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Un sitio de reflexiones maduras, serenas y objetivas sobre la problemática de Cuba y su futuro posible. Puntos de vista sobre Literatura, Economía, Política, Sociedad, Historia y Cultura, así como sobre el exilio cubano en todo el mundo.
Asdrubal Caner
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miércoles, 4 de abril de 2007
¿QUÉ HAY DETRÁS DE LAS ARMAS?
En un artículo anterior titulado "La creación del enemigo" he señalado que, el real enemigo de la dictadura castrista es el pueblo de Cuba. La retórica antiamericana de F. Castro es una cortina de humo, utilizada para denigrar y paralizar al creciente movimiento disidente y la avalancha de descontento popular ante el fracaso político, social económico, y moral de los "grandiosos planes del Comandante" en Jefe y el cansancio de la sociedad cubana ante tanto discurso vacío e incumplido
Pocos días después de la transferencia del poder a su hermano, el periódico Granma publicó una entrevista con Raúl Castro, en la que decía que, desde esa fecha se ha elevado "de manera sustancial" la "capacidad y disposición combativa" del país a través de varias medidas, entre ellas la "movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos", para hacer frente a una hipotética agresión estadounidense.
Recientemente, los miembros del Consejo Militar pasaron revista a la Operación Caguairán, iniciada el 1 de agosto del año pasado, así como a la preparación sistemática de reservistas y milicianos.
En esta reunión de los Altos Mandos Militares, se evaluó el sistema defensivo territorial y el cumplimiento del servicio militar en las provincias de Pinar del Río, La Habana y Ciudad de La Habana, así como el municipio especial de Isla de la Juventud.
Al final de esta reunión, Raúl Castro anunció una extraordinaria movilización militar en el país, que durará hasta fines de 2008.
¿Qué hay detrás de esta inusitada medida militar?
En su trabajo "El ejercito cubano y la Transición" Brian Latell, Senior Associate del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D.C. escribe: "Es probable que la variante crítica sea el grado en que la unidad institucional (el mando y control militar) se mantenga, a medida que se desarrolle la transición. La integridad institucional se verá determinada por la cohesión, la singularidad de objetivo, la profesionalidad, el apoyo popular y la moral del personal uniformado, así como por las aptitudes políticas y de otra índole de los oficiales de más alta jerarquía…. No obstante, dos formas de transición podrían causar una seria ruptura en la estructura de mando, lo que aumentaría considerablemente las probabilidades de que se produjeran acontecimientos capaces de poner en peligro al régimen. Si se produjeran actos de violencia popular en gran escala, la mayoría de los observadores de las FAR consideran que muchos jefes de tropas se negarían a seguir órdenes de desatar fuerzas letales contra los civiles. A esto seguiría el conflicto entre los jefes y las unidades militares rivales".
Fui partícipe de toda la crisis entre abril y septiembre de 1994, que desembocó en graves y valerosos disturbios en La Habana y la salida masiva de más de 32 mil cubanos hacia Estados Unidos, entre los cuales me encontraba.
Por ello pienso que, las causas reales que se asocian a esta movilización militar, sin precedentes – si se exceptúa cuando la Guerra de Angola - pueden estar relacionadas con los siguientes factores:
1.- Los últimos acontecimientos en la isla, nos dan la razón, sobre el real enemigo: el miedo que invade a la dirección del gobierno, ante una sublevación de la población y una masiva salida de decenas de miles de cubanos para alcanzar las costas de los Estados Unidos.
2.- El Gobierno de Estados Unidos le ha informado al Gobierno de Cuba, que un exodo descontrolado a sus costas, se consideraría como una amenaza a la seguridad nacional del país. Esta advertencia tiene ahora más sentido, ante el envolvimiento de EE:UU en la guerra de Irak, Afganistán y las tensiones con Irán y Siria.
3.- Descontento, fisuras generacionales y diversas actitudes de los mandos militares ante un llamado a hundir en sangre, una posible explosión violenta de la población, principalmente en la zona occidental del país, donde radica el gobierno central. El generalato raulista, quiere estar muy seguro, de que "todo está atado y bien atado"
4.- El cada vez más creciente movimiento disidente y opositor del país, a pesar de brutal represión contra sus miembros, denunciada recientemente en Ginebra.
5.- La conversión de las FAR en una Corporación económica de gran poder empresarial, a través del Grupo GAESA, han generalizado la corrupción, la descomposición moral de los mandos y, ha su vez, puede haber despertado la necesidad de una apertura económica al estilo chino, o algo más allá del esquema comunista.
6.- El proceso de enfermedad y decadencia irreversible de F. Castro, que lo imposibilitaría de ponerse al frente ante eventos violentos y de gran envergadura, de la población cubana, como hizo en 1994.
7.- Ante la bancarrota de casi todos los sectores económicos, la crisis alimentaria, de transporte, de la vivienda, de la industria azucarera y de la actual zafra, esta movilización ofrecería una excelente mano esclava para paliar y detener ese descomunal deterioro. El gobierno y los generales saben que, ya no les queda tiempo, incluso ni para una transición a la china.
Por otra parte, no se me pasa por alto que, el sustituto imperial tiene 75 años, es un alcohólico crónico y tiene también serios problemas de salud. Por ello, desde ahora hay que hacer hasta lo imposible para cohesionar lo que – según mi opinión – no es posible cohesionar, después del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa y otros militares y Oficiales de las FAR y el MINIT.
Muchos Generales, Oficiales y dirigentes del PCC saben que, los planes de los Castro para aplastar de manera sangienta cualquier sublevación de la ciudadanía, conduciría a enfrentamientos violentos entre los militares que están dispuestos a reprimir y los que no seguirán ese camino. Ese enfrentamiento puede conducir a una verdadera guerra civil y, a una intervención internacional de la ONU y la OEA y, quizá hasta de EE:UU.
Digo finalmente, que este llamado a las armas es, too little and too late. Nuestro momento, ya viene llegando.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
Pocos días después de la transferencia del poder a su hermano, el periódico Granma publicó una entrevista con Raúl Castro, en la que decía que, desde esa fecha se ha elevado "de manera sustancial" la "capacidad y disposición combativa" del país a través de varias medidas, entre ellas la "movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos", para hacer frente a una hipotética agresión estadounidense.
Recientemente, los miembros del Consejo Militar pasaron revista a la Operación Caguairán, iniciada el 1 de agosto del año pasado, así como a la preparación sistemática de reservistas y milicianos.
En esta reunión de los Altos Mandos Militares, se evaluó el sistema defensivo territorial y el cumplimiento del servicio militar en las provincias de Pinar del Río, La Habana y Ciudad de La Habana, así como el municipio especial de Isla de la Juventud.
