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Asdrubal Caner
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LA SÚPER NOVA TEORÍA DEL TIMBIRICHE
Voy a tratar aquí acerca de la Súper Nova Teoría del Timbiri che, que nos quiere vender la empecinada, anciana y decrépita Nomenklatura de la isla.
Ante todo… ¿cómo funciona un timbiriche?
El timbirichero tiene que tener tres cosas importantes: cierta experiencia, recursos financieros e insumos. En el país del Dr. Castro, nada de eso existe. Clientes si hay, que tienen más de 25 mil millones de pesos sin respaldo material, inflacionarios, en sus manos y, un 15% que reciben remesas de los “gusanos agentes de la CIA”.
Luego… ¿cómo podría funcionar ese adefesio “empresarial”?
Aunque algunos ilusos han visto en las medidas de Raúl Castro, una “apertura al mercado”, una “raulización” del modelo y “modernos” enfoques para salir de la crisis y la bancarrota del “comunismo”, en realidad no hay nada de eso.
Para la izquierda soñadora y los progresistas del mundo, que creyeron en Fidel Castro, la situación actual de Cuba lo único que demuestra es que, ese hombre y la pequeña cúpula de sus seguidores, han sido los administradores más chapuceros, ineptos, torpes e ineficientes, que Cuba y América han conocido, desde que Colón puso los pies en la isla. Y que es a ellos, a los que hay que despedir de sus trabajos, y no a los obreros cubanos, que han trabajado como esclavos durante medio siglo, para ser cada día más miserables.
En plena crisis de los EE.UU. y de Europa, América Latina ha sabido crecer y disminuir la miseria en el continente.
En el plano político, se avanza en el afianzamiento de la democracia, a pesar de los retos que aún se presentan.
Nuestro país enseña todo lo contrario: la represión de los opositores ha crecido extraordinariamente. La miseria se ensaña contra la mayoría de la población. Los números en rojo de la economía, demuestran el fracaso de un sistema, que ya ha caído en toda la Europa del Este y en Asia.
Mientras tanto, el Gobierno cubano va contra toda lógica en su afán de salir de la más grande bancarrota de su sistema. Fidel Castro diseñó con todo detalle la catástrofe más espantosa de nuestra nación.
Y si tengo que elogiar a Fidel Castro, es porque nadie lo hubiera logrado tan perfectamente como él.
Ahora quieren salir de un desastre construido durante medio siglo, tan solo en unos años, contra toda lógica y el más elemental sentido de la realidad y el raciocinio.
¿Cómo?
A través de la súper nova Teoría del Timbiriche.
Van a despedir a 1,3 millones de trabajadores – algo más del 20% de la fuerza de trabajo total de 5 millones - que sobran de las infladas plantillas del gobierno y, los van a convertir en timbiricheros, que es una forma de no morirse de hambre, que no es lo mismo, pero es igual.
Desde luego, aquí no se incluyen a cientos de miles de trabajadores de la industria azucarera, que los reportan como “estudiantes” y que fueron despedidos al cierre de más de 70 centrales azucareros, otrora el orgullo de Cuba.
Y quieren realizar ese desempleo en un plazo de 3 años, comenzando por medio millón en seis meses, algo que producirá una alta tensión en el país.
Están anunciando medidas sin ninguna contrapartida financiera y bancaria –hasta ahora -, estructural o supraestructural o de respaldo material para los actores del ajuste: trabajadores estatales excedentes, sin la más mínima preparación de oficios o experiencia empresarial, para acometer semejantes ajustes.
Pero además, lo hacen imponiendo un sistema de impuestos, que no tiene en cuenta, la realidad de un comienzo imprevisible en una economía privada. Según el periódico La Vanguardia, de España, “los trabajadores que se acojan al plan gubernamental para la creación de pequeñas empresas y cooperativas privadas deberán pagar a la seguridad social el 25% de sus ingresos, además de impuestos de entre el 10% y el 40%”. O sea, algunos tendrán que pagar el 65% de sus ingresos en impuestos. Y vivir en un nivel de vida como el de Haití.
A eso deben agregarse los intereses por créditos, si al fin lo dan, más los costos de producción. Menuda trampa.
Bueno, este es un capitalismo a lo Castro. Qué otra cosa se podía esperar. Buenos negocios para la Mafia Verdeolivo. ¡Y que viva Galicia, jodé!
En vez de dar uno o dos años para todo el proceso de ajuste y florecimiento de esas iniciativas privadas o colectivas, los graban desde el principio con cuatro impuestos que, quienes los conozcan, renunciarían de inmediato a la posibilidad de abrir un timbiriche, porque solo es la imposibilidad de hacer negocios.
Y de contra, con extremas regulaciones burocráticas que, al parecer, tienen el propósito de hacer fracasar todo ese invento
de última hora.
Más de un millón de personas se quedarán sin trabajo y se lanzarán a una incierta aventura, sin experiencia, sin créditos bancarios, sin maquinarias e instalaciones, sin materias primas, sin los más mínimos conocimientos del funcionamiento del mercado, con férreas trabas burocráticas y con una turba de funcionarios e inspectores corrompidos, que ejercerán el siniestro e inservible control estatal sobre los timbiriches.
¿Qué se puede esperar de ese invento desesperado?
Sé que el gobierno ha contado con asesores, quizás algunos excelentes y otros mediocres. Pero las decisiones las toma la misma Nomenklatura que ha destrozado a ese país.
Por ello, lo que se está viendo a simple vista, es uno más de los fallidos inventos del castrismo.
Bueno, claro, para ellos, para esa derecha reaccionaria, de lo que se trata es de ganar tiempo, seguir en el poder, poner a buen recaudo sus riquezas y continuar engañado al pueblo.
Debo decir en realidad, que todo eso se ajusta perfectamente a ese objetivo.
Al final, posiblemente el 80% de esos trabajadores, fracasarán en su aventura. Y volverán los otros inventos y así, hasta que todo el mundo se decida a cambiar toda esa porquería sin sentido.
Mientras tanto millones de personas se sumarán a la extrema miseria que se vive, porque, salvo excepciones, no hay nada que funcione en Cuba.
Desde luego que, mientras los cubanos no tienen ni donde caerse muertos, el gobierno comunista en agosto de este año, emitió el Decreto-ley 273, para beneficio de empresas extranjeras y de personas extranjeras - ¡Welcome Home! -, que permite el arrendamiento por 99 años, de suelos estatales para la construcción de condominios, canchas de golf y marinas.
Como se esperaba, las primeras compañías en obtener esos beneficios serán de los países aliados del castrismo como Canadá y España, a las que se suma Inglaterra. Estos contratos supondrán cientos de millones de dólares de ingresos para la dictadura.
El gobierno cubano tiene el 90% de los medios de producción en sus manos y, no quiere soltarlos.
Ahora acusa al pueblo cubano del fracaso de su sistema, de no querer trabajar, etc. cuando todo el mundo sabe que, han sido las descabelladas decisiones de Fidel Castro el origen de este terrible desastre.
Entrega a sus mendigos unas pequeñas sobras para que traten de sobrevivir, pero no les ofrece las mínimas condiciones para el éxito de esos timbiriches.
Nuestro país tiene todas las condiciones para salir de ese terrible abismo. Solo falta la voluntad, la lucidez y la visión práctica para abrir una puerta, en la cual se leen dos sencillas palabras: Libertad y Derechos.
Libertad individual, libertad económica, libertad política, libertad social y Derechos irrenunciables para cada ciudadano.
Cuba es una isla de corcho, que jamás se hundirá en el mar, porque ese pueblo nunca necesitó en los años 50, del Estado para levantar la 31 economía más importante del mundo.
Y si ahora, con una preparación, en general, más excelente –según la propaganda del gobierno- que en aquellos años, nuestro país se levantará de sus ruinas en 10 años.
Pero no es con minifundios y timbiriches sin recursos, como se sale de esa situación extrema. Eso es tirar a su libre albedrío, a los trabajadores que pusieron toda su confianza en Fidel Castro y su sistema.
Existen otras salidas y proyectos más eficientes que esas medidas mal pensadas. De lo que se trata es de abrir las puertas a las pequeñas y medianas empresas, despojar al Estado de la mayoría de los medios de producción, a los cuales no han sabido sacarle eficiencia y rentabilidad, crear empresas cooperativas, levantar la industria azucarera y agricultura y dejar que los trabajadores y empresarios, reciban buenos salarios y ganancias estimulantes, que levanten la productividad y la eficiencia a todos los niveles y, ampliar las empresas mixtas allí donde la lógica y la prudencia lo permita.
El único problema que tenemos los cubanos, es ese grupo de reaccionarios octogenarios, que han puesto sus intereses, sus riquezas y sus miedos, por encima de los intereses de la nación cubana.
