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Un sitio de reflexiones maduras, serenas y objetivas sobre la problemática de Cuba y su futuro posible. Puntos de vista sobre Literatura, Economía, Política, Sociedad, Historia y Cultura, así como sobre el exilio cubano en todo el mundo.

Asdrubal Caner

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Escritor y Poeta

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viernes, 19 de marzo de 2010

CUBA: LECCIONES DEL LABERINTO Y EL MINOTAURO (PARTE III)


4) El comunismo, el Líder, la población y el triunfo.

“Sucio Judío!, ¡Bicho”, “El Loco”, “El Caballo”, “Bola de Churre”. Todos esos nombretes se lo pusieron en la escuela LaSalle, en la escuela Dolores de Belén, ambas en Santiago de Cuba, y en la Universidad de la Habana.

Siendo casado y con dos hijos, Ángel Castro engañó a su mujer y se acostó con una adolescente de 14 años, que era la criada de la casa, con la cual tuvo varios hijos. Cuando la esposa descubrió todo, presentó la demanda de divorcio y la mitad de los bienes. Ángel era un gallego, con historial delictivo desde España. En Cuba, había logrado tener unas 10 mil hectáreas de tierra, a través del robo, de no pagarle a los haitianos que trabajan en su finca y, de matar algunos que se reviraron contra él.

Era tacaño, despiadado y miserable y no quería dividir su finca. Mientras no se resolviera la querella judicial, sus tres hijos ilegales, no podrían adquirir su apellido, ser reconocidos por la sociedad y ser bautizados en la iglesia.

Fidel pudo entrar a LaSalle, por la ayuda de un amigo de su padre, Fidel Pino Santos, político y hombre de dinero, de origen canario. Arrastraba un problema desde que nació, que les complicó su niñez y adolescencia: era hijo ilegal y bastardo.

En La Salle estuvo hasta que los frailes no pudieron aguantar más a ese camorrero, sucio judío y fajón, que tenía problemas con todos los muchachos. Pero siguió, otra vez por Pino Santos, que le resolvió un bautizo casi ficticio. En la hoja de bautizo aparecía como Fidel Hippolyte, apellido de su padrino haitiano, Cónsul de Haití en Santiago y amigo de Fidel Pino Santos.

Los frailes mandaron un nuevo mensaje: no podemos mantenerlo más. Se había fajado y mordido a un sacerdote.

Le dijeron al Cónsul, que viniera a recoger a aquella bestia salvaje.

Lo mandaron para Birán y el padre le dijo que se quedara en la finca a trabajar. Cogió un caballo y se tiró a todo galope para el monte, llorando con una rabia y una furia incontenible. Cuando regreso, le gritó como un loco a su padre, que si no lo mandaba a la escuela, iba a quemar la casa. Ángel se aconsejó porque sabía que ese loco salvaje era capaz de cualquier cosa. Lo mandaron a Santiago nuevamente, con una maestra que le cambiaría su vida. Se enfermó y recuperado, lo enviaron a la Escuela Dolores de Belén. Y se volcó a estudiar sus asignaturas religiosas de manera obsesiva, con una férrea voluntad y un excelente comportamiento.

En 1940 su padre pudo resolver su situación judicial. Le pagó a su ex esposa 10 mil dólares. Fidel tenía 14 años. Lo inscribieron y bautizaron con el nombre de Fidel Alejandro Castro Ruz. Con todo ya resuelto, ya podía ir para el Colegio jesuita de Belén de La Habana, una institución de la crema del país.

Tuvo suerte de encontrar a un novicio, celador del Colegio, Armando Llorente, que lo ayudó a encaminar su vida y sus estudios en su nueva casa.

Llorente lo veía como poseído por algo grande y, “estaba dispuesto a cualquier locura o bajeza, con tal de “salir en la foto”. Por su ambición tan brutal, el padre jesuita sentía que ese niño tenía una profunda y oscura herida. Era un caso clínico.

En la Cuba religiosa y conservadora de esos años, había sido un “bastardo”, un sucio judío, un bicho, un matón.

En ese Colegio, también tuvo problemas. Los jóvenes le llamaban El Loco. Pero Llorente le perdonaba todo y lo seguía ayudando. En ese Colegio, se encontró con Rafael Díaz Balart, hijo del Alcalde de Banes, y se hicieron amigos. Por él conocería a Mirta, su hermana y entre ellos surgió una corriente de simpatía.

En 1945, a la edad de 19 años, pudo entrar a la Universidad de La Habana, de donde salían los dirigentes del país.

Mientras estudiaba en la Universidad, los estudiantes lo definían como bestia desaforada, grosero, sin educación y apestoso. Por eso es que le pusieron “El Loco”, “El Caballo” y “Bola de Churre”.

Está asociado al atentado en ese centro de estudios, contra Lionel Gómez, que solo fue herido, y con la muerte de Manolo Castro. “Perro rabioso”, “indeseable”, “Gángster” y otros sucios apodos les pusieron los universitarios habaneros.

Su propósito en su condición de gangster, era desaparecer a los contrincantes que aspiraban a la presidencia de la FEU. Quería ser famoso y poderoso. Según relata uno de esos estudiantes, cercano a él, una vez discutían sobre lo que querían ser y hacer en el futuro. Cada uno dijo lo suyo y cuando le preguntaron al ex monsieur Hippolyte dijo: “Yo sólo quiero tener una línea en la Historia de Cuba”. Ese era su único objetivo en la vida y, no le importaba los medios para conseguirlo ni quienes cayeran en el intento.

Allí en la Universidad se encontró otra vez con Rafael Díaz Balart y con Baudilio Castellanos, también de Banes, que lo esconderían y lo ayudarían en algunas ocasiones, huyendo de las bandas que lo querían linchar. Como las pandillas de la Universidad lo buscaban y lo acechaban por dondequiera, se unió a una de ellas, para participar en la loca aventura de Cayo Confites, con el fin de derrocar a Leonidas Trujillo.

El gobierno cubano se enteró de este plan, y mandó al ejército a apresar a sus componentes. Él cogió un bote, se escapó, y logró desembarcar por Cayo Saetía. Para darse fama, dijo que nadó entre una turba de tiburones.

A veces se le veía leyendo a Martí, otras veces andaba con el “Mein Kampf” de Hitler bajo el sobaco o se iba para la biblioteca de los comunistas, a leer el Manifiesto Comunista, El Estado y la Revolución, de Lenin y otros libro marxistas. Esa mente de conflictos paranoicos, forjada en las enseñanzas y disciplina jesuitas, ahora se llenaba de fascismo, comunismo y lo que apareciera.

Vale destacar que, el pensamiento de Martí, no tenía nada que ver con esas doctrinas totalitarias. Pero Martí era una pieza imprescindible en sus planes. Siempre estaría en el escenario central y, tras las bambalinas, Hitler y Marx.

A los 21 años, su imaginario era un caos furioso, obsesivo, extravagante y violento, que definía sus características personales y políticas. En ese imaginario se fue afianzando la idea de que, el único que podía salvar a Cuba de sus problemas, era él y, veía a la violencia como la única alternativa para alcanzar sus sueños caudillistas.

Entre 1945 y 1952 el hijo de Ángel Castro se metió en cuanto problema hubo en la Universidad; traicionó a estos y aquellos, se movía entre los Ortodoxos y los Comunistas; entre los radicales y los moderados; participó en las bandas de matones, se caso con Mirta Díaz-Balart –en contra de la voluntad de su padre, Rafael- tuvo un hijo con ella, a los cuales nunca atendió, atosigado por sus planes y ambiciones políticas; terminó al fin, su carrera; se hizo de amigos y enemigos y alcanzó parte de la fama que tanto había buscado.

La muerte de Eduardo Chivás el 16 de agosto de 1951 y el golpe de estado de Fulgencio Batista, le dieron la oportunidad dorada que tanto había esperado: armó poco a poco un grupo de insurrectos, para dar un golpe espectacular y buscar las armas que tanto necesitaba para sus objetivos insurreccionales contra Batista. Sin esos hombres saberlo, los llevó al matadero del Moncada, a pesar de las advertencias de algunos, entre ellos Gustavo Arcos, sobre lo mal preparada y precipitada de la operación de ataque al Cuartel de Santiago.

Allí, en el ataque, no tiró ni un tiro, porque mientras conducía, chocó con el contén de la acera… (¿Error o cálculo premeditado?) frente a dos soldados del ejército y, allí se formó el tiroteo, que produjo la alarma en el Moncada. Fracasada la sorpresa, dejó a todos los combatientes del Palacio de Justicia, del Hospital y los que estaban dentro de la guarnición, y salió huyendo para La Granjita y luego para La Gran Piedra, donde fue apresado por el teniente Pedro Sarría, un viejo comunista solapado, que no lo mató, ni tampoco lo entregó al Comandante Chaumont, quien tenía la orden de ejecutarlo. Es una verdadera casualidad, que casi toda la dirección del PSP estuviera en los carnavales de Santiago, según dijeron, celebrando el cumpleaños de Blas Roca… Flavio Bravo, Lionel Soto, Raúl Valdés Vivó y Alfredo Guevara, altos dirigentes comunistas, que tenían estrechas relaciones con Fidel. ¿Sabían los comunistas los planes del ataque y, les dieron órdenes a sus militantes en el ejército, que no lo mataran? Es sospechosa esa “casualidad”.

Este es el Fidel Castro Ruz, que sólo un grupo en La Habana conocía en profundidad. Parte de ese grupo y otros que no sabían mucho de su historia, fueron convencidos de sus planes y lo seguirían en el asalto al Cuartel Moncada.

Los que serían sus principales soportes en la Sierra Maestra, los campesinos, no lo conocían, ni tampoco la clase obrera ni el pueblo de Cuba. Sí conocían de su asalto al Moncada y su prisión en Isla de Pinos, pero no sabían nada de su historia de matón y gángster en la Universidad, su formación fascista y comunista, ni de las reales intensiones y los planes de este aventurero fanático y violento.

Quien lo conocía a fondo, por los cuatro costados, se opuso terminantemente a la amnistía para él y sus compinches más cercanos, que el Congreso estaba valorando. Este hombre era el Dr. Rafael Díaz Balart, suegro suyo, cuyo discurso en mayo de 1955 ha pasado a la historia como una premonición de lo haría Fidel Castro ya en el poder.

He aquí un fragmento de sus palabras:

Fidel Castro y su grupo solamente quieren una cosa: el poder, pero el poder total, que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución y de ley en Cuba, para instaurar la más cruel, la mas bárbara tiranía, una tiranía que enseñará al pueblo el verdadero significado de lo que es la tiranía, un régimen totalitario, inescrupuloso, ladrón y asesino que sería muy difícil de derrocar por lo menos en veinte años.