Al final de esta reunión, Raúl Castro anunció una extraordinaria movilización militar en el país, que durará hasta fines de 2008.
¿Qué hay detrás de esta inusitada medida militar?
En su trabajo "El ejercito cubano y la Transición" Brian Latell, Senior Associate del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D.C. escribe: "Es probable que la variante crítica sea el grado en que la unidad institucional (el mando y control militar) se mantenga, a medida que se desarrolle la transición. La integridad institucional se verá determinada por la cohesión, la singularidad de objetivo, la profesionalidad, el apoyo popular y la moral del personal uniformado, así como por las aptitudes políticas y de otra índole de los oficiales de más alta jerarquía…. No obstante, dos formas de transición podrían causar una seria ruptura en la estructura de mando, lo que aumentaría considerablemente las probabilidades de que se produjeran acontecimientos capaces de poner en peligro al régimen. Si se produjeran actos de violencia popular en gran escala, la mayoría de los observadores de las FAR consideran que muchos jefes de tropas se negarían a seguir órdenes de desatar fuerzas letales contra los civiles. A esto seguiría el conflicto entre los jefes y las unidades militares rivales".
Fui partícipe de toda la crisis entre abril y septiembre de 1994, que desembocó en graves y valerosos disturbios en La Habana y la salida masiva de más de 32 mil cubanos hacia Estados Unidos, entre los cuales me encontraba.
Por ello pienso que, las causas reales que se asocian a esta movilización militar, sin precedentes – si se exceptúa cuando la Guerra de Angola - pueden estar relacionadas con los siguientes factores:
1.- Los últimos acontecimientos en la isla, nos dan la razón, sobre el real enemigo: el miedo que invade a la dirección del gobierno, ante una sublevación de la población y una masiva salida de decenas de miles de cubanos para alcanzar las costas de los Estados Unidos.
2.- El Gobierno de Estados Unidos le ha informado al Gobierno de Cuba, que un exodo descontrolado a sus costas, se consideraría como una amenaza a la seguridad nacional del país. Esta advertencia tiene ahora más sentido, ante el envolvimiento de EE:UU en la guerra de Irak, Afganistán y las tensiones con Irán y Siria.
3.- Descontento, fisuras generacionales y diversas actitudes de los mandos militares ante un llamado a hundir en sangre, una posible explosión violenta de la población, principalmente en la zona occidental del país, donde radica el gobierno central. El generalato raulista, quiere estar muy seguro, de que "todo está atado y bien atado"
4.- El cada vez más creciente movimiento disidente y opositor del país, a pesar de brutal represión contra sus miembros, denunciada recientemente en Ginebra.
5.- La conversión de las FAR en una Corporación económica de gran poder empresarial, a través del Grupo GAESA, han generalizado la corrupción, la descomposición moral de los mandos y, ha su vez, puede haber despertado la necesidad de una apertura económica al estilo chino, o algo más allá del esquema comunista.
6.- El proceso de enfermedad y decadencia irreversible de F. Castro, que lo imposibilitaría de ponerse al frente ante eventos violentos y de gran envergadura, de la población cubana, como hizo en 1994.
7.- Ante la bancarrota de casi todos los sectores económicos, la crisis alimentaria, de transporte, de la vivienda, de la industria azucarera y de la actual zafra, esta movilización ofrecería una excelente mano esclava para paliar y detener ese descomunal deterioro. El gobierno y los generales saben que, ya no les queda tiempo, incluso ni para una transición a la china.
Por otra parte, no se me pasa por alto que, el sustituto imperial tiene 75 años, es un alcohólico crónico y tiene también serios problemas de salud. Por ello, desde ahora hay que hacer hasta lo imposible para cohesionar lo que – según mi opinión – no es posible cohesionar, después del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa y otros militares y Oficiales de las FAR y el MINIT.
Muchos Generales, Oficiales y dirigentes del PCC saben que, los planes de los Castro para aplastar de manera sangienta cualquier sublevación de la ciudadanía, conduciría a enfrentamientos violentos entre los militares que están dispuestos a reprimir y los que no seguirán ese camino. Ese enfrentamiento puede conducir a una verdadera guerra civil y, a una intervención internacional de la ONU y la OEA y, quizá hasta de EE:UU.
Digo finalmente, que este llamado a las armas es, too little and too late. Nuestro momento, ya viene llegando.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
domingo, 1 de abril de 2007
MEMORIAS DEL FRACASO
Llegamos a casa del Che. Corría el verano de 1963. Aparcamos el Dodge deSoto azul muy cerca de la residencia. El guardia de la puerta se puso algo nervioso. Puso su AK47 en frente de su cuerpo. Inmediatamente salieron dos guardaespaldas del Comandante y le dijimos nuestro propósito: invitar al Che a que nos diera una conferencia sobre “El Sistema Presupuestario de Financiamiento” (SPF)
Ese mismo día alguien llamó desde la oficina del Ministerio y se puso fecha a su conferencia. Todos esperábamos al Che con ansiedad.
El Che y yo teníamos en aquel momento, el mismo profesor, el hispano-soviético Anastasio Mancilla. Era un académico y erudito de “El Capital” de Carlos Marx y del Sistema de Cálculo Económico de la URSS y el resto de los países socialistas.
Estaba yo en la Escuela “Raúl Cepro Bonilla”, adjunta a la Universidad de La Habana, que preparaba “cuadros” altamente calificados para la enseñanza del marxismo en las Universidades y otros tipos de Escuelas, así como dirigentes del Partido. Claro, el Che recibía clases en su oficina del Ministerio de Industria.
