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Asdrubal Caner
Escritor y Poeta
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es temprano,siga leyendo
Carta de solidaridad de Markus Meckel a Guillermo Fariñas y para el pueblo de Cuba

Amigos y compatriotas
Ruego que, con la premura de la luz, se le dé a ese mensaje que me acaba de
mandar Markus Meckel, la mayor publicidad posible tanto en Cuba como fuera
de ella.
Quede dicho : nosotros, las víctimas del castrofascismo, no estamos solos.
Fraternal saludo.
Luis Tornés AguilillaNorte de Francia . 26 de abril de 2010.
Estimado Doctor Fariñas Hernández,
Apreciados amigos en Cuba,
Con mucho pesar escuché acerca de la muerte de Orlando Zapata Tamayo en
febrero. Igualmente, estoy al tanto de las noticias acutales sobre la
huelga de hambre del Doctor Guillermo Fariñas Hernández.Ustedes estan
luchando por una Cuba libre y democrática desde hace años o decadas de una
manera pacífica y valiente. Sé que están luchando bajo condiciones muy
difíciles. Muchos de ustedes, de sus amigos y familias también han sufrido
mucho por esta lucha. Siento inmenso respeto por la entrega infatigable
que muestran por una Cuba diferente. Igualmente respeto mucho la decisión
de cada persona que se declara en huelga de hambre para arriesgar su vida
manifestando por la libertad y la democracia. Dar la vida propia es el
sacrificio más grande que un ser humano puede hacer. Todos deberíamos
mostrar gran respeto por la disposición y la voluntad inexorable de dar
todo de sí mismo.
A pesar de todo les quiero pedir que ¡VIVAN! Deseo pedirle a usted, Dr.
Fariñas Hernández, que viva. Las vidas de todos ustedes, su energía, sus
ideas, sus palabras, sus visiones son la base en que se va a construir una
Cuba democrática y realmente libre. No sabemos, cuándo sucederá el cambio,
¡ pero sucederá!.
Como miembro de la oposición en la R.D.A solo pude soñar muchos años con
libertad y democracia. Siempre tuve la meta de lograrlo, también corriendo
ciertos peligros. Mucho tiempo no creí que yo mismo fuera a ver una RDA
realmente democrática. El reparto de poder en el régimen parecía duro como
el concreto. Espiaron casí a cada uno de los movimientos pequeños de
libertad y los sofocaron en su origen. Pero al final ví que la sed de
libertad que sentían tantas personas en Europa Central y Oriental venció
también en mi país. Casí de un día para otro, nosotros, los opositores
perseguidos, nos convertimos en los políticos de un estado democrático y
de esta manera tuvimos bajo nuestra responsabilidad la transición
política. Hasta hoy en día considero todo eso como un regalo y una suerte
muy grande. Siento una gratitud profunda de haber vivido eso.
Queridos amigos, no sabemos cuando sucederá el cambio en Cuba, ¡ pero
sucederá!. Quiero animarlos para que no pierden la fé y sigan viviendo por
una Cuba diferente. Exhorto a la Union Europea y a todos los países libres
y democráticos, a que miren hacia Cuba y que estrechen una mano a la
oposición democrática de Cuba de manera activa y de forma solidaria.
Con solidaridadMarkus Meckel
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Markus Meckel nació en la RDA en 1952; hijo de un pastor protestante;
estuvo obligado a abandonar la escuela pública por razones politicas;
estudió teología; pastor protestante desde 1980; actividad en la oposición
democrática desde los años 1970; junto con Martin Gutzeit inició el
Partido Social Demócrata (SDP) en la RDA; representante de la SDP en las
negociaciones de transición en la RDA en 1989; miembro del primer
parlamento elegido democraticamente en la RDA; abril-agosto 1990 Ministro
del Exterior en el primero gobierno democrático de la RDA; 1990-2009
miembro del Parlamento Alemán
ELOCUENCIA Y ASTUCIA: ATRINCHERAMIENTO EN EL BUNKER
¿Qué alternativa tienen los esclavos sino repetir con entusiasmo lo que dice el amo?
¿Qué información tienen los esclavos para su respuesta entusiasta, de apoyo al amo, cuando no tienen ningún acceso a las características y contenido de las condenas a Cuba, por la comunidad internacional?
Los conciertos en apoyo a la Revolución, los mítines patrióticos en los centros de trabajo, las concentraciones en las Plazas “revolucionarias” y las asustadas declaraciones de los intelectuales o personas comprometidas con el castrismo, para no ceder “ante las presiones imperialistas”, han sido siempre la mascarada de los amos, para demostrar “el apoyo del pueblo” a su abominable conducta de desprecio a ese mismo pueblo, a quien han alienado de todos sus derechos, libertades y su bienestar personal y social.
¿Qué cubano, en condiciones normales, sin terror y represión, podría aprobar los actos de repudio, el hambre, la imposibilidad de expresarse libremente; la imposibilidad de salir y entrar de su país: la imposibilidad económica real de no poder disfrutar de los hoteles y las playas; la imposibilidad de la Internet o de un teléfono en su casa, o un televisor o un decente plato de comida; la carencia de salarios que realmente paguen el trabajo; la imposibilidad de tener voz y voto reales, de poder tener sus propias organizaciones y sindicatos, creados por ellos? Sólo un absoluto estupido e ignorante pudiera apoyar con entusiasmo, ese encadenamiento insoportable de su vida.
Desde luego que hay aún gentes, muy comprometidas con los crímenes de Fidel Castro, que apoyará con entusiasmo ese atrincheramiento de la gerontocracia castrista, que ni se ha molestado en preguntarles a sus esclavos, si quieren desaparecer del mapa y hundirse con sus amos en el Mar de las Antillas.
Pero, de lo que se trata, es de sacar el máximo provecho de este enfrentamiento y, tratar de revivir, cosa que no van a lograr, las glorias ya muertas de lo que otrora fuera una gran ilusión.
Ese enroque, ese atrincheramiento en la mendicidad ideológica del castrismo, ha sido siempre la línea y fundamento del odio de Fidel Castro, contra todo el que se oponga a su esclavitud dictatorial. Ese es, por decirlo así, su modus operandi, porque es la única forma de mantener a ese pueblo aherrojado a sus férreas cadenas. Bajo sus dictados, nadie tiene ningún derecho. Él, y sólo Él decide cuando y a quienes hay que mandar a sus guerras; a quienes mandar a sus misiones médico propagandísticas; a quienes enviar a los campos de caña, a la recogida de café o a sus varios y fracasados planes agrícolas e industriales o, a quienes movilizar a través de sus tropas militares y paramilitares, para enfrentar la inexistente “invasión imperialista”, que ha sido su gran comodín ideológico y movilizador. Y quien se niegue a la obediencia, es prácticamente liquidado: se le expulsa del trabajo, del Partido, de la UJC, del sindicato, etc. Y, se le condena al más deleznable ostracismo. Su único camino es la disidencia o tirarse al mar.
Esa gentuza arcaica y obsoleta, con medio siglo en el poder, no tiene ninguna respuesta racional a los gravísimos problemas que enfrentan. No tienen ni idea del tamaño del desastre, no sólo económico, social o político, sino – y lo peor - al desastre ideológico, al total convencimiento de los cubanos, de que todo ha sido una gigantesca estafa.
Contra eso, su respuesta es PCC, Palos Cabillas y Cables, pensando que con ello van a resolver la crisis. Claro, no quieren darles armas a sus defensores, sino palos, cabillas y cables, no vaya a ser que, las armas se vuelquen contra ellos mismos. La idea central es llevar a todos los cubanos a una guerra fraticida, porque ese tipo de represión llevará a una réplica contundente de la población.
La declaración de Raúl Castro de que “sobra un millón de trabajadores”, es una rabiosa amenaza a cada trabajador que sabe que, si no firma su membresía en los “Destacamentos de Respuesta Rápida”, será uno de los despedidos. Es su política madre: el chantaje. El chantaje con el hambre, la represión o la pérdida del trabajo. El chantaje como política de Estado, para mantener a esa horda de vacas, en su corral, tranquila y siempre sonriente.
No es que Hillary Clinton tenga algo de razón, sino que tiene toda la razón: el embargo ha sido y es la carta de triunfo de Fidel Castro, para ocultar todos sus fracasos y la inutilidad de su propia vida.
No se puede decir que la política de Obama es la misma que la de otras administraciones. Obama dio un grupo de pasos, esperando alguna reacción de los amos de Cuba. No movieron un dedo. Entonces… ¿Qué sentido tiene abrirles la puerta, si ellos no quieren entrar? No es Obama, es la inamovible posición de Fidel Castro, que ha paralizado otras medidas del gobierno de Obama. Ellos saben que esa apertura, es la muerte de la esclavitud en Cuba. Dicen, de los dientes para afuera, que quiten el embargo, pero en el centro de todos sus cálculos, hacen lo imposible para que no lo quiten. Ellos aprendieron al detalle la terrible lección de la URSS y de toda la caída del campo socialista y, tienen sus manos, sus pies y sus cuerpos llenos, saturados, rebosantes de sangre. Y tendrán que pagar ante la justicia. Eso es todo el rejuego del castrismo atorrante.
Pero ya no hay espacio ni para la elocuencia ni la astucia de El Loco de Birán. Le llegó su cuarto de hora o, al menos está cada día más cercano.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.