Porque Fidel Castro no es más que un psicópata fascista, que

solamente podría pactar desde el poder con las fuerzas del comunismo internacional, porque ya el fascismo fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial, y solamente el comunismo le daría a Fidel el ropaje seudo ideológico para asesinar, robar, violar impunemente todos los derechos y para destruir en forma definitiva todo el acervo espiritual, histórico, moral y jurídico de nuestra República”.

El Congreso aprobó la amnistía y Fulgencio Batista la firmó. Dos militares de la que Fidel Castro llamó una “oprobiosa dictadura”, le salvaron la vida. Primero el Tte. Pedro Sarriá y luego el General Batista. Dos acciones que acabarán con Cuba. Fidel Castro jamás, jamás daría una amnistía a ningún preso político cubano. Las libertades y derechos de la democracia cubana que le salvaron su vida, las desterraría del país por más de medio siglo. Él no quería que le pasara lo que le va a pasar a Batista.

Así y todo, sin conocerlo, parte de la burguesía, parte de la clase media, campesinos, obreros e intelectuales, se entregaron en los brazos de este hombre, cansados de la corrupción política y de las injusticias del gobierno.

Lograda la amnistía, saldría libre y se iría para México, a preparar su regreso y combatir hasta la muerte, a quienes le salvaron la vida y le dieron su libertad. Esa será una de sus características principales: la ausencia de agradecimiento para nadie. Un “líder” como él, sabrá como usar y expulsar de su entorno, a aquellos que ya no le sirven.

Pero… ¿Quiénes son los que van a apoyar al loco Bola de Churre del Alma Máter habanera?

Explicar el por qué de ese apoyo, cuál era ese pueblo y las circunstancias de su triunfo, son aspectos muy importantes para que no se repita una figura como él.

En la segunda parte de esta serie, expliqué parte de esos elementos. Ahora veremos otros aspectos que explicarán aún más el por qué de su triunfo.

Hay un dato interesante que hay que tener en cuenta, a la hora de evaluar ese apoyo: el 45,9% de la población cubana tenía menos de 20 años y, el 49,8% más de 20 y menos de 60. O sea, el 95,7% de la población era joven. Sólo un 4,3% era relativamente vieja. Desde el punto de vista demográfico, es una pirámide poblacional de jóvenes. El 78,8% de la población es blanca, un 11% negra y, un 3,9% de extranjeros y, el resto corresponde a chinos y mestizos. Los extranjeros son de casi todos los países, aunque los españoles y otros europeos, son la mayoría.

Para 1958, el nivel de urbanización del país ya sobrepasa el 60% y, en La Habana, será mucho más alto. Pero, en provincias como Oriente, que será su teatro de operaciones, hay otras características que van a jugar un papel muy relevante.

Desde 1880 que es abolida la esclavitud, y hasta 1930, hay una fuerte inmigración de negros libertos, mestizos, chinos y yucatecos hacia el oriente del país, que se está desarrollando rápidamente en la industria azucarera y la producción cafetalera y agrícola en general, y donde hay espacio para la sustentación. Junto a ella, miles de emigrantes de Las Antillas entran como fuerza de trabajo para ayudar en esa expansión, y se asientan principalmente en Santiago de Cuba y Guantánamo.

Oriente es la provincia más grande del país y de mayor población 1,79 millones de personas, con solo un 39,8% de población urbana y 60,2% rural. Tiene con carácter sostenido, la tasa de fecundidad más alta del país. Mientras para Cuba el promedio de hijos por mujer es 3,7, para Oriente es 4,9 y, en el campo, 5,7. Tiene además, la población menos alfabetizada, un nivel educacional bajo y, por sus propias características orográficas, de grandes cordilleras de montañas, se ha hecho muy difícil el acceso a la educación y al sistema de salud. Por ello, las diferencias socio-económicas de Oriente son las mayores de Cuba.

En la zona rural, hay solo un 15% de personas que tienen entre Primero y Sexto grado y un 1,5% con más de sexto.

Tiene, además, la población más joven del país.

Esa es la población que Fidel Castro va a conquistar para su lucha por el poder. Esa conquista se basó en sus promesas, en La Historia me Absolverá. Después de su triunfo, serían sus discursos llenos de nuevas promesas. La base fundamental del apoyo, será esa población campesina, ingenua y semi analfabeta y, en menor medida, los trabajadores y clase media de las ciudades del país.

Su triunfo no sólo se debe a esa población poco alfabetizada, de mayoría negra, muy joven, campesina y poco favorecida, sino también a la falta de preparación del Ejército constitucional de Cuba. ¿Podría ese ejército ser diferente a su población? De ninguna manera.

A pesar del apoyo militar de la potencia más grande del mundo para esa época, los Estados Unidos y, a unas pocas millas de nuestras costas, el ejército no estaba preparado para hacer frente a una guerra de guerrillas, una guerra de muerde y huye, de sorpresivas emboscadas, de búsqueda de un enemigo esquivo e invisible. No sólo fueron las tropas, sino también la irresponsabilidad y falta de decisión de los altos jefes militares, y del propio Batista.

Tampoco estaban preparados para la guerra urbana la policía y los órganos de inteligencia y seguridad del gobierno.

En una época de Guerra Fría y de rabioso anticomunismo, para lo que estaban preparados los Estados Unidos y Cuba, era para una guerra convencional. El gobierno de Cuba, de quien podía desconfiar y, a quien estaba preparado para aplastar, era al Partido Socialista Popular, el partido de los comunistas cubanos, que condenó el ataque al Moncada y mandó a Flavio Bravo a México, para tratar de convencer a Fidel Castro, de que por la vía pacífica, se podía tomar el poder. Pero El Loco no les hizo caso.

La guerra de guerrilla acabó con la democracia en Cuba, y quiso acabar con la democracia en América Latina, pero ya sí los gobiernos estaban preparados, como lo ha demostrado Colombia durante más de 50 años.

El triunfo de Hugo Chávez, Evo Morales y Ortega, convencieron al Loco, de que la entrada del comunismo al poder, por la vía de las urnas, era la nueva modalidad a seguir. De lo que se trata es de hacerse pasar por demócratas, con muchas promesas para los pobres y luego implantar la dictadura totalitaria, destruyendo la democracia.

¿Está preparada América Latina para esta nueva etapa de la lucha de los comunistas, de apoyarse en la democracia para aplastar la democracia?

Por lo que se está viendo, me parece que no. Que se prepare América, porque el Camino de Yenán vuelve a sus andadas.


Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.


Fuentes:

- LA AUTOBIOGRAFÍA DE FIDEL CASTRO. Entrevista al escritor Norberto Fuentes con motivo de su reciente obra,

"La autobiografía de Fidel Castro." Por Miguel Rivero. Septiembre 27, 2004

Informe General de Censos de Población, Viviendas y Electoral, 28 de enero de 1953.

- Castro el Desleal. Serge Raffy. Editorial Santillana Ediciones Generales, S.L. 2004.

- Cuba (1898-1958) Descenso de la tasa de fecundidad y cambio socio-económico. Autor: Abel F. Losada Álvarez

domingo, 14 de marzo de 2010

CUBA: LECCIONES DEL LABERINTO Y DEL MINOTAURO (PARTE II)


3) Características del pueblo cubano

Creo que está será la parte más difícil de esta serie de artículos. Se trata de definirnos a nosotros mismos. Y tenemos que comenzar por Colón. Y luego por los hijos de su estirpe, que es donde arranca el nacimiento del criollo, del hijo de español que nace en Cuba y se siente diferente a su entorno y a sus padres. Es el comienzo del “otro”. A ese Almirante de todos los mares y océanos, los Reyes de España lo sacaron de Cuba, por sus intentos de quererse quedar con la isla. Y yo justifico a ese maravilloso aventurero: había que estar totalmente loco, para soltar a la tierra más hermosa que nadie había visto jamás, y que ayudó a configurar la real historia del mundo hasta hoy. Yo, que la conozco como la palma de mi mano, hubiera hecho lo mismo. España no sólo botó de allí a Colón. Detrás de él, le siguieron muchos más que no menciono, y que quisieron separarse de la metrópoli insaciable y voraz, que dilapidaba las riquezas de la isla, para quedarse con ella. España sabía que Cuba era su tesoro, la perla que le daría no sólo el 70% de los ingresos de la Corona, sino la base súper segura del oro y la plata de México y Perú.

Los que vinieron detrás de este descubridor… ¿judío? ¿portugués? ¿genovés?, eran principalmente de la maravillosa tierra llamada Al Andalus, Alandaluz o Andalusí, una mezcla de la crema cristiana, judía y musulmana, que, en aquel tiempo, se llevaban como hermanos. De ahí, de esa mezcla, naceríamos nosotros, alegres y burlones como los andaluces y, también tan vagos e irresponsables como ellos.

José Antonio Saco escribió en 1830, un extenso e importante estudio —Memoria sobre la vagancia en la Isla de Cuba—premiado por la Real Sociedad Patriótica de La Habana en diciembre de 1831, donde arremetía contra esos sevillanos, que habían corrompido a sus amigos blancos españoles y, a los negros que habían manejado sus quitrines, que los llevaban a las casas de mujeres alegres y, a todos los sitios de la vida relajada y feliz, donde conocieron las luces y las sombras del nacimiento del Nuevo Mundo. Años más tarde, Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de la Ciudad La Habana, hablando sobre el libro de José A. Saco, escribiría:

“Que actualmente existe en forma agudísima la vagancia en nuestra República, es hecho tan real y tan a la vista de todos que no necesito esforzarme en demostrarlo. Recórranse las calles y plazas de La Habana: dondequiera se verá pulular jóvenes y hombres estacionados en las esquinas; sentados en las aceras, parques, cafés; colmando éstos y los innumerables salones de billares, dominó y otros juegos más o menos lícitos; jugando a la pelota en los solares yermos o en los mismos parques y calles; los cines, que se han multiplicado en todos los barrios de la ciudad, se ven repletos de las primeras floras de la tarde en que se abren al público.

Viájese en ferrocarril o en ómnibus por la República o por lo que se ha dado en llamar el interior, y se observará en todas las, ciudades, villas y pueblos fenómeno análogo al de La Habana, de vagancia general y contumaz”. (Revista Carteles, 21 de marzo de 1943. Emilio Roig de Leuchsenring).