Según nos decía Mansilla, las clases con el Che duraban hasta altas horas de la madrugada. Mancilla llegaba a nuestra clase cansado y, apenas sin dormir. Las discusiones con el Comandante eran maratónicas y difíciles: el Che estaba en contra del sistema soviético de Cálculo Económico. Lo veía muy capitalista. Por eso se exprimía los sesos con el sistema que estaba aplicando en su ministerio. El Profesor Mansilla defendía ardientemente el Cálculo Económico. En esos años, el SPF provocó muchas polémicas en las revistas del Ministerio de Industria, el Banco Nacional de Cuba, Cuba Socialista y otras. Marcelo Fernández, Presidente del Banco fue parte de esta polémica, así como Charles Bettelheim, asesor del Gobierno y otros dirigentes de Cuba
De acuerdo con el Che, “el sistema presupuestario de financiamiento se basa en un control centralizado de la actividad de la empresa; su plan y gestión económica son controlados por organismos centrales, en una forma directa, no tiene fondos propios ni recibe créditos bancarios, y usa, en forma individual, el estímulo material, vale decir, los premios y castigos monetarios individuales y, en su momento, usará los colectivos, pero el estímulo material directo está limitado por la forma de pago de la tarifa salarial” (Ernesto Guevara: Sobre el sistema Presupuestario de Financiamiento. Cuba Socialista, n° 31, marzo de 1964)
La tarea de Mansilla y de los polemistas contra las ideas del Che, tenían todas las de perder: el Che tenía a su lado a Fidel Castro, para quién había que borrar de la faz de Cuba, todo lo que oliera a capitalismo. En un encuentro con partidos de izquierda en 1988, Castro expresó:
“Por encima de todo nos expresamos en favor de perfeccionar el socialismo y al igual que el Che y el Che pensó y meditó mucho con eso (...) Soy contrario a la utilización de los mecanismos del capitalismo en la construcción del socialismo. Eso estaba muy arraigado en el Che, primero que nosotros (Fidel) él llegó a esos criterios cuando nosotros estábamos en nuestra tarea, cuando estábamos luchando contra la invasión de Girón, los problemas de la Crisis de Octubre, la supervivencia del país. Él estaba meditando porque era muy estudioso y había sido nombrado Ministro de Industrias y tuvo que administrar las industrias socialistas y enfrentarse al problema de cómo las organizaba... (F.Castro Ruz: "Encuentro con los partidos de izquierda", México, D. F., 3 de diciembre de 1988 [inédito].)
Las ideas del Che de crear grandes conglomerados industriales o agroindustriales no eran equivocadas ni nuevas. Tampoco eran del Che. Eran de las grandes corporaciones de EE:UU y de la economía de mercado en general. La fusión es una tendencia del mercado capitalista hasta nuestros días.
El error fundamental en las ideas económicas del Che – digan lo que digan sus apologistas – radican en las propias bases y premisas de su pensamiento: la eliminación de las relaciones monetario-mercantiles, o sea, del mercado, sus leyes y categorías prácticas y conceptuales.
En un artículo de 1964, el Che escribía:
“Negamos la posibilidad del uso consciente de la ley del valor, basados en la no existencia de un mercado libre que exprese automáticamente la contradicción entre productores y consumidores; negamos la existencia de la categoría mercancía en la relación entre empresas estatales, y consideramos todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que es el Estado (aunque, en la práctica, no sucede todavía así en nuestro país). La ley del valor y el plan son dos términos ligados por una contradicción y su solución; podemos, pues, decir que la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista” (Ernesto Guevara: La planificación socialista, su significado. Nuestra Industria, Revista Económica, n° 5, pág. 16, febrero 1964.)
El Che critica duramente a Charles Bettelheim, Profesor de La Sorbona de París, en este artículo y señala más adelante:
“Decir que la empresa consolidada es una aberración equivale, aproximadamente, a decir que la Revolución Cubana es una aberración. Son conceptos del mismo tipo y podrían basarse en el mismo análisis. El compañero Bettelheim nunca ha dicho que la Revolución Socialista Cubana no sea auténtica, pero sí dice que nuestras relaciones de producción actuales no corresponden al desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, prevé grandes fracasos”
Bettelhein había escrito, además:
"Este punto de partida jurídico y los análisis que del mismo se derivan, conducen a negar el carácter necesariamente mercantil, a la hora actual, de los cambios entre empresas socialistas del Estado, y hacer incomprensible, en el plano teórico, la naturaleza de las compras y ventas efectuadas entre empresas estatales, la naturaleza de la moneda, de los precios, de la contabilidad económica, de la autonomía financiera, etc. Estas categorías se encuentran así privadas de todo contenido social real. Aparecen como formas abstractas o procedimientos técnicos más o menos arbitrarios y no como la expresión de estas leyes económica objetivas, cuya necesidad destacaba, por otra parte, el propio Stalin". (Charles Bettelheim: Formas y métodos de la Planificación Socialista. Cuba Socialista No. 32. 1964)
Razón tenía el Profesor Bettelheim –aparte de sus discrepancias teóricas, gran amigo del Che -, las ideas del Che constituyeron un verdadero desastre para la economía cubana.
Sobre la base de sus ideas, desaparecieron las relaciones monetario mercantiles entre las empresas, el concepto del valor, el dinero, el crédito, el interés, el costo y otras. Desapareció la contabilidad de las empresas y como asignatura de las Universidades. Miles de Contadores profesionales, tuvieron que buscar otras ocupaciones y la planificación se convirtió en una ficción burocrática del gobierno
Entre 1963-1977 coexistieron dos sistemas de dirección económica, que crearon un verdadero caos en el país, cuyo descontrol dura hasta nuestros días. Según reportes del Ministerio de Control y Auditoria, más del 50% de las empresas tienen una contabilidad no confiable.
Los llamados “faltantes y pérdidas”, el robo, el desvío de recursos, la indisciplina financiera, la ineficiencia e irrentabilidad de la economía, son características consustanciales de las ideas económicas aventureras del Che. Ese es su legado en la economía socialista a la cubana, aunque nos deja también, otros legados más sangrientos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
Ese mismo día alguien llamó desde la oficina del Ministerio y se puso fecha a su conferencia. Todos esperábamos al Che con ansiedad.
El Che y yo teníamos en aquel momento, el mismo profesor, el hispano-soviético Anastasio Mancilla. Era un académico y erudito de “El Capital” de Carlos Marx y del Sistema de Cálculo Económico de la URSS y el resto de los países socialistas.
Estaba yo en la Escuela “Raúl Cepro Bonilla”, adjunta a la Universidad de La Habana, que preparaba “cuadros” altamente calificados para la enseñanza del marxismo en las Universidades y otros tipos de Escuelas, así como dirigentes del Partido. Claro, el Che recibía clases en su oficina del Ministerio de Industria.
