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Un sitio de reflexiones maduras, serenas y objetivas sobre la problemática de Cuba y su futuro posible. Puntos de vista sobre Literatura, Economía, Política, Sociedad, Historia y Cultura, así como sobre el exilio cubano en todo el mundo.

Asdrubal Caner

Asdrubal Caner
Escritor y Poeta

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lunes, 27 de septiembre de 2010

¿APERTURA, CAMBIOS, PRIMEROS PASOS?

“Nihil est omni ex parte malum.”
(“Nada es completamente malo”)

¿Funcionarán las medidas elementales de Raúl Castro, para estimular un mejoramiento en la economía y el nivel de vida de la población?... El tiempo lo dirá.

Pero durante este larguísimo tiempo de medio siglo, ese tiempo siempre ha estado contra el pueblo de Cuba y, por ello, me ubico en los que tienen muchas dudas en lo que haga el gobierno cubano, aunque sé que nada es completamente malo, pero lamento que no se haya comenzado treinta o cuarenta años antes. Ojala que se siga adelante.

Lo que sí está claro para mí es que, el despido de más de un millón de trabajadores, la distribución de tierras a propietarios privados (provisionales) y el cuentapropismo, son la muestra del fracaso total del Estado como dueño absoluto de los medios de producción. Y eso era de esperar. Ya había ocurrido en la ex URSS y sus satélites y en China y Viet Nam.

Pero mucho antes que eso ocurriera, lo había previsto Adam Smith.

Yo recuerdo aquel discurso a gritos – como siempre – de Fidel Castro en marzo de 1968, donde, enardecido y violento, anunciaba el fin de la pequeña y mediana empresa y, hasta de los timbiriches:

“En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? (RISAS) No se trata ni siquiera de la incidencia económica, a pesar de los evidentes resultados de todos estos negocios”.
“¡Señores, no se hizo una revolución aquí para establecer el derecho al comercio! Esa revolución ya la hicieron en 1789, fue la época de la revolución burguesa —el que más y el que menos leyó algo de eso—, fue la revolución de los comerciantes, de los burgueses. ¿Cuándo acabarán de entender que esta es la Revolución de los socialistas, que esta es la Revolución de los comunistas?”

(Discurso de F. Castro el 13 de marzo de 1968)

Ahora, regresan los timbiriches, pero el Estado no soltará el 90% de medios de producción que posee, porque esa es la clave del sistema de chantaje del Partido-Estado, contra los 5 millones de trabajadores más sus familiares, que dependen de esos puestos de trabajo, donde los esclavizan con bajísimos salarios y con las diatribas político-sindicales de los “factores” castristas. Y es también la clave de la riqueza de la nueva burguesía castrista.

Por ello, si mañana abren un poco la mano… ¿quienes serán los nuevos dueños, los agraciados del poder, que tendrán acceso a las grandes empresas?

Usted lo adivino: los hijos de Papá, la gente de la KGB, los Oficiales y familiares de los Generales y los esbirros y chivatos más comecandelas del castrismo. Ellos forman ya, de manera secreta, la élite político-militar-empresarial del futuro cercano.

Esa es la gente cuyos hijos han tenido becas para Master y Doctorados en Ottawa, Canadá; en los Estados Unidos: Carolina del Norte, Washington, Denver; en España: La Complutense de Madrid y en Gran Bretaña, Alemania, Suiza y otras muy renombradas de Europa. Por ello, tienen el dinero suficiente, los contactos y la preparación para llevar a esas empresas a la búsqueda de sus riquezas.

Desde luego que sería un real disparate pensar que, esas empresas pasarían a los timbiricheros.
Aunque Raúl Castro habló de “cambios estructurales profundos”, no hay nada de eso hasta ahora. Y tienen prohibido hablar de reformas. Son “actualizaciones al modelo”. Al menos en el horizonte, no se ve lo que realmente se necesita con toda urgencia: reformas profundas.
¿Pudiera ser que este cambio elemental timbirichero lleve a una apertura, un cambio o los primeros pasos para esas reformas profundas?