Para 1790, con el discurso de Francisco de Arango y Parreño sobre la agricultura en La Habana, comenzarían los primeros indicios, de que habíamos nacido.

Entre 1790 y 1868, en los hijos de los españoles se fue forjando un sentido nuevo e inderrotable, la pertenencia a una isla, el comienzo de la cubanía. Entre ese año final y 1880, ya España nada podía hacer: había nacido la cultura cubana y, con ella, los cubanos que hicieron su Himno y cosieron su bandera. Pero, había una pequeñita diferencia: comenzó a cocinarse el ajiaco transcultural que definió nuestro destino: se acabaron los blancos, los negros, los chinos y los franceses escapados de Haití: en Santiago de Cuba, en El Tivolí, nacimos todos los cubanos: alegres e irresponsables como los africanos, irresponsables y alegres como los sevillanos, trabajadores como los chinos y escribanos románticos como los franceses.

Un ajiaco difícil e irredento, aunque con grandes limitaciones, como se demostraría más tarde.

Desde el principio de la República, Fernando Ortiz, comenzaría, entre la criminalística, la antropología y los prejuicios contra los negros, la obra más definitoria y desprejuiciada de las características globales del pueblo de Cuba. En su análisis del Alma Cubana desde la sicología, destaca entre sus características intelectuales “la ignorancia,

la pereza y apatía, la intransigencia casi absoluta en materia religiosa, la irreflexión, el fatalismo, la precocidad sexual, el choteo...” (Ver: José Alberto Galván Tudela, “El ajiaco, una metáfora culinaria sobre la Cubanía (A propósito de la inmigración canaria a Cuba: 1880-1930)”

La minuciosidad de su observación enciclopédica, lo llevó al convencimiento de que el cubano, trabajador e ingenuo, tenía una absoluta incultura sobre sus derechos humanos, civiles, políticos y sociales, que le traería terribles y crueles consecuencias en un futuro muy cercano. Y no se equivocó. La desgarradora historia de Cuba, en los últimos 100 años, le daría toda la razón.

Esa incultura e indiferencia llevó a los cubanos al desconocimiento de las leyes que les regían y de su propia Constitución, una de las más avanzadas en el plano social, del mundo.

A pesar de que Cuba tiene, como ya he demostrado, un lugar importante en su desarrollo económico y social para la década de 1950, en realidad hay una República ficticia y un ciudadano ingenuo e irreal, que considera a su Patria, a sus valores, a sus instituciones democráticas, a sus libertades y derechos, como algo amparado por Dios e intocable. Por su cabeza no pasaba la idea de que nadie osara destruir ese status y, lo daba por garantizado de por vida.

Un buen retrato de esa República, lo hizo quien después la arrasaría sin ninguna compasión o arrepentimiento: “Había una vez una República. Tenía su Constitución, sus leyes, sus libertades; presidente, Congreso, tribunales; todo el mundo podía reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El Gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya sólo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada, y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos, y el pueblo palpitaba de entusiasmo. Este pueblo había sufrido mucho, y si no era feliz, deseaba serlo y tenía derecho a ello. Lo habían engañado muchas veces y miraba al pasado con verdadero terror. Creía ciegamente que éste no podría volver; estaba orgulloso de su amor a la libertad y vivía engreído de que ella sería respetada como cosa sagrada: sentía una noble confianza en la seguridad de que nadie se atrevería a cometer el crimen de atentar contra sus instituciones democráticas. Deseaba un cambio, una mejora, un avance, y lo veía cerca. Toda su esperanza estaba en el futuro” (F. Castro. La Historia me Absolverá)

El comportamiento y la idiosincrasia del cubano, eran una mezcla de ignorancia de raíces muy antiguas, ingenua credulidad e indiferencia política ante los gobiernos de turno.

Esos elementos hicieron de ellos un blanco perfecto para el manejo emocional, la sugestionabilidad y la gigantesca operación de desinformación y propaganda, que montaría Fidel Castro para manejarlos y someterlos, bajo su puño de hierro, del que aún no han salido.

El país tiene sólo 57 años de una República que no acaba de nacer, que vive entre las convulsiones, las intervenciones norteamericanas, periodos semi democráticos, dictaduras y plagada de una corrupción gubernamental inveterada.

Ciertamente no se trata de una república bananera. Como ya demostré en la Parte I de esta serie, Cuba está al borde de convertirse en un país desarrollado. Su impresionante desarrollo económico podría alcanzar tal propósito, quizá en medio siglo. Está entre los cuatro países más avanzados de América Latina y, entre los treinta más desarrollados del mundo.

Me permito citar a Fernando Ortiz: “Nuestro clima tropical, unido a su proximidad a Estados Unidos, determina el fenómeno geográfico de que Cuba sea el país tropical más inmediato a un gran centro de consumo, de civilización y poderío…Este curioso fenómeno no pudo menos de haber influido en el concepto económico-político que de nuestra importancia se ha tenido y tiene, entre nuestros vecinos, capaces de consumir en sus mercados, toda la producción de que seamos capaces” (Ver: F. Ortiz. El Pueblo Cubano. Edit. Ciencias Sociales. Habana. 1997. Pág. 12)

Los Estados Unidos no sólo deben ser conocidos por sus intervenciones y errores, sino también por su extraordinario aporte a esos logros económicos, sociales y tecnológicos, y en la conversión de los trabajadores y empresarios, en una disciplinada masa de gentes emprendedoras, con habilidad, sueños y determinación para alcanzar las metas que se pusieran.

Ese es el retrato del pueblo de Cuba, de su sociedad, de sus logros e inconsecuencias durante 250 años, que Fidel Castro y los viejos comunistas, atraparán el primero de enero de 1959.

A partir de ese momento, comenzaría su largo, doloroso e impotente camino de regreso a 1790.

La Historia ni nos perdonará ni nos absolverá por nuestra pereza intelectual, nuestra incultura democrática y nuestra indiferencia ciudadana, ante los acontecimientos que desencadena Fidel Castro y sus secuaces más cercanos, y que llevaron a la nación cubana al descalabro total, con el apoyo tácito de todos nosotros. El miedo sólo, no puede explicar nuestra conducta. Bonifacio Byrne no hubiera creído que las bellas estrofas de su poema “Mi Bandera”:

“Si deshecha en menudos pedazos
llega a ser mi bandera algún día…
¡nuestros muertos alzando los brazos

la sabrán defender todavía!…”

pasadas unas decenas de años, no habrían muertos ni tampoco vivos, para defender y dar la vida, por la bandera que él adoraba.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.
viernes, 12 de marzo de 2010

¿CUBA? ¿CUÁL DE ELLAS? HAY TRES CUBAS


Me motivó a escribir estas líneas los comentarios que dejan cubanos de la isla y en el exterior, así como algunos extranjeros, en ciertos sitios como Generación Y, Cartas de Cuba, de BBC Mundo y en algunos otros lugares, donde se muestra desconocimiento, manipulación propagandística o cierta ingenuidad, inexplicable a estas alturas de la historia de nuestro país. Por ello, aquí van mis ideas.

Mientras el pueblo cubano disfrutaba con enorme entusiasmo del triunfo contra Batista y, gozaba de las primeras leyes de reducción de los alquileres, las tarifas telefónicas, la construcción de nuevas viviendas por el INAV, la entrega de las primeras tierras en Las Martinas, Pinar del Río y, con muchas esperanzas y alegría esperaba las medidas que se tomarían para reinstaurar la República diseñada en la Constitución de 1940, había otra Cuba que iba tomando forma bajo el secretismo, la compartimentación y la ilegalidad, de la cual la sociedad cubana no tenía la menor idea, ni sabría una palabra, salvo que miembros aislados tomaran la iniciativa de pensar por sí propios.

Un pequeño grupo de hombres, reunidos en La Cabaña o en el Hotel Hilton de La Habana, fraguaban la otra Cuba, una de las más grandes traiciones que hombre alguno, ha hecho contra el pueblo cubano. Allí se reunían Fidel Castro, Ernesto Guevara, Blas Roca, Carlos R. Rodríguez, Fabio Grobart y uno o dos hombres más. Su objetivo: construir el más grande aparato de represión y terror, que jamás se había levantado en la isla. Y todo, bajo el más absoluto secreto.

Con la disolución del BRAC, CIM y BRAE el 18 de febrero de 1959, se instituye el DIER (Departamento de Inteligencia del Ejército Rebelde) y comienza la siniestra labor de construcción de un monstruoso sistema de seguridad, inteligencia, contrainteligencia, propaganda, información y contrainformación, que se erguiría como uno de los mejores del mundo. Era la otra Cuba, la segunda, confidencial, clandestina y súper secreta que, en dos años contará con la sanguinaria asesoría de la KGB soviética y la STASSI alemana.

En un corto periodo de tiempo, se crean las tres Cubas: la Cuba de la Televisión, de los hermosos y excelentes planes del Líder, del trabajo voluntario, de la hermosa educación y del sistema de salud, de los discursos del Líder y las multitudes que lo aplauden, la de los enormes “crecimientos” de la producción, la Cuba que va cambiando cada día, de la felicidad y el bienestar.

En su impulsivo y emocional entusiasmo, ese pueblo ni se dio cuenta o decidió callar – había un estado de fusilamientos masivos -cuando desaparecieron la Constitución de 1940 y las instituciones democráticas, la prensa independiente, el grueso de los medios de comunicación y la empresa privada. Como no conocían las libertades y derechos a las que tenían derecho como seres humanos, no se enteraron ni cuando los desaparecieron.

Pensaban que vivían en la Cuba del futuro, democrática y de justicia social.

Objetivo de esta Cuba: que la población no tuviera tiempo a PENSAR y CREA y TENGA FE en su Revolución, la Cuba feliz y participativa, que casi no tiene tiempo ni para atender a sus hijos, porque vive en el trabajo, en las guardias cederistas, en los trabajos voluntarios, en las reuniones del sindicato, en las reuniones de la FMC, en las reuniones de los CDR, en los círculos de estudios de los discursos del líder, en los actos de apoyo a la Revolución, en los atrincheramientos contra una posible invasión imperialista, en la construcción de túneles y trincheras, en las zafras azucareras…

Instituciones que garantizan a esta Cuba: la prensa, la radio, la televisión, el cine, la educación comunista en todos los niveles de enseñanza, las escuelas en el campo, el arte, la literatura socialista; el Partido, la UJC y el complejo de organizaciones de “masas” creada a esos fines (CTC, CDR, FMC, la ANAP, FEU, UPJM, UES), así como las organizaciones de profesionales de escritores, economistas, ingenieros, arquitectos, juristas…etc.

