados Unidos: Carolina del Norte, Washington, Denver; en España: La Complutense de Madrid y en Gran Bretaña, Alemania, Suiza y otras muy renombradas de Europa. Por ello, tienen el dinero suficiente, los contactos y la preparación para llevar a esas empresas a la búsqueda de sus riquezas.

Desde luego que sería un real disparate pensar que, esas empresas pasarían a los timbiricheros.
Aunque Raúl Castro habló de “cambios estructurales profundos”, no hay nada de eso hasta ahora. Y tienen prohibido hablar de reformas. Son “actualizaciones al modelo”. Al menos en el horizonte, no se ve lo que realmente se necesita con toda urgencia: reformas profundas.
¿Pudiera ser que este cambio elemental timbirichero lleve a una apertura, un cambio o los primeros pasos para esas reformas profundas?

Eso, ni Dios lo sabe. Y tampoco sabemos si esos pasos elementales, se quedarán para siempre o son simplemente medidas de una coyuntura hipercrítica. Recordar lo que pasó con el cuentapropismo de 1994, aunque sé que, ese país no aguantaría una crisis más.

Como en todos los estados comunistas, el comunismo es para los pobres, esa masa de ignorantes e infelices, que viviendo al borde de la extrema miseria, aún tienen esperanzas de que llegue el paraíso.
El capitalismo de lujo, es para esa Nomenklatura estafadora y mentirosa. Y por supuesto, los inversores extranjeros, que tendrán su parte en el pastel.

Ahora mismo han anunciado que “a recent British delegation could have paved the way for some 25 UK firms to take root in Cuba. Igor Caballero, a Cuban embassy spokesman, said in London: "Cuba is open and prepared to receive foreign capital and to develop mixed projects along with the Cuban government." (Elena Moya. The Observer).

Los rusos no se quedan atrás. Recientemente otro anuncio que, “la inversora rusa A1, integrada en el Grupo Alfa, un consorcio industrial y financiero con intereses en el petróleo, el gas, la banca y las telecomunicaciones, entre otros sectores, promoverá varios proyectos de minería en Cuba”. (Diario ruso Kommersant).

Y los chinos, segundo socio comercial, tienen más de mil millones de dólares invertidos en níquel, biotecnología, petróleo, farmacéuticos, tecnología médica y otros.

Agréguese a Canadá, España, Alemania y la Venezuela de Chávez.

Está claro que cualquier país extranjero con capital, puede invertir en Cuba, en sociedad con su gobierno.

Quienes no pueden ni podrán mientras estén los Castro, son los propios cubanos de dentro y de afuera.

Han ido vendiendo el país al mejor postor, como nunca antes en la historia de nuestro país.

Y esta es una de las más contundentes paradojas del castrismo: llegó al poder expropiando y aniquilando a todas las empresas extranjeras para, al final, venderle el país a las empresas extranjeras. Ya lo cité antes: el comunismo es el camino más largo para llegar… al capitalismo.

El único problema que hay, es que ninguno de esos países tiene la tecnología, los recursos y la cercanía de los Estados Unidos. Son muchas las ventajas comparativas entre EE.UU. y Cuba. Y eso los hará muy vulnerables en el futuro, aunque considero que su presencia será necesaria e importante, para balancear el comercio y las inversiones en Cuba.

Y es que el comunismo se monta y trabaja como los círculos del Infierno, pero a la inversa. Si en el cono infernal, el círculo nueve es el más despiadado y donde se castigan a los traidores a la Patria, la familia y los amigos –que es donde deberían estar los Castro y sus verdugos -, en el comunismo el círculo uno es donde se encuentran ellos: allí no sufrirán nunca y, lo mejor, estarán para siempre en el limbo del poder. El nueve, es para el pueblo, sus esclavizados trabajadores, sus timbiriches y minifundios. Simple as that.

Pero además, el modelo comunista es un modelo sisifoniano: como Sísifo, tratan de subir la piedra hasta la cima, pero nunca llegan y, el ciclo se repite y repite de forma infinita: el comunismo es el trabajo inútil y sin esperanzas.

Cuba se ha movido de un Proceso de Rectificación a otro cada 10-12 años. Y en cada uno de ellos, la presión popular y el éxodo inminente, lo han hecho cambiar. Son los ciclos del Fracaso Anunciado.

Por otra parte, no ha dicho nada de la posibilidad de que el exilio cubano – que tiene miles de millones esperando por una real apertura – pueda invertir, cosa que por lo demás, sería lo más lógico, puesto que tienen la experiencia empresarial, el capital, los contactos, los mercados y todas las posibilidades para tener éxito, como lo han demostrado alrededor del mundo.

Pero cuidado, en su estrategia si cuentan con que las remesas sean las tres patas de la mesa del timbiriche: cientos de miles de dólares para que los familiares ayuden a prolongar la angustia de medio siglo y fortalezcan el inútil modelo del comunismo, cuyo máximo Jefe ha dicho que no funciona.

Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.

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