Según nos decía Mansilla, las clases con el Che duraban hasta altas horas de la madrugada. Mancilla llegaba a nuestra clase cansado y, apenas sin dormir. Las discusiones con el Comandante eran maratónicas y difíciles: el Che estaba en contra del sistema soviético de Cálculo Económico. Lo veía muy capitalista. Por eso se exprimía los sesos con el sistema que estaba aplicando en su ministerio. El Profesor Mansilla defendía ardientemente el Cálculo Económico. En esos años, el SPF provocó muchas polémicas en las revistas del Ministerio de Industria, el Banco Nacional de Cuba, Cuba Socialista y otras. Marcelo Fernández, Presidente del Banco fue parte de esta polémica, así como Charles Bettelheim, asesor del Gobierno y otros dirigentes de Cuba
De acuerdo con el Che, “el sistema presupuestario de financiamiento se basa en un control centralizado de la actividad de la empresa; su plan y gestión económica son controlados por organismos centrales, en una forma directa, no tiene fondos propios ni recibe créditos bancarios, y usa, en forma individual, el estímulo material, vale decir, los premios y castigos monetarios individuales y, en su momento, usará los colectivos, pero el estímulo material directo está limitado por la forma de pago de la tarifa salarial” (Ernesto Guevara: Sobre el sistema Presupuestario de Financiamiento. Cuba Socialista, n° 31, marzo de 1964)
La tarea de Mansilla y de los polemistas contra las ideas del Che, tenían todas las de perder: el Che tenía a su lado a Fidel Castro, para quién había que borrar de la faz de Cuba, todo lo que oliera a capitalismo. En un encuentro con partidos de izquierda en 1988, Castro expresó:
“Por encima de todo nos expresamos en favor de perfeccionar el socialismo y al igual que el Che y el Che pensó y meditó mucho con eso (...) Soy contrario a la utilización de los mecanismos del capitalismo en la construcción del socialismo. Eso estaba muy arraigado en el Che, primero que nosotros (Fidel) él llegó a esos criterios cuando nosotros estábamos en nuestra tarea, cuando estábamos luchando contra la invasión de Girón, los problemas de la Crisis de Octubre, la supervivencia del país. Él estaba meditando porque era muy estudioso y había sido nombrado Ministro de Industrias y tuvo que administrar las industrias socialistas y enfrentarse al problema de cómo las organizaba... (F.Castro Ruz: "Encuentro con los partidos de izquierda", México, D. F., 3 de diciembre de 1988 [inédito].)
Las ideas del Che de crear grandes conglomerados industriales o agroindustriales no eran equivocadas ni nuevas. Tampoco eran del Che. Eran de las grandes corporaciones de EE:UU y de la economía de mercado en general. La fusión es una tendencia del mercado capitalista hasta nuestros días.
El error fundamental en las ideas económicas del Che – digan lo que digan sus apologistas – radican en las propias bases y premisas de su pensamiento: la eliminación de las relaciones monetario-mercantiles, o sea, del mercado, sus leyes y categorías prácticas y conceptuales.
En un artículo de 1964, el Che escribía:
“Negamos la posibilidad del uso consciente de la ley del valor, basados en la no existencia de un mercado libre que exprese automáticamente la contradicción entre productores y consumidores; negamos la existencia de la categoría mercancía en la relación entre empresas estatales, y consideramos todos los establecimientos como parte de la única gran empresa que es el Estado (aunque, en la práctica, no sucede todavía así en nuestro país). La ley del valor y el plan son dos términos ligados por una contradicción y su solución; podemos, pues, decir que la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista” (Ernesto Guevara: La planificación socialista, su significado. Nuestra Industria, Revista Económica, n° 5, pág. 16, febrero 1964.)
El Che critica duramente a Charles Bettelheim, Profesor de La Sorbona de París, en este artículo y señala más adelante:
“Decir que la empresa consolidada es una aberración equivale, aproximadamente, a decir que la Revolución Cubana es una aberración. Son conceptos del mismo tipo y podrían basarse en el mismo análisis. El compañero Bettelheim nunca ha dicho que la Revolución Socialista Cubana no sea auténtica, pero sí dice que nuestras relaciones de producción actuales no corresponden al desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, prevé grandes fracasos”
Bettelhein había escrito, además:
"Este punto de partida jurídico y los análisis que del mismo se derivan, conducen a negar el carácter necesariamente mercantil, a la hora actual, de los cambios entre empresas socialistas del Estado, y hacer incomprensible, en el plano teórico, la naturaleza de las compras y ventas efectuadas entre empresas estatales, la naturaleza de la moneda, de los precios, de la contabilidad económica, de la autonomía financiera, etc. Estas categorías se encuentran así privadas de todo contenido social real. Aparecen como formas abstractas o procedimientos técnicos más o menos arbitrarios y no como la expresión de estas leyes económica objetivas, cuya necesidad destacaba, por otra parte, el propio Stalin". (Charles Bettelheim: Formas y métodos de la Planificación Socialista. Cuba Socialista No. 32. 1964)
Razón tenía el Profesor Bettelheim –aparte de sus discrepancias teóricas, gran amigo del Che -, las ideas del Che constituyeron un verdadero desastre para la economía cubana.
Sobre la base de sus ideas, desaparecieron las relaciones monetario mercantiles entre las empresas, el concepto del valor, el dinero, el crédito, el interés, el costo y otras. Desapareció la contabilidad de las empresas y como asignatura de las Universidades. Miles de Contadores profesionales, tuvieron que buscar otras ocupaciones y la planificación se convirtió en una ficción burocrática del gobierno
Entre 1963-1977 coexistieron dos sistemas de dirección económica, que crearon un verdadero caos en el país, cuyo descontrol dura hasta nuestros días. Según reportes del Ministerio de Control y Auditoria, más del 50% de las empresas tienen una contabilidad no confiable.
Los llamados “faltantes y pérdidas”, el robo, el desvío de recursos, la indisciplina financiera, la ineficiencia e irrentabilidad de la economía, son características consustanciales de las ideas económicas aventureras del Che. Ese es su legado en la economía socialista a la cubana, aunque nos deja también, otros legados más sangrientos.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
c_asdrubal@hotmail.com
jueves, 29 de marzo de 2007
CHINA: BYE BYE KARL MARX
“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”
Ruben Blades. (Canción)
¿Quién podría imaginar que un sistema comunista tan fundamentalista como el chino, podría declarar ¡inviolable! la propiedad privada, el principal enemigo de la clase obrera, la economía socialista y de todo el sistema comunista?
Basta leer “El Capital” de Karl Marx o cualquiera de las obras de él o su compañero Frederik Engels, para comprobar la importancia que se le daba a la propiedad privada, como uno de los pilares esenciales de la teoría marxista - guía desde 1848 de los Partidos Comunistas alrededor del mundo – en la denuncia de la “explotación del hombre por el hombre” y la base fundamental del “diabólico sistema capitalista”.
¿Qué le dirá Fidel Castro al pueblo de Cuba, que nacionalizó casi toda la propiedad privada en nuestro país, en nombre de la “gloriosa clase obrera cubana”, para generar una extraordinaria riqueza y convertir a Cuba en “el paraíso bello de la Humanidad” y sólo convirtió a Cuba en el segundo país más pobre del Hemisferio occidental después de Haiti, según el ingreso del Producto Nacional Bruto percápita?