La segunda Cuba, es la Cuba de “en silencio a tenido que ser”, con sus enormes aparatos de seguridad e inteligencia, de las trescientas cárceles, del terror, el miedo, las torturas, los fusilamientos y asesinatos; de los millones de recursos para la represión y el terror; la Cuba de la masificación propagandística y la manipulación de la realidad; la Cuba de decenas y decenas de instituciones, dedicadas a estas labores, que sólo pocos conocen, bajo juramentos de muerte, la Cuba secreta y clandestina, que el pueblo no debía ni tenía por qué conocer.

Objetivo de esta Cuba: mantener a la sociedad cubana con la CREENCIA Y LA FE, sujeta al entramado revolucionario, a través de la masificación propagandística y la manipulación informativa o, en su defecto, enfrentarse a las puertas del infierno del terror y la represión. Su estrategia es la creencia estrangulada, el comportamiento tranquilo y sumiso o el exilio, la cárcel o la muerte.

Instituciones que garantizan a esta Cuba: el refinadísimo aparato de seguridad e inteligencia, el brutal sistema carcelario, los aparatos partidistas y sus organizaciones “civiles”, las instituciones mencionadas para la propaganda y la formación comunista, así como todo el andamiaje del gobierno. Todo esto ha sido minuciosamente preparado, para aplastar en su raíz, cualquier tipo de rebelión o disidencia, sobre una concepción apocalíptica de la patria: el socialismo o la muerte. No se permite ninguna tercera posición ni resistencia al cerrado modelo comunista. Se trató de crear un bunker casi celestial, tranquilo, muy callado y donde todo el mundo estaría de acuerdo con el Supremo e Invictus Comandante.

Es tan simple como lo planteado por Maquiavelo en Il Principe y sus consejos a los gobernantes: “En el primer caso, fracasan siempre, y nada queda de sus intenciones, pero cuando sólo dependen de sí mismos y pueden actuar con la ayuda de la fuerza, entonces rara vez dejan de conseguir sus propósitos. De donde se explica que todos los profetas armados hayan triunfado, y fracasado todos los que no tenían armas. Hay que agregar, además, que los pueblos son tornadizos; y que, si es fácil convencerlos de algo, es difícil mantenerlos fieles a esa convicción, por lo cual conviene estar preparados de tal manera, que, cuando ya no crean, se les pueda hacer creer por la fuerza” (Ver: Maquiavelo. El Príncipe. Cap. VI)

La tercera Cuba es la Cuba de la imagen internacional, la de los grandes logros educacionales, su gran sistema de salud gratuito, sus grandes éxitos deportivos, su exitoso Índice o Coeficiente de Gini de 0.24 en 1986, como muestra de cuan excelente es su sistema de igualdad, que Susan Eckstein, Profesora de Sociología de la Universidad de Boston, trata en su libro “Back from the Future: Cuba under Castro”, y donde expresa su esperanza de que se mantenga en la Cuba que analiza, la Cuba del "health welfare, its reduction of rural/urban and class inequities, and the gains of women and dark-skinned islanders." Ella trata de explicar por qué, el comunismo cubano ha sido “malinterpretado y mal entendido” en el extranjero y señala que, detrás de la retórica marxista-leninista y autocrática de Castro, hay un gobierno que promociona un estado de bienestar.

Es la Cuba que defienden los profesores comunistas, socialistas, progresistas y de la izquierda radical de la universidades latinoamericanas, americanas y de Canadá, así como de la España de Zapatero y de Europa en general; la de los intelectuales de izquierda como García Márquez o Saramago, la “humanista y solidaria” que les gusta a los africanos, árabes y asiáticos, por sus envíos de médicos, enfermeras, profesores, sus becas de estudio en las escuelas y universidades cubanas y sus tropas internacionalistas, prestas a poner los muertos; es también la Cuba de las Asociaciones de Amistad, la Cuba de ciertos artistas de Hollywood y de muchos líderes negros de EE.UU, la de los artistas progres de España. La Cuba que defienden las páginas comunistas en la web y los partidos comunistas y movimientos revolucionarios de América Latina.

El único problema que tiene esta Cuba – a diferencia de las dos anteriores – es que sólo existe… en la mente de sus defensores. Y para eso se ha hecho, para crear una red mundial de imágenes, de la justa, bondadosa, humanista y solidaria Cuba, que sólo está en la cabeza de esas gentes, la mayoría de los cuales, jamás han estado en la Cuba subterránea y real, la secreta y confidencial, brutal y sanguinaria, que tampoco conoce la mayoría del pueblo cubano.

Esa Cuba se ha creado cada día, de manera machacona y porfiada, durante medio siglo, tanto por la primera como la segunda Cuba, sobre la base de lo que Gustave Le Bon llama, la sugestionabilidad y la credulidad de las masas, a saber: “Al definir a las masas dijimos que una de sus características generales era la de una excesiva sugestionabilidad y hemos mostrado hasta qué punto las sugestiones son contagiosas en toda aglomeración humana; un hecho que explica la rápida orientación de los sentimientos de una masa en una dirección definida. Por más indiferente que se la suponga, una masa, por regla general, se halla en un estado de atención expectante que facilita la sugestión. La primera sugestión que le sea formulada se implantará inmediatamente, por medio de un proceso de contagio, en los cerebros de todos los reunidos y la orientación idéntica de los sentimientos de la masa será inmediatamente un hecho consumado”. (Gustave Le Bon. “

Psicología de las masas”)

Esa Cuba se ha creado y se mantiene a control remoto para el exterior y a mano cruel y sanguinaria en el interior.

Objetivo de esta tercera Cuba: Provocar la más profunda simpatía para el pequeño David, en su lucha contra el Goliat imperialista. Presentar una dictadura como una real y verdadera democracia. Manipular la información, de manera tal, que lo injusto sea justo, la mentira sea verdad, el crimen como necesidad de la defensa y, convertir al victimario en la víctima. Tener garantizado el voto de todos aquellos (africanos, asiáticos o latinoamericanos) que reciben la “ayuda solidaria y desinteresada”, en las votaciones de la ONU sobre Derechos Humanos o en otras organizaciones internacionales; hacerle cada vez más difícil a las democracias demostrar el carácter perverso y antidemocrático del sistema comunista.

Instituciones que garantizan esto: Todo el sistema de propaganda; el trabajo de los aparatos de Inteligencia y Contrainteligencia; el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), eventos internacionales de cualquier carácter, científicos, educacionales, de salud, literarios, de cine, arte o políticos, etc. realizados y organizados por Cuba en su territorio, el Cuerpo Diplomático de Cuba; las Universidades Internacionales de Cine y Ciencias Médicas en Cuba para estudiantes extranjeros; los intercambios de estudiantes y profesores; las visitas diplomáticas, etc., etc.….

La creación de esas tres Cubas, ha sido una labor prometeica, callada y diaria, como sólo un psicópata megalómano, en pleno estímulo de su vanidad y arrogancia en el poder, puede acometer, apoyado en sus verdugos más comprometidos.

¿De cuál Cuba usted habla?

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.
jueves, 11 de marzo de 2010

CUBA: LECCIONES DEL LABERINTO Y EL MINOTAURO (1ra. Parte)


Muchas gentes se preguntan cómo y porqué llegó el comunismo a Cuba, con su perverso y criminal estilo de gobernar, cuando en 1958 ocupaba uno de los cinco primeros lugares en América, por su desarrollo y nivel de vida.

¿Cómo se puede explicar eso?

Veamos algunas estadísticas. Según el anuario de la OMS de 1955, era el segundo país de Iberoamérica que tenía los más bajos porcentajes de mortalidad infantil (33,4 por cada mil nacidos vivos) en Iberoamérica; que fue reconocida por la ONU en 1956, como el segundo país de Iberoamérica que tenía los más bajos índices de analfabetismo (solo el 23,6%). Y en el anuario de 1957 de la ONU, ubica a Cuba como el mejor país de Iberoamérica en cuanto a cantidad de médicos per cápita (1 por cada 957 habitantes), el de más alto porcentaje de viviendas urbanas electrificadas (82,9%), y viviendas urbanas con baños propios (79,9%), uno de los cuatro países más urbanizados del mundo. (Fuente: “Demographic Aspect of Urbanization in Latin America” Population Branch Bureau of Social Affairs. Chile. 1959. ONU.)

El segundo, después de Uruguay, en cuanto al consumo de calorías por día y por habitantes (2870), con un Producto Bruto Per cápita de $300-400 dólares, entre los cinco mejores del continente americano. (Ver: ONU. Boletín Económico de América Latina. Chile. Vol. 2. No. 1. Febrero de 1957. Pág. 17)

La distribución de su PEA es una de las mejores: 41,5% en la agricultura, 16.6 en la industria y 41.9% en minería, construcción, electricidad, gas, comercio, servicios de educación y salud, etc. (Ver Censo 1953). Su estándar de vida es uno de los mejores del continente y clasifica entre los 31 países más desarrollados del mundo. (Ver: Eugene Staley: The Future of Underveloped Countries, Harper, Nueva York, 1954)

En 1957 su capital, La Habana, se convierte en la segunda ciudad del mundo en tener cine de tercera dimensión; el actual cine Yara, en aquel momento Radiocentro y en 1958, es el segundo país del mundo en emitir señales de televisión a color, y en tener el tercer canal televisivo a color de todo el mundo y es también en ese año, el país de Iberoamérica con más automóviles; 160 mil, uno por cada 38 habitantes; el que posee mayor cantidad de electrodomésticos, el de más kilómetros de líneas férreas construidas por kilómetro cuadrado, y el segundo considerando el total de receptores de radio.

¿Cómo es posible que ese pueblo, esa sociedad, sus intelectuales, sus escritores hayan aceptado apoyar una “Revolución” y la imposición de lo que en unos cinco años se convertiría en la dictadura más oprobiosa, sangrienta, criminal y la más longeva, de cuántas han surgido en Iberoamérica?

Creo que se necesitan varios libros de Historia, para demostrar cómo fue que llegó la noche negra del comunismo.

Yo trataré de hacer un breve resumen de mis conceptos y estudios, acerca de esta cuestión, que por años, ha martillado la conciencia de los cubanos y, pensadores de más allá de nuestras fronteras.