Están esperando morirse en sus camas, lejos del país que los vio nacer, tranquilos y con todos los honores y las riquezas que nunca han merecido.
Ha pasado demasiado tiempo. Ha sido el sufrimiento más indescriptible que ha tenido el pueblo de Cuba en su historia moderna.
Creo que todos, el gobierno, la Oposición y el exilio necesitamos buscar una solución definitiva a esta encrucijada de nuestras vidas. Somos los cubanos, sin ningún tipo de interferencia, los que debemos buscar la salida más pragmática a este extraordinario desafío de la historia. Sin venganza, sin odios ni rencores. Conversando. Negociando. Reconciliando todos nuestros intereses. Y poniendo, por encima de todo, el futuro de la nación cubana.
Si eso no se hace ahora, un inmenso baño de sangre nos espera. Y será Fidel Castro, Raúl Castro y sus seguidores más reaccionarios, los que cargarán toda la responsabilidad.
No se trata solo de decir que el modelo no funciona, sino buscar las mejores alternativas, sin prejuicios ideológicos ni políticos. Es el destino de Cuba lo que está en juego.
No se trata de la bancarrota de una ideología ni del fracaso de sus seguidores. Es el destino de un pueblo, de un Estado y de una Nación lo que está en juego.
Cuba está por encima de todo. Ojala que la razón prevalezca.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.LAS CONFESIONES DE UN LOCO RESUCITADO

La aparición de Fidel Castro y el show mediático que sus declaraciones han creado, me han motivado a escribir estás líneas.
He aquí sus -¿sorprendentes?- confesiones:
- La brutal persecución de los homosexuales fue "una gran injusticia" y se declara él como responsable, aunque luego dice que hay que delimitar responsabilidades. Y le echa la real culpa al “imperialismo yankee”
- Se equivocó y se le fue la mano en la Crisis de Octubre. Se lamenta de haber pedido a Kruschev un bombardeo atómico a los EE.UU. No pide perdón al pueblo americano ni al pueblo de Cuba.
- Reprimenda al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, para que "deje de difamar a los judíos". Defensa de los judíos y del estado de Israel.
- “El modelo cubano no funciona ni para nosotros mismos” declara sin sonrojo al periodista norteamericano Jeffrey Goldberg.
Para algunos serán sorprendentes. Para otros, que conocen todos los trajes del camaleón, no hay nada nuevo bajo el sol. Es la personalidad de un hombre que ha vivido entre la manipulación y la mentira, durante toda su vida.
Fidel Castro transformó a Cuba en una Casa de Empeño y él se convirtió en un estafador profesional, que siempre tiene que cambiar sus posturas, para eludir el pago de retorno.
En todos los casos, no hay una palabra de arrepentimiento y solicitud de perdón, por todo el daño que le ha hecho a millones de personas en Cuba y en todo el mundo. Son simples confesiones de un loco delirante, en estado senil terminal.
Veamos cada caso por separado.
I.- La persecución implacable contra los y las homosexuales en Cuba, comenzó inmediatamente después del triunfo de Fidel Castro y bajo su absoluta dirección. Está demás decir que, en esa isla, nadie se atreve a hacer o decir algo, si primero no lo ha dicho o hecho Fidel Castro.
En 1965 le dijo al periodista Lee Lockwood "Nunca hemos creído que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero comunista… seré sincero y diré que los homosexuales no deben ser permitidos en cargos donde puedan influenciar a los jóvenes". (Ver el libro Castro's Cuba, Cuba's Castro (1965)
En marzo de 1963, en un discurso en La Habana, Fidel Castro dijo que "vagos, hijos de burgueses" que "andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos; algunos de ellos con una guitarrita en actitudes elvispreslianas, y que han llevado su libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a organizar sus shows feminoides por la libre".
En el año 1965, por orientaciones de la UJC –que, desde luego venían del Partido de F. Castro- la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) comenzó la expulsión de los estudiantes que “parecieran” homosexuales y contrarrevolucionarios, en un proceso de “depuración” que se extendió a las universidades, centros de trabajo, instituciones, y que también abarcaría a los religiosos, a quienes se le negó la entrada a las universidades.
Poco después se crearían las UMAP, campos de concentración para trabajos forzados para esos “elementos feminoides y contrarrevolucionarios”, que durarían hasta principios de los años 70.
En 1970 tendría lugar el Primer Congreso de Educación y Cultura, que lanzaría una ofensiva represiva contra el “diversionismo ideológico” y tendría como centro a los intelectuales y artistas.
Como Primer Ministro, firmó la Ley 1267 (1974), sobre una llamada “justicia laboral”, que condenaba “la homosexualidad ostensible y otras conductas socialmente reprobables” en la esfera de la educación.
Todo esto fue devastador para la educación y la cultura cubana. Ese período se conocería como “el Quinquenio Gris”, que destrozaría la vida de miles de profesores, intelectuales y artistas, muchos de los cuales marcharían al exilio.
Durante el llamado “Éxodo del Mariel” en mayo de 1980, Fidel Castro expulsó y desterró de Cuba a miles de homosexuales, artistas, intelectuales, profesores y otros cubanos desafectos al régimen esclavo-comunista instalado en la isla desde 1959.
Después de destrozar la vida de decenas de miles de cubanos y afectar profundamente a la educación, la familia, el arte y la cultura cubana, este hombre no pide perdón. Simplemente hace enunciados delirantes de un loco en estado senil, en busca de su sitio en la prensa mundial.
II.- Mientras profetiza la hecatombe atómica que está al voltear de la esquina, con fecha y todo y, se presenta como una sublime paloma de la paz verdeolivo, único defensor de la paz mundial, Fidel Castro ahora se lamenta de sus errores cuando puso al mundo a un paso de la aniquilación nuclear en la llamada Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles y, considera que no debió pedirle a Nikita Kruschev que pulverizara con bombas atómicas a todo el pueblo de los Estados Unidos y, por ende, a Cuba y a todo el planeta.
Esa crisis puso al mundo al borde de la extinción de la humanidad, producto de la locura y la arrogancia de Fidel Castro, quien para esa época, no sabía que, un ataque a EE.UU. significaba el exterminio del pueblo cubano, dada la cercanía de ambos países, solo con la expansión de la radioactividad que produciría ese ataque.
Para esa decisión – como para ninguna de sus desastrosas y locas decisiones – no contó con la aprobación del pueblo de Cuba, a ver si quería morir incinerado por las llamas de ese Apocalipsis. Él era el gran Profeta de Jerusalén, el Dios que lo sabía todo y, quería poner de rodillas o desaparecer a la gran nación del norte.
En ese momento, por primera vez en su historia, EE.UU. adopta la condición defensiva DEFCON 2, el máximo nivel de alerta antes de la guerra total y autoriza a llenar de bombas atómicas a todos sus bombarderos, así como a los aviones bajo mando del Comando Aliado Supremo de Europa.
Desde el 14 al 28 de Octubre de 1962, transcurrieron los 14 días más terribles y peligrosos del último medio siglo, todo por los errores y la arrogancia de este falso pitoniso del futuro.
Mientras que él deliraba, el pueblo cubano iba a las trincheras, sin saber realmente nada de lo que le esperaba.
Este hombre no tendrá perdón ni en su nicho de cenizas.
III.- El apoyo de Fidel Castro a los terroristas palestinos y árabes en general, comenzó desde el mismo principio del gobierno castrista. Fidel Castro veía a Israel como un estrecho aliado de Estados Unidos, el país que él quería destruir y “poner de rodillas”, como dijo en su visita a Irán en 2001.
Después de la guerra de Israel contra un bloque de países árabes en 1967, Fidel Castro mandó a cerrar las sinagogas en Cuba y expresó su total apoyo a los árabes. Miles y miles de judíos han salido de Cuba y se han asentado en Israel y Estados Unidos, como resultado se esa política antisemita.
Visitó Argelia, Libia, Irak, Yemen del Norte y otros, así como envió miles de soldados y cooperantes cubanos a diversos países del mundo árabe. Por su parte, varios jefes de estado del mundo árabe, han tenido siempre cálida acogida en Cuba. En 2002 Fidel Castro le dio la bienvenida al Presidente de Irán
Mohammad Khatami y luego, en 2006 recibió en La Habana al presidente Mahmud Ahmadinejad, también de Irán.
El 9 de septiembre de 1973, en su discurso ante la IV Conferencia Cumbre de Países No Alineados que se celebraba en Argel, Argelia, Fidel Castro anuncia la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares con Israel y su total apoyo a los palestinos y los países del Medio Oriente en su lucha contra Israel.
Unas semanas más tarde, al estallar la guerra de Yom Kippur, Fidel Castro envió al Ejército sirio dos brigadas médicas y dotaciones de tanques y helicópteros que combatieron contra las tropas de Israel, según algunas informaciones.