CUBA: EL COTIDIANO ROSTRO DEL FASCISMO
Las declaraciones de Raúl Castro en el IX Congreso de la UJC, son una verdadera declaración de guerra no sólo para el movimiento disidente, sino también para cualquier cubano, tenga la posición que tenga, incluso si son comunistas, al protestar o levantar la voz, por haber sido llevados a una situación insostenible, a un verdadero callejón sin salida, con promesas y mentiras de alcanzar el paraíso.
Hace dos años, el arribo del segundo Castro al poder, levantó expectativas con promesas de cambiar “todo lo que haya que cambiar”. Nada se ha movido. O mejor dicho, se ha estado moviendo hacia la dirección equivocada, hacia el fortalecimiento de la intransigencia, las medidas de represión y actitudes no humanas sino de bestias, frente a derechos y cambios que toda Cuba reclama a gritos.
No sólo dejaron morir a Orlando Zapata, van a dejar morir a Fariñas, y a los que vengan reclamando derechos pisoteados durante cincuenta años, medio siglo en que se ha tratado a las personas como objetos sin valor, sometidos a las ordenanzas militares de unos viejísimos gorilas de charreteras, que ya no tienen más nada que destruir. Pero como lo saben, como saben que la protesta no es sólo de los opositores, sino de los propios militantes del Partido y de la juventud y que ese movimiento va in crescendo, han dado instrucciones absolutamente irracionales, que van a conducir a un conflicto con decenas o cientos de muertos. Revivir las Brigadas de Respuesta Rápida, ahora Destacamentos, como solución a la miseria espantosa y a la calamitosa situación de los derechos humanos en la isla, es algo que llevará al país al borde de la guerra civil.
Cuba está al borde del abismo, a donde fue conducido por un sicópata, sin ninguna visión del camino por donde llevaba a ese pobre pueblo, que trabajó como nunca antes en la historia de su desdichada isla, para alcanzar el cielo prometido.
Ese gobierno toma una vía errática y sin sentido, aún sabiendo que puede terminar en una confrontación apocalíptica. Las turbas paramilitares con cables, cabillas, palos, tubos y piedras, al mejor estilo de los camisas pardas de Hitler, NO van a resolver la actual situación, sino que, por el contrario, la van a profundizar hasta límites impredecibles y tendrán que matar a miles de personas, que continuarán reclamando una República de Derechos, y no una finca militarizada, donde se han hecho millonarios muchos de los actuales dirigentes.
El país no aguanta más. El país quiere salir de la frustración, el sabor amargo en la boca, las angustias y el miedo de cada día.
Este es un conflicto que tiene solución. Y la solución está al alcance de la mano si se aparta la arrogancia y la intransigencia, y se establece una mesa de negociaciones, que elimine cualquier posibilidad de una guerra civil y un gigantesco baño de sangre.
El Gobierno Cubano lleva más de 20 años sin escuchar a los grupos opositores y, endilgándole acusaciones que todo el mundo sabe que son mentiras: los mercenarios no mueren en huelgas de hambre reclamando derechos y libertades, que le fueron arrebatadas desde 1959. Por eso mueren con la honra y el orgullo ciudadano de Pedro Luis Boitel o de Orlando Zapata. Los planteamientos de la disidencia ya no son razonamientos de esos miles de opositores. Hoy esas razones se están haciendo de otros cientos de miles, de millones de cubanos, y ya no es posible dejar de escuchar a esas multitudes. Desde el nacimiento de la disidencia, esas razones que hoy se expanden, fueron verdades sólidas y consistentemente defendidas por un grupo que ha crecido y crecido, en razón de todos los derechos y libertades que defendían.
Ni la represión y el terror, ni los conciertos diversionistas que están organizando con sus artísticos esbirros de siempre, ni los destacamentos de tubos y cabillas, ni el enroque y atrincheramiento de la junta militar, podrán parar, tapar y esconder las crecientes protestas de la población y la inmolación de los huelguistas de hambre que vengan.
Pero todo eso se va a virar de forma explosiva, contra esa junta de viejos gorilas armados. El mundo y las organizaciones internacionales están con los ojos muy abiertos y reaccionarán fuertemente contra los abiertos y públicos crímenes de la satrapía contra su propio pueblo.
Pobre e indefenso pueblo, cuyos hijos tienen que inmolarse para defender derechos inalienables de las personas. Pobre e inerme nuestro pueblo, a cuyos hijos se les condena a largos años de cárcel por exigir alimentación, bienestar, cambios y reformas y un mejor futuro para sus hijos. Infeliz y martirizado pueblo, cuyos hijos, jóvenes, mujeres, niños y viejos, tienen que huir en balsas para otras tierras, en busca de un poco de paz y felicidad. Y perverso, malvado y cobarde el gobierno que obliga a sus ciudadanos a morir por pedir lo que les pertenece.
La historia lo que demuestra es que la represión conduce a una reacción y, a más represión habrá una reacción que ira escalando, hasta que se destruya y se haga polvo la dictadura y sus testaferros. La respuesta a la fuerza es la otra fuerza que se le enfrenta. Y esa fuerza que se enfrenta en Cuba, tiene la verdad y la civilidad para alcanzar el total apoyo del pueblo y de la comunidad internacional.
Hay tiempo aún para el diálogo y las conversaciones. Ese es el único camino para sacar a Cuba del marasmo, la miseria, la desesperanza y el descalabro en que se hunde.
La mano está tendida. Y lo que se pide, libertad para todos los presos políticos, cambios estructurales, reformas y participación de todos los ciudadanos en la real conducción del país, con transparencia y honradez.
Si se quiere acabar con la corrupción, la vagancia, la indiferencia y el descontrol, hay que, de verdad, cambiar lo que haya que cambiar.
Nuevamente digo que la mano está tendida. Será de absoluta responsabilidad del gobierno cubano lo que ocurra, si continúa en la arrogancia de los imbéciles y la represión terrorista de los cobardes, contra un pueblo totalmente desarmado.
Es necesario que nosotros, los del desarraigo y del destierro, tengamos todas las vías posibles de comunicación con nuestros hermanos en la isla, para recoger y hacer llegar la información rápidamente, a los organismos y organizaciones internacionales y, a los gobiernos de los países en que vivimos.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en CanadáELOGIO Y SALUDO PARA GUILLERMO FARIÑAS
En 1970, al entrar a la Universidad de Oriente a trabajar como Instructor no Graduado y a estudiar la carrera de economista, se me dio la tarea investigativa de estudiar TODOS los discursos de Fidel Castro hasta esa fecha, tarea que realicé durante unos dos o tres años y que, desde luego, no pude terminar por la abrumadora cantidad y el largo de esos discursos. Se trataba de ubicar el discurso o fragmentos del discurso en varias categorías o campos: economía, asuntos sociales, política, marxismo, política exterior, imperialismo, educación, salud, igualdad de la mujer y otras.
No me arrepiento de haber hecho esa investigación. Todo lo contrario, me alegro de haberme metido de a lleno en la psiquis de ese hombre. Porque detrás de esa separación de fragmentos, mi mente fue descubriendo otras cosas mucho más importantes que esas mojigatas separaciones. Aún no sabía que se convertiría en mi peor enemigo. Pero cuando eso ocurrió, yo estaba muy bien posicionado para conocer a fondo a ese enemigo. Y si quieres combatir a un enemigo, trata de conocer hasta el olor de su aliento y de que pata cojea.
Dos fueron las conclusiones que saqué de esa investigación. La primera fue la sistemática repetición de conceptos, ideas o de una posición política. Jamás, escúchese bien, jamás, el más mínimo cambio, la más mínima contradicción. La segunda se desprende de la primera: una metódica, taxonómica estructura doctrinaria, de una consecuencia sorprendente y sin resquicios.
Este tipo de postura conceptual inamovible, sólo podría ser resultado de una frenética y paciente elucubración mental durante años y años, que permitiera pensar y repensar, limpiar y desechar, todo aquello ajeno a esa posición doctrinaria, que no tendría en el futuro ni el más nanomínimo cambio. Esa postura es, de alguien totalmente loco o con un obsesivo y bien delimitado campo de objetivos. Fidel Castro de esta forma, construyó una trinchera y se metió en ella, con SU razón, la única válida, como un suicida forrado de explosivos, por los siglos por venir. Y dentro de esa, SU razón, los objetivos bien precisos y los caminos para lograrlo. No importa que mueran cientos o miles o millones. Ese no es el punto. El punto es lograr los objetivos de esa razón, con alas y garras de pájaro carroñero.
Por ello, su tarea de máxima prioridad al triunfo de su empeño guerrillero, fue blindar de armas y de acero esa trinchera, la trinchera de SU razón, de la cual ni Dios con sus doce apóstoles, ni el mismísimo Diablo y sus ayudantes podrían sacarlo. Él y sólo Él sabía adonde quería llegar. Por ello, como un despiadado y loco Saturno, blandió su espada y le voló la cabeza a cuantos no compartían su trinchera, con tan siquiera una nanocoma de diferencia, amigos y enemigos. Fusiló, desapareció y aplastó con un odio y una venganza descomunal, a todo aquel que le hizo algún daño desde que era un niño, encerrado en la escuela La Salle, de Santiago de Cuba o que se le opuso en algún tramo de SU camino.