Eso, ni Dios lo sabe. Y tampoco sabemos si esos pasos elementales, se quedarán para siempre o son simplemente medidas de una coyuntura hipercrítica. Recordar lo que pasó con el cuentapropismo de 1994, aunque sé que, ese país no aguantaría una crisis más.

Como en todos los estados comunistas, el comunismo es para los pobres, esa masa de ignorantes e infelices, que viviendo al borde de la extrema miseria, aún tienen esperanzas de que llegue el paraíso.
El capitalismo de lujo, es para esa Nomenklatura estafadora y mentirosa. Y por supuesto, los inversores extranjeros, que tendrán su parte en el pastel.

Ahora mismo han anunciado que “a recent British delegation could have paved the way for some 25 UK firms to take root in Cuba. Igor Caballero, a Cuban embassy spokesman, said in London: "Cuba is open and prepared to receive foreign capital and to develop mixed projects along with the Cuban government." (Elena Moya. The Observer).

Los rusos no se quedan atrás. Recientemente otro anuncio que, “la inversora rusa A1, integrada en el Grupo Alfa, un consorcio industrial y financiero con intereses en el petróleo, el gas, la banca y las telecomunicaciones, entre otros sectores, promoverá varios proyectos de minería en Cuba”. (Diario ruso Kommersant).

Y los chinos, segundo socio comercial, tienen más de mil millones de dólares invertidos en níquel, biotecnología, petróleo, farmacéuticos, tecnología médica y otros.

Agréguese a Canadá, España, Alemania y la Venezuela de Chávez.

Está claro que cualquier país extranjero con capital, puede invertir en Cuba, en sociedad con su gobierno.

Quienes no pueden ni podrán mientras estén los Castro, son los propios cubanos de dentro y de afuera.

Han ido vendiendo el país al mejor postor, como nunca antes en la historia de nuestro país.

Y esta es una de las más contundentes paradojas del castrismo: llegó al poder expropiando y aniquilando a todas las empresas extranjeras para, al final, venderle el país a las empresas extranjeras. Ya lo cité antes: el comunismo es el camino más largo para llegar… al capitalismo.

El único problema que hay, es que ninguno de esos países tiene la tecnología, los recursos y la cercanía de los Estados Unidos. Son muchas las ventajas comparativas entre EE.UU. y Cuba. Y eso los hará muy vulnerables en el futuro, aunque considero que su presencia será necesaria e importante, para balancear el comercio y las inversiones en Cuba.

Y es que el comunismo se monta y trabaja como los círculos del Infierno, pero a la inversa. Si en el cono infernal, el círculo nueve es el más despiadado y donde se castigan a los traidores a la Patria, la familia y los amigos –que es donde deberían estar los Castro y sus verdugos -, en el comunismo el círculo uno es donde se encuentran ellos: allí no sufrirán nunca y, lo mejor, estarán para siempre en el limbo del poder. El nueve, es para el pueblo, sus esclavizados trabajadores, sus timbiriches y minifundios. Simple as that.

Pero además, el modelo comunista es un modelo sisifoniano: como Sísifo, tratan de subir la piedra hasta la cima, pero nunca llegan y, el ciclo se repite y repite de forma infinita: el comunismo es el trabajo inútil y sin esperanzas.

Cuba se ha movido de un Proceso de Rectificación a otro cada 10-12 años. Y en cada uno de ellos, la presión popular y el éxodo inminente, lo han hecho cambiar. Son los ciclos del Fracaso Anunciado.

Por otra parte, no ha dicho nada de la posibilidad de que el exilio cubano – que tiene miles de millones esperando por una real apertura – pueda invertir, cosa que por lo demás, sería lo más lógico, puesto que tienen la experiencia empresarial, el capital, los contactos, los mercados y todas las posibilidades para tener éxito, como lo han demostrado alrededor del mundo.