Efectivamente, de acuerdo a los datos de Statistical Yearbook 1999. United Nations y del World Development Indicators, 2001, World Bank, el Producto Nacional Bruto percápita de Haiti para 2001 fue de 1,800 dólares mientras el de Cuba fue de 1,700 dólares, algo inimaginable en las estadísticas del “brutal capitalismo” de los años 50 en Cuba. Aparte de que cualquier cubano de a pie, puede preguntarse dónde están esos imaginarios 1,700 dólares de la estadística del Banco Mundial y Naciones Unidas, pues ellos, ni la ven pasar.
El día 3 de enero de 1959, fecha de creación del “primer gobierno revolucionario”, se designó al Comandante Faustino Pérez como Ministro del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y, ahí comenzaría la intervención, expropiación y estatalización imparable de un innumerable grupo de empresas, refinerías, centrales azucareros, periódicos, tierras, viviendas y un largo etcetera que incluirá las tierras y bienes de todos los que se exiliaran, antecedente lógico de una mayor expropiación – la mayoría de las cuales sin indemnización – que ocurriría en agosto-octubre de 1960.
No quiero contar las expropiaciones de la primera ley de Reforma Agraria, con la cual todo el pueblo de Cuba estuvo de acuerdo, pues de esta forma se abolía de manera definitiva el latifundio y se cumplía con uno de los preceptos de la Constitución de 1940 que nunca llegó a implementarse, y que fuera una promesa de F.Castro en su discurso conocido como “La Historia me Absolverá”.
El 6 de agosto de 1960 se nacionalizan decenas de compañías norteamericanas que daban empleo y altos salarios en Cuba a 160,000 personas y a 2000 gerentes, supervisores, profesionales y personal técnico, de los cuales, menos de 500 eran ciudadanos de EE.UU. Estas compañías exportaban en 1957, $273 millones(M) de dólares, que eran aproximadamente el 20% de los ingresos por exportaciones de Cuba y un aporte importante al excelente desempeño de nuestra Balanza de Pagos en ese año. Esas empresas, además producían unos $456M de dólares para el mercado local (un 2% del PNB), cuyo promedio de ganancias para el periodo 1955-1959 fue de $47M, de los cuales una gran parte se reinvertía en la isla.
A pesar de que la inversión directa de EE.UU en nuestro país era relativamente alta ( 90% de la generación eléctrica y del servicio telefónico, 37% de la producción azucarera, 30% de la banca, 50% del ferrocarril, 66% de la refinación de patróleo, 20% de los seguros y 100% de la producción de nickel), en casi todas estas empresas ya habían accionistas cubanos, que según la tendencia de este proceso, se convertirían en propietarios de ellas en un periodo de unos 30 años, como ocurrió con la industria azucarera entre 1930-1958. Pero lo que es más importante consignar, es el aporte de estas empresas a la riqueza y bienestar de los trabajadores de nuestro país. A cambio de eso, en la actualidad, estando bajo la propiedad de F.Castro and Co. los trabajadores de las mismas reciben salarios de miseria, en medio de una pobreza generalizada.
El 13 de octubre de 1960, violando la Constitución de 1940 que él juró defender, F. Castro expropia por la Ley 890 todos los bancos nacionales y extranjeros – menos los canadienses, que quizá por eso, además de las multimillonarias inversiones actuales, lo han apoyado durante 45 años de satrapía – 382 grandes empresas que incluían centrales azucareros, ferrocarriles, molinos arroceros (que producían el 85% del consumo cubano de la gramínea), circuitos cinematográficos, tiendas, tostaderos de café, almacenes comerciales y fábricas de todo tipo.
Con todo este proceso expropiador, F.Castro and Co. tuvieron en sus manos más del 65% de la propiedad privada en Cuba en 1960. El 4 de octubre de 1963 se firma la II Reforma Agraria, que expropia a todas las fincas por encima de 5 caballerías, para terminar el ciclo expropiador de la agricultura y que se completaría el 13 de marzo de 1968, con la llamada “Ofensiva Revolucionaria”, por medio de la cual se expropiarían todas las pequeñas y medianas empresas industriales y comerciales privadas, incluyendo los llamados “timbiriches”, en una de las leyes más impensadas y de peores consecuencias en la historia de nuestro país. De esta suerte, para 1970, el 80% de la tierra estaba en manos del gobierno y el 20% restante, en manos de las cooperativas y campesinos privados; el 100% de la industria, el comercio, las comunicaciones y la banca, así como el 99% del transporte de pasajeros y mercaderías, incluyendo el transporte marítimo y fluvial; el 100% de la radio, la prensa escrita, la televisión, los circuitos cinematográficos y la industria del cine. Y no sirvió de nada.
Tómese cualquier sector de la economía cubana y se veran los resultados. Por ejemplo, la industria azucarera. A pesar de haber invertido - según documentos de los Congresos del PCC – más de 20 mil millones de dólares en la agro-industria azucarera, la producción de azúcar de 2006 está en los niveles de producción de 1902 y han tenido que cerrar 71 centrales por ineficiencia e irrentabilidad, un verdadero descalabro para la “eficiencia socialista”. O tómese el sector de transporte. En el ferrocarril, por ejemplo, se han invertido más de 1,500M para reducir el tiempo entre La Habana y Santiago de Cuba, mejorar toda su infraestructura y transportar mayores volúmenes de mercancías y pasajeros. Nada de eso se ha logrado. El transporte urbano es prácticamente inexistente y el transporte entre provincias se ha reducido considerablemente, creando una situación caótica para los angustiados pasajeros, que por extrema necesidad deben trasladarse a otras provincias. O pongámos el caso de la agricultura: un país que se vanagloriaba de tener 335 días al año de sol y un buen régimen de lluvia, excepto en ciertas regiones, no es capáz de producir lo suficiente para el consumo de la población, que tiene que hacer malabares para llevarse un bocado a su boca. El año pasado, según cifras dadas por Cuba, se importaron más de US$ 1,500 millones en alimentos, principalmente de los EE:UU, el “monstruo imperialista”. Sólo el robo y la bolsa negra pueden paliar la extrema necesidad de alimentos, que en el caso de la región oriental, ha sido y es el caso más extremo, hasta el punto de estar recibiendo alimentos de la FAO, algo impensable en los años pre-castristas.
¿Es el pueblo cubano causante de esta situación? ¿Será nuestro pueblo un tumulto de vagos y sinverguenzas que quieren vivir de la caridad pública?
No se trata de eso. Cuba perdió entre 1959-1967 miles y miles de empresarios, economistas, contadores y personal altamente calificado. Una fuerza de trabajo valorada en más de US$ 22 mil millones de dólares.