Voy a dividir mí enfoque en cuatro partes: 1) Geografía, orografía y bellezas naturales; 2) Las circunstancias y el entorno político de la República. (1ra. Parte)

3) Las características del pueblo cubano y 4) El comunismo, el Líder, sus promesas, sus planes reales y ocultos y el resultado. (2da. Parte)

1) Geografía, orografía y bellezas naturales

Cuba, la isla bella, la isla paraíso, “la tierra más fermosa que ojos humanos han visto jamás”, según Colón, desde su descubrimiento ha tenido que sufrir una historia de encuentros y desencuentros, de apetencias foráneas y convulsiones internas. Su situación geográfica, lejos de casi todo el mundo, pero muy cerca de los Estados Unidos, han influido muy fuertemente en la historia del país. Su orografía fue diseñada, al parecer para la lucha mambisa contra España o guerrillera contra gobiernos dictatoriales. Sus tierras y sus suelos, le han dado todo lo que necesitaba en productos agrícolas, ganadería, recursos forestales y ciertas riquezas minerales. Su flora y su fauna únicas, llenan montañas y valles, costas y cayos, con un esplendor divino. Se cuenta que Colón escribió en su Diario, que se podía pasar la isla de un extremo a otro, sin ver el sol. Tal era su riqueza forestal, explotada y destrozada por España, que aún tiene en Madrid y otros lugares, castillos, palacios, casas, puertas y ventanas con las bellas y poderosas maderas cubanas después de haber pasado 500 años. Como realmente no es una isla sino un archipiélago, su mar azul celeste, sus playas en la isla grande, en cayos e isletas y sus bahías, son de una belleza extraordinaria y fuera de lo común.

¿Qué le aportó la geografía, la orografía, las cordilleras de las montañas, la impresionante foresta, el mar, las playas, los frutales, los cocoteros y los palmares al cubano?

Le aportó un sexto sentido: el sentido de la pertenencia a una isla. Y este sentido psicológico, profundamente íntimo, ha marcado la idiosincrasia y el carácter del cubano hasta tal punto, que para 1953, solamente hay 1,946 cubanos viviendo en unos diez países de América Latina y, entre 1941-1950, sólo han entrado a los Estados Unidos 26,313 cubanos. Es decir algo más de 28,000 cubanos fuera de su isla, de un total de 5,5 millones de habitantes (Censo 1953).

Si hay un dolor despiadado y terrible para un cubano, es tener que vivir fuera de su terruño. Personas que se fueron de Cuba desde 1959 y tuvieron que morir en otro país, se han llevado a la tumba un dolor que nunca pudieron aliviar. Y a la vida, aunque se tenga de todo, le falta algo vital.

Eso lo saben los maestros de la crueldad castrista y, lo han utilizado de la forma más desvergonzada y miserable.

2) Las circunstancias y entorno político de la República

Treinta años de lucha contra el poder colonial de España, dejó sus huellas también, en el carácter y el comportamiento social y político del cubano. El primer Presidente de Cuba después de la ocupación militar de Estados Unidos, fue un General, Tomás Estrada Palma. Era un hombre honesto y muy estricto, que sabía que gobernar iba a ser muy difícil. Ya había dicho que Cuba tenía una República, pero aún no tenía ciudadanos. La ignorancia, la falta de educación, las actitudes cínicas, la manía de criticar y el choteo era lo común para esos años.

Y las clases altas creían que la política se encontraba por debajo de su dignidad. Así comenzaba la República, en un país desvastado por la guerra, que había dejado 300,000 muertos en los campos de batalla, de una población de 1,8 millones. Los edificios arruinados, los negocios en bancarrota, los cultivos arrasados, la ganadería muy mermada, las vías de comunicaciones y los puentes destrozados, la producción azucarera diezmada y un desempleo espantoso.

El Acuerdo de París, a espaldas del mambisado y del pueblo cubano, significó la continuación de los mismos dueños, los españoles y los americanos, cuyas inversiones de $50,0 millones en 1865, se incrementaron hasta los $200 millones en 1906, sobre la base de la compra de tierras e industrias, a precios irrisorios.

La Enmienda Platt, el Tratado de Reciprocidad de 1903, la base naval, el derecho de los EE.UU. a intervenir cuando quisiera; sus pretensiones de quedarse con Isla de Pinos – que luego fue eliminada – y la entrada de mas de 400, 000 españoles analfabetos y sin preparación alguna, entre 1902-1916, fueron elementos claves para entender la furia y la frustración de los cubanos, que se manifestarían violentamente en numerosas ocasiones, con las consiguientes intervenciones o amenazas de intervenciones, por parte de los EE.UU.

La gestión de Estrada Palma fue por buen camino. Dedico un cuarto del presupuesto nacional a la educación y habiendo heredado un saldo de tesorería de 689.000 dólares del gobierno de EE.UU. lo aumentó a $ 25 millones en el 1906.

Mantuvo una lucha tenaz por la reducción del ejército, de los gastos del gobierno, de la reducción de su plantilla; el manejo del superávit del presupuesto y de la Lotería y el trabajo de los ayuntamientos municipales.

A pesar de su lucha y la del Congreso contra la corrupción, la pobreza era tan generalizada, que fue cas imposible eliminar esa lacra, que perseguiría a toda la etapa histórica de gobernabilidad republicana, algo por lo cual, el pueblo cubano pagaría torrentes de lágrimas de sangre, cárcel y destierro. No olviden este detalle.

Pero, Estrada Palma caería, al final, en el gusto a “las mieles del poder” y trato, a sangre y fuego, de reelegirse, lo que provocó una intervención de EE.UU. en 1906 y el Presidente Roosevelt envía a Charles E. Magoon como Gobernador hasta las elecciones de 1908. El superávit del presupuesto de 1906, se fue por las luchas intestinas, un huracán, la crisis bancaria de 1907 y una epidemia de fiebre amarilla. Magoon, a pesar de todo, desarrolló un extraordinario plan de construcción de carreteras, líneas de ferrocarril, calles pavimentadas, nuevos puentes, y un excelente sistema de acueductos y alcantarillado, que aún existe, pero en crisis, por la desidia del último medio siglo.

En 1908 gana José Miguel Gómez e inaugura la época de los presidentes ladrones y su cohorte oficial. Sin embargo, impulsó el desarrolló los negocios, las pequeñas industrias, la industria azucarera, prestó atención a la construcción de viviendas de la población y quiso comenzar el dragado del Puerto de La Habana, con un préstamo de los bancos ingleses, pero los EE.UU. se opusieron, porque querían hacer ellos el jugoso negocio.

Esto iba a ser el patrón de comportamiento, de todos los presidentes venideros. Los procesos electorales mostrarían la violencia de los partidos, por la toma del poder. Los EE.UU. intervendrían otra vez en 1912 y 1916. Parecía como si los cubanos no fueran capaces de gobernarse. Tal era la rivalidad por el poder. No sólo no había ciudadanos, sino que tampoco había cultura de los principios y reglas de la gobernabilidad democrática en las capas gobernantes.

La corrupción y la carencia de una cultura democrática, serían la base de la entrega del pueblo cubano, a los planes violentos de Fidel Castro, para la toma del poder y, sobre la base de sus promesas en “La Historia me Absolverá”, establecer una República en democracia, sin violencia ni corrupción, respetuosa de las libertades y derechos de las personas.

Grave error que aún está pagando, por un cuento más largo que “Las Mil y Una noche”.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.
martes, 9 de marzo de 2010

GOBIERNO DE CUBA PREPARA EL TERRENO PARA TRATAR DE JUSTIFICAR LA EVENTUAL MUERTE DE GUILLERMO FARIÑAS.


COMISION
CUBANA DE DERECHOS HUMANOS Y RECONCILIACION NACIONAL



La Habana, 8 de marzo de 2010.


GOBIERNO DE CUBA PREPARA EL TERRENO PARA TRATAR DE JUSTIFICAR LA EVENTUAL MUERTE DE GUILLERMO FARIÑAS.

1.- El portavoz del gobierno de Cuba necesitó más de 800 palabras tratando de descalificar la conducta valiente, cívica y generosa del Lic. GUILLERMO FARIÑAS, quien está realizando un acto de supremo sacrificio al renunciar a comer y tomar agua reclamando la excarcelación de 26 prisioneros de conciencia seriamente enfermos.

2.- El gobierno de Cuba está actuando, en cuanto a Fariñas, con la misma lógica inhumana que aplicó en el caso reciente de ORLANDO ZAPATA, a quien ingresaron en una sala de cuidados intensivos del Hospital Ameijeiras unas horas antes de su fallecimiento, cuando ya estaba moribundo, luego de 81 días en huelga de hambre.

3.- La CCDHRN se opone, de manera enérgica y pública, a las huelgas de hambre y especialmente bajo un gobierno como el de Cuba que se caracteriza por la manera implacable y brutal con la que suele tratar a quienes disienten abiertamente de sus prácticas abusivas.

4.- La malévola y criminal fórmula aplicada en este caso por las autoridades, que consiste en permitir que Fariñas llegue hasta el borde de la muerte para luego reanimarle, puede dar lugar a su fallecimiento en cuestión de semanas.

5.- El gobierno de Cuba está en la obligación de facilitar atención médica permanente al Lic. GUILLERMO FARIÑAS, quien lleva 13 días en huelga de hambre y sin tomar agua, permitiendo su ingreso en una sala de cuidados intensivos de un hospital con los recursos apropiados.

6.- La premeditación es una de las componentes jurídicas del asesinato. Si las autoridades de Cuba no actúan con la responsabilidad y la COMPASIÓN que esta obligado a mostrar todo gobierno civilizado, estarían corriendo el riesgo de cometer, por omisión, otro grave crimen contra la persona humana.







Elizardo Sánchez Santa Cruz
Portavoz y Ex-Prisionero de Conciencia

No end to repression

NOTA DEL SITIO:

El periódico canadiense The Globe and Mail, continúa dando cobertura a la crítica situación que hay en Cuba, con las huelgas de hambre de los dididentes políticos, llamando a la liberación de los prisioneors políticos presos, por el sólo delito de alcanzar las libertades y derechos humanos, que la Monarquía Policiaco-Militar ha barrido de la escena política de nuestro país. Tanto este periódico como el National Post, son de los pocos en Canadá, que cubren las noticias sobre Cuba y emite sus propias opiniones, a través de Editoriales. Al menos se rompe el silencio complice y oportunista de este país, así como la postura de bajo perfil, del gobierno canadiense, con la dictadura más vieja del mundo. Some day the truths on Cuba will come and the canadians will turn pale of shame in front of the atrosity and horrendous crimes of Fidel Castro.

Asdrúbal Caner Camejo


No end to repression


From Monday's Globe and Mail Published on Monday, Mar. 08, 2010 12:00AM EST Last updated on Monday, Mar. 08, 2010 3:31AM EST


Images of another emaciated and frail Cuban dissident-turned-hunger-striker are a potent reminder of the frustration and powerlessness felt by political opponents on this Caribbean island.