Desde 1970 he estudiado su pensamiento, sus reacciones ante los retos y sus acciones y contragolpes, para mantenerse en esa trinchera armada y acerada, de suicida a punto de estallar, bajo cualquier circunstancia actual o por venir. Porque a Él, a Fidel Castro, tenga la edad y los achaques que tenga, no se le puede sacar de allí, incluso, ni después de muerto. Porque después de muerto, Él ya ha tomado las provisiones para dinamitar las cárceles llenas de presos políticos, los subsuelos llenos de fotos, películas y documentos de sus miles de asesinatos y, lanzar contra el Enemigo, a cientos de miles y miles de combatientes que le han seguido hasta ahora y que a Él, no le interesa un comino que mueran. Si mueren millones, Él y su Razón serán más grandes.
Ya lo demostró en la Crisis de Octubre de 1962, cuando le pidió a Nikita Kruschev que lanzara bombas atómicas contra los Estados Unidos, sin preveer que, de ese golpe, no sólo morirían norteamericanos, sino que desaparecerían casi 7 millones de cubanos.
Ese comportamiento se ajusta a lo que la medicina llama la psicopatía, que no es una enfermedad mental, sino un trastorno de la personalidad de un alto grado de peligrosidad criminal.
Tomo esta definición de un sitio de salud: “El psicópata considera a los demás como un medio para satisfacer sus necesidades, sólo siente aprecio por sí mismo, es egocéntrico, se cree el centro del mundo y manipula a los demás. La psicopatía hay que entenderla como una combinación entre predisposición biológica y factores sociales. Sabemos que su mente está afectada por experiencias vividas en su infancia o adolescencia. Infancia traumática, abandono, malos tratos, abusos, violaciones, rechazo, etc. Todo esto causa un efecto en la mente del psicópata y es lo que le motiva a vengarse con la sociedad de todo lo que le ocurrió”.
Estos conceptos son los únicos que pueden explicar la arrogante indiferencia, su extrema insensibilidad y la inamovible e incompasiva actitud de Fidel Castro, ante el asesinato de sus amigos u opositores, como el del General Ochoa o el reciente de Orlando Zapata Tamayo. Estoy totalmente seguro que le dijo a su hermano y a Furry “Dejen que se muera el negro de mierda ese… y dejen morir a los que vengan.” Y le ordenó a sus plumíferos verdugos del Granma, que dijeran que con él no valen chantajes ni platanitos fritos. Oigan esto, la huelga de hambre y la muerte de ese muchacho albañil y ex miembro de la juventud comunista, que pedía la liberación de los presos políticos, un chantaje. No hay palabras…
Alguien que fue de su entorno y de su entera confianza durante muchos años, escribió en un libro, refiriéndose a sus antiguos enemigos que aún se pudren en las cárceles: “Que una vez que levantas un arma contra Fidel Castro, no puedes rendirla, nunca” (Norberto Fuentes. Dulces Guerreros Cubanos Seix Barral. Octubre de 1999. Pág. 248.)
Lo que no sé si Fidel Castro, en sus largos años de construcción de SU trinchera de odio y, de la preparación de miles de hombres a quienes les construyó esa misma trinchera en la cabeza, podía preveer que, esos mismos hombres pusieran SUS propias razones en su nuevas y gandhianas trincheras y, fueran capaces de llevar una huelga de hambre hasta las últimas consecuencias, de su propia muerte, en defensa de sus sólidas y pacíficas razones, como las huelgas de Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas, uno, ex joven comunista y constructor y el otro, su propio guardaespaldas y combatiente internacionalista.
La muerte de Orlando Zapata Tamayo y la posible muerte de Guillermo Fariñas son los dolorosos primeros cañonazos, contra aquella arcaica y ya erosionada trinchera, donde un día, un peligrosísimo suicida y psicópata asesino, se refugió con un fusil de mirilla telescópica y sus bandoleras llenas de explosivos, para defender SU Razón, y no la razón de todos los hombres y mujeres de esa isla. Estas muertes sí son un punto de no retorno para la dictadura más antigua del mundo.
De lo que se trata ahora es de seguir esa lucha hasta las últimas consecuencias, sin miedo, con la cabeza bien alta y llena de orgullo, pero con la inteligencia y la astucia, que aquel asesino utilizó para tomar el poder. Y contra este hombre y sus verdugos, no hay nada más inteligente y astuto, que seguir el camino de Gandhi, el camino de las Damas de Blanco, con sus gladiolos y sus palomas. Y que cada huelga de hambre y cada muerte, sea un cañonazo contra la otrora invencible fortaleza y, un llamado al mundo a la solidaridad y el apoyo.
Ellos no saben qué hacer o cómo reaccionar frente a estos aguerridos combatientes, que llevan en sus manos gladiolos o marchan en protesta por las calles de la isla, desarmados, sin tan siquiera un tirapiedras, la paz como escudo y emblema y la verdad y la razón como banderas. Mientras tanto, hay millones de cubanos mirando por primera vez, con simpatía o asombro, a esos hombres y mujeres y, hay millones de personas en todo el mundo observando la Cuba Real, la real barbarie, las palizas, los golpes y la envilecida brutalidad del Dictador. Y esas voces se están oyendo y llevan un eco de ondas y ondas, que se van expandiendo. Junto a ello, hay cobardes que callan. Pero quien calla, otorga.
Ojalá que Guillermo Fariñas no muera. Ojalá que no sean necesarias más huelgas ni muertes. Ojalá que las personas razonables que aún existen en Cuba, levanten su voz ante esta silenciosa, cruel y dolorosa masacre. Ojalá que la juventud y todo el pueblo, se conmuevan ante tanta alevosía, y se unan a esas marchas de gladiolos y palomas.
Este es el comienzo del fin. Ya era hora. Porque trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.¿IRREFLEXIÓN O RAQUITISMO DEL ALMA CUBANA?
Duele profundamente ver el comportamiento apático, la cobardía colectiva y la actitud irreflexiva de los cubanos. No importa donde vivan, si en Cuba o el extranjero. Hace un mes y un día fue asesinado en La Habana Orlando Zapata Tamayo. Guillermo Fariñas aún grave, sigue su huelga de hambre “hasta la muerte”, como ha dicho, no por él, no por quedar como mártir o héroe, sino por la libertad de todos los cubanos. Las Damas de Blanco han terminado 7 días de protesta por los encarcelamientos de sus seres queridos, durante la Primavera Negra de 2003, bajo los golpes y los insultos, de unas hordas tan bestiales como las bestias que los dirigen.
A pesar de estos acontecimientos, que deberían motivar el alma, la compasión y la reflexión de los cubanos, a la lucha por nuestras libertades y por la desaparición de la dictadura militar totalitaria, que ha literalmente, arrasado a nuestro país, 200 mil cubanos en La Habana, se lanzan a bailar y a gozar, con un dúo de vulgares delincuentes raperos, que deberían ser expulsados de Estados Unidos, por su odio al país que les ha dado todo lo que tienen y les ha hecho todo lo que son.
Pero ahí no termina todo. Según informaciones de las autoridades turísticas de esa repugnante dictadura, 300 mil cubanos radicados en EE.UU., viajaron a Cuba en 2009 y, se espera que esa cifra suba durante el presente año.
El sabio cubano Fernando Ortiz señalaba cuan difícil le resultaba estudiar la demosicología del pueblo cubano y, escribió: “La apatía que caracteriza de manera genérica nuestra psicología, se muestra así mismo en nuestras manifestaciones mentales: somos intelectualmente perezosos… La irreflexión es, asimismo y por razones ya expuestas, característica cubana… No reflexionamos lo suficiente acerca de los hechos y de las cosas que nos atañen; no podemos, por tanto, establecer relaciones de causas a efecto entre los mismos.” (Ver: Fernando Ortiz: El Pueblo de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1997. Pág. 47)
Pero estas dos conductas, la de los cubanos en la isla y la de los cubanos en los EE.UU., no creo que sólo se puedan catalogar de apáticas e irreflexivas. Hay algo más profundo: en 50 años de terror nos han sembrado el miedo, y del miedo fuimos a la cobardía, de la cobardía a la fatalidad y de la fatalidad nos hemos quedado inmóviles en el sálvese el que pueda. Eso es raquitismo del alma.
Quizá también influya lo que Gustave LeBon llama “la masa heterogénea” y, las características de esa heterogeneidad en los latinos, cuando escribe: “Una masa latina, por más revolucionaria o conservadora que se la suponga, invariablemente apelará a la intervención del Estado para realizar sus demandas. Siempre se distingue por una marcada tendencia a la centralización y por inclinarse, de un modo más o menos pronunciado, a favor de una dictadura. Una masa inglesa o norteamericana, por el contrario, no pone ninguna carga sobre el Estado y apela tan sólo a la iniciativa privada. Estas diferencias de raza explican como es que hay casi tantas diferentes formas de socialismo y de democracia como naciones”. (Ver: Gustave LeBon. Psicología de las Masas. Capítulo I. Clasificación de las masas. Buenos Aires, 2004)
Quizá tenga razón. Quizá nos gusten las dictaduras, los hombres fuertes, los caudillos totalitarios y eso nos conduzca a esa condición individualista y a la indiferencia del sálvese el que pueda.