En noviembre de 1974 Castro recibió en La Habana a Yasser Arafat, al que comunicó el reconocimiento por Cuba de la OLP como la legítima representante del pueblo palestino.
La actitud camaleónica de Fidel Castro y su miedo a que los EE.UU. lo atacaran tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, hicieron que transmitiera su "dolor y tristeza" por lo sucedido y apeló a Estados Unidos a crear una "conciencia mundial" para luchar contra la "plaga" del terrorismo.
Y ahora, lanza una reprimenda contra los iraníes y defiende a Israel y los judíos.
Yo realmente no sé si este hombre es un camaleón o una serpiente cambiando otra vez su piel, aunque supongo que ha sido su arrogante respuesta a ese Irán, que ni se ha molestado en darle las gracias, por defender a ese país de un ataque nuclear de los EE.UU. En Irán, nadie conoce las profecías apocalípticas del nuevo rey de la paz.
IV.- Finalmente, su declaración de que "el modelo cubano ya no funciona ni para nosotros mismos", hizo que todo el mundo abriera sus ojos con asombro y se preguntara si está loco o senil.
Cuando se piensa que millones de cubanos han dejado su patria por ese modelo; cuando cientos de miles han sufrido cárcel, torturas y muertes y otros han sido despedidos de sus puestos de trabajo o despedidos de sus cargos académicos en la Universidades por expresar la necesidad de cambiar el “modelo”. Cuando se observa a la disidencia y la oposición, que solo han planteado la necesidad de cambios imprescindibles y la respuesta del castrismo ha sido la más salvaje represión terrorista, a uno no le queda otro camino que expresar su más profundo desprecio, a este payaso en busca de la foto en la prensa mundial.
Ese “modelo” comenzó desde el mismo principio de la toma del poder por Fidel Castro.
El 14 de enero de 1959, el Comandante Hubert Matos es condenado a 20 años de cárcel por una carta que le envío a Fidel Castro, su compañero de lucha en la Sierra Maestra. En esa carta Matos denunciaba a ese modelo y decía que no quería ser parte de él. Este es un fragmento de esa carta:
“Tercera: sólo concibo el triunfo de la Revolución contando con un pueblo unido, dispuesto a soportar los mayores sacrificios... porque vienen mil dificultades económicas y políticas... y ese pueblo unido y combativo no se logra ni se sostiene si no es a base de un programa que satisfaga parejamente sus intereses y sentimientos, y de una dirigencia que capte la problemática cubana en su justa dimensión y no como cuestión de tendencia ni lucha de grupos”. (Hubert Matos. Carta de renuncia a F. Castro).
Desde el mismo principio muchos de sus propios compañeros de armas, le dijeron a Fidel Castro su desacuerdo con el rumbo que se estaba tomando. No le hizo caso a nadie y, mandó a destrozar la vida de esas personas.
Esa es una característica esencial de Fidel Castro: poner su ego y toda su arrogancia, por encima de la racionalidad y la lógica. Y es esto el núcleo fundamental del desastre total de la nación cubana.
Por eso, a diferencia de los que han visto en Cuba un “modelo” económico, político o social, yo jamás lo he visto, porque siempre se ha saltado de un lado hacia otro, de acuerdo a los humores del gran profeta de Birán.
En Cuba nunca ha habido un modelo, ni tampoco un Capitalismo de Estado.
Simplemente hay un Esclavismo de Estado bajo las férreas riendas de un iluso y descontrolado ignorante, que un día orienta desecar la Península de Guanahacabibes y otro día manda a sembrar fresas y uvas en el Cordón de la Habana o se decide por importar búfalos de agua, para desarrollar una gigantesca ganadería, que permita llenar de leche todas las piscinas del país.
Los que han estudiado en profundidad a Cuba en estos 50 años, saben que no hay sistema económico, porque Fidel Castro es la personificación del descontrol y el antimodelo: el “modelo” es todo lo que se le vaya ocurriendo a él cada día. Para la ejecución de sus “brillantes ideas”, creó un segundo gobierno –el Grupo de Coordinación y Apoyo- paralelo al real Consejo de Ministros. Y tomó de las arcas del Estado miles de millones de dólares para gastarlos en fracasos tras fracasos.
Fidel Castro es el real modelo de Cuba, que no ha funcionado nunca y ha sido un absoluto desastre para el país.
¿Pudiera esta confesión sobre el fracaso del “modelo” ser un apoyo a su hermano, para que haga ajustes que castiguen aún más al pueblo que no creyó en su modelo y lo ha hecho trizas?
Pudiera ser. Pero no hay que buscar muchos significados ni sentidos en los ditirambos de un loco de remate.
Esta confesión debería ser pensada por los imitadores del modelo castrista en América Latina, particularmente por Hugo Chávez y su absurda ofensiva contra las empresas privadas y el libre mercado en Venezuela. Pero lo dudo. En Venezuela se ha escondido esta información, porque a Chávez lo matan, lo arrastran por Caracas si se descubre lo que dijo El Loco de Birán.
Ahora que ha visto el impacto de su imprudente confesión, se ha apresurado en decir que donde dije digo, dije diego y, trata de parapetarse en una mala interpretación de sus palabras.
O sea la frase "El modelo cubano ya no funciona ni para nosotros'' significa que “El modelo capitalista americano ya no sirve para nadie en el mundo”. Fue una mala traducción e interpretación de Jeffrey Goldberg, aunque el más desconocido lingüista de español dirá que “El modelo cubano ya no funciona para nosotros mismos” significa que “El modelo cubano ya no funciona para nosotros mismos”. Punto.
Como dijo Don Quijote “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras”.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del PSC
en Canadá.SÓLO DOS CAMINOS

No voy a comenzar este artículo con la heroica resistencia armada de los años sesenta, contra la dictadura comunista de los hermanos Castro. Esa fue la era de la violencia contra la violencia del Estado.
No quiero que las organizaciones internacionales de Derechos Humanos y la ONU, rechacen mi posición sobre la esclavitud en Cuba, durante los últimos 51 años.
A pesar de los informes de estas organizaciones contra la esclavitud en el mundo, jamás ninguna ha incluido al gobierno cubano, como uno de los practicantes más salvajes de esta forma de dominio y explotación de la población cubana. Y lo voy a demostrar.
Tenía yo 14 años cuando comenzó esa inhumana explotación, al hacerme Director de una escuela comunista. La historia es simple: un vecino comunista, cuyo nombre no quiero recordar, convenció a mi mamá de que yo tenía “inteligencia” para pasar una “escuela de la Revolución”. Mi bella madre pensó que era una escuela técnica, que me podía dar un futuro, para hacerme ingeniero. Pensaba que ese díscolo que era yo, que me pasaba la semana, jugando a la pelota y en el Campamento de las Patrullas Juveniles, podía encaminarme a través de esa oportunidad.
Cuando yo llegaba a la casa, a eso de las siete de la noche, mi madre me preguntaba si ya me había bañado y yo, con la cara más dura que una piedra, le decía “Si, ya yo me bañé en el Campamento”. Las madres saben cuando los hijos mienten. Se ríen, pero se preocupan del futuro de esos pequeños diablos mentirosos. Pero mi madre no sabía, como tampoco yo sabía, la conspiración de F. Castro y la KGB contra el pueblo y la juventud cubana.
No fui una excepción. Fue una práctica sistemática y permanente de la esclavitud castrista, de explotar a los niños, que tomó su forma definitiva, en las Escuelas en el Campo, donde cientos de miles de niños fueron obligados al trabajo forzado durante más de 30 años, sin que la ONU o las llamadas organizaciones de Derechos Humanos se enteraran de esta práctica esclavista.
Es lo que se pudiera llamar, el Gulag castrista contra los niños y la familia cubana, que se mantiene en la actualidad y, que toma formas hoy diferentes, como el envío de trabajadores a diversos países, a quienes les paga en pesos, mientras el Gobierno se adueña de cientos de miles de dólares; el envío de profesores universitarios, con el mismo patrón y, la despiadada explotación de los médicos y otros profesionales de la medicina cubanos, mientras en Cuba faltan médicos y, los hospitales se están cayendo en pedazos, por la desidia y el desinterés del gobierno.
Quiero aclarar que no sólo se trataba de explotar a esos niños, sino de separarlos de la familia, para un absoluto lavado de cerebro, acorde con las muy precisas y meticulosas instrucciones de la KGB soviética y la Stassi alemana, con el fin de crear el utópico “Hombre Nuevo”.
El 30 de diciembre de 1995, con 50 años, arribé a Miami huyendo de España, donde me pasé 380 días buscando trabajo, sin encontrarlo y, bajo las presiones de la Inteligencia cubana, que actuaba allí a su antojo y con total impunidad, bajo el gobierno de Felipe González.