Pero cuidado, en su estrategia si cuentan con que las remesas sean las tres patas de la mesa del timbiriche: cientos de miles de dólares para que los familiares ayuden a prolongar la angustia de medio siglo y fortalezcan el inútil modelo del comunismo, cuyo máximo Jefe ha dicho que no funciona.

Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.
jueves, 16 de septiembre de 2010

LA SÚPER NOVA TEORÍA DEL TIMBIRICHE

Getty imagen

Voy a tratar aquí acerca de la Súper Nova Teoría del Timbiri che, que nos quiere vender la empecinada, anciana y decrépita Nomenklatura de la isla.

Ante todo… ¿cómo funciona un timbiriche?

El timbirichero tiene que tener tres cosas importantes: cierta experiencia, recursos financieros e insumos. En el país del Dr. Castro, nada de eso existe. Clientes si hay, que tienen más de 25 mil millones de pesos sin respaldo material, inflacionarios, en sus manos y, un 15% que reciben remesas de los “gusanos agentes de la CIA”.

Luego… ¿cómo podría funcionar ese adefesio “empresarial”?

Aunque algunos ilusos han visto en las medidas de Raúl Castro, una “apertura al mercado”, una “raulización” del modelo y “modernos” enfoques para salir de la crisis y la bancarrota del “comunismo”, en realidad no hay nada de eso.

Para la izquierda soñadora y los progresistas del mundo, que creyeron en Fidel Castro, la situación actual de Cuba lo único que demuestra es que, ese hombre y la pequeña cúpula de sus seguidores, han sido los administradores más chapuceros, ineptos, torpes e ineficientes, que Cuba y América han conocido, desde que Colón puso los pies en la isla. Y que es a ellos, a los que hay que despedir de sus trabajos, y no a los obreros cubanos, que han trabajado como esclavos durante medio siglo, para ser cada día más miserables.

En plena crisis de los EE.UU. y de Europa, América Latina ha sabido crecer y disminuir la miseria en el continente.

En el plano político, se avanza en el afianzamiento de la democracia, a pesar de los retos que aún se presentan.

Nuestro país enseña todo lo contrario: la represión de los opositores ha crecido extraordinariamente. La miseria se ensaña contra la mayoría de la población. Los números en rojo de la economía, demuestran el fracaso de un sistema, que ya ha caído en toda la Europa del Este y en Asia.

Mientras tanto, el Gobierno cubano va contra toda lógica en su afán de salir de la más grande bancarrota de su sistema. Fidel Castro diseñó con todo detalle la catástrofe más espantosa de nuestra nación.

Y si tengo que elogiar a Fidel Castro, es porque nadie lo hubiera logrado tan perfectamente como él.

Ahora quieren salir de un desastre construido durante medio siglo, tan solo en unos años, contra toda lógica y el más elemental sentido de la realidad y el raciocinio.

¿Cómo?

A través de la súper nova Teoría del Timbiriche.

Van a despedir a 1,3 millones de trabajadores – algo más del 20% de la fuerza de trabajo total de 5 millones - que sobran de las infladas plantillas del gobierno y, los van a convertir en timbiricheros, que es una forma de no morirse de hambre, que no es lo mismo, pero es igual.

Desde luego, aquí no se incluyen a cientos de miles de trabajadores de la industria azucarera, que los reportan como “estudiantes” y que fueron despedidos al cierre de más de 70 centrales azucareros, otrora el orgullo de Cuba.

Y quieren realizar ese desempleo en un plazo de 3 años, comenzando por medio millón en seis meses, algo que producirá una alta tensión en el país.

Están anunciando medidas sin ninguna contrapartida financiera y bancaria –hasta ahora -, estructural o supraestructural o de respaldo material para los actores del ajuste: trabajadores estatales excedentes, sin la más mínima preparación de oficios o experiencia empresarial, para acometer semejantes ajustes.