Erich Fromm en su libro “El Miedo a la Libertad”, analiza las características del masoquismo del individuo, y por ende de los grupos y las masas, al someterse a un hombre poderoso o una fuerza poderosa: “El masoquismo constituye uno de los caminos que a ello conducen. Las distintas formas asumidas por los impulsos masoquistas tienen un solo objetivo: librarse del yo individual, perderse; dicho con otras palabras: librarse de la pesada carga de la libertad. Este fin aparece claramente en aquellos impulsos masoquistas por medio de los cuales el individuo trata de someterse a una persona o a un poder que supone poseedor de fuerzas abrumadoras. Podemos agregar que la convicción referente a la fuerza superior de otra persona debe entenderse siempre en términos no absolutos sino -relativos. Puede fundarse ya sea en la fuerza real de otro individuo o bien en la convicción de la propia infinita impotencia e insignificancia… Volviendo ahora a la discusión relativa al carácter autoritario, el rasgo más importante que debe señalarse es el de la actitud hacia el poder. Para el carácter autoritario existen, por así decirlo, dos sexos: los poderosos y los que no lo son. Su amor, admiración y disposición para el sometimiento surgen automáticamente en presencia del poder, ya sea el de una persona o el de una institución. El poder lo fascina, no en tanto que defiende algún sistema determinado de valores, sino simplemente por lo que es, porque es poder. Del mismo modo que su "amor" se dirige de una manera automática hacia el poder, así las personas o instituciones que carecen de él son inmediatamente objeto de su desprecio.
La sola presencia de personas indefensas hace que en él surja el impulso de atacarlas, dominarlas y humillarlas.
Mientras otro tipo de carácter se sentiría espantado frente a la mera idea de atacar a un individuo indefenso, el carácter autoritario se siente tanto más impulsado a hacerlo, cuanto más débil es la otra persona. ” (Ver: Erich Fromm. El Miedo a la Libertad. Versión española de Gino Germani. Buenos Aires.)
Hay algo de razón en estas consideraciones, pero no se puede considerar el sometimiento absoluto al poder, ni la pérdida de la iniciativa individual. Tengo tres razones para pensar que ese no es el caso: la exitosa respuesta de los campesinos cubanos, el éxito del exilio en todas partes y el mercado negro de Cuba, mucho más eficiente que el mercado estatal. Pero… ¿es posible que seamos masoquistas, que tengamos fascinación por el dictador y que sintamos desprecio a los que no se someten?
Si es así… ¿qué puede interesar la muerte de un negro, o unas viejas vestidas de blanco, que marchan por las calles de La Habana?
Para esa juventud que fue a bailar o para los inmigrantes económicos que van a Cuba, hay lo que dice Kalil Gibrán, un déspota sádico y despótico sembrado en sus cabezas, que no le permiten valorar los principios, los valores humanos, la ética y la decencia que existe en la lucha contra el despiadado dictador. Hay sólo ese YO del sálvese el que pueda. La tarea más imperiosa e importante de ese pueblo, es sacarse a ese déspota de adentro. Y cuando digo al déspota, digo TODO lo que ese hombre sembró en sus conciencias y en sus conductas, en medio siglo de infamias. Cuando se arranque de raíz al déspota, nacerá el valor y morirá el miedo. Y volveremos a todo lo que fuimos, pero mucho mejor que entonces.
Es triste. Es decepcionante. Es una profunda herida en la conciencia y la decisión espartana, de los que luchamos contra viento y marea, contra el poder impune de la desvergüenza y el deshonor nacional.
Nos hiere y nos duele. Pero, nuestras son estas palabras del inmancillable Apóstol de nuestra Independencia:
“Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en si el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a sus pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro”
Seguir la lucha hasta la muerte, como Orlando Zapata, Guillermo Fariñas y esas gloriosas mujeres, que marchan bajo los insultos de esa canalla desvergonzada, enarbolando sus gladiolos y todas las banderas del antaño orgullo y del decoro de nuestra querida patria.
No sabemos si falta poco o mucho. No sabemos si viviremos para ver el triunfo. Lo único que sabemos es que, nuestra causa es la más justa de las causas y, nosotros no tenemos nada que perder, sino nuestras cadenas.
Para esos que desconocen el valor, los principios, los valores de la decencia y el sagrado altar de nuestra Patria, es tiempo de la reflexión y de anteponer nuestro país por encima de nuestros propios intereses egoístas.
Un abrazo.
Representante del PSC
en Canadá.
RADIO BEMBA DESENMASCARA AL GOBIERNO CUBANO
El Gobierno cubano manipula, oculta y engaña al pueblo de Cuba, desde el mismo día de su toma del poder, hace 51 años.
Pero, en los últimos meses, su empeño en engañar y ocultar la información, ha sido descubierto por todo el país. Miren aquí las noticias del ocultamiento:
* Muertes de 29 pacientes del Hospital Psiquiátrico de La
Habana.
* El asesinato del preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo.
* Escándalo de corrupción que involucra al general Rogelio
Acevedo, su mujer y sus hijos, por un robo de más de 14
millones de dólares, propiedades en Chile y su vinculación
con el mafioso chileno Marambio. No se dio ninguna
explicación de su destitución. Sólo se dijo que pasó –como
siempre- “se le asignarán otras tareas”.
* “Sustitución” del asesino Fiscal General de la República,
Juan Escalona ligado al entramado mafioso de Acevedo-
Marambio y, según se especula en La Habana, tanto Acevedo
como Escalona, planeaban una salida ilegal del país. La nota
desinformativa del gobierno, dice que es sustituido “por
problemas de salud
* Ninguna información sobre el Vicepresidente del Consejo de
Estado, miembro de Buró Político del Comité Central del PCC
y Ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra, alias Furri,
que mató a su esposa o a su amante a balazos. Según se
comenta, un hijo de Furri estaba ligado a los negocios sucios
del trío Acevedo-Escalona-Marambio.
* No se ha dicho una palabra de los sesenta y ocho médicos
cubanos que han muerto en Venezuela, según un diario El
Nacional, de Caracas. El Gobierno de Chávez también le ha
ocultado esa noticia a la población venezolana. De acuerdo
con declaraciones de María Josefina Ferrer, del Observatorio
Venezolano de la Violencia, "Si se hace un mapa de riesgo,
estos médicos cubanos están en las zonas socioeconómicas
más vulnerables del país. Los asignan a los lugares en los
que hay mayor índice de criminalidad y no les proveen
vigilancia alguna" Ni los médicos cubanos que salen para
Venezuela, ni sus familias, saben nada de estos altísimos
riesgos de morir a manos del hampa. Por eso es que ahora
mismo, hay una acusación contra el Gobierno cubano, por
esclavitud, de varios médicos y enfermeras, que huyeron
para Estados Unidos.
* Las huelgas de hambre de Fariñas, Darsy Ferrer y otros, y el
intento de asesinato contra el preso político y de conciencia
Ariel Sigler Amaya
Lo que se ve claramente con este ocultamiento y engaño, es el desprecio de los Castro, su mafia y sus verdugos, al pueblo de nuestro país. No tienen un ápice de consideración por la opinión pública de Cuba. Para ellos, los cubanos son perros y no hay por qué tener ningún tipo de respeto.
Pero además de esto, demuestra los altísimos niveles de corrupción en las más altas esferas del poder y expone la vulnerabilidad y decadencia de una dictadura, en la que no creen ni sus propios altos cargos. Todos, todos esos altos capos de la mafia habanera, llevan años y años sacando millones de dólares, joyas, diamantes y creando empresas en el extranjero, para cuando llegue el minuto de la estampida final.
Si los generales Acevedo y Escalona y sus respectivas familias tienen 14 o más millones, así como fincas y empresas en el extranjero… ¿Cuánto no tendrán Fidel Castro, Raúl Castro y sus numerosas proles)
La respuesta de ese “Burro con Charreteras”, Raúl Castro, es la absoluta militarización del gobierno y de la sociedad cubana, como si se pudiera resolver todo el frenético caos del país, destituyendo generales y poniendo a otros generales.
A la hora de los mameyes, no habrá tanques, ni armas, ni generales para detener a un pueblo sediento de justicia y bienestar, después de medio siglo de abyectas mentiras y truculentos engaños. ¡Tendrán que volar la cerca con sus millones robados al pueblo que los llevó al poder!
Lo que no pudieron calcular ni pensar estos inveterados mentirosos, es que en Cuba, jamás se ha podido censurar a la radio más poderosa del país: Radio Bemba, que todo lo sabe y todo lo divulga con la velocidad del viento. ¡Y que ahora esa Radio Bemba cuenta con celulares, videos, USB, Internet jaqueada, Blogs, Twitter y YouTube! Y con unas mujeres y hombres con el valor y la osadía del Titán de Bronce!
Como dice el dicho: “Mas rápido se coge a un mentiroso, que a un cojo”. Y de verdad que ahora sí se coge a un mentiroso.
¡Mentirosos! ¡Infames Mentirosos!
¡Al final, todas sus historias, todos sus engaños y todas sus mentiras se sabrán!
Y nuestro día, el día de la verdad, ya viene llegando.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.CUBA: LECCIONES DEL LABERINTO Y EL MINOTAURO (IV PARTE Y FINAL)

5) El Líder, sus promesas, sus planes reales y ocultos y el resultado.
