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Asdrubal Caner

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Escritor y Poeta

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es temprano,siga leyendo

sábado, 5 de mayo de 2007

YO, EL SUPREMO: EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Los lectores que hayan leído a Augusto Roa Bastos en su extraordinaria novela “Yo, El Supremo”, saben que hablo del Dictador paraguayo, que estuvo 24 años en el poder (1816-1840) y aisló a su país durante ese periódo.

Según la reseña de Wikipedia “El objetivo principal del gobierno de Rodríguez de Francia constituyó la consolidación de la independencia y la defensa de la integridad territorial del Paraguay; del derecho a la libre navegación de los ríos, la afirmación de la paz y tranquilidad del país, aislándolo para protegerlo de la anarquía reinante de los estados vecinos. Como parte de esta política, el dictador prohibía a los ciudadanos y a los extranjeros salir del país. Para emigrar, se necesitaba una licencia especial”
Aproximadamente en la misma época, el Dictador Juan Manuel de Rosas, se mantendría 23 años en el poder (1829-1852), gracias a la Sociedad Popular Restauradora (conocida como “La Mazorca”), institución original, de la cual el Departamento de Seguridad del Estado, en Cuba, es una copia superdesarrollada y ampliada por las experiencias de la Staci alemana y la KGB rusa. Pero en esencia, es el mismo cuerpo del terror, la represión y el despotismo.
En la novela latinoamericana del Dictador, están todas las características de los actuales dictadores y.. de los que vienen llegando.

Desde luego que, no pienso hablar de esas dos novelas, ni de esos dos paradigmáticos dictadores.
Quiero concentrarme en los dos que tenemos en el presente: uno es F. Castro, record Guinnes de los Dictadores de América y del mundo: 48 años en el poder. Y el próximo: Hugo Chávez, de Venezuela.

Tengo un buen amigo mío, un ingeniero cubano, aquí en Ottawa, que me contó una frase que oyó en una película checa: “El Comunismo es el camino más largo para llegar al Capitalismo”
Y cierto que lo es. Mirad Europa del Este, China, Vietnam.

¿Qué pretende el Sr. Hugo Chávez con su “Socialismo del Siglo XXI”?

Yo creo que su propósito fundamental es que le cambien el nombre: ”Hugo Rosas de Francia”, nombre sonoro, oloroso y aristocrático.

Agregaría que, el “Socialismo del Siglo XXI” es el camino más corto a la miseria y al despotismo. Por lo pronto, ya tiene – como lo tuvo Rosas – poderes extraordinarios. Él es el Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo, dado por un “Parlamento” que es copia de la Asamblea Traicional de Cuba.

El camino de Hugo Rosas de Francia, es el fracasado camino de su mentor, el Psicópata en Jefe. Y va avanzando bien. Por lo menos, ya ha dado los primeros pasos:

- Creación del “Enemigo”: Los Estados Unidos.
- Proceso de Nacionalización para tener toda la estructura productiva en
sus manos.
- Inicio del poder totalitario sobre los medios masivos de comunicación.
Eliminación de los “medios golpistas”
- Planes populistas para los pobres para ganarse su apoyo. Después se
desprenderá de ellos.
- Creación de un Partido Único de la Revolución.
- Gradual violación de las libertades y derechos de los venezolanos.
Surgimiento del Poder de la Impunidad.

Son los mismos pasos del Castrismo, aunque con más cautela. El desenlace será el mismo.

Dentro de unos años, los venezolanos tendrán su Tarjeta de Racionamiento – por el Bloqueo imperialista – y comenzarán a comer de la mano del Dictador. Tendrán tres periódicos – para los siervos en general, para los esclavos del trabajo y para la juventud que no piensa -, una cadena estatal de radio y TV, una cinematografía del gobierno, una asociación de escritores y artistas – que escribirán las alabanzas y loas al Benefactor y Padre de la Patria Bolivariana - y un enorme aparato de Inteligencia y Seguridad – La Mazorca - , con una vasta red de chivatos y colaboradores, reclutados dentro de la masa más ignorante que tiene Venezuela.
El Dictador mientras tanto, mandará a construir en cada estado, una Plaza de la Revolución, donde marcharán los súbditos vestidos de rojo, con banderitas y enardecidos por los Himnos revolucionarios. Allí, en esas plazas, hará sus arrogantes y estupidos monólogos comunistas y le echará las culpas de todos sus fracasos… al Imperialismo Yankee.

Gradualmente, pero con mano firme, se levantará el segundo Estado comunista del Hemisferio Occidental. Comenzarán los nuevos movimientos guerrilleros en América Latina, sufragados por el petróleo y la riqueza de Venezuela.

Pero, el dinero se esfuma. Si los precios del petróleo bajan de US$ 60 dólares, Venezuela caerá en las fauces – siempre abiertas – de la miseria y la represión más espantosa. Y ya será muy tarde.
Vendrán entonces, quizá bajo la dirección de los Generales corruptos y asustados, las reformas económicas y políticas: la vuelta de un largo viaje…. al capitalismo.

Ese será el retrato – dentro de unos años - del “Socialismo del Siglo XXI”, del Sr. Hugo Rosas de Francia, el nuevo aspirante al Despotismo Desilustrado de América.

La historia de América Latina está llena de estos absurdos kafkianos. Decía José Martí que “la ignorancia mata a los pueblos. Es necesario matar a la ignorancia”

Siglos de guerras, dictaduras, gobiernos oligárquicos, dirigentes corruptos, partidos políticos del status quo, robo y explotación transnacional de nuestros recursos y un sin fin de males, han llevado a los pueblos del continente, a creerle al primer Mesías que aparezca, con su berborrea de acueducto y la pistola en el cinto. La pobreza y la desesperanza se dan de la mano, en la selección y apoyo a estos aventureros, violentos, ignorantes y génocidas.

Como he escrito en otras ocasiones, América Latina necesita urgentes reformas y cambios en su modelo. Pero esas reformas y cambios tienen que ser, sobre la base de lo que tenemos y no sobre la destrucción de lo poco que tenemos. El modelo oligárquico y transnacional, se ha mostrado incapaz de resolver nuestros graves problemas. Hay que hacer reformas a ese modelo, y ponerlo en función de una rápida creación de riquezas, con justicia social. Las revoluciones solo saben destruir, pero nunca han generado riquezas y equidad.

Por ello, el modelo de “Socialismo del Siglo XXI” que nos quiere vender el Aspirante, es el camino del fracaso. Los venezolanos y los ciudadanos de Latinoamérica, tienen ante sí, la terrible y traumática lección del castrismo.

Si quieren suicidarse, pueden escoger ese camino. Nadie les impedirá desbarrancarse en el abismo.

Pero hay otras opciones.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.

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