Guillermo Farinas, a 48-year-old psychologist and freelance writer, stopped eating Feb. 24, the day after Orlando Zapata Tamayo died from an 85-day hunger strike, becoming a martyr for Cuba's opposition. Four more dissidents who are in jail have also launched hunger strikes.

These dramatic gestures of protest are unlikely to force the hand of the Cuban government, but they have certainly shamed it.

The incident has quashed hopes - at least in the short term - for the improvement of Cuba's relations with the U.S. or Europe. U.S. Secretary of State Hillary Clinton said Mr. Zapata was imprisoned for speaking his mind. Jose Luis Rodriguez Zapatero, Spain's Prime Minister, called on Cuba to free all its political prisoners, estimated to number 200.

Cuban officials know this issue resonates abroad, which explains their predictable response at the United Nations. Cuba's foreign minister Bruno Rodriguez Parrilla accused the U.S. of stepping up subversion against the nation, called its long economic blockade "genocide" and complained that global capitalism has brought about the death of millions in poor countries.

It is impossible to know whether ordinary Cubans actually believe that all political opponents are U.S. mercenaries, and that another country is responsible for what happens inside Cuban prisons.

It is clear, though, that President Raul Castro is no political reformer. Many thought he would loosen his brother Fidel's repressive grip when he took power in 2006. But Mr. Castro allowed 75 dissidents imprisoned in 2003 to languish and locked up scores more on the grounds of "dangerousness" to the state (including writing articles critical of the government). Cuba is the only country left in the Americas which outlaws all forms of political dissent; it even forbids the International Red Cross from visiting prisoners. Mr. Farinas, the only hunger striker not behind bars, wants the release of 26 political prisoners said to be in poor health. Starving himself is the only way he can be heard.

And yet it is difficult for the opposition message to gain momentum inside the country, as Cubans are restricted from using the Internet, and only have access to government-controlled media.

"This is an incredibly effective, repressive state machine. People are justifiably afraid because they know the consequences of crossing the line," says Nik Steinberg, a researcher with Human Rights Watch who visited Cuba recently, despite being denied official permission to enter.

Don't expect change any time soon in Cuba - except a further loss of its credibility on the world stage, and more familiar rhetoric about the U.S. being the source of all evil.

sábado, 6 de marzo de 2010

PAISAJE ANTES DE LA BATALLA

Foto: CUTC

Según el periódico Granma “Los mercados agropecuarios estatales de La Habana recibieron en enero sólo el 60% de los alimentos esperados, y en febrero, un 64%, y las reformas que impulsa el gobierno no han dado resultados”

Bueno, el diario de los comunistas habla de “reformas”, porque quiere venderle al pueblo cubano y a la opinión pública internacional, la idea de que se están haciendo reformas, cuando todo el mundo sabe que no hay nada de eso.

El miedo, la rigidez mental, la ineptitud y la soberana arrogancia de los que detentan el poder, han hecho de las reformas, una idea sólo posible, en las Calendas Griegas. Se consideraría un crimen y una alta traición, hablar de reformar algo de lo que el Líder le dejó a su hermanastro. Sería poner en entredicho el genio y la grandiosidad del Invictus Comandante.

Como él ha repetido en innumerables ocasiones, las reformas que tenían que hacerse, ya se hicieron en Cuba en 1959 y punto.

Lo que ocurre es que, la realidad es más testaruda y arrogante que el casi occiso y decrépito Dictador. He aquí el paisaje antes de la batalla: Los mercados están vacíos, los edificios se están derrumbando, las calles y carreteras están llenas de huecos e intransitables, hay sólo 42 centrales trabajando y no habrá azúcar, pero tampoco hay dinero para comprar en Colombia o Brasil; es súper crítica la situación de higiene, medicinas y de recursos de los hospitales de todo el país y no hay médicos que los atiendan, se mueren de hambre e hipotermia los pacientes, se ahonda la pobreza extrema y el hambre en la población y hay una enorme preocupación por la desaparición de gatos y perros en las ciudades para alimentación de las personas; el estado sanitario de pueblos y ciudades es deplorable, el transporte es cada día peor, la educación está totalmente desvencijada, caen en picada los precios del níquel y los ingresos del turismo, surgen graves acusaciones de racismo, los campesinos se quejan de los excesos de burocracia, descoordinación y rigidez en la producción y distribución de alimentos, de que no hay fertilizantes, pesticidas, aperos y combustible; no hay liquidez y los empresarios extranjeros se están marchando, lo que lleva al país a un fuerte proceso de descapitalización que afecta toda la vida económica. Las principales producciones han caído en picada, y aún no se recuperan de los niveles de 1989 y, las exportaciones continúan a un 70% por debajo del nivel de ese año. Los ridículos salarios y la doble moneda no permiten respuestas de productividad a ninguna nueva ley o llamado. Y el multimillonario de Miraflores ya no puede tener las manos tan abiertas y regalonas, porque también tiene su ano en remojo. Las pandillas de delincuentes asaltan en las autopistas, carreteras y ciudades. La violencia juvenil se expande y se expresa en las calles, en el reguetón, hip-hop y otras músicas contestatarias; los jóvenes universitarios protestan por la alimentación y las condiciones de vida en las becas; se ha triplicado el sida en quince años, por el incremento del turismo sexual y la prostitución de niñas y adolescentes sube a niveles nunca vistos en el país; el robo, la corrupción y el desvío de recursos alcanza cotas imparables y, la frustración, la descreencia y la desesperanza abarca a toda la población.

El absoluto dominio del decrépito Invictus, de los medios masivos de comunicación, les ha puesto la sagrada misión de esconder estas realidades y, en cambio, presentar la Cuba idílica, llena de bienestar y felicidad proletaria. Pero ya esa feroz manipulación, ese barraje del celestial comunismo, no funciona.

Mientras tanto… ¿Cómo responde el gobierno a este desolador panorama? ¿Con un modelo de reformas amplias y radicales?

¡!No!! Responde de forma estúpida e ignorante: eliminando los subsidios a los trabajadores desempleados, cerrando los comedores obreros, quitándole las chequeras a 84,500 ancianos, enfermos y niños abandonados por uno de sus padres, eliminando productos subsidiados de la tarjeta de racionamiento, que ya casi cumple medio siglo. Cualquiera se da cuenta, que estás medidas sólo van a profundizar toda esa insostenible situación económica, social y moral, y van a crear un estado alarmante de malestar popular, mientras que el Gobierno no deja de pedir que la población se apriete el cinturón. Lo único que está haciendo, como siempre, es cargar toda la brutal fuerza de la crisis, en el pueblo cubano.

Ahora, los estudiantes de las universidades de Oriente y Holguín están pidiendo acceso a Internet y esa petición se está generalizando; de acuerdo a la CCDHR la represión es más intensa que nunca. Crecen las protestas de la población y crecen también las golpizas, las detenciones arbitrarias, los encarcelamientos, las expulsiones de centros de trabajo y universidades.

Yoani Sánchez advirtió que la represión del gobierno de Cuba "irá más allá de cerrar" blogs. Los bloggeros esperan una inusitada represión de la policía política, de los hackers de la UCI y de las provincias, introducción de virus, comentarios apologéticos del castrismo, bloquear las entradas de los post, corte y clausura de los teléfonos móviles y finalmente, cierre de los blogs alternativos de la isla-cárcel.

En esa razzia caerán también los disidentes, periodistas independientes, Damas de Blanco, las asociaciones de la sociedad civil, bibliotecarios y ex presos políticos con o sin licencia extra penal.

Como ya se dice, en el Reporte sobre Cuba 2009 de Human Rights Watch: “Cuba sigue siendo el único país de América Latina donde se reprimen casi todas las formas de disenso político. El gobierno continúa imponiendo el consenso político a través de procesos penales, detenciones breves y a largo plazo, hostigamiento, denegación de empleo y restricciones de viaje”

En la Cuba del Dr. Castro, no hay nada más peligroso que disentir, porque se paga con la cárcel, el exilio o la muerte.

La propia Iglesia Católica por medio de su columna de análisis, en la revista católica Palabra Nueva, hizo un llamado a abrir el diálogo interno sobre la actual crisis económica de la Isla.

Anteriormente el Padre Boris Moreno, sacerdote y economista, había señalado que la situación económica "se ha tornado bastante complicada y con visos de caer ‘en picada’, con ‘rizos’ estremecedores como los acaecidos entre los años 1990 y 1994".

Casi todos los que escriben sobre Cuba, reconocen la inexistencia de un modelo de política económica, ni definiciones estratégicas, ni perspectivas realísticas, ni voluntad política para enfrentar la gravísima crisis por la que atraviesa la sociedad cubana. No hay ninguna estrategia económica, social y menos política, de quitarle el machete de la yugular al pueblo cubano.

Lo que realmente se ve, es el atrincheramiento del Gobierno-Partido-Estado en la más rancia postura estalinista, ahora mantenida sin el apoyo del pueblo y contra el pueblo, sobre la base de la represión, el terror y la violencia de las armas. No han aprendido nada de Napoleón cuando dijo que no se puede estar sentado sobre las bayonetas por mucho tiempo. Y el tiempo se está acabando después de media centuria.

Pero, aún suponiendo la descabellada idea de reformas para marchar a medias, a una economía de mercado… ¿dónde están los dirigentes, los especialistas y profesionales, para llevar a cabo, con pleno éxito, esta tarea homérica? ¿Dónde están los recursos tecnológicos, financieros, la mano de obra calificada, las estructuras e infraestructuras? ¿Y dónde está la educación y todo el andamiaje jurídico para concretar esas reformas? Es simplemente iluso.

Aún pensando que todo eso sea posible, faltaría algo esencial, que ha desaparecido de la isla durante medio siglo: la libertad. Libertad individual, de iniciativa, de elección, de inversión, de precios, de capital, de comercio, para hacer lo que más convenga a los intereses de los negocios, sin la perturbadora intromisión de una burocracia absolutamente ignorante de las reglas de la libre empresa, y reconstruir todo el entramado del mercado. La libertad es la base cierta e infalible del mercado.

En su obra “Liberalismo”, Ludwig von Mises escribe: “Si fuera posible en la sociedad socialista cifrar la productividad del trabajo de cada camarada con la misma precisión con que se puede conocer, mediante el cálculo económico, la del trabajador en el mercado, podría hacerse funcionar el socialismo sin que la buena o mala fe del individuo en su actividad productiva tuviera que preocupar a nadie. Podría entonces la comunidad socialista determinar qué cuota de la producción total corresponde a cada trabajador y, consiguientemente, cifrar la cuantía en que cada uno ha contribuido a ella. El que en una sociedad colectivista no sea posible efectuar semejante cálculo es lo único que, al final, hace que el socialismo sea inviable”.