A los trece días de vivir en USA, tuve un trabajo en un restaurante de la cadena judía Kenny Rogers. Pagaban mal, pero a los tres meses, me compré un auto Chrysler del año 1989 en $300 dólares. Cuando terminé la transacción y, ya en poder de mi primer auto en toda mi vida, le mandé una carta a mi hermana comunista, muy concisa, donde le decía – aproximadamente, según la memoria de un hombre de 65 años en la actualidad – lo siguiente:
En Cuba participé en 9 atrincheramientos armados contra el “Enemigo”, con un total de 9-10 meses de trabajo, unas 1,600 horas, (suponiendo el pago de $11 dólares por hora que se paga a los que limpian piso en Canadá) con un valor total de unos $17,600 dólares que nunca fueron pagados. Me mandaron a 9 zafras azucareras, cada una de las cuales duraba 5 meses, unos 1,800 días por mes, en total 16, 200 días y 129,600 horas. Valor total: $1, 425,600 dólares o pesos cubanos. No me lo pagaron. Me obligaron a dar más de 10 mil horas de trabajo “voluntario”. Valor Total: Unos $110, 000 pesos o dólares. No me lo pagaron. Tuve que dar 33 donaciones de sangre. Valor Total: desconocido. Obligado hice más de 8 mil horas de guardias en el ejército, en los CDR y en los centros de trabajo. Valor Total: Unos $88,000 dólares o pesos cubanos. No me lo pagaron. Y para colmo, me obligaron a ir 18 meses a la guerra de Angola, una guerra que no era mi guerra, pero era la guerra de los grandes esclavistas que dirigen mi país. Por cada oficial, Angola pagaba entre $800- 2,000 dólares mensuales. Suponiendo $ 1,500 dólares mensuales como Asesor de Logística de las FAPLA, serían $ 27, 000 dólares que jamás me pagaron. En conclusión, la deuda del gobierno conmigo sería de unos $513,200 dólares. Suponiendo un interés del 28% mensual durante 36 años, o sea unos 432 meses, serían unos $ 467,096 dólares, para un gran total de $2, 135 296 dólares que nunca, nunca, el gobierno esclavista me pagó.
Si a eso se le agrega el sufrimiento, la angustia, el hambre, las vicisitudes humanas en el destierro, con sus extraordinarias secuelas físicas, familiares y psicológicas durante estos 36 años, la suma total sería de unos $100 millones. Esa es la cantidad que un día muy cercano, el gobierno dictatorial anticubano, me tendrá que pagar.
Hasta ahora, en el regocijo de su absoluta impunidad, jamás me han dado ni un par de patines. Pero tendrán que pagar con sus vidas, la insolvencia de su impunidad. El odio tiene que pagar cada gota de las sangres inocentes que han regado por el suelo.
Sirva como ejemplo que, en sólo tres meses en las tierras del “Enemigo”, ya tuve mi primer auto.
Es decir, el gobierno esclavista de Fidel Castro decidió de mi vida durante 36 años, sin que la ONU o ningún gobierno del Hemisferio Occidental intervinieran para poner fin a esa esclavitud, sancionada por sus propias resoluciones. Y eso ha ocurrido y ocurre con cada trabajador cubano.
¿Debería yo presentar una demanda por $100 millones contra el gobierno castrista? Sí, la voy a presentar en el futuro cercano, como pienso que cada cubano abusado, la debe presentar dondequiera que esté. Hay un marco institucional y legal internacional, que debe acoger y respaldar estas denuncias y demandas. Los tiranos tienen que saber el precio que tendrán que pagar por sus abominables abusos.
Además de la cadena perpetua o la pena de muerte, estos delincuentes imperiales, tendrán que pagar con su propia vida sus abusos.
Ese debe ser el claro mensaje de la ONU a estos delirantes y falsos profetas.
Lo que quiero decir con esta historia es que, a pesar de la razón de la lucha de los años 60-70, cuando el mundo no escuchaba, esa esclavitud se hizo cada día más abierta y desafiante.
Entre 1976 y 1980, el Dr. Ricardo Bofill, la Dra. Martha Frayde, Elizardo Sánchez Santa Cruz, Edmigio López Castillo, Adolfo Rivero Caro y Enrique Hernández Méndez, crearon y desarrollaron el Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH), para denunciar todas las violaciones que estaban ocurriendo a los ojos del mundo. Fueron encarcelados, torturados y abusados, pero siguieron el camino de la lucha contra el sistema comunista.
Comenzaron hace 36 años la resistencia pacífica contra una dictadura violenta y asesina, que no tenía ni tiene ningún respeto por la vida humana. Durante esos largos años, los Castro han hecho lo que han querido contra esa población pacífica e indefensa: miles de asesinados; millones de encarcelados; más de 70 mil muertos en el mar Caribe, tratando de huir del “paraíso” y, 2 millones y medio de desterrados.
Para hoy, 17 de agosto de 2010 esa esclavitud está en una absoluta crisis. No por la ONU u otras organizaciones internacionales, sino por Orlando Zapata Tamayo y su familia, las Damas de Blanco, la huelga de hambre de Guillermo Fariñas y la extraordinaria resistencia de la Oposición Cubana, entre las cuales destaco a los presos políticos, como Antúnez, Darsi Ferrer, Oscar E. Biset, Vladimiro Roca, Beatriz Roque, Chaviano y a cada luchador en las provincias de Cuba.
Hay en este momento, más de un millón de personas que, abiertamente han repudiado en Cuba, a la dictadura esclavista.
A partir de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, hemos llegado a un punto de ruptura, en la que hay sólo dos caminos: la lucha armada y el baño de sangre o la búsqueda de una solución pacífica al laberinto de la isla. Eso lo sabe el gobierno, la iglesia y los actores internacionales.
Lo que para mí está claro – y creo que para la mayoría de los cubanos también – es que hay que desmontar todo el andamiaje castrista hasta ahora conocido. Hablo del absoluto dominio económico, político y social. Del dominio legal e institucional que criminaliza y aplasta las libertades y derechos del individuo. Y del inoperante aparato de terror y represión.
Y digo inoperante, porque no hay fuerza capaz de detener una sublevación de la población, tengan ellos los medios que tengan.
A estas alturas de la situación cubana, Raúl Castro y sus secuaces saben, que sólo existen esas dos salidas. Y una explosión sangrienta – que en el fondo quizá ellos prefieran – tendrá consecuencias de las que no se salvarán ni ellos, ni sus hijos, ni sus nietos.
El pueblo de Cuba le ha dicho al gobierno, que ese sistema no funciona y no lo quieren. Los trabajadores cubanos, los campesinos y todos los sectores productivos del país, han utilizado métodos totalmente irreverentes, para expresar sus opiniones: el robo de recursos estatales, la indisciplina laboral, la corrupción, la improductividad y la magistral simulación del apoyo. Esa es la real causa de la crisis total del sistema esclavo-comunista.
Contra eso, nadie puede. No hay cárceles suficientes para meter a 11 millones de personas… ¿Se quiere mayor disidencia, protesta y oposición?
Fidel y Raúl Castro pueden tirar los tanques a la calle, que ellos saben que se los van a destrozar. No hay fuerza contra un pueblo que se decide a luchar. No la hay. Y ellos lo saben. Y desde luego, saben que van a ir por ellos.
La crisis del sistema es de tal magnitud, que han recurrido a uno de sus enemigos más agazapados e inteligentes, para que les ayuden a salir del problema: la iglesia católica. Como si la Carta Encíclica Divini Redemptoris del Sumo Pontífice Pío XI sobre el Comunismo Ateo (Roma, marzo de 1937), no existiera.
En esa Encíclica dedicada al análisis del comunismo – que supongo que el Cardenal Ortega y Raúl conozcan - se dice que “el Comunismo es intrínsecamente perverso”. Eso lo saben los Castro y la Iglesia. Pero la dictadura, en su desprecio al pueblo y a sus representantes pacíficos, se agarra del palo que menos espinas tiene.
Bueno, lo que todo esto demuestra es que, en estos momentos, ni los esclavistas ni los esclavos tienen alternativas. Sólo dos caminos: la conversación civilizada por la patria de todos, con todos los actores de la realidad cubana, incluido el exilio o el incivilizado y sangriento filo del machete maceísta.
Aunque los teóricos, cubanólogos, historiadores y los comunistas “intrínsecamente perversos”, traten de interpretar, escamotear, alargar y buscar medidas alternativas, la realidad está por encima de ellos.
Y eso es el profundo significado del final: cada cual está desarmado y obligado, por las circunstancias históricas, a deponer sus arrogancias, la impunidad de su poder, en función de la solución que ya hace mucho tiempo, ha decidido el más grande, el más poderoso, el rey entre los reyes: el pueblo de Cuba.