Pero además, lo hacen imponiendo un sistema de impuestos, que no tiene en cuenta, la realidad de un comienzo imprevisible en una economía privada. Según el periódico La Vanguardia, de España, “los trabajadores que se acojan al plan gubernamental para la creación de pequeñas empresas y cooperativas privadas deberán pagar a la seguridad social el 25% de sus ingresos, además de impuestos de entre el 10% y el 40%”. O sea, algunos tendrán que pagar el 65% de sus ingresos en impuestos. Y vivir en un nivel de vida como el de Haití.

A eso deben agregarse los intereses por créditos, si al fin lo dan, más los costos de producción. Menuda trampa.

Bueno, este es un capitalismo a lo Castro. Qué otra cosa se podía esperar. Buenos negocios para la Mafia Verdeolivo. ¡Y que viva Galicia, jodé!

En vez de dar uno o dos años para todo el proceso de ajuste y florecimiento de esas iniciativas privadas o colectivas, los graban desde el principio con cuatro impuestos que, quienes los conozcan, renunciarían de inmediato a la posibilidad de abrir un timbiriche, porque solo es la imposibilidad de hacer negocios.

Y de contra, con extremas regulaciones burocráticas que, al parecer, tienen el propósito de hacer fracasar todo ese invento

de última hora.

Más de un millón de personas se quedarán sin trabajo y se lanzarán a una incierta aventura, sin experiencia, sin créditos bancarios, sin maquinarias e instalaciones, sin materias primas, sin los más mínimos conocimientos del funcionamiento del mercado, con férreas trabas burocráticas y con una turba de funcionarios e inspectores corrompidos, que ejercerán el siniestro e inservible control estatal sobre los timbiriches.

¿Qué se puede esperar de ese invento desesperado?

Sé que el gobierno ha contado con asesores, quizás algunos excelentes y otros mediocres. Pero las decisiones las toma la misma Nomenklatura que ha destrozado a ese país.

Por ello, lo que se está viendo a simple vista, es uno más de los fallidos inventos del castrismo.

Bueno, claro, para ellos, para esa derecha reaccionaria, de lo que se trata es de ganar tiempo, seguir en el poder, poner a buen recaudo sus riquezas y continuar engañado al pueblo.

Debo decir en realidad, que todo eso se ajusta perfectamente a ese objetivo.

Al final, posiblemente el 80% de esos trabajadores, fracasarán en su aventura. Y volverán los otros inventos y así, hasta que todo el mundo se decida a cambiar toda esa porquería sin sentido.

Mientras tanto millones de personas se sumarán a la extrema miseria que se vive, porque, salvo excepciones, no hay nada que funcione en Cuba.

Desde luego que, mientras los cubanos no tienen ni donde caerse muertos, el gobierno comunista en agosto de este año, emitió el Decreto-ley 273, para beneficio de empresas extranjeras y de personas extranjeras - ¡Welcome Home! -, que permite el arrendamiento por 99 años, de suelos estatales para la construcción de condominios, canchas de golf y marinas.

Como se esperaba, las primeras compañías en obtener esos beneficios serán de los países aliados del castrismo como Canadá y España, a las que se suma Inglaterra. Estos contratos supondrán cientos de millones de dólares de ingresos para la dictadura.

El gobierno cubano tiene el 90% de los medios de producción en sus manos y, no quiere soltarlos.

Ahora acusa al pueblo cubano del fracaso de su sistema, de no querer trabajar, etc. cuando todo el mundo sabe que, han sido las descabelladas decisiones de Fidel Castro el origen de este terrible desastre.

Entrega a sus mendigos unas pequeñas sobras para que traten de sobrevivir, pero no les ofrece las mínimas condiciones para el éxito de esos timbiriches.

Nuestro país tiene todas las condiciones para salir de ese terrible abismo. Solo falta la voluntad, la lucidez y la visión práctica para abrir una puerta, en la cual se leen dos sencillas palabras: Libertad y Derechos.

Libertad individual, libertad económica, libertad política, libertad social y Derechos irrenunciables para cada ciudadano.