Por otra parte, no es únicamente el atrincheramiento estalinista, sino también, el confortable bunker del aislamiento internacional que los aleja de toda inspección pública de lo que hacen.

Hace tres días, el Director Nacional de Inteligencia de EE.UU. C. Blair, en un informe sobre la situación económica de Cuba y Venezuela, señaló que “Cuba no ha mostrado señales de querer una relación más estrecha con EE.UU. Sin los envíos subvencionados de petróleo de Venezuela, de alrededor de 100.000 barriles diarios, la grave situación económica sería aún peor. El presidente Raúl Castro teme que un cambio económico rápido o significativo podría socavar el control del régimen y debilitar la revolución, y su gobierno no muestra señales de aliviar la represión a los disidentes políticos”

El viejo modelo castrista, incompatible con cualquier modelo de A. Latina o del mundo, se cae a pedazos, no sólo por la arrogancia y tozudez de una generación que no tiene ya ni destino, ni cabida, ni visión de la actualidad, sino –y principalmente – porque el pueblo y los jóvenes en primer lugar, dejaron de creer en el paraíso donde nunca ellos vivieron, ni menos aún, Adán y Eva.

Este es el paisaje, no después, sino antes de la batalla. Nadie sabe cómo quedará ese preliminar y desolador paisaje, después de la batalla final de los cubanos, por la libertad, la democracia y el reino de la ley y la justicia para todos.

Lo que si es cierto para mí, es que, el costo y el tiempo de reconstrucción de nuestra Patria son impredecibles, y será una empresa de titanes. Pero yo ni nadie, tiene la menor duda que lo haremos. Por salir del comunismo castrista, estamos dispuestos a derrumbar el Himalaya y reconstruirlo de nuevo. La Patria es ara y no pedestal.

Un abrazo.

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.
viernes, 5 de marzo de 2010

LA INTRÍNSECA PERVERSIDAD DEL CASTRISMO


La muerte de Orlando Zapata Tamayo le ha revuelto el estomago al mundo y ha enfurecido a millones de cubanos tanto en la isla como en el destierro.

El carácter asesino del régimen castrista, su cinismo, sus pérfidas y sistemáticas mentiras, la manipulación de la información y su deleznable perversidad, no tienen límites.

La vileza de esos ejecutores de la guillotina no tiene fin, y ahora tratan de enlodar la imagen de un mártir, sin tener el más mínimo respeto por su madre, a la que manipularon y grabaron un video, con un grupo de médicos, tan criminales como los guillotineros, que al final, montaron a Reyna Tamayo en un carro de la diabólica DSE, para demostrar su “gentileza”…!!después de haber matado a su hijo!! Es el colmo de la ignominia.

Pero si criminales son los guillotineros de Orlando Zapata, lo son también la asquerosa izquierda de España y Argentina, algunos de cuyos representantes, han tratado de lanzar sus infamantes comentarios sobre Orlando Zapata. Y tan criminales como ellos, son los gobernantes de América Latina, que callaron ante el crimen. Como dijo José Martí “Ver un crimen en silencio, es cometerlo”

Que Fidel Castro, el más perverso de todos los perversos, se atreva a declarar que “en Cuba jamás se torturó a nadie, jamás se ordenó el asesinato de un adversario, jamás se mintió al pueblo'', es la cima de la desvergüenza y el deshonor que ese régimen representa.

Este perverso asesino sin escrúpulos, comenzó a mentir desde que comenzó su lucha, para alcanzar la impunidad absoluta de su incompartido poder. Representa a la barbarie, toda la inmoralidad de su sistema esclavista y el fangal fecálico de su

criminal ideología.

Miren esta noticia del 11 de marzo de 1952: “El abogado Fidel Castro presenta una denuncia, luego archivada, contra el presidente cubano, Fulgencio Batista, ante el Alto Tribunal de Cuba por violación de la Constitución de 1940, exige el restablecimiento de las garantías constitucionales y una pena de cien años de prisión para el dictador por su segundo golpe de Estado protagonizado un día antes”

Cuando llegó al poder, lo primero que hizo fue eliminar la Constitución de 1940 y el día 5 de enero, dispuso la disolución del Congreso, la supresión del Tribunal Supremo y todas las garantías constitucionales, que hasta entonces habían amparado al pueblo de Cuba. Desde ese mismo instante, ese pueblo, fanatizado y esperanzado, jamás conocerá de elecciones libres, ni derechos de expresión, reunión, asociación, el derecho a la vida, a la dignidad de su persona y a su seguridad, ni el derecho a no ser sometido a esclavitud ni a servidumbre, ni a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, o su derecho a no ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado o su derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado o el derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

¡Hay que pedir permiso al déspota, para entrar y salir de nuestro país! ¡Y pagarles a esos ladrones sin escrúpulos!

No sólo han desterrado a millones hacia otros países, sino que también…! en su propia tierra son desterrados a otras provincias!

Y sin transporte que lo garantice, ponen a los presos políticos a cientos de kilómetros de sus casas, para no sólo castigar al preso, sino también a toda su familia, niños, ancianos, mujeres.

Desde entonces, todos los derechos son violados día tras día, con la impunidad que genera un poder sin contrarios.

Y ahora, este perverso que dice que no miente, se ha convertido, por la violencia de las armas, en el Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo y violentado todas las conquistas jurídico –constitucionales, que alcanzó el pueblo cubano en 57 años de República. Desde su sillón tridimensional, lo ha falsificado todo, desde la Historia del país hasta el comportamiento de los ciudadanos, que piensan una cosa, dicen otra y, al final, hacen otra. Ha falsificado la prensa, la radio, la televisión, el cine, la literatura, los libros, al arte, la música…El castrismo es la falsificación de la vida, de la nación cubana y de la propia Identidad Nacional.

Este perverso que dice que en Cuba no se asesina, tiene un largo expediente de fusilamientos y asesinatos de más de 9,000 cubanos, comprobados por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana y mas de 70,000 jóvenes que ha obligado a dejar su país y han muerto en el intento de cruzar el Estrecho de La Florida y llegar a los Estados Unidos.

En una alocución ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el baboso y arrastrado Ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez – que ya nos tiene acostumbrados a la contumaz repetición de las mentiras del Dictador - acusó a EE UU de haber lanzado a esa persona "a la muerte para obtener dividendos políticos" y dijo que se trató de "otra víctima de la política subversiva de EE UU contra Cuba".

Pero… ¿Qué tendrán que ver los EE.UU. con un crimen que cometieron alevosamente ellos mismos? Ese es su rejuego, y siempre lo ha sido. Esa es la carta de todos los totalitarismos comunistas, no importa que sea en la Europa del Este, la patria de Bolívar o la isla de José Martí. Acusar a otros de sus propias infamias.

Tan temprano como el 21 de enero de 1959, el Invictus Dictador, llamó a una concentración llamada “Operación Verdad”, para acusar a los EE.UU. de darle cobija a los personeros de Batista. Ese día, nació su más querida carta de triunfo: El Enemigo. Y sobre ese enemigo, haría recaer todos sus asesinatos propios, sus descocados fracasos y toda su diarreica verborrea manipuladora. Ese “Enemigo” le permitiría convertir a cualquier ciudadano que no creyera en su loca y aberrante utopía, en un “mercenario al servicio del Imperialismo” y descargar contra ellos toda su malvada naturaleza, a través del poder impune del que goza, y violar todos los derechos y libertades que le corresponden a cada cubano, como hombres y seres humanos, recogidos en una Declaración de Ginebra de 1948, ayudada a redactar por Cuba y firmada por ella con orgullo.

Ante este perverso que dice que no tortura, está la camisa blanca ensangrentada de Orlando Zapata, presentada en un video por su valerosa madre, y están también los testimonios de decenas y decenas de miles de presos políticos cubanos, que han pasado por las ergástulas dictatoriales, durante los últimos 51 años. Esas cárceles, que jamás han permitido que sean visitadas por ningún organismo internacional, y que no reúnen las más mínimas condiciones para alojar a un ser humano, han sido los purgatorios infernales de aquellos que se atrevieron a enfrentarse al más cínico y mentiroso de todos los tiranos.

Este perverso que dice que nunca ha mentido al pueblo, ha llenado tomos y más tomos de sus discursos malévolos y mentirosos, prometiendo libertades y paraísos de bienestar, a un pueblo que le creyó desde el principio y, ahora, su propia obra, de absoluta destrucción de 250 años de avances, bienestar y progresos, los millones de cubanos que han pasado por sus purgatorios de la muerte y los 2,5 millones de desterrados, son la más fehaciente y deleznable muestra de toda esa colosal mentira.

A cambio de sus promesas, ha convertido al pueblo de Cuba en un rehén mendigante, al servicio de una esclavitud y servidumbre moderna, que llena de deshonor al propio pueblo que le creyó, y a la comunidad internacional que ha permitido esa inmoralidad y desvergüenza en pleno siglo XX y XXI.

Es contra toda esta realidad, más allá de toda escatología, que ha muerto Orlando Zapata Tamayo.

El heroísmo y el valor, la resistencia y el coraje, el honor y la decencia de este obrero, luchando contra la intrínseca perversidad incrustada en el poder, ha demostrado que esas cadenas se pueden romper, porque casi ha puesto de rodillas a ese poder de la infamia. Orlando nos dijo con su inmolación, que vivir en cadenas es vivir en el oprobio y la afrenta y es mejor tener una muerte gloriosa, porque morir por la Patria, es vivir. Prefirió morir, que entregarle su alma y su conciencia, al diablo que aplasta su isla. Y le dejó un mensaje muy claro al pueblo de Cuba: En el camino en búsqueda de la libertad, hay que saber dejar hasta nuestras vidas. No habrá libertad si no estamos dispuestos a pagar su altísimo y glorioso costo.

Repito pues, las palabras de nuestro apóstol “…los cuerpos de los mártires son el altar más hermoso de la honra”

Por ello, a tu memoria y en tu honor, este poema que me salió de las entrañas.