Me decidí por llamar a esta serie lecciones del laberinto y el minotauro, por inevitables asociaciones que tiene esa leyenda con la situación actual de Cuba. La realidad de Cuba es que, Fidel Castro ha construido un verdadero laberinto. Hay tantos problemas, que no se sabe por dónde empezar y cómo salir de la actual situación. Por mucho que se piense en una salida, realmente no se ve en el actual horizonte. Y allí esta ese poderosísimo Minotauro llamado Fidel Castro, armado hasta los dientes, que no acepta ninguna solución pacífica para salir de ese terrible laberinto, que ya tiene 51 años. Pero además, la realidad de la isla es tan difícil, que no se sabe por donde comenzar ahora ni en el futuro, y cuales serían los medios a nuestra disposición.
La lucha guerrillera y la toma del poder por Fidel Castro, fue un hecho muy fácil y muy rápido, si se compara con lo que pasó en Nicaragua, que tardó 17 años (1962–1979); lo que pasa en Colombia, con cerca de 50 años de intentos o lo que pasó en Perú, Guatemala, El Salvador, Venezuela, Bolivia, donde los guerrilleros jamás llegaron al poder, para felicidad de sus pueblos. En sólo 2 años y 28 días, la guerrilla castrista llegó al gobierno. Durante ese periodo de lucha de los Mau Mau –como se conocía a los rebeldes – Fidel Castro tiró una ráfaga de ametralladora contra el cuartel de La Plata y un disparo contra un joven militar, cuando la ofensiva del Ejército contra las posiciones de la guerrilla. Fueron los únicos disparos que tiraría en toda su “heroica” historia en la Sierra Maestra.
En Playa Girón, cuando todo había terminado, tiró un cañonazo contra un barco que ya había sido puesto fuera de combate. Pero salió en la “foto” que recorrió el mundo: Fidel Castro desmontándose de un tanque. Mandaría a miles de personas a luchar en “sus guerras”, pero jamás participaría en ninguna de ellas. Ahí están los nombres: Argelia, Congo, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Venezuela, Perú, Dominicana, Nicaragua, Vietnam, Angola y Etiopía. Por él murieron miles de oficiales y soldados, y decenas de miles fueron heridos y hoy se encuentran mutilados y en la miseria, sin ninguna atención por parte del “líder” que los mandó al matadero.
En los anteriores artículos de esta serie, he expuesto las razones de esa captura del poder en tan poco tiempo.
La mayoría de los jefes guerrilleros y los propios guerrilleros que llegan al poder con Fidel Castro, son campesinos analfabetos o semi analfabetos, salvo excepciones y, por consiguiente, no tienen la menor idea de a dónde se dirige su líder. Tampoco los sectores del pueblo que le apoyaron, conocen el futuro. Pero… ¿conoce acaso el líder hacia dónde va? La historia de estos 50 años, ha demostrado con toda crueldad, que él no tenía ni la menor idea de a dónde marchaba. Lo único que él sabía, es que quiere implantar un sistema, mezcla de fascismo y comunismo, que le permita mantener el poder por los siglos de los siglos. Y sí sabe, porque se lo mandó a decir en un mensaje a Celia Sánchez, que para lograr eso, tiene que botar a los americanos y a los cubanos ricos. Lo que pase después, él no lo sabe. Tratará durante muchos años de ir inventando lo que se le ocurra, al fin y al cabo, el es el dueño absoluto de todo, desde la más vieja o nueva maquinaria, hasta el último hombre, mujer, joven o niño de su país.
Lo que sí sabía también, era que tenía que aplicar a fondo la oratoria que aprendió con los jesuitas, y sacar su arsenal de promesas y mentiras para los pobres, para tener éxito en su cometido.
Él sabía que el apoyo de la sociedad cubana era para reestablecer la democracia y sus instituciones, la Constitución de 1940, al mismo tiempo que se trabajaba por mejorar las condiciones de vida de cerca de un millón de cubanos, sobre todo obreros agrícolas y campesinos sin tierras.
Él sabía que ese pueblo era anticomunista y que no apoyaría esos planes de instalar el comunismo en nuestro país. Por eso, se aplicó a fondo con su disciplina jesuita y su mochila llena de promesas y mentiras, para transformar a ese pueblo. Y lo logró, al menos con la mayoría de la población, que no sabía en realidad las abominaciones del camino, ni cuan larga sería esa marcha.
Al menos, la primera parte de su gran sueño – ser famoso y poderoso – ya lo había alcanzado, aunque pronto se daría cuenta, que esa islita le quedaba chiquita. Tenía que escribir una página en la historia del mundo. Esa era la segunda parte de su obsesivo-compulsivo sueño. Ya después, aunque todo se desmoronara, nadie podía sacarlo de esas dos páginas.
Y comenzó por la Reforma Agraria, para ganarse totalmente a la masa campesina y, de paso, quitarle el poder a los yankees y a los burgueses nacionales.
El 8 de junio de 1959 dice una de sus grandes mentiras, en una conferencia con un grupo de abogados, para hablar de la reforma agraria, que ya se había implantado:
“Cuando se hace una ley revolucionaria y justa donde el Estado empieza por dar sus tierras a los propios campesinos, donde el Estado, prácticamente, se queda sin tierras – si se exceptúan las destinadas a la reserva forestal o algunas otras con fines de beneficio nacional –, si se hace una Ley Agraria para recobrar incluso muchas de las tierras que le robaron al Estado, si se hace una Ley Agraria también para recuperar las mejores tierras de la nación en manos extranjeras…
(Encuentro con abogados el 8 de junio de 1959. Periódico Revolución)
Resultado de la Reforma Agraria, el Estado cubano se queda con el 67% de las tierras y, con la segunda Reforma Agraria, llega al 80%. Para los campesinos privados quedará un 15% y un 5% para las Cooperativas Campesinas. Hasta hoy, Fidel Castro tiene el 80% de todas las tierras del país.
¿Cómo justificó que el Estado se quedara con las tierras? He aquí su respuesta:
“Había quienes decían: “Pues es muy fácil: repartir toda la tierra.” Incluso hasta aquel momento el concepto más generalizado en el país de cómo hacer una reforma agraria era el concepto de repartir toda la tierra.
Y realmente, hoy vemos con toda claridad que aquella idea era una idea que habría correspondido perfectamente dentro de una sociedad capitalista. Porque en aquella sociedad capitalista era imposible desde todo punto de vista hacer con la tierra, desde el punto de vista técnico y productivo, lo que se puede hacer cuando se emplean con ese fin todos los recursos de la nación. Habría sido además, inicialmente, la más fácil de todas las reformas agrarias: tantos miles de caballerías, tantos campesinos u obreros agrícolas que están sin tierra. ¿A cómo se reparte? ¿A una caballería? No alcanza… Hoy vemos con toda claridad que esta fue la política más correcta que pudo hacerse”. (Discurso Clausura del III Congreso de la ANAP. 18 de mayo de 1967. Este discurso lo recomiendo encarecidamente, para que los lectores vean las elucubraciones mentales, los sueños absurdos y las promesas sin fundamentos de este inveterado utopista).
Él sabía que la distribución que se aprueba en 1959, no era de una caballería, puesto que se iban a dejar 30 caballerías a los dueños. ¿Cómo entonces darles una caballería a los campesinos?
Creo un sistema de miles de empresas agrícolas, cuyas formas organizativas van a ir cambiando de forma incoherente, en el transcurso de los años, hasta llegar a 1994 con las UBPC, (cuyas letras para los campesinos querían decir “La Última Bala Para el Comandante”).
Con una dirección vertical llena de burócratas, que poco conocían de la realidad del manejo agrícola, destrozaron la producción agropecuaria, la producción azucarera y casi toda la producción industrial y los servicios.
Lo que ha demostrado el Estado como dueño de la tierra, ha sido uno de los grandes desastres de la otrora floreciente economía cubana. Durante 50 años, con la ayuda de los subsidios de la ex URSS, con sus políticas equivocadas, provocó la salinización de un millón de hectáreas, deforestando, erosionando, compactando y perdiendo la fertilidad de su suelo. El 50% de las tierras estatales están llenas de marabú. El resultado ha sido un gran éxodo rural, quedando solo el 20% de la población en el campo.
Para el año 2009, según Oscar Espinosa Chepe, “Los porcentajes que brinda la ONE reflejan que los agricultores individuales hasta el cierre de agosto produjeron el 46,6% de las viandas, el 59,3% de las hortalizas, de las cuales el 68,0% del tomate, 87,5% del ajo, 82,0% de la cebolla, 61,8% del pimiento, 55,7% del pepino y así sucesivamente. Cosecharon el 47,8% del arroz, 88,2% del maíz, frijol 71,8%, el 77,5% del tabaco - prácticamente cerca del 100,0% de las hojas de mayor calidad- y el 51,2% del cacao.
En lo que respecta a la ganadería, produjeron el 59,0% de la leche. Al mismo tiempo en sus reducidas extensiones de tierra tienen la mayor existencia del ganado del país, de la siguiente forma: vacuno 53,2%, porcino 52,6%, cunícola 65,5%, ovino 71,5% y caprino 83,6”. (Ver: Oscar Espinosa Chepe. “Los volúmenes de la producción agropecuaria decrecen” 2009-10-26)
¡Y sólo tienen entre un 15-20% de las tierras, incluyendo a las cooperativas!