Cuba es una isla de corcho, que jamás se hundirá en el mar, porque ese pueblo nunca necesitó en los años 50, del Estado para levantar la 31 economía más importante del mundo.

Y si ahora, con una preparación, en general, más excelente –según la propaganda del gobierno- que en aquellos años, nuestro país se levantará de sus ruinas en 10 años.

Pero no es con minifundios y timbiriches sin recursos, como se sale de esa situación extrema. Eso es tirar a su libre albedrío, a los trabajadores que pusieron toda su confianza en Fidel Castro y su sistema.

Existen otras salidas y proyectos más eficientes que esas medidas mal pensadas. De lo que se trata es de abrir las puertas a las pequeñas y medianas empresas, despojar al Estado de la mayoría de los medios de producción, a los cuales no han sabido sacarle eficiencia y rentabilidad, crear empresas cooperativas, levantar la industria azucarera y agricultura y dejar que los trabajadores y empresarios, reciban buenos salarios y ganancias estimulantes, que levanten la productividad y la eficiencia a todos los niveles y, ampliar las empresas mixtas allí donde la lógica y la prudencia lo permita.

El único problema que tenemos los cubanos, es ese grupo de reaccionarios octogenarios, que han puesto sus intereses, sus riquezas y sus miedos, por encima de los intereses de la nación cubana.

Están esperando morirse en sus camas, lejos del país que los vio nacer, tranquilos y con todos los honores y las riquezas que nunca han merecido.

Ha pasado demasiado tiempo. Ha sido el sufrimiento más indescriptible que ha tenido el pueblo de Cuba en su historia moderna.

Creo que todos, el gobierno, la Oposición y el exilio necesitamos buscar una solución definitiva a esta encrucijada de nuestras vidas. Somos los cubanos, sin ningún tipo de interferencia, los que debemos buscar la salida más pragmática a este extraordinario desafío de la historia. Sin venganza, sin odios ni rencores. Conversando. Negociando. Reconciliando todos nuestros intereses. Y poniendo, por encima de todo, el futuro de la nación cubana.

Si eso no se hace ahora, un inmenso baño de sangre nos espera. Y será Fidel Castro, Raúl Castro y sus seguidores más reaccionarios, los que cargarán toda la responsabilidad.

No se trata solo de decir que el modelo no funciona, sino buscar las mejores alternativas, sin prejuicios ideológicos ni políticos. Es el destino de Cuba lo que está en juego.

No se trata de la bancarrota de una ideología ni del fracaso de sus seguidores. Es el destino de un pueblo, de un Estado y de una Nación lo que está en juego.

Cuba está por encima de todo. Ojala que la razón prevalezca.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.
domingo, 12 de septiembre de 2010

LAS CONFESIONES DE UN LOCO RESUCITADO


La aparición de Fidel Castro y el show mediático que sus declaraciones han creado, me han motivado a escribir estás líneas.

He aquí sus -¿sorprendentes?- confesiones:

- La brutal persecución de los homosexuales fue "una gran injusticia" y se declara él como responsable, aunque luego dice que hay que delimitar responsabilidades. Y le echa la real culpa al “imperialismo yankee”

- Se equivocó y se le fue la mano en la Crisis de Octubre. Se lamenta de haber pedido a Kruschev un bombardeo atómico a los EE.UU. No pide perdón al pueblo americano ni al pueblo de Cuba.

- Reprimenda al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, para que "deje de difamar a los judíos". Defensa de los judíos y del estado de Israel.

- “El modelo cubano no funciona ni para nosotros mismos” declara sin sonrojo al periodista norteamericano Jeffrey Goldberg.

Para algunos serán sorprendentes. Para otros, que conocen todos los trajes del camaleón, no hay nada nuevo bajo el sol. Es la personalidad de un hombre que ha vivido entre la manipulación y la mentira, durante toda su vida.

Fidel Castro transformó a Cuba en una Casa de Empeño y él se convirtió en un estafador profesional, que siempre tiene que cambiar sus posturas, para eludir el pago de retorno.