ODA DESDE LAS NIEVES PARA ORLANDO ZAPATA


Tu muerte es la resurrección

de la piel de ébano del Titán

y la rosa blanca y sin odios

del poeta de Dos Ríos

Pero no has muerto

han muerto

los que trataron de ejecutarte

los hijos de la perversidad

que huyen de la luz

que cargas en tu estrella

Porque la luminosa entereza

de los que no quieren vivir

bajo yugos

afrentas y oprobios

rompen las ataduras

en que viven

y vuelan en las alas del tiempo

en búsqueda de la libertad

En tus rudas manos de albañil

amasaste y arropaste

la nueva mañana que ya llega

entre golpizas, blasfemias y sangre

entre barrotes, gritos y heridas

Y hay nuevas mariposas

palmas y ruiseñores

y cantarán las campanas

de las iglesias

a tu ejemplo telúrico

y en tributo a tu vida

sin miedos.

No has muerto

¡Es el tirano que ha muerto

cuando tú

comienzas a vivir!

Desde la purísima blancura

de las nieves

te mando mis manos

que cuidarán las rosas y mariposas

que nacerán sobre

la tierra donde sueñas

Te envío mi corazón

que latirá por el tuyo

hasta el día

que venga tu reina madre

a decirnos

que ha llegado el tiempo

de vivir

Ese día renacerás

rotas ya las cadenas

y los que no te conocieron

y los que te abrazaron

en la bravura de tu muerte

lanzarán a tu paso

los pétalos de las mariposas

y las rosas de la esperanza

Y los tocororos

con los colores de tu bandera

danzarán sobre

un cielo azul, sin manchas

las estrofas de Bayamo

Muerto ya el tirano

en su lecho de infamias

y sin glorias ni legado

todos, todos

los que ayer te lloramos

y a los que le ocultaron tu gesta

ya sin el miedo a vivir

iremos cantando

con los brazos en alto

a las fragancias de la libertad

que jamás, jamás

podrá sernos arrebatada

¡Libertad, Libertad!

¡Libertad ahora!

¡Libertad por siempre!


Asdrúbal Caner Camejo
miércoles, 30 de diciembre de 2009

LOS PROTESTANTES COMUNISTAS Y SU UTOPÍA REFORMISTA



Recientemente se publicó un documento titulado “Carta en rechazo a las actuales obstrucciones y prohibiciones de iniciativas sociales y culturales” firmada por numerosos intelectuales comunistas cubanos, entre los cuales se encuentran Pedro Campos Santos y Armando Chaguaceda, quienes han publicado sus trabajos en Kaos en la Red.

En este documento se denuncian ciertas represiones contra comunistas o revolucionarios, que se han atrevido a lanzar propuestas o acciones no aprobadas por el poder supremo.

Yo saludo ese atrevimiento de estos “comunistas democráticos y participativos” contra la monarquía esclavista y militar que desgobierna nuestro país. Sé – porque conozco a algunos de ellos – que hay muchos comunistas en Cuba en contra del castrismo. Pero se quedan callados, por temor y miedo a la represión y a que los expulsen del trabajo. Es lo mismo que denuncia Niemöller.

Pero en el fondo, es una crítica muy cuidadosa, excluyente y selectiva del monstruoso sistema represivo y terrorista del gobierno comunista.
Por ello, no dice nada de los actos de repudio y los golpes contra Yoani Sánchez y su esposo, el asedio ilegal y criminal contra la casa de Vladimiro Roca o el ataque brutal contra las Damas de Blanco. Tampoco dice nada sobre el incremento de las actividades represivas y terroristas contra los opositores y disidentes, reconocido por una organización internacional de prestigio como Human Rights Watch, que señala en su último y largo Informe 2009 “Un nuevo Castro, la misma Cuba”:

“El gobierno de Raúl Castro ha encarcelado a una gran cantidad de presos políticos mediante leyes que penalizan el disenso. En particular, Cuba ha aplicado una disposición sobre “peligrosidad” que permite a las autoridades encarcelar a las personas por ejercer sus derechos fundamentales cuando sus actividades sean contrarias a la “moral socialista”. Esta disposición se ha aplicado de manera más generalizada a cubanos no disidentes que optan por no trabajar para el gobierno y, por consiguiente, son percibidos como una amenaza. Mientras tanto, Raúl Castro continúa encarcelando a un gran número de disidentes que fueron condenados injustamente por ejercer sus libertades fundamentales durante el gobierno de Fidel Castro, entre ellos 53 defensores de derechos humanos, periodistas, líderes de la sociedad civil y otros disidentes detenidos en el marco de un operativo masivo llevado a cabo en 2003”

Supongo que los firmantes de la carta, comparten la visión de Pedro Campos sobre la necesidad de renovar y reformar al comunismo castrista.

En agosto de 2008 Pedro Campos y “varios otros compañeros” dieron a conocer en Kaos en la Red el trabajo “Cuba necesita un Socialismo Participativo y Democrático. Propuestas Programáticas”, que en su primera propuesta de cambios se dice:

“1-Transitar del "socialismo de estado" al Socialismo Participativo y Democrático. Dejar atrás el fracasado sistema centrista, autoritario, estatista-asalariado y estructurado verticalmente de arriba hacia abajo, heredado del estalinismo y avanzar a la concepción cooperativista integral moderna del Socialismo en el Siglo XXI, a un sistema comunal-democrático descentralizado, apoyado en relaciones socialistas de producción que horizontalmente integre y armonice, de abajo hacia arriba las funciones productivas, de gobierno, justicia y otras.

Para serlo, el socialismo debe ser Participativo porque en la formulación y toma de decisiones participan directa y comprometidamente las masas, los trabajadores y toda la población afectada. Democrático porque las decisiones importantes que afectan a todos los ciudadanos del país o de un conglomerado social, productivo o comunitario deben contar con la aprobación mayoritaria de los interesados. Libertario porque se crearán por primera vez condiciones reales para la libertad plena del ser humano y para el ejercicio, por todos, de todos los derechos políticos, civiles y económicos por los que ha luchado la humanidad. Humanista porque pone al ser humano y a sus valores éticos y espirituales en el centro de la vida social. Autogestionario, porque el trabajo organizado en forma cooperativa-autogestionaria caracterizará al nuevo sistema de organización de la producción y al funcionamiento de toda la sociedad. Inclusivo porque no permitirá ningún tipo de sectarismo, discriminación ni exclusión arbitraria por razón alguna, en la participación y en la democracia, de manera que todos se sientan interesados y comprometidos en el proyecto común. Integracionista porque sólo con la integración económica, política y social de varios países podrá lograrse el triunfo del nuevo sistema, por lo cual necesitamos que otros pueblos avancen por este camino y apoyamos un ALBA efectivo, por abajo, pueblo a pueblo, que avance a economías similares y a pasaporte y moneda únicos”

(Pedro Campos: “Cuba necesita un socialismo participativo y democrático. Propuestas programáticas” Kaos en la Red 17-8-2008).

Pedro Campos y sus compañeros de esa Plataforma Programática sobre un socialismo Participativo, Democrático y Humanista, parecen desconocer la historia del comunismo, desde la Comuna de Paris hasta nuestros días.

Y no sé por qué. Mucho se ha publicado desde la caída de la URSS y el Muro de Berlín sobre el comunismo.

Carlos Alberto Montaner en una extraordinaria conferencia pronunciada en Madrid en 2005 titulada “El Totalitarismo y la naturaleza humana: cómo y por qué fracasó el comunismo” dijo “Tenían razón, pues, Yakovlev y Gorbachov cuando pensaban que la libertad para intercambiar información sin miedo —la glasnost— era el camino para aliviar los enormes problemas de la URSS, pero se equivocaron al creer que el sistema comunista era reformable. No lo era, como finalmente

me admitió Yakovlev, porque contrariaba la naturaleza humana. Eso lo condenaba al fracaso”

En mi artículo “La vieja dama indigna y los acercamientos” escribí: “Los dictadores comunistas saben que no pueden soltar el poder. Y no pueden hacer cambios. Cualquier apertura que implique ciertas libertades económicas, conduce a la libertad política. Y cualquier libertad política se instala como un reto al poder.

Por eso he dicho que, el fascio-comunismo, no es reformable, porque cuando hacen reformas, se transforman en estados de transición, que tarde o temprano, abrirán las puertas de la democracia. Y será el momento de la justicia.

Fidel Castro, su hermano y la Nomenklatura ligada a los peores crímenes políticos en Cuba, jamás harán cambios de envergadura que los pueda poner en peligro”

En el artículo “Demócrata de la fe”, en Letras Libres, Enrique Krauze reproduce un fragmento del filósofo Leszek Kołakowski, como respuesta a la pregunta de si el socialismo es reformable:

“¿Es reformable el socialismo tal y como lo conocemos?”

“En la historia de los países comunistas siempre que alguna reforma produjo algún resultado, se debió a que esa reforma restauraba parcialmente el mercado, es decir, el capitalismo. No se puede derivar otra lección de la historia del comunismo. El capitalismo equivale a mercado. El intento del comunismo de suprimir el mercado nunca funcionó bien, pero en gran medida sí logró destruir la economía. Yo no opongo el capitalismo al comunismo como dos sistemas simétricos. El capitalismo no es el producto de una planeación: surgió espontáneamente como resultado del desarrollo del comercio. A grandes rasgos, puede decirse que el capitalismo equivale a la naturaleza humana en función, es decir: desarrollando la codicia. El socialismo fue en cambio una invención artificial de los filósofos. Quizá hubo razones para pensar que podía funcionar, pero no funcionó y nunca funcionará. Ahora bien, si se continúa afirmando que los cambios actuales son un movimiento hacia otro socialismo, entonces tenemos que definir la palabra socialismo. Es decir, tenemos que precisar, para seguir hablando de socialismo, si entendemos por tal lo que ha significado hasta hoy (la nacionalización en masa de todo, incluyendo a la gente, la abolición del mercado, etcétera) o si significa otra cosa. Y en este último caso, necesitamos una nueva definición radical”

En fin, lo que no comprenden Pedro Campos y sus compañeros, con sus comedidas críticas y sus afanes reformadores, se puede resumir en tres aspectos a saber:

- El comunismo o socialismo marxista es una estructura socio-económica y política artificialmente creada.

- Esa estructura y superestructura no responde y es ajena totalmente a la naturaleza humana.

- Lo típico del régimen, como dejó claro el Libro negro del comunismo, es su carácter criminal. Esa naturaleza criminal, se resume en las palabras de Che Guevara “El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo que impulsa mas allá de las limitaciones naturales del ser humano, y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar.-Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar”

Y todo eso es irreformable. Creo que sueñan…” y los sueños, sueños son!” (Calderón de la Barca)

Un abrazo

Asdrúbal Caner Camejo

Representante del PSC

en Canadá.

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