Llegaron a EE:UU, España y otras partes del mundo. En EE:UU, de acuerdo a su último censo, hay 300 mil empresas cubanas, con un volúmen de ventas de 90 mil millones (tres veces el PIB de Cuba). Constituyen sólo el 5% de los hispanos, pero tienen el 35% de las ventas totales del mundo hispano. Sus ventas están al nivel de las ventas de los japoneses asentados en EE:UU y se han convertido en una de las comunidades más poderosas políticamente de ese país, junto a los judíos.
Esto es un botón de muestra. No es el pueblo de Cuba el culpable. Todos saben quién es el culpable.
Por otra parte, el dragón chino demuestra la gigantesca transformación que puede traer la propiedad privada, la economía de mercado y la apertura hacia modelos de desarrollo eficientes, que sí conducen a la riqueza y el bienestar social. Hay un proverbio chino que dice:" La montaña más grande se escala, dando el primer paso"
Ese primer paso, es el que falta en Cuba. Y sé que no lo darán. No pueden porque el poder se les va de la mano. Por eso viven entre la mentira y el miedo.
Si de algo ha servido la llamada “propiedad social” en Cuba, ha sido para servir de pedestal a la dictadura más brutal y asesina que se recuerda en la isla. Como no hay espacio para ningún negocio privado, todo el pueblo de Cuba, como un miserable mendigo, tiene que ir a comer de la mano del déspota, que mata de hambre a quien se rebele y da de comer a quienes besen sus botas. Ha servido, además, para generalizar el hambre y la miseria como instrumentos del control político e ideológico de la población. Es increíble: el hambre como instrumento de represión y terror.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
(Publicado originalmente en “Nueva Prensa Libre”, Canadá.)
Ruben Blades. (Canción)
¿Quién podría imaginar que un sistema comunista tan fundamentalista como el chino, podría declarar ¡inviolable! la propiedad privada, el principal enemigo de la clase obrera, la economía socialista y de todo el sistema comunista?
Basta leer “El Capital” de Karl Marx o cualquiera de las obras de él o su compañero Frederik Engels, para comprobar la importancia que se le daba a la propiedad privada, como uno de los pilares esenciales de la teoría marxista - guía desde 1848 de los Partidos Comunistas alrededor del mundo – en la denuncia de la “explotación del hombre por el hombre” y la base fundamental del “diabólico sistema capitalista”.
¿Qué le dirá Fidel Castro al pueblo de Cuba, que nacionalizó casi toda la propiedad privada en nuestro país, en nombre de la “gloriosa clase obrera cubana”, para generar una extraordinaria riqueza y convertir a Cuba en “el paraíso bello de la Humanidad” y sólo convirtió a Cuba en el segundo país más pobre del Hemisferio occidental después de Haiti, según el ingreso del Producto Nacional Bruto percápita?
Efectivamente, de acuerdo a los datos de Statistical Yearbook 1999. United Nations y del World Development Indicators, 2001, World Bank, el Producto Nacional Bruto percápita de Haiti para 2001 fue de 1,800 dólares mientras el de Cuba fue de 1,700 dólares, algo inimaginable en las estadísticas del “brutal capitalismo” de los años 50 en Cuba. Aparte de que cualquier cubano de a pie, puede preguntarse dónde están esos imaginarios 1,700 dólares de la estadística del Banco Mundial y Naciones Unidas, pues ellos, ni la ven pasar.
El día 3 de enero de 1959, fecha de creación del “primer gobierno revolucionario”, se designó al Comandante Faustino Pérez como Ministro del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y, ahí comenzaría la intervención, expropiación y estatalización imparable de un innumerable grupo de empresas, refinerías, centrales azucareros, periódicos, tierras, viviendas y un largo etcetera que incluirá las tierras y bienes de todos los que se exiliaran, antecedente lógico de una mayor expropiación – la mayoría de las cuales sin indemnización – que ocurriría en agosto-octubre de 1960.
No quiero contar las expropiaciones de la primera ley de Reforma Agraria, con la cual todo el pueblo de Cuba estuvo de acuerdo, pues de esta forma se abolía de manera definitiva el latifundio y se cumplía con uno de los preceptos de la Constitución de 1940 que nunca llegó a implementarse, y que fuera una promesa de F.Castro en su discurso conocido como “La Historia me Absolverá”.
El 6 de agosto de 1960 se nacionalizan decenas de compañías norteamericanas que daban empleo y altos salarios en Cuba a 160,000 personas y a 2000 gerentes, supervisores, profesionales y personal técnico, de los cuales, menos de 500 eran ciudadanos de EE.UU. Estas compañías exportaban en 1957, $273 millones(M) de dólares, que eran aproximadamente el 20% de los ingresos por exportaciones de Cuba y un aporte importante al excelente desempeño de nuestra Balanza de Pagos en ese año. Esas empresas, además producían unos $456M de dólares para el mercado local (un 2% del PNB), cuyo promedio de ganancias para el periodo 1955-1959 fue de $47M, de los cuales una gran parte se reinvertía en la isla.
A pesar de que la inversión directa de EE.UU en nuestro país era relativamente alta ( 90% de la generación eléctrica y del servicio telefónico, 37% de la producción azucarera, 30% de la banca, 50% del ferrocarril, 66% de la refinación de patróleo, 20% de los seguros y 100% de la producción de nickel), en casi todas estas empresas ya habían accionistas cubanos, que según la tendencia de este proceso, se convertirían en propietarios de ellas en un periodo de unos 30 años, como ocurrió con la industria azucarera entre 1930-1958. Pero lo que es más importante consignar, es el aporte de estas empresas a la riqueza y bienestar de los trabajadores de nuestro país. A cambio de eso, en la actualidad, estando bajo la propiedad de F.Castro and Co. los trabajadores de las mismas reciben salarios de miseria, en medio de una pobreza generalizada.
El 13 de octubre de 1960, violando la Constitución de 1940 que él juró defender, F. Castro expropia por la Ley 890 todos los bancos nacionales y extranjeros – menos los canadienses, que quizá por eso, además de las multimillonarias inversiones actuales, lo han apoyado durante 45 años de satrapía – 382 grandes empresas que incluían centrales azucareros, ferrocarriles, molinos arroceros (que producían el 85% del consumo cubano de la gramínea), circuitos cinematográficos, tiendas, tostaderos de café, almacenes comerciales y fábricas de todo tipo.