En todos los casos, no hay una palabra de arrepentimiento y solicitud de perdón, por todo el daño que le ha hecho a millones de personas en Cuba y en todo el mundo. Son simples confesiones de un loco delirante, en estado senil terminal.

Veamos cada caso por separado.

I.- La persecución implacable contra los y las homosexuales en Cuba, comenzó inmediatamente después del triunfo de Fidel Castro y bajo su absoluta dirección. Está demás decir que, en esa isla, nadie se atreve a hacer o decir algo, si primero no lo ha dicho o hecho Fidel Castro.

En 1965 le dijo al periodista Lee Lockwood "Nunca hemos creído que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero comunista… seré sincero y diré que los homosexuales no deben ser permitidos en cargos donde puedan influenciar a los jóvenes". (Ver el libro Castro's Cuba, Cuba's Castro (1965)

En marzo de 1963, en un discurso en La Habana, Fidel Castro dijo que "vagos, hijos de burgueses" que "andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos; algunos de ellos con una guitarrita en actitudes elvispreslianas, y que han llevado su libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a organizar sus shows feminoides por la libre".

En el año 1965, por orientaciones de la UJC –que, desde luego venían del Partido de F. Castro- la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) comenzó la expulsión de los estudiantes que “parecieran” homosexuales y contrarrevolucionarios, en un proceso de “depuración” que se extendió a las universidades, centros de trabajo, instituciones, y que también abarcaría a los religiosos, a quienes se le negó la entrada a las universidades.

Poco después se crearían las UMAP, campos de concentración para trabajos forzados para esos “elementos feminoides y contrarrevolucionarios”, que durarían hasta principios de los años 70.

En 1970 tendría lugar el Primer Congreso de Educación y Cultura, que lanzaría una ofensiva represiva contra el “diversionismo ideológico” y tendría como centro a los intelectuales y artistas.

Como Primer Ministro, firmó la Ley 1267 (1974), sobre una llamada “justicia laboral”, que condenaba “la homosexualidad ostensible y otras conductas socialmente reprobables” en la esfera de la educación.

Todo esto fue devastador para la educación y la cultura cubana. Ese período se conocería como “el Quinquenio Gris”, que destrozaría la vida de miles de profesores, intelectuales y artistas, muchos de los cuales marcharían al exilio.

Durante el llamado “Éxodo del Mariel” en mayo de 1980, Fidel Castro expulsó y desterró de Cuba a miles de homosexuales, artistas, intelectuales, profesores y otros cubanos desafectos al régimen esclavo-comunista instalado en la isla desde 1959.

Después de destrozar la vida de decenas de miles de cubanos y afectar profundamente a la educación, la familia, el arte y la cultura cubana, este hombre no pide perdón. Simplemente hace enunciados delirantes de un loco en estado senil, en busca de su sitio en la prensa mundial.

II.- Mientras profetiza la hecatombe atómica que está al voltear de la esquina, con fecha y todo y, se presenta como una sublime paloma de la paz verdeolivo, único defensor de la paz mundial, Fidel Castro ahora se lamenta de sus errores cuando puso al mundo a un paso de la aniquilación nuclear en la llamada Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles y, considera que no debió pedirle a Nikita Kruschev que pulverizara con bombas atómicas a todo el pueblo de los Estados Unidos y, por ende, a Cuba y a todo el planeta.

Esa crisis puso al mundo al borde de la extinción de la humanidad, producto de la locura y la arrogancia de Fidel Castro, quien para esa época, no sabía que, un ataque a EE.UU. significaba el exterminio del pueblo cubano, dada la cercanía de ambos países, solo con la expansión de la radioactividad que produciría ese ataque.

Para esa decisión – como para ninguna de sus desastrosas y locas decisiones – no contó con la aprobación del pueblo de Cuba, a ver si quería morir incinerado por las llamas de ese Apocalipsis. Él era el gran Profeta de Jerusalén, el Dios que lo sabía todo y, quería poner de rodillas o desaparecer a la gran nación del norte.