Durante 1960, por la Ley 851, se autoriza la nacionalización de todas las propiedades norteamericanas en Cuba: centrales azucareros, refinerías, compañía de electricidad, teléfonos, bancos, etc. Por la Ley 890 del 13 de octubre de 1960, se nacionalizan 383 grandes empresas y 105 centrales azucareros, propiedad de empresarios cubanos y, por la Ley 891, se nacionaliza la Banca nacional.
Veamos qué ha pasado con la telefonía en Cuba. La primera conversación telefónica en castellano se realiza en La Habana, en octubre de 1877, apenas 7 meses después de que Alexander Graham Bell recibiera la patente de su teléfono, y el primer servicio telefónico fue inaugurado en la Habana el 6 de marzo de 1882. Las compañías de EE.UU. tomaron a Cuba como un importante lugar de ensayo de sus tecnologías y ya a fines de 1953, la cifra de teléfonos instalados era de 140,000, 464 los circuitos de larga distancia nacional entre poblaciones, y 39 los circuitos de larga distancia internacional entre Cuba y el mundo. Ya para 1958, Cuba ocupaba el 3er. lugar por el número de habitantes con teléfono, con 28 habitantes por teléfono, superada solo por Argentina con 17 y Uruguay con 25.
Según un reporte de la Agencia EFE del 11 de marzo de 2004, “El último balance presentado por el Ministerio de Informática Y Comunicaciones, hoy en día hay en Cuba 6,37 teléfonos (fijos) por cada 100 habitantes y el objetivo sería conseguir a medio plazo que este ratio subiera hasta 20 en La Habana y 14 en el resto del país.”
Espinosa Chepe escribe, en 2006: “De acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano (IDH) confeccionado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Cuba se encuentra entre los últimos lugares del mundo en cuanto al acceso de sus ciudadanos a Internet y la telefonía móvil; muy por detrás de naciones tan pobres y subdesarrolladas como Mongolia, Viet Nam, Namibia, Swazilandia, Haití y otras muchas”. (Ver: Oscar Espinosa Chepe: Cuba: Situación Actual y Perspectivas para el Futuro. Disidente Universal. org)
Desde 2008, la situación ha cambiado algo en telefonía celular y ahora hay más de 300,000 móviles en manos de la población, aunque es una cifra ridícula para los más de 11 millones de habitantes. Y los precios de este servicio, pueden ser los más caros del mundo.
Observen lo que dijo F. Castro en Camaguey sobre la libertad de prensa y las libertades en general en Cuba, el 4 de enero de 1959: “Libertad de prensa hay ahora, porque sabe todo el mundo que mientras quede un revolucionario en pie habrá libertad de prensa en Cuba (APLAUSOS). Quien dice libertad de prensa, dice libertad de reunión; quien dice libertad de reunión, dice libertad de elegir sus propios gobernantes libremente (APLAUSOS). Cuando se habla del derecho de elegir libremente, no se refiere solo al presidente o a los demás funcionarios, sino también a los dirigentes; el derecho de los trabajadores a elegir sus propios dirigentes (APLAUSOS). Cuando se habla de un derecho después de la Revolución triunfante, se habla de todos los derechos; derechos que son derechos porque no se pueden arrebatar, porque el pueblo los tiene asegurados de antemano”.
Y miren lo que hizo: El 13 de mayo de 1960, toman el Diario de la Marina y comienza el proceso de desaparición de la prensa independiente, así como la radio, los circuitos de cine y la televisión. En Cuba en la actualidad hay 3 periódicos, el Granma, del PCC, el Juventud Rebelde, de la UJC y el Trabajadores, de la CTC, todos dirigidos por el CC del PCC.
El 4 de diciembre de 1962, se nacionalizan todas las peleterías, tiendas de ropa y ferreterías.
En tres años, Fidel Castro tuvo en sus manos casi todas las tierras, toda la industria, parte del comercio, el transporte, las comunicaciones, la prensa radial, escrita, televisiva y el cine, y
todas las escuelas, institutos, escuelas de comercio y las universidades. En 1968, con la Ofensiva Revolucionaria, acabaría con todo lo que quedaba de propiedad e iniciativa privada en el país, incluyendo a los pequeños timbiriches que vendían bocaditos de puerco en las calles de las ciudades.
Tiene también a todo el pueblo enjaulado en los CDR, a los trabajadores en la CTC, a las mujeres en la FMC, a los campesinos en la ANAP, a los jóvenes universitarios en la FEU, a los adolescentes en la UES, a los niños en la UPC. Junto a estas organizaciones, ha ido creando desde 1960, a las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), que será la base del PURS y del Partido Comunista de Cuba, y a la Unión de Jóvenes Comunistas. Y para finalizar, a las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), brazo para-militar al servicio del Estado.
Todo está atado y bien atado. De ahora en lo adelante, podrá hacer lo que él quiera, porque todo el mundo lo seguirá y, el que no quiera, será obligado a seguirlo o tendrá sus tres preferidas tazas de caldo: el exilio, la cárcel o la muerte.
Han sido tres años en que la sociedad cubana vivió en un remolino, en una espiral de acontecimientos y, ya ni ella misma se reconoce.
Citar todas las mentiras que este hombre le dijo al pueblo de Cuba, es casi imposible en este trabajo. Además de la que hemos visto, miren esta joya de la perversidad:
“…Quiero aclarar aquí que yo no soy comunista, porque estoy seguro que lo primero que van a querer decir después de esta campaña es que nosotros somos comunistas. Mi ideología política es bien clara. Nosotros antes que nada sentimos los intereses de nuestra Patria y de nuestra América, que es también una patria grande. …establecer regímenes de independencia social dentro del más amplio cuadro de libertades humanas, por encima de todo.”
Lo dijo también en su visita a los EE.UU: “I am not a communist and neither is the revolutionary movement”.
El 8 de mayo de 1959 decía en una comparecencia: "¿Es que alguien pueda pensar que encubrimos obscuros designios? ¿Es que acaso pudiera alguien afirmar que hemos mentido alguna vez al pueblo? ¿Es que acaso pudiera alguien pensar que somos hipócritas? ¿Entonces, cuando decimos que nuestra revolución no es comunista, por qué ese empeño en acusar a nuestra revolución de lo que no es? Si nuestras ideas fuesen comunistas lo diríamos aquí"
Como ya vimos en esta serie, era comunista desde sus tiempos de estudiante en la Universidad de la Habana.
El 18 de abril de 1961, después de Playa Girón, por fin lo dijo: “Soy marxista-leninista, y lo seré hasta el ultimo día de mi vida”
En una entrevista Ante la Prensa:
Periodista: ¿Y cuál será la totalidad de esas ejecuciones?
“En ningún caso el número de criminales creo que pase de 400 los sancionados a la pena capital.”
Los Archivos de Cuba, tienen registrado hasta ahora cerca de 4 mil asesinados en los primeros años.
”…habrá libertad para los que hablan a favor nuestro y para los que hablan en contra nuestro y nos critican” –Fidel, 1° de Enero, 1959 en Santiago de Cuba.
Por las cárceles cubanas han pasado decenas de miles de presos políticos, buscando las “libertades” que F. Castro prometió. F. Castro reconoció en una ocasión en los años 70, que tenía 70 mil en las cárceles. En los años 60, era el triple de esa cantidad.
Este hombre prometió en un discurso en La Habana en 1962 “En diez años tendremos un nivel de vida superior al de los Estados Unidos”. En 1958, los sueldos en Cuba colocaban al país en el octavo lugar en el mundo. Ahora, los trabajadores cubanos son los peor pagados no sólo en América, sino en el mundo, si se exceptúa al África.
En otra ocasión dijo que produciríamos más leche y queso que Holanda. Hoy, los niños cubanos no tienen leche fresca, se les entrega leche en polvo importada de otros países y, se les da hasta los 7 años.
En la clausura del III Congreso de la ANAP, el 18 de mayo de 1967, dijo: “¿Faltará el café en las montañas? No, no; el café será un subproducto de los bosques en las montañas. El bosque será lo principal. Nosotros aspiramos que llegue el día en que le podamos llevar al campesino que esté allí en las montañas —y ese día no está lejano— todo lo que necesita, hasta la vianda; decirle: Usted no se ponga a sembrar plátano ahí en esa falda de esa loma, le vamos a llevar el plátano todos los días allí, las tiendas van a estar abastecidas de las viandas, todos los granos, todo lo que necesiten; usted es productor de café y, además, de maderas preciosas, usted cuida sus árboles… Llegará el día en que no se verá un bohío miserable en nuestro país… Algún día todos nuestros campos estarán electrificados, algún día todos nuestros campos estarán llenos de pueblos, donde tendrán agua corriente, electricidad, cocina de gas; en que los muchachos no tendrán que caminar dos kilómetros, irán a la escuela desde por la mañana, y allí tendrán el desayuno, el almuerzo, la comida; se pasarán el día en la escuela, regresarán a la casa por la noche; la batea se acabará; la cargadera de agua se acabará (APLAUSOS); la velita y el farol se acabarán; la vida de los niños será mil veces mejor; la vida de las mujeres será incomparablemente mejor… El camino para resolver ese problema se lo voy a explicar, es sencillo, es fácil. Llegará el día en que ese individuo salga corriendo cuando pase el carro de la leche diciendo: “Oye, no me dejes la leche aquí.” ¿Saben por qué? Les voy a decir por qué. Llegará el día en que las frutas, los vegetales, hasta la leche se distribuirá gratuitamente a todo el pueblo (APLAUSOS)”.