Con todo este proceso expropiador, F.Castro and Co. tuvieron en sus manos más del 65% de la propiedad privada en Cuba en 1960. El 4 de octubre de 1963 se firma la II Reforma Agraria, que expropia a todas las fincas por encima de 5 caballerías, para terminar el ciclo expropiador de la agricultura y que se completaría el 13 de marzo de 1968, con la llamada “Ofensiva Revolucionaria”, por medio de la cual se expropiarían todas las pequeñas y medianas empresas industriales y comerciales privadas, incluyendo los llamados “timbiriches”, en una de las leyes más impensadas y de peores consecuencias en la historia de nuestro país. De esta suerte, para 1970, el 80% de la tierra estaba en manos del gobierno y el 20% restante, en manos de las cooperativas y campesinos privados; el 100% de la industria, el comercio, las comunicaciones y la banca, así como el 99% del transporte de pasajeros y mercaderías, incluyendo el transporte marítimo y fluvial; el 100% de la radio, la prensa escrita, la televisión, los circuitos cinematográficos y la industria del cine. Y no sirvió de nada.
Tómese cualquier sector de la economía cubana y se veran los resultados. Por ejemplo, la industria azucarera. A pesar de haber invertido - según documentos de los Congresos del PCC – más de 20 mil millones de dólares en la agro-industria azucarera, la producción de azúcar de 2006 está en los niveles de producción de 1902 y han tenido que cerrar 71 centrales por ineficiencia e irrentabilidad, un verdadero descalabro para la “eficiencia socialista”. O tómese el sector de transporte. En el ferrocarril, por ejemplo, se han invertido más de 1,500M para reducir el tiempo entre La Habana y Santiago de Cuba, mejorar toda su infraestructura y transportar mayores volúmenes de mercancías y pasajeros. Nada de eso se ha logrado. El transporte urbano es prácticamente inexistente y el transporte entre provincias se ha reducido considerablemente, creando una situación caótica para los angustiados pasajeros, que por extrema necesidad deben trasladarse a otras provincias. O pongámos el caso de la agricultura: un país que se vanagloriaba de tener 335 días al año de sol y un buen régimen de lluvia, excepto en ciertas regiones, no es capáz de producir lo suficiente para el consumo de la población, que tiene que hacer malabares para llevarse un bocado a su boca. El año pasado, según cifras dadas por Cuba, se importaron más de US$ 1,500 millones en alimentos, principalmente de los EE:UU, el “monstruo imperialista”. Sólo el robo y la bolsa negra pueden paliar la extrema necesidad de alimentos, que en el caso de la región oriental, ha sido y es el caso más extremo, hasta el punto de estar recibiendo alimentos de la FAO, algo impensable en los años pre-castristas.
¿Es el pueblo cubano causante de esta situación? ¿Será nuestro pueblo un tumulto de vagos y sinverguenzas que quieren vivir de la caridad pública?
No se trata de eso. Cuba perdió entre 1959-1967 miles y miles de empresarios, economistas, contadores y personal altamente calificado. Una fuerza de trabajo valorada en más de US$ 22 mil millones de dólares.
Llegaron a EE:UU, España y otras partes del mundo. En EE:UU, de acuerdo a su último censo, hay 300 mil empresas cubanas, con un volúmen de ventas de 90 mil millones (tres veces el PIB de Cuba). Constituyen sólo el 5% de los hispanos, pero tienen el 35% de las ventas totales del mundo hispano. Sus ventas están al nivel de las ventas de los japoneses asentados en EE:UU y se han convertido en una de las comunidades más poderosas políticamente de ese país, junto a los judíos.
Esto es un botón de muestra. No es el pueblo de Cuba el culpable. Todos saben quién es el culpable.
Por otra parte, el dragón chino demuestra la gigantesca transformación que puede traer la propiedad privada, la economía de mercado y la apertura hacia modelos de desarrollo eficientes, que sí conducen a la riqueza y el bienestar social. Hay un proverbio chino que dice:" La montaña más grande se escala, dando el primer paso"
Ese primer paso, es el que falta en Cuba. Y sé que no lo darán. No pueden porque el poder se les va de la mano. Por eso viven entre la mentira y el miedo.
Si de algo ha servido la llamada “propiedad social” en Cuba, ha sido para servir de pedestal a la dictadura más brutal y asesina que se recuerda en la isla. Como no hay espacio para ningún negocio privado, todo el pueblo de Cuba, como un miserable mendigo, tiene que ir a comer de la mano del déspota, que mata de hambre a quien se rebele y da de comer a quienes besen sus botas. Ha servido, además, para generalizar el hambre y la miseria como instrumentos del control político e ideológico de la población. Es increíble: el hambre como instrumento de represión y terror.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
(Publicado originalmente en “Nueva Prensa Libre”, Canadá.)
miércoles, 28 de marzo de 2007
LA ÚLTIMA JUGADA DE LOS ASESINOS
En medios internacionales de prensa, se ha hablado insistentemente sobre la militarización de la economía cubana, a través del Perfeccionamiento Empresarial de las FAR y de las multiples Corporaciones militares, que, en este momento, manejan decenas de empresas, bajo la dirección del Grupo de Administración Empresarial (GAESA).
Según el artículo de César González-Calero en “El Universal” de México, los generales y altos oficiales de las FAR “están al frente de más de 300 empresas relacionadas con el turismo, la minería, el azúcar, la pesca, el tabaco, la telefonía y las tiendas en divisas, entre otras. En torno al Grupo de Administración Empresarial (GAESA) pivotan decenas de compañías, bajo la supervisión del general Julio Casas Regueiro, primer viceministro de Defensa y hombre de confianza de Raúl. Junto a Casas, como director ejecutivo del holding está Luis Alberto Rodríguez, yerno del nuevo hombre fuerte de Cuba.
Comandados por el general Álvaro López Miera, jefe del Estado Mayor del Ejército, otros militares de peso en la estructura económica del país son el general Ulises Rosales del Toro (antiguo jefe del Estado Mayor), al frente del Ministerio del Azúcar; el general Luis Pérez Róspide, que gestiona la corporación Gaviota (la mayor compañía turística de Cuba), y el general Rogelio Acevedo, que dirige las empresas de aviación civil. El 80% de las exportaciones cubanas y casi la mitad de los ingresos por turismo depende hoy de estos "ejecutivos" con galones y medallas”. (Ver: FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS S.A César González-Calero El Universal México. Agosto 20, 2006)
González-Calero cita también a un Historiador militar canadiense, Hal Keplak, que ha publicado recientemente el libro “Cuba´s Military 1990-2005”, cuando señala: "Aquellos que argumentan que el Ejército va a ser uno de los actores centrales en una transición (en Cuba) aciertan sólo parcialmente. El hecho es que bajo cualquiera de los escenarios contemplados, ellos (las FAR) serán los actores clave".