En ese momento, por primera vez en su historia, EE.UU. adopta la condición defensiva DEFCON 2, el máximo nivel de alerta antes de la guerra total y autoriza a llenar de bombas atómicas a todos sus bombarderos, así como a los aviones bajo mando del Comando Aliado Supremo de Europa.

Desde el 14 al 28 de Octubre de 1962, transcurrieron los 14 días más terribles y peligrosos del último medio siglo, todo por los errores y la arrogancia de este falso pitoniso del futuro.

Mientras que él deliraba, el pueblo cubano iba a las trincheras, sin saber realmente nada de lo que le esperaba.

Este hombre no tendrá perdón ni en su nicho de cenizas.

III.- El apoyo de Fidel Castro a los terroristas palestinos y árabes en general, comenzó desde el mismo principio del gobierno castrista. Fidel Castro veía a Israel como un estrecho aliado de Estados Unidos, el país que él quería destruir y “poner de rodillas”, como dijo en su visita a Irán en 2001.

Después de la guerra de Israel contra un bloque de países árabes en 1967, Fidel Castro mandó a cerrar las sinagogas en Cuba y expresó su total apoyo a los árabes. Miles y miles de judíos han salido de Cuba y se han asentado en Israel y Estados Unidos, como resultado se esa política antisemita.

Visitó Argelia, Libia, Irak, Yemen del Norte y otros, así como envió miles de soldados y cooperantes cubanos a diversos países del mundo árabe. Por su parte, varios jefes de estado del mundo árabe, han tenido siempre cálida acogida en Cuba. En 2002 Fidel Castro le dio la bienvenida al Presidente de Irán

Mohammad Khatami y luego, en 2006 recibió en La Habana al presidente Mahmud Ahmadinejad, también de Irán.

El 9 de septiembre de 1973, en su discurso ante la IV Conferencia Cumbre de Países No Alineados que se celebraba en Argel, Argelia, Fidel Castro anuncia la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares con Israel y su total apoyo a los palestinos y los países del Medio Oriente en su lucha contra Israel.

Unas semanas más tarde, al estallar la guerra de Yom Kippur, Fidel Castro envió al Ejército sirio dos brigadas médicas y dotaciones de tanques y helicópteros que combatieron contra las tropas de Israel, según algunas informaciones.

En noviembre de 1974 Castro recibió en La Habana a Yasser Arafat, al que comunicó el reconocimiento por Cuba de la OLP como la legítima representante del pueblo palestino.

La actitud camaleónica de Fidel Castro y su miedo a que los EE.UU. lo atacaran tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, hicieron que transmitiera su "dolor y tristeza" por lo sucedido y apeló a Estados Unidos a crear una "conciencia mundial" para luchar contra la "plaga" del terrorismo.

Y ahora, lanza una reprimenda contra los iraníes y defiende a Israel y los judíos.

Yo realmente no sé si este hombre es un camaleón o una serpiente cambiando otra vez su piel, aunque supongo que ha sido su arrogante respuesta a ese Irán, que ni se ha molestado en darle las gracias, por defender a ese país de un ataque nuclear de los EE.UU. En Irán, nadie conoce las profecías apocalípticas del nuevo rey de la paz.

IV.- Finalmente, su declaración de que "el modelo cubano ya no funciona ni para nosotros mismos", hizo que todo el mundo abriera sus ojos con asombro y se preguntara si está loco o senil.

Cuando se piensa que millones de cubanos han dejado su patria por ese modelo; cuando cientos de miles han sufrido cárcel, torturas y muertes y otros han sido despedidos de sus puestos de trabajo o despedidos de sus cargos académicos en la Universidades por expresar la necesidad de cambiar el “modelo”. Cuando se observa a la disidencia y la oposición, que solo han planteado la necesidad de cambios imprescindibles y la respuesta del castrismo ha sido la más salvaje represión terrorista, a uno no le queda otro camino que expresar su más profundo desprecio, a este payaso en busca de la foto en la prensa mundial.