Promesas, promesas y promesas. En 51 años de promesas, el país, su agricultura, su ganadería, su industria azucarera y sus sectores industriales y de servicios, han prácticamente desaparecido. El azúcar, el café, el pollo, los vegetales, la leche, o sea casi toda la alimentación se importa con una erogación de cientos de millones de dólares, casi todo comprado en los almacenes de su vecino imperialista que los bloquea y, al que han combatido por medio siglo, para nada.
Voy a parafrasear al Almirante de Todos los Mares y Oceanos: Fidel Castro es la estafa más grande, que ojos cubanos han visto jamás.
Ahí está el laberinto, cayéndose a pedazos y el viejo Minotauro casi muriéndose, pero no deja a nadie intentar una salida.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.CUBA: LECCIONES DEL LABERINTO Y EL MINOTAURO (PARTE III)
4) El comunismo, el Líder, la población y el triunfo.
“Sucio Judío!, ¡Bicho”, “El Loco”, “El Caballo”, “Bola de Churre”. Todos esos nombretes se lo pusieron en la escuela LaSalle, en la escuela Dolores de Belén, ambas en Santiago de Cuba, y en la Universidad de la Habana.
Siendo casado y con dos hijos, Ángel Castro engañó a su mujer y se acostó con una adolescente de 14 años, que era la criada de la casa, con la cual tuvo varios hijos. Cuando la esposa descubrió todo, presentó la demanda de divorcio y la mitad de los bienes. Ángel era un gallego, con historial delictivo desde España. En Cuba, había logrado tener unas 10 mil hectáreas de tierra, a través del robo, de no pagarle a los haitianos que trabajan en su finca y, de matar algunos que se reviraron contra él.
Era tacaño, despiadado y miserable y no quería dividir su finca. Mientras no se resolviera la querella judicial, sus tres hijos ilegales, no podrían adquirir su apellido, ser reconocidos por la sociedad y ser bautizados en la iglesia.
Fidel pudo entrar a LaSalle, por la ayuda de un amigo de su padre, Fidel Pino Santos, político y hombre de dinero, de origen canario. Arrastraba un problema desde que nació, que les complicó su niñez y adolescencia: era hijo ilegal y bastardo.
En La Salle estuvo hasta que los frailes no pudieron aguantar más a ese camorrero, sucio judío y fajón, que tenía problemas con todos los muchachos. Pero siguió, otra vez por Pino Santos, que le resolvió un bautizo casi ficticio. En la hoja de bautizo aparecía como Fidel Hippolyte, apellido de su padrino haitiano, Cónsul de Haití en Santiago y amigo de Fidel Pino Santos.
Los frailes mandaron un nuevo mensaje: no podemos mantenerlo más. Se había fajado y mordido a un sacerdote.
Le dijeron al Cónsul, que viniera a recoger a aquella bestia salvaje.
Lo mandaron para Birán y el padre le dijo que se quedara en la finca a trabajar. Cogió un caballo y se tiró a todo galope para el monte, llorando con una rabia y una furia incontenible. Cuando regreso, le gritó como un loco a su padre, que si no lo mandaba a la escuela, iba a quemar la casa. Ángel se aconsejó porque sabía que ese loco salvaje era capaz de cualquier cosa. Lo mandaron a Santiago nuevamente, con una maestra que le cambiaría su vida. Se enfermó y recuperado, lo enviaron a la Escuela Dolores de Belén. Y se volcó a estudiar sus asignaturas religiosas de manera obsesiva, con una férrea voluntad y un excelente comportamiento.
En 1940 su padre pudo resolver su situación judicial. Le pagó a su ex esposa 10 mil dólares. Fidel tenía 14 años. Lo inscribieron y bautizaron con el nombre de Fidel Alejandro Castro Ruz. Con todo ya resuelto, ya podía ir para el Colegio jesuita de Belén de La Habana, una institución de la crema del país.
Tuvo suerte de encontrar a un novicio, celador del Colegio, Armando Llorente, que lo ayudó a encaminar su vida y sus estudios en su nueva casa.
Llorente lo veía como poseído por algo grande y, “estaba dispuesto a cualquier locura o bajeza, con tal de “salir en la foto”. Por su ambición tan brutal, el padre jesuita sentía que ese niño tenía una profunda y oscura herida. Era un caso clínico.
En la Cuba religiosa y conservadora de esos años, había sido un “bastardo”, un sucio judío, un bicho, un matón.
En ese Colegio, también tuvo problemas. Los jóvenes le llamaban El Loco. Pero Llorente le perdonaba todo y lo seguía ayudando. En ese Colegio, se encontró con Rafael Díaz Balart, hijo del Alcalde de Banes, y se hicieron amigos. Por él conocería a Mirta, su hermana y entre ellos surgió una corriente de simpatía.
En 1945, a la edad de 19 años, pudo entrar a la Universidad de La Habana, de donde salían los dirigentes del país.
Mientras estudiaba en la Universidad, los estudiantes lo definían como bestia desaforada, grosero, sin educación y apestoso. Por eso es que le pusieron “El Loco”, “El Caballo” y “Bola de Churre”.
Está asociado al atentado en ese centro de estudios, contra Lionel Gómez, que solo fue herido, y con la muerte de Manolo Castro. “Perro rabioso”, “indeseable”, “Gángster” y otros sucios apodos les pusieron los universitarios habaneros.
Su propósito en su condición de gangster, era desaparecer a los contrincantes que aspiraban a la presidencia de la FEU. Quería ser famoso y poderoso. Según relata uno de esos estudiantes, cercano a él, una vez discutían sobre lo que querían ser y hacer en el futuro. Cada uno dijo lo suyo y cuando le preguntaron al ex monsieur Hippolyte dijo: “Yo sólo quiero tener una línea en la Historia de Cuba”. Ese era su único objetivo en la vida y, no le importaba los medios para conseguirlo ni quienes cayeran en el intento.
Allí en la Universidad se encontró otra vez con Rafael Díaz Balart y con Baudilio Castellanos, también de Banes, que lo esconderían y lo ayudarían en algunas ocasiones, huyendo de las bandas que lo querían linchar. Como las pandillas de la Universidad lo buscaban y lo acechaban por dondequiera, se unió a una de ellas, para participar en la loca aventura de Cayo Confites, con el fin de derrocar a Leonidas Trujillo.
El gobierno cubano se enteró de este plan, y mandó al ejército a apresar a sus componentes. Él cogió un bote, se escapó, y logró desembarcar por Cayo Saetía. Para darse fama, dijo que nadó entre una turba de tiburones.
A veces se le veía leyendo a Martí, otras veces andaba con el “Mein Kampf” de Hitler bajo el sobaco o se iba para la biblioteca de los comunistas, a leer el Manifiesto Comunista, El Estado y la Revolución, de Lenin y otros libro marxistas. Esa mente de conflictos paranoicos, forjada en las enseñanzas y disciplina jesuitas, ahora se llenaba de fascismo, comunismo y lo que apareciera.
Vale destacar que, el pensamiento de Martí, no tenía nada que ver con esas doctrinas totalitarias. Pero Martí era una pieza imprescindible en sus planes. Siempre estaría en el escenario central y, tras las bambalinas, Hitler y Marx.
A los 21 años, su imaginario era un caos furioso, obsesivo, extravagante y violento, que definía sus características personales y políticas. En ese imaginario se fue afianzando la idea de que, el único que podía salvar a Cuba de sus problemas, era él y, veía a la violencia como la única alternativa para alcanzar sus sueños caudillistas.
Entre 1945 y 1952 el hijo de Ángel Castro se metió en cuanto problema hubo en la Universidad; traicionó a estos y aquellos, se movía entre los Ortodoxos y los Comunistas; entre los radicales y los moderados; participó en las bandas de matones, se caso con Mirta Díaz-Balart –en contra de la voluntad de su padre, Rafael- tuvo un hijo con ella, a los cuales nunca atendió, atosigado por sus planes y ambiciones políticas; terminó al fin, su carrera; se hizo de amigos y enemigos y alcanzó parte de la fama que tanto había buscado.
La muerte de Eduardo Chivás el 16 de agosto de 1951 y el golpe de estado de Fulgencio Batista, le dieron la oportunidad dorada que tanto había esperado: armó poco a poco un grupo de insurrectos, para dar un golpe espectacular y buscar las armas que tanto necesitaba para sus objetivos insurreccionales contra Batista. Sin esos hombres saberlo, los llevó al matadero del Moncada, a pesar de las advertencias de algunos, entre ellos Gustavo Arcos, sobre lo mal preparada y precipitada de la operación de ataque al Cuartel de Santiago.