Alguien podrá decir que la disidencia – como lo dice el agente Rasvsberg, de la BBC en La Habana (Alias… Tupac Amaru?... Artigas?... el Camaleón?), no tiene ninguna fuerza en Cuba. Pero la realidad es que, señor Rasvberg, no hay AK-47, ni tanques, ni M-21, que puedan derrotar el ejemplo de ZT, la huelga de hambre de Guillermo Fariñas o las marchas de las Damas de Blanco. Zapata Tamayo, Fariñas y Laura Pollán con sus mujeres, fueron un terremoto de magnitud 9,9 en la escala Richter en este planeta de tontos y sordos. Zapata Tamayo no era Einstein ni Galileo Galilei. Pero ese muchacho negro y albañil sabía que ese mundo dictatorial “Eppur si mueve”. Después de él, Cuba ha sido otra cosa. Una cosa inmanejable.
Una cosa del antes y el ahora.
Ya lo digo y ya termino: hay sólo dos caminos. No es sólo que “La Habana no aguanta más”. Es la Cuba total y profunda, la que no aguanta más.
Frente a los ríos de sangre, hay espacio para la tolerancia, la justicia y el entendimiento. Recuerdo cuando niño que mi padre decía que los cubanos siempre se entienden.
Las puertas están abiertas. Aunque yo sigo afilando mi machete, por si acaso.
No voy a terminar con un abrazo, sino con la esperanza de que todo esto sea posible.
¡Con la Esperanza Siempre!
Asdrúbal Canet Camejo
Ex Profesor Universitario
Poeta y Escritor cubano.RAZONES Y ELEMENTOS DEL PODER DE FIDEL CASTRO (PARTE II)

¿Por qué Fidel Castro no cayó del poder después de la caída de la URSS en 1991 y del campo socialista?
Aunque todo el mundo esperaba su caída, incluyendo a los propios militantes y dirigentes del PCC, no se produjo. Recuerdo a uno de esos dirigentes en Santiago que, abordando su auto me dijo… ¡Y van 90 días! Yo no sabía que me quería decir y le pregunté. Y me dijo… ¡Llevamos tres meses de la caída de la URSS, y la Revolución no se ha caído!
Ahí fue que me dí cuenta de que ellos mismos estaban contando los días que le quedaban.
Ante todo debo decir algo que explica en parte ese fenómeno: el llamado campo socialista era un producto de la invasión soviética, a finales de la II Guerra Mundial, la imposición de gobiernos comunista por la URSS, así como el sostenimiento artificial de esas dictaduras.
En Cuba, se había producido una Revolución apoyada inicialmente por el pueblo, y no era producto de esa invasión soviética. Pero era una imposición dictatorial con pleno apoyo soviético también.
Sin embargo, lo que realmente explica la no caída de Fidel Castro y su régimen de oprobios, se puede resumir en cinco factores fundamentales:
- Todo el conjunto de medidas que analizamos en la
primera parte, que le permitieron al dictador crear un
verdadero bunker insumergible, entre esa gigantesca
ola de cambios en la Europa del Este y en el mundo.
Un inmenso Gulag blindado, donde se morían de
hambre y de injusticia, unos 10 millones de cubanos.
- El hambre y las injusticias no pudieron vencer al Miedo
de ese pueblo, cuya mayoría (70%) eran jóvenes de
30 años, nacidos, adoctrinados, militarizados,
colectivizados y amordazados por la impunidad de un
poder violento y sin límites.
- La debilidad y falta de liderazgo de la Oposición
interna y la incapacidad del exilio para hacer algo,
sometidos a las leyes de EE.UU. y al espionaje del FBI
la CIA y la Gestapo cubana.
- Las medidas de apertura económica para las
inversiones extranjeras en sectores claves como el
turismo, minería, telefonía y comunicaciones,
prospección petrolera, así como la creación de Zonas
Francas para inversiones en diversas producciones
industriales (algunas compañías de Canadá e Italia
han estado utilizando fuerza de trabajo esclava,
provenientes de las cárceles castristas). A estas
medidas de apertura respondieron países como
Canadá, España, Italia, etc.
5- Ciertas aperturas internas para frenar la presión de
más de un millón de desempleados, apertura de los
mercados campesinos, trabajos por Cuenta Propia y
otras medidas para aplacar todo el profundo
descontento popular, por las extremas y severas
restricciones del Período Especial.
A pesar de este análisis, la situación entre 1989-1995 era tan
desesperada, que es imposible explicar por qué no hubo una rebelión en Cuba. Esa situación se expresaba en las siguientes formas:
- La importación de petróleo de la URSS cayó de 10.6
miles de millones de toneladas métricas (MMTm) en
1990 a 1,8 en 1992. Los llamados apagones (falta de
electricidad) se producían todos los días, con una
duración de 4 a 18 horas.
- El 35 % del comercio con la URSS desapareció. En las
tiendas y mercados cubanos, prácticamente no había
productos. Se redujeron renglones en la Tarjeta de
Racionamiento y desaparecieron o se redujeron
elementos importantes de las dieta cubana (arroz,
frijoles, café, pollo, carne de res, carne de cerdo, aceite,
pan, pescado, huevos y un largo etcétera). El hambre se
hizo muy aguda, hasta el punto de que comenzaron a
morir decenas de miles de personas de la tercera edad.
Los perros, gatos, jutías, serpientes, palomas y otros
animales fueron desapareciendo de las casas y las
calles, formando parte –por primera vez – de la dieta del
cubano.
El transporte prácticamente desapareció. Se habilitaron
los camiones privados como transporte colectivo.
Comenzaron los graves problemas con el suministro
de agua en todo el país.
La ropa, calzado, productos del hogar, papel sanitario
y otro sinnúmero de productos desaparecieron del
mercado.
Y se arreció el robo y la corrupción en las empresas,
comercios, restaurantes, carnicerías y en todas las
instituciones del Estado.
Todos los sectores productivos decayeron al 50%
o menos en su producción y otros quedaron para-
lizados, resultado de la reducción de las inversiones
en un 72.4 %, así como un 76.6 del comercio exterior
y una falta de liquidez monetaria de más de un 164 %.
Simplemente, el país se estaba cayendo a pedazos y sin
recursos nacionales ni créditos extranjeros para enfrentar
esta situación. Para esa época, la deuda externa del Clan
Castro era del orden de los 40 mil millones de dólares. Fue
un total colapso de la economía, después de 35 años de
fracaso tras fracaso.
Todos estos fenómenos no se pueden explicar solamente por
la caída de la URSS y del campo socialista. Lo fundamental estaba y está en los vaivenes y altibajos de sistemas de dirección económica, absolutamente carentes de realidad y, de un sistema económico basado en “la pureza ideológica del pueblo”, que no permitía ni permite ninguna transformación estructural y total de un fracasado sistema económico castro-guevarista, centralizado y cerrado a cualquier cambio, por expresa decisión del dueño absoluto de la isla.
Entre 1995 y 1998, con las aperturas al turismo y el capital extranjero – los cubanos no pueden tener ninguna propiedad ni capital en su país –, la sustitución de sus antiguos socios comerciales, por otros nuevos, como Canadá y España, la dolarización de la economía y la apertura interna al cuentapropismo, la economía comenzó un lento proceso de recuperación. Vale recordar que, el peso cubano, que en 1957 valía más que el dólar americano, comenzó una frenética caída desde los años 70 hasta el presente. En 1994, en Santiago de Cuba, un dólar se compraba a $120 pesos, reduciéndose en la actualidad a $24 pesos por dólar, una depreciación sin precedentes en la historia de Cuba.
A partir del año 2000 continúo su lenta e inestable recuperación económica, afectada en 2001 en el sector turístico, por el ataque terrorista contra EE.UU.
A partir de ese año, varios factores ayudaron al país:
-Surgimiento de un gobierno comunista en Venezuela
que ha sustituido a la ex URSS como sostén imprescindible del Clan Castro.
- Creación de una alianza de países socialistas y de
izquierda en A. Latina (Venezuela, Bolivia, Ecuador,
Argentina, Chile, Brasil…) y España, que le abrieron
los brazos a los Castro y mejoraron su machacada
imagen de violentos represores.
- Entrada en escena de China y Rusia, con sus créditos y
condiciones de financiación para sus exportaciones a
Cuba.
La producción de níquel y cobalto fueron creciendo resultado de los buenos precios, que llegaron a promedios por tonelada de 37 mil dólares (2007) y 21 mil dólares (2008). Así mismo ocurrió con el turismo, llegando en 2007 a los 2,2 miles de millones de dólares en ingresos.
La crisis económica mundial en 2008 ha demostrado que, la economía cubana, secuestrada durante más de medio siglo por una ideología fracasada, no resiste un embate más. El momento actual es tan tétrico, que es muy difícil abarcar todas sus manifestaciones.