Ese “modelo” comenzó desde el mismo principio de la toma del poder por Fidel Castro.

El 14 de enero de 1959, el Comandante Hubert Matos es condenado a 20 años de cárcel por una carta que le envío a Fidel Castro, su compañero de lucha en la Sierra Maestra. En esa carta Matos denunciaba a ese modelo y decía que no quería ser parte de él. Este es un fragmento de esa carta:

“Tercera: sólo concibo el triunfo de la Revolución contando con un pueblo unido, dispuesto a soportar los mayores sacrificios... porque vienen mil dificultades económicas y políticas... y ese pueblo unido y combativo no se logra ni se sostiene si no es a base de un programa que satisfaga parejamente sus intereses y sentimientos, y de una dirigencia que capte la problemática cubana en su justa dimensión y no como cuestión de tendencia ni lucha de grupos”. (Hubert Matos. Carta de renuncia a F. Castro).

Desde el mismo principio muchos de sus propios compañeros de armas, le dijeron a Fidel Castro su desacuerdo con el rumbo que se estaba tomando. No le hizo caso a nadie y, mandó a destrozar la vida de esas personas.

Esa es una característica esencial de Fidel Castro: poner su ego y toda su arrogancia, por encima de la racionalidad y la lógica. Y es esto el núcleo fundamental del desastre total de la nación cubana.

Por eso, a diferencia de los que han visto en Cuba un “modelo” económico, político o social, yo jamás lo he visto, porque siempre se ha saltado de un lado hacia otro, de acuerdo a los humores del gran profeta de Birán.

En Cuba nunca ha habido un modelo, ni tampoco un Capitalismo de Estado.

Simplemente hay un Esclavismo de Estado bajo las férreas riendas de un iluso y descontrolado ignorante, que un día orienta desecar la Península de Guanahacabibes y otro día manda a sembrar fresas y uvas en el Cordón de la Habana o se decide por importar búfalos de agua, para desarrollar una gigantesca ganadería, que permita llenar de leche todas las piscinas del país.

Los que han estudiado en profundidad a Cuba en estos 50 años, saben que no hay sistema económico, porque Fidel Castro es la personificación del descontrol y el antimodelo: el “modelo” es todo lo que se le vaya ocurriendo a él cada día. Para la ejecución de sus “brillantes ideas”, creó un segundo gobierno –el Grupo de Coordinación y Apoyo- paralelo al real Consejo de Ministros. Y tomó de las arcas del Estado miles de millones de dólares para gastarlos en fracasos tras fracasos.

Fidel Castro es el real modelo de Cuba, que no ha funcionado nunca y ha sido un absoluto desastre para el país.

¿Pudiera esta confesión sobre el fracaso del “modelo” ser un apoyo a su hermano, para que haga ajustes que castiguen aún más al pueblo que no creyó en su modelo y lo ha hecho trizas?

Pudiera ser. Pero no hay que buscar muchos significados ni sentidos en los ditirambos de un loco de remate.

Esta confesión debería ser pensada por los imitadores del modelo castrista en América Latina, particularmente por Hugo Chávez y su absurda ofensiva contra las empresas privadas y el libre mercado en Venezuela. Pero lo dudo. En Venezuela se ha escondido esta información, porque a Chávez lo matan, lo arrastran por Caracas si se descubre lo que dijo El Loco de Birán.

Ahora que ha visto el impacto de su imprudente confesión, se ha apresurado en decir que donde dije digo, dije diego y, trata de parapetarse en una mala interpretación de sus palabras.

O sea la frase "El modelo cubano ya no funciona ni para nosotros'' significa que “El modelo capitalista americano ya no sirve para nadie en el mundo”. Fue una mala traducción e interpretación de Jeffrey Goldberg, aunque el más desconocido lingüista de español dirá que “El modelo cubano ya no funciona para nosotros mismos” significa que “El modelo cubano ya no funciona para nosotros mismos”. Punto.

Como dijo Don Quijote “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras”.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.

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