Allí, en el ataque, no tiró ni un tiro, porque mientras conducía, chocó con el contén de la acera… (¿Error o cálculo premeditado?) frente a dos soldados del ejército y, allí se formó el tiroteo, que produjo la alarma en el Moncada. Fracasada la sorpresa, dejó a todos los combatientes del Palacio de Justicia, del Hospital y los que estaban dentro de la guarnición, y salió huyendo para La Granjita y luego para La Gran Piedra, donde fue apresado por el teniente Pedro Sarría, un viejo comunista solapado, que no lo mató, ni tampoco lo entregó al Comandante Chaumont, quien tenía la orden de ejecutarlo. Es una verdadera casualidad, que casi toda la dirección del PSP estuviera en los carnavales de Santiago, según dijeron, celebrando el cumpleaños de Blas Roca… Flavio Bravo, Lionel Soto, Raúl Valdés Vivó y Alfredo Guevara, altos dirigentes comunistas, que tenían estrechas relaciones con Fidel. ¿Sabían los comunistas los planes del ataque y, les dieron órdenes a sus militantes en el ejército, que no lo mataran? Es sospechosa esa “casualidad”.
Este es el Fidel Castro Ruz, que sólo un grupo en La Habana conocía en profundidad. Parte de ese grupo y otros que no sabían mucho de su historia, fueron convencidos de sus planes y lo seguirían en el asalto al Cuartel Moncada.
Los que serían sus principales soportes en la Sierra Maestra, los campesinos, no lo conocían, ni tampoco la clase obrera ni el pueblo de Cuba. Sí conocían de su asalto al Moncada y su prisión en Isla de Pinos, pero no sabían nada de su historia de matón y gángster en la Universidad, su formación fascista y comunista, ni de las reales intensiones y los planes de este aventurero fanático y violento.
Quien lo conocía a fondo, por los cuatro costados, se opuso terminantemente a la amnistía para él y sus compinches más cercanos, que el Congreso estaba valorando. Este hombre era el Dr. Rafael Díaz Balart, suegro suyo, cuyo discurso en mayo de 1955 ha pasado a la historia como una premonición de lo haría Fidel Castro ya en el poder.
He aquí un fragmento de sus palabras:
“Fidel Castro y su grupo solamente quieren una cosa: el poder, pero el poder total, que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución y de ley en Cuba, para instaurar la más cruel, la mas bárbara tiranía, una tiranía que enseñará al pueblo el verdadero significado de lo que es la tiranía, un régimen totalitario, inescrupuloso, ladrón y asesino que sería muy difícil de derrocar por lo menos en veinte años.
Porque Fidel Castro no es más que un psicópata fascista, que
solamente podría pactar desde el poder con las fuerzas del comunismo internacional, porque ya el fascismo fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial, y solamente el comunismo le daría a Fidel el ropaje seudo ideológico para asesinar, robar, violar impunemente todos los derechos y para destruir en forma definitiva todo el acervo espiritual, histórico, moral y jurídico de nuestra República”.
El Congreso aprobó la amnistía y Fulgencio Batista la firmó. Dos militares de la que Fidel Castro llamó una “oprobiosa dictadura”, le salvaron la vida. Primero el Tte. Pedro Sarriá y luego el General Batista. Dos acciones que acabarán con Cuba. Fidel Castro jamás, jamás daría una amnistía a ningún preso político cubano. Las libertades y derechos de la democracia cubana que le salvaron su vida, las desterraría del país por más de medio siglo. Él no quería que le pasara lo que le va a pasar a Batista.
Así y todo, sin conocerlo, parte de la burguesía, parte de la clase media, campesinos, obreros e intelectuales, se entregaron en los brazos de este hombre, cansados de la corrupción política y de las injusticias del gobierno.
Lograda la amnistía, saldría libre y se iría para México, a preparar su regreso y combatir hasta la muerte, a quienes le salvaron la vida y le dieron su libertad. Esa será una de sus características principales: la ausencia de agradecimiento para nadie. Un “líder” como él, sabrá como usar y expulsar de su entorno, a aquellos que ya no le sirven.
Pero… ¿Quiénes son los que van a apoyar al loco Bola de Churre del Alma Máter habanera?
Explicar el por qué de ese apoyo, cuál era ese pueblo y las circunstancias de su triunfo, son aspectos muy importantes para que no se repita una figura como él.
En la segunda parte de esta serie, expliqué parte de esos elementos. Ahora veremos otros aspectos que explicarán aún más el por qué de su triunfo.
Hay un dato interesante que hay que tener en cuenta, a la hora de evaluar ese apoyo: el 45,9% de la población cubana tenía menos de 20 años y, el 49,8% más de 20 y menos de 60. O sea, el 95,7% de la población era joven. Sólo un 4,3% era relativamente vieja. Desde el punto de vista demográfico, es una pirámide poblacional de jóvenes. El 78,8% de la población es blanca, un 11% negra y, un 3,9% de extranjeros y, el resto corresponde a chinos y mestizos. Los extranjeros son de casi todos los países, aunque los españoles y otros europeos, son la mayoría.
Para 1958, el nivel de urbanización del país ya sobrepasa el 60% y, en La Habana, será mucho más alto. Pero, en provincias como Oriente, que será su teatro de operaciones, hay otras características que van a jugar un papel muy relevante.
Desde 1880 que es abolida la esclavitud, y hasta 1930, hay una fuerte inmigración de negros libertos, mestizos, chinos y yucatecos hacia el oriente del país, que se está desarrollando rápidamente en la industria azucarera y la producción cafetalera y agrícola en general, y donde hay espacio para la sustentación. Junto a ella, miles de emigrantes de Las Antillas entran como fuerza de trabajo para ayudar en esa expansión, y se asientan principalmente en Santiago de Cuba y Guantánamo.
Oriente es la provincia más grande del país y de mayor población 1,79 millones de personas, con solo un 39,8% de población urbana y 60,2% rural. Tiene con carácter sostenido, la tasa de fecundidad más alta del país. Mientras para Cuba el promedio de hijos por mujer es 3,7, para Oriente es 4,9 y, en el campo, 5,7. Tiene además, la población menos alfabetizada, un nivel educacional bajo y, por sus propias características orográficas, de grandes cordilleras de montañas, se ha hecho muy difícil el acceso a la educación y al sistema de salud. Por ello, las diferencias socio-económicas de Oriente son las mayores de Cuba.
En la zona rural, hay solo un 15% de personas que tienen entre Primero y Sexto grado y un 1,5% con más de sexto.
Tiene, además, la población más joven del país.
Esa es la población que Fidel Castro va a conquistar para su lucha por el poder. Esa conquista se basó en sus promesas, en La Historia me Absolverá. Después de su triunfo, serían sus discursos llenos de nuevas promesas. La base fundamental del apoyo, será esa población campesina, ingenua y semi analfabeta y, en menor medida, los trabajadores y clase media de las ciudades del país.
Su triunfo no sólo se debe a esa población poco alfabetizada, de mayoría negra, muy joven, campesina y poco favorecida, sino también a la falta de preparación del Ejército constitucional de Cuba. ¿Podría ese ejército ser diferente a su población? De ninguna manera.
A pesar del apoyo militar de la potencia más grande del mundo para esa época, los Estados Unidos y, a unas pocas millas de nuestras costas, el ejército no estaba preparado para hacer frente a una guerra de guerrillas, una guerra de muerde y huye, de sorpresivas emboscadas, de búsqueda de un enemigo esquivo e invisible. No sólo fueron las tropas, sino también la irresponsabilidad y falta de decisión de los altos jefes militares, y del propio Batista.
Tampoco estaban preparados para la guerra urbana la policía y los órganos de inteligencia y seguridad del gobierno.
En una época de Guerra Fría y de rabioso anticomunismo, para lo que estaban preparados los Estados Unidos y Cuba, era para una guerra convencional. El gobierno de Cuba, de quien podía desconfiar y, a quien estaba preparado para aplastar, era al Partido Socialista Popular, el partido de los comunistas cubanos, que condenó el ataque al Moncada y mandó a Flavio Bravo a México, para tratar de convencer a Fidel Castro, de que por la vía pacífica, se podía tomar el poder. Pero El Loco no les hizo caso.
La guerra de guerrilla acabó con la democracia en Cuba, y quiso acabar con la democracia en América Latina, pero ya sí los gobiernos estaban preparados, como lo ha demostrado Colombia durante más de 50 años.
El triunfo de Hugo Chávez, Evo Morales y Ortega, convencieron al Loco, de que la entrada del comunismo al poder, por la vía de las urnas, era la nueva modalidad a seguir. De lo que se trata es de hacerse pasar por demócratas, con muchas promesas para los pobres y luego implantar la dictadura totalitaria, destruyendo la democracia.
¿Está preparada América Latina para esta nueva etapa de la lucha de los comunistas, de apoyarse en la democracia para aplastar la democracia?
Por lo que se está viendo, me parece que no. Que se prepare América, porque el Camino de Yenán vuelve a sus andadas.
Un abrazo.
Representante del PSC
en Canadá.
Fuentes:
- LA AUTOBIOGRAFÍA DE FIDEL CASTRO. Entrevista al escritor Norberto Fuentes con motivo de su reciente obra,
"La autobiografía de Fidel Castro." Por Miguel Rivero. Septiembre 27, 2004
Informe General de Censos de Población, Viviendas y Electoral, 28 de enero de 1953.
- Castro el Desleal. Serge Raffy. Editorial Santillana Ediciones Generales, S.L. 2004.
- Cuba (1898-1958) Descenso de la tasa de fecundidad y cambio socio-económico. Autor: Abel F. Losada Álvarez