En 2008, Cuba llegó a tener un déficit comercial de casi 10 000 millones de dólares, el más alto de la historia de la Revolución. Tres huracanes hicieron daños por $10 mil millones de dólares. La deuda externa – sin contar a Rusia – sobrepasa los 19 mil millones en 2010. Hay más de 25 mil millones de pesos en circulación, con muy escaso respaldo material, lo que profundiza a niveles extraordinarios la inflación en la economía. Si el déficit presupuestario en 2008 fue de -$4, 200 millones, para 2010 hay que esperar entre 6-7 mil millones. Los precios del níquel se derrumbaron en un 80%, para llegar al actual nivel en torno a los 11 mil dólares por tonelada.
La debacle cubana abarca todos los sectores económicos, todas las esferas de la sociedad y a todo el conjunto de la población cubana.
Creo que, para la mayoría de la población está claro que, bajo la dirección actual de Cuba, jamás van a salir de una crisis para entrar en otra y, jamás saldrán del hambre, la miseria y la destrucción de la nación cubana.
Pero el Clan Castro sigue allí, incólume y vivito y coleando como dicen en el país.
Asdrúbal Caner Camejo
Profesor y EscritorRAZONES Y ELEMENTOS DEL PODER DE FIDEL CASTRO

Dado que Fidel Castro está presentando el libro “La victoria estratégica” con memorias de su infancia y la guerrilla y, como temo que venga el otro, sobre su estancia en el poder, ambos llenos de manipulación y mentiras, me adelanto al segundo, para dar mi opinión sobre la infinita estadía del dictador, como dueño de Cuba durante más de medio siglo.
Seis razones iniciales explican la existencia y permanencia de Fidel Castro en el poder entre los años 1959-1963:
1.- La condición de isla de Cuba, lo que la aísla de
fronteras terrestres y de vecinos contrarios a la
ideología comunista.
2.- El apoyo irrestricto de la ex URSS al castrismo en
todos los terrenos.
3.- La equivocada política de los EE.UU. desde el principio
con respecto al castrismo, que no tuvo en cuenta los
intereses de los cubanos.
4.- La ignorancia y la falta de cultura democrática del
pueblo de la isla, así como su composición joven y
fácil de manipular.
5.- Un poderoso y bien elaborado sistema de
propaganda, información y desinformación nacional e
internacional, que cubrió todo el espectro de las
comunicaciones: radio, TV, cine, prensa escrita,
editoriales, etc.
6.- Los fusilamientos, la represión y el terror como medio
radical de eliminación de opositores y base real de
una sociedad basada en el miedo.
Me explico. La condición de isla de Cuba, permitió – con el apoyo soviético – el fortalecimiento de la capacidad de vigilancia y protección de las costas del país, con un enorme sistema de radares, yates guardacostas y decenas de miles de
militares, como base de esa protección. A partir de entonces, se hizo casi imposible cualquier infiltración de los grupos del exilio, con ayuda y hombres para las guerrillas anticastristas.
El apoyo soviético comenzó desde 1959, con un primer grupo de 150 agentes de la KGB, especialistas en propaganda y manipulación de la opinión pública cubana. La base de esos contactos fueron Blas Roca Calderío y el agente internacional
de la KGB Fabio Grobar.
Son esos agentes soviéticos los que establecieron un poderoso sistema de propaganda, información y desinformación, que le permitió a Fidel Castro su permanente presencia en la radio y la TV cubana, aun cuando no eran dueños de los medios masivos de comunicación - como ya lo fueron a mediados de 1960 – y convencer con un bien elaborado sistema de mentiras, a una parte importante del pueblo de Cuba.
La sorpresa y desparpajo de los EE.UU. ante la Revolución Cubana, fue de tal naturaleza, que su sistema de inteligencia presentó a Fidel Castro ante el Presidente y la opinión pública norteamericana, como un verdadero demócrata. Nunca detectaron al comunista dentro de la simulada y engañosa personalidad del líder rebelde.
Cuando se vinieron a dar cuenta, ya era muy tarde y nunca respondieron a los intereses de los exiliados cubanos, ni a una parte numerosa de cubanos en la isla, sino a los propios intereses de ese país. Eso explica la traición de John F. Kennedy a los invasores de Playa Girón. Luego de la Crisis de Octubre en 1962 y el compromiso de los EE.UU. con la URSS, la existencia del castrismo estaba garantizada. El exilio cubano ha sido, simplemente, un rehén de ese compromiso con la URSS.
La ignorancia y la falta de cultura democrática, así como su joven composición, convirtieron al pueblo de Cuba, en un blanco muy fácil de controlar y manipular. Agréguese a eso
la desilusión e indiferencia del pueblo ante los gobiernos corruptos de la época y el rechazo al golpe de Estado y a la dictadura de Fulgencio Batista.
Esa ignorancia y falta de cultura democrática pueden explicar el casi unánime desconocimiento de la Constitución y su sistema de libertades y derechos. El pueblo de Cuba daba por sentado la inamovilidad de su sistema constitucional de libertades y derechos, a pesar de que lo desconocían. Jamás pensaron que alguien viniera y los convirtiera en esclavos de sus ambiciones. Como por arte de magia, Fidel Castro los llevó de la mano para que ellos mismos se pusieran las cadenas. Y el sistema de terror comunista, hizo que fueran a ponerselas con una sonrisa en la boca y, bailando en una conga de los negros de Santiago de Cuba.
Y esa fue la imagen internacional que exportó Fidel Castro del apoyo a su figura y a sus planes.
Ahora bien… ¿Qué elementos explican el arraigo inamovible de Fidel Castro en el poder entre 1963-1991?
Esos elementos son:
- La creación de uno de los ejércitos más numerosos y
armados de América Latina y de un aparato de
seguridad e inteligencia extremadamente terrorista y
represivo, para crear el miedo desde que se nace.
- El dominio y control absoluto de las tierras, las minas,
los bancos, las industrias y el comercio, en el terreno
económico, lo que lo convertía en el único dueño y
empleador de los trabajadores, base del sistema de
chantaje al que sometió a todos los cubanos.
- Dominio de todos los medios masivos de comunicación,
bibliotecas, editoras, cines, etc. sometidos a las líneas y
directivas obligatorias de Fidel Castro y su equipo de
mando y control.
- Dominio de todo el sistema de educación a todos los
niveles de enseñanza, basado en el marxismo-leninismo
y en el pensamiento único del caudillo totalitario.
Adoctrinamiento total y completo desde el kindergarten
hasta la muerte de cada ciudadano.
- Militarización y colectivización de toda la ciudadanía,
sometida a los llamados de F. Castro para los trabajos
voluntarios en todas las labores agrícolas, llamados
militares mensuales de Preparación Combativa y los
llamados militares para las guerras en África, Asia y
América Latina.
- Creación de un partido y de organizaciones bajo su
dirección, para agrupar a manu militari a niños, jóvenes
mujeres, trabajadores, campesinos, intelectuales,
artistas y profesionales y someterlos a la ideología
marxista y al pensamiento único del caudillo.
- La continuación y crecimiento del apoyo soviético en
todas las esferas de la vida económica, social, militar
ideológica y política.
- Control, aislamiento, infiltración y represión terrorista
a la más insignificante desviación u oposición a la
línea trazada por Fidel Castro, sea pacífica o armada,
con una súper elaborada estructura policíaco-militar y
carcelaria, para matar, aplastar y liquidar a los
adversarios, así como una extensa y estudiada
infiltración en el exilio.
- El chantaje económico, político y social como política de
Estado, para obligar a todo el pueblo a decir que sí, so
pena de ser expulsado del trabajo y convertir en un
paria a quien se negara. Es una Espada de Damocles
sobre la cabeza de cada ciudadano, y una de las raíces
principales del Miedo. Quien se oponga puede perderlo
todo el trabajo: trabajo, casa, estudios, autos, Todo.
- Un extraordinario andamiaje de propaganda nacional,
dirigido al adoctrinamiento y la subordinación
ideológica y política de la población. Prohibición
absoluta de la radio, la televisión y la prensa
extranjera. Sólo entra el cine de EE.UU. que demuestra
que ese país es la guarida del diablo.
- Un súper elaborado sistema de propaganda,
información, desinformación e inteligencia dirigido al
extranjero, que incluye radio, prensa escrita, televisión,
cine, instituciones culturales (Casa de las Américas,
Casa del Caribe), intercambios “académicos”,
Asociaciones de Amistad con Cuba (dirigidas por la
Inteligencia cubana, a través del ICAP), eventos,
talleres y simposios internacionales realizados en el
país, captación de intelectuales, periodistas y
académicos como agentes “de influencia” (Vicky
Peláez) o agentes de la Inteligencia cubana, recientes
casos del matrimonio americano de Walter Myers y
Gwendolyn Myers, y del matrimonio cubano americano
de Carlos Álvarez y Elsa Prieto de la Universidad
Internacional de la Florida (FIU).
Todas esta razones y elementos de juicio pueden explicar la parálisis del pueblo cubano y la más larga estadía de un dictador en el mundo, en la silla de ordeno y mando de la llamada República de Cuba, que de república sólo le queda el nombre.
¡Oh, perdón! se me olvidaba decir que, como armar y echar a andar todos estos elementos, constituyó una colosal tarea para Fidel Castro, eso explica porqué nunca tuvo tiempo para estructurar una economía eficiente y rica, para el bienestar y disfrute de la población de Cuba. Y ese es su gran Talón de Aquiles, el que lo va a llevar al naufragio de su poder. El hambre y el terror van a acabar con ese poder, al que Fidel Castro le entregó su vida.
Pero además, constituyen la piedra angular de la infinita estancia de Fidel Castro como dueño de la finca-isla, cuyo objetivo se puede resumir en pocas palabras: Control Absoluto e imposición de su poder ad infinitum, a través de una violencia despiadada, el chantaje al ciudadano como política de estado, para crear un miedo terrorífico entre la población y la más silenciosa inmovilidad ciudadana.
Por ello ayer, uno de los presos políticos excarcelados dijo en Madrid con toda razón, que los niños en Cuba nacen con miedo y lo llevan en la sangre. Recuérdese que, el 70% de la población cubana, nació bajo esa esclavitud y de ese miedo.
¿Qué se puede esperar entonces? Ojala que esa masa despierte del largo letargo, deje el miedo y diga ¡Basta Ya!
Esperemos que no pase otro medio siglo.
Asdrúbal Caner Camejo
Profesor y Escritor.LOS CAMBIOS ESPERADOS: DESTIERRO, MINIFUNDIO Y TIMBIRICHE
La malvada astucia de los asesinos de Birán siempre sorprende a los incautos, esos que abrigan esperanzas sin razón alguna. ¿Quién puede esperar que, los más grandes latifundistas del mundo y los dueños de todas las fábricas y los bancos de Cuba, pudieran entregar sus riquezas a sus esclavos, para que le hagan competencia y se les fueran de sus manos?
Hay que ser un verdadero estúpido, para esperar de los Castro algo que resuelva la miseria y el terror en el que vive el pueblo de la isla.
Para los opositores, es decir aquellos que defienden y quieren libertades y derechos, la propuesta no pudo ser más malvada: el destierro.
La España de La Pasionaria y sus agentes castristas, Zapatero y Moratinos quieren vender a la Unión Europea y al mundo, que estamos ante cambios fundamentales del modelo totalitario inamovible. ¡Y que se esperan más cambios: la apertura económica a los minifundios y timbiriches!
Esas son las migajas que se entregan ahora, frente a la presión del mundo.
Pero ocurrirá como ocurrió entre 1989 -1993 - 2009. En ese año 1993, que será inolvidable para los cubanos, el llamado Período Especial comenzó una caída en espiral que tocó fondo en agosto de 1994: en ese momento había más de un millón de personas sin trabajo. No había transporte, comida, ropa, zapatos. Nada. Nada de nada.
La situación era tan crítica con la caída del sostén soviético, que los Castro se abrieron a las inversiones extranjeras, el turismo, el Mercado Libre Campesino y el trabajo por cuenta propia. Fidel Castro se opuso a todo eso. Según rumores, Raúl le dijo en una reunión que, si no abría el mercado privado campesino, él tendría que tirar los tanques a la calle.
Y vino el Maleconazo y el Éxodo de 1994. Y el trabajo por cuenta propia. Se abrieron 210 mil licencias para ese tipo de trabajo privado, que ellos han ido desmantelando hasta llegar en la actualidad a menos de 114 mil cuentapropistas. Y no siguieron porque llegó en 2008 otra crisis tan catastrófica como en 1993.
El problema central de todo el trabajo por cuenta propia, son los suministros – que no existen – y los abusivos impuestos de los millonarios en el poder.
Pero ahora, la crisis económica mundial ha llevado a los Castro al fondo de la bancarrota: cerraron los comedores obreros, reducción o eliminación de los subsidios a más de 84 mil personas, eliminación de productos de la libreta de racionamiento, la agricultura casi no existe, la industria azucarera está destruida, el precio del níquel se ha desplomado, no existen fondos financieros para pagarle a las empresas extranjeras, caída del turismo en 2009 y, son muy pocos países –Venezuela, China y Rusia – los que se arriesgan a darles créditos a esos moribundos mendigos y malapagas. Se agrega a todo esto, la necesidad de dejar sin empleo a más de un millón de trabajadores, aunque conociendo lo mentiroso que son los comunistas, quizá sean en realidad, unos 2 millones de personas.
Por eso se abren a la entrega de minifundios, que tampoco tienen recursos para comenzar a cultivar las tierras –sólo el 46% está medio produciendo – y al trabajo por cuenta propia, para darle trabajo a esos millones de desempleados, so pena de una mega rebelión de todos esos desamparados. Es un problema de Seguridad Nacional, o mejor dicho, de la seguridad de los Castro y sus familias.
Se trata de medidas tácticas para quitarle presión a una olla que está en ebullición desde 1989. Nada de esas medidas resolverán la bancarrota total de un modelo que ha destrozado a la nación cubana.
Por eso el tono represivo del discurso de Raúl Castro en la Asamblea Nacional contra la disidencia, para meterle miedo.
Desde 1976 en que Ricardo Bofill fundara el Comité Cubano Pro- Derechos Humanos, hace ya 34 años, la disidencia y la oposición cubana han tratado de ser escuchadas por los dueños del poder en la isla.
Nada ha sido logrado, excepto los fusilamientos, represión, terror y abusos de todo tipo, que han crecido hasta las cotas actuales.
¿Será posible que los Gandhi y los Martin Luther King no puedan surgir en regimenes tan altamente represivos y terroristas como el de los hermanos Castro?
¿Será posible que la lucha pacífica haya terminado su etapa en Cuba y se abran otros caminos de rebelión popular?
No tengo la respuesta, pero esa mafia en el poder está dispuesta a desatar un baño de sangre para mantenerse en el trono, aunque se mueran los 11 millones de cubanos.
Evidentemente que los Castros no moverán un dedo para hacer los cambios que el país necesita. El destierro, el minifundio y los timbiriches no resolverán nada. Son simples medidas paliativas para engañar a los incautos.
Por ello, el problema seguirá latente hasta la derrota total de esos asesinos.
Y esa tarea corresponde a un pueblo lleno de miedo y bajo un sistema de chantaje económico y político sin escrúpulos.
Si quieren quitarse de arriba a esos bandoleros, tendrán que luchar hasta con las uñas. Si no lo hacen, pasarán otro medio siglo bajo esas cadenas esclavistas.
Asdrúbal Canet Camejo
Profesor y Escritor.
EL VERDADERO CAMINO DE LA AGRICULTURA CUBANA

Si hay un sector de la economía cubana que constituye la Feria del fracaso castrista, ese sector es la agricultura, incluyendo la agroindustria azucarera.
Mis investigaciones de esos sectores me dieron suficientes elementos, para preveer el más rotundo fracaso e informarlo. Para los años 70-80, comenzó un éxodo de la población rural, que redujo en más del 40% la fuerza de trabajo agrícola. La propia población rural, se redujo dramáticamente. No había aperos de labranza, semillas, maquinarias y otros recursos necesarios, además de los bajísimos precios que se pagaban por los productos agropecuarios.
Esto no fue fortuito: el gobierno utilizó todo esto, como política para meter a todos los campesinos en las Cooperativas, a pesar de que ya habían demostrado su fracaso. La respuesta fue la venta de tierras y la huida de los campesinos a las ciudades.
Esto es sólo parte de la explicación del colapso.
En Cuba había y hay, una estructura de ordeno y mando, al peor estilo napoleónico, sin el más mínimo conocimiento de la dirección económica, que ha destrozado casi todos los sectores productivos, con un efecto dominó para los sectores de servicio, lo que ha generado un estado de hambre y miseria permanente en toda la población, durante medio siglo. Y ese mando único maneja la información en un solo sentido: mandar a los otros, sin escuchar nada.
Ese estilo napoleónico de ordeno y mando, para lo único que ha servido, es para mantener a los dictadores en el poder y, llevar a la ruina a la nación cubana.
Desde 2008, apremiados por la crisis económica mundial, la ineficiencia absoluta del sistema, la falta de recursos financieros y las catástrofes naturales, los Napoleones antillanos comenzaron la entrega de tierras a los campesinos, para tratar de detener el desastre que se expande y podría tener consecuencias catastróficas para el régimen.
Según las últimas informaciones, han entregado algo más de 1 millón de hectáreas de tierra (unas 75 mil caballerías, de las más de 300,000 del gran latifundista del país, el Estado). O sea, el 57% del fondo de tierras existentes, según ellos. Según mis cálculos, es sólo el 25%. Lo que pasa es que ellos no incluyen a las UBPC (Unidades Básicas de Producción Cooperativa), ni a las CPA (Cooperativas de Producción Agropecuaria) como tierras del Estado, cuando en realidad lo son y, son dirigidas en todo, por el Ministerio de Agricultura.
De acuerdo con esa información: “Se estima que sólo el 46 por ciento de las tierras ya entregadas está produciendo, debido a dificultades con el suministro de recursos, la grave sequía que afecta al país y la "infección" de los terrenos con plantas de marabú.”
¿Qué significa entregarles a los solicitantes 13.42 hectáreas de tierra? Eso es una caballería de tierra. Un pequeñísimo minifundio, para morirse de hambre.
Por ello quiero referirme a dos cuestiones importantes:
Primero: Mientras el régimen no entregue las tierras sin condiciones, los campesinos limitarán su acción. Ellos saben que mañana, si al dictador se le ocurre, desaparecerá esas entregas y les quitarán las tierras. En Cuba todo depende de los humores del Invictus Comandante, tal como lo demostró en los años 90, con los mercados campesinos y las reformas que tuvieron lugar.
Segundo: La estupidez y la ignorancia de los dictadores, han llevado a la agricultura del latifundio al minifundio y ambas son lo peor que pudiera ocurrir. La Constitución de 1940 planteaba lo indeseable de ambas formas para la agricultura. El latifundio crea millonarios. El minifundio crea una masa de pobres hambrientos, sin alternativas.
En Cuba se necesita una profunda Reforma Agraria, que entregue 10-15 caballerías por familia, para que se expanda la producción a una extrema velocidad. Permitirá, a la vez, la creación de una clase media en el campo - como en Canadá, EE.UU., Francia. etc. - que tenga una vida decorosa y feliz.
A su vez, hacer de cada una de estas fincas, un centro de producciones varias: producción pecuaria (vacuno, porcino, caballar, ovino, etc.), producción agrícola (azúcar, arroz, frutos menores, maíz, frutas, granos, hortalizas, vegetales), producción de miel de abejas - con excelente precio en el mercado mundial - y otras producciones.
Agrupar a 80-100 de esas fincas, para la entrega de sus producciones a su propio centro industrial y con sus propias marcas, para vender no sólo productos frescos, sino productos enlatados y congelados de alta calidad. Esto implicaría una infraestructura de transporte, laboratorios de calidad, etc. que haga de esas tierras, un emporio de riquezas para todo el país, y de paso, eliminaría a los ladrones intermediarios, que pagan precios irrisorios por el trabajo de los campesinos.
Y desde luego, esas fincas tendrán que pagar por el usufructo de las tierras, los préstamos bancarios y estatales, a partir del cuarto año de producción y, pagar los impuestos, que permitan una redistribución de la riqueza para los campesinos y trabajadores agrícolas y para toda la sociedad cubana. Esto implicaría grandes créditos del Estado y los Bancos, así como acceso a aperos, maquinarias y todo tipo de insumos necesarios para esas producciones agro-industriales. Pero en 12-15 años, la transformación sería enorme, así como el incremento del consumo interno y la exportación.
El latifundio de más del 80% de las tierras en manos del Comandante, ha demostrado el total fracaso de todo ese experimento, que ha hundido a la población en la miseria y la angustia. Los campesinos privados o en cooperativas privadas, con tan sólo el 13% de las tierras, crean el 80% de las producciones agropecuarias, mientras el Estado tiene a cientos de miles de caballerías improductivas y llenas de marabú.
Este es el real camino y no esas engañifas que están haciendo ahora. Cuba necesita una verdadera Reforma Agraria. Cuba necesita un cambio total de ese sistema fracasado.
El problema central de los Castro es el mantenimiento del cetro del poder. Jamás se han preocupado de la población, de sus necesidades y bienestar, de sus ansias de tener una vida decorosa y feliz.
Esta entrega de tierras responde a la táctica de las expectativas, dentro de la estrategia de mantener el poder a toda costa. No va a traer nada sobresaliente, que ayude a los campesinos y, termine con el estado desastroso y angustiante de la alimentación de la población.
Más de 3 millones de personas del oriente del país, recibe alimentos de la FAO… ¿Cuándo se había visto eso en Cuba en la época de la República? ¡Jamás!
Aquellos que prometieron el paraíso en 1959, han entregado el infierno a cambio. Salir de esas galeras olorosas a azufre, no será fácil, para un gobierno cuyo objetivo central no es, ni ha sido nunca, el bienestar de la sociedad cubana.
Siguen los inventos para paliar las presiones y la crisis. Dan ahora libertades que, luego las quitarán. Quieren salir de la presión del momento, para luego volver a “su” camino, que los mantiene en el poder.
Luego vendrá otra crisis y, harán lo mismo. Este es el rejuego que hay que terminar de una vez por todas.
Asdrúbal Caner Camejo
Profesor y EscritorMENSAJE PARA EL SEÑOR ESTEBAN MORALES
En un nuevo artículo, titulado El misterio de la Santísima Trinidad, el señor Esteban Morales vuelve a reafirmar algunas de sus ideas, expuestas en su trabajo sobre la corrupción en Cuba, que le trajo la expulsión del PCC. Este es mi mensaje para él.
Sus ideas acerca de las soluciones que necesita Cuba son totalmente carentes de sentido. Ustedes, los “intelectuales” comunistas viven esclavos de una utopía, que va contra la razón y contra la naturaleza humana. Y eso es lo que no les permite llegar a las reales conclusiones que necesita el país
Por ello, su llamado a fusilar a los corruptos, además de inhumano, es inmoral y no resuelve ningún problema. Llamar a seguir fusilando, a los que han matado a miles de cubanos sin que les temblara el pulso, es el colmo de su irracionalidad como “investigador” de la economía cubana.
En Cuba habrá corrupción mientras haya hambre y miseria. Pero no se trata de una mala relación entre trabajo y salarios o entre salarios y precios. Es mucho más profundo señor doctor, mucho más profundo, algo que explicaba Adam Smith hace más de 200 años: “El gobernante que intente dirigir a los particulares, respecto de la forma de emplear sus respectivos capitales, tomaría a su cargo una empresa imposible y se arrogaría una autoridad que no puede confiarse prudentemente, ni a una sola persona, ni a un senado o consejo y, nunca sería más peligroso ese empeño, que en manos de una persona lo suficientemente presuntuosa e insensata, como para considerarse capaz de realizar tal cometido” (Adam Smith: La riqueza de las naciones (1776). Pág. 402
Esa persona presuntuosa, arrogante e insensata, fue su líder F. Castro, que llevó a Cuba a la ruina económica casi total, a la destrucción de la familia, a la fulminación de los valores éticos y morales de la sociedad cubana, a cientos de miles de presos políticos, a más de 70 mil muertes en el mar y a un destierro de más de 2 millones de personas. Y usted, después de todo esto, llama a seguir fusilando.
Claro que, a estas alturas del desarrollo del capitalismo y los graves problemas de miseria, analfabetismo y concentración insensata de la riqueza en pocas manos, no se puede estar de acuerdo con la política del “laissez faire, laissez passer”, sino que el Estado tiene que jugar su papel en la regulación y distribución de la riqueza, sin que esto implique el dominio de los medios de producción. Y eso se consigue con una estudiada y equilibrada política fiscal.
Su tratamiento a los disidentes – como una derecha contrarrevolucionaria - es muestra de su total desconocimiento, de cómo surgió esa masa de atrevidos, que poco a poco ha ido creciendo. Los que disentimos fuimos un día revolucionarios, algunos comunistas, profesores universitarios, investigadores. Pero un día comenzamos a plantear –tal y como usted lo hizo ahora – los graves problemas que veíamos en la política, la economía, la sociedad cubana, los abusos a las personas y las manifestaciones de corrupción en el seno del Partido, en las instituciones y empresas, a todos los niveles.
Los que estaban arriba, hicieron lo mismo que hicieron con usted. El sistema, durante toda su historia en la URSS y en el campo socialista, asesinó cualquier disidencia. No se puede disentir. Cuando usted disiente, le tratan como un enfermo, un leproso. Sólo los del poder real, arriba, tienen la razón, aunque demuestren que van directo al abismo.
Eso que usted llama oportunismo, es lo que ha minado y destruido al partido y a la Revolución, que un día fue una esperanza y hoy es el infierno donde se muere el pueblo de nuestra isla.
Buscar la causa del oportunismo, el arribismo y la corrupción, lo llevará a la naturaleza no humana de esa frustrada utopía.
Lo animo a seguir profundizando en sus investigaciones, pero cambie las premisas y vera que logra comprender las reales causas del fracaso comunista.
Por lo demás, le digo que ese sistema es irreformable. El camino es una economía de libertad individual, con solidaridad social.