Esto es cierto, y es lo peor que le puede pasar a nuestro país, pues pondría a los grandes criminales del castrismo, como dueños de las riquezas de la nación cubana.
Sería una transición mafiosa al estilo de la transición soviética, sangrienta y destructora. Pero sobre todo, sería una de las más grandes traiciones e injusticias que se pudieran cometer contra el pueblo cubano, después de 50 años de ignominia, crímenes y destrucción.
Para los que aspiramos a una Patria justa, esto sería la continuación del castrismo con traje de etiqueta.
Serían los mismos que han hundido al país en el caos y la bancarrota. Los mismos que han asesinado a más de 9,000 cubanos. Los mismos que han generado el exodo más grande en la historia de Cuba. Los mismos que han destrozado a la familia y a la nación cubanas.
Ni el pueblo cubano, dentro y fuera del país, ni la comunidad internacional, ni la ONU, la OEA, ni los EE:UU y la Unión Europea pueden permitir semejante canallada, a espaldas del pueblo de la isla
Frente a las pretensiones de esa mafia terrorista, sustentada en el poder de sus Fuerzas Armadas y en los tenebrosos órganos de la Seguridad del Estado, se debe levantar todo el pueblo, con el apoyo de la comunidad internacional y sus organizaciones democráticas.
Un gobierno democrático en Cuba, jamás podrá permitir semejante crímen. Pero, sobre todo, cada uno de nosotros, los cubanos de adentro y afuera, no podremos permitir, la última jugada de los asesinos. Si hay nuevamente que tomar las armas, habrá miles de cubanos para defender el sueño, no sólo de Martí, sino también, de miles de asesinados y decenas de miles de presos políticos que pasaron por las ergástulas del castrismo.
Una transición bajo la égida de Raúl Castro o cualquiera de esos Generales apóstatas, que han seguido a los hermanos Castro hasta el final, provocaría una sangrienta guerra civil, y yo sería, como lo fue mi abuelo, uno de los primeros en alzarme en la manigua.
Y creánme que no son palabras
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Según el artículo de César González-Calero en “El Universal” de México, los generales y altos oficiales de las FAR “están al frente de más de 300 empresas relacionadas con el turismo, la minería, el azúcar, la pesca, el tabaco, la telefonía y las tiendas en divisas, entre otras. En torno al Grupo de Administración Empresarial (GAESA) pivotan decenas de compañías, bajo la supervisión del general Julio Casas Regueiro, primer viceministro de Defensa y hombre de confianza de Raúl. Junto a Casas, como director ejecutivo del holding está Luis Alberto Rodríguez, yerno del nuevo hombre fuerte de Cuba.
Comandados por el general Álvaro López Miera, jefe del Estado Mayor del Ejército, otros militares de peso en la estructura económica del país son el general Ulises Rosales del Toro (antiguo jefe del Estado Mayor), al frente del Ministerio del Azúcar; el general Luis Pérez Róspide, que gestiona la corporación Gaviota (la mayor compañía turística de Cuba), y el general Rogelio Acevedo, que dirige las empresas de aviación civil. El 80% de las exportaciones cubanas y casi la mitad de los ingresos por turismo depende hoy de estos "ejecutivos" con galones y medallas”. (Ver: FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS S.A César González-Calero El Universal México. Agosto 20, 2006)
González-Calero cita también a un Historiador militar canadiense, Hal Keplak, que ha publicado recientemente el libro “Cuba´s Military 1990-2005”, cuando señala: "Aquellos que argumentan que el Ejército va a ser uno de los actores centrales en una transición (en Cuba) aciertan sólo parcialmente. El hecho es que bajo cualquiera de los escenarios contemplados, ellos (las FAR) serán los actores clave".
Esto es cierto, y es lo peor que le puede pasar a nuestro país, pues pondría a los grandes criminales del castrismo, como dueños de las riquezas de la nación cubana.
Sería una transición mafiosa al estilo de la transición soviética, sangrienta y destructora. Pero sobre todo, sería una de las más grandes traiciones e injusticias que se pudieran cometer contra el pueblo cubano, después de 50 años de ignominia, crímenes y destrucción.
Para los que aspiramos a una Patria justa, esto sería la continuación del castrismo con traje de etiqueta.
Serían los mismos que han hundido al país en el caos y la bancarrota. Los mismos que han asesinado a más de 9,000 cubanos. Los mismos que han generado el exodo más grande en la historia de Cuba. Los mismos que han destrozado a la familia y a la nación cubanas.
Ni el pueblo cubano, dentro y fuera del país, ni la comunidad internacional, ni la ONU, la OEA, ni los EE:UU y la Unión Europea pueden permitir semejante canallada, a espaldas del pueblo de la isla
Frente a las pretensiones de esa mafia terrorista, sustentada en el poder de sus Fuerzas Armadas y en los tenebrosos órganos de la Seguridad del Estado, se debe levantar todo el pueblo, con el apoyo de la comunidad internacional y sus organizaciones democráticas.
Un gobierno democrático en Cuba, jamás podrá permitir semejante crímen. Pero, sobre todo, cada uno de nosotros, los cubanos de adentro y afuera, no podremos permitir, la última jugada de los asesinos. Si hay nuevamente que tomar las armas, habrá miles de cubanos para defender el sueño, no sólo de Martí, sino también, de miles de asesinados y decenas de miles de presos políticos que pasaron por las ergástulas del castrismo.
Una transición bajo la égida de Raúl Castro o cualquiera de esos Generales apóstatas, que han seguido a los hermanos Castro hasta el final, provocaría una sangrienta guerra civil, y yo sería, como lo fue mi abuelo, uno de los primeros en alzarme en la manigua.
Y creánme que no son palabras
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
martes, 27 de marzo de 2007
EL MERCADO DE CUBA Y SUS PRETENDIENTES
A primera vista, el mercado cubano del futuro puede ser muy pequeño. Algunos se preguntarán..!Bah, ¿quién va a invertir en esa pequeña isla de once millones de personas? No es, evidentemente – y no lo será – el mercado de Brasil, la India, China o Paquistán. Pero, cuidado.
Un país devastado por la estulticia comunista, necesitará todo. Absolutamente todo. Abierto a una economía de mercado y con un gobierno democrático y estable, el escenario puede cambiar más de lo que imaginamos ahora.
En el curso de los primeros diez o quince años, ese mercado puede triplicar su consumo. Sería un mercado de treinta millones de personas, más cuatro o seis millones de turistas.
El descubrimiento de gas y petróleo, su refinación y exportación, la ayuda internacional sin condiciones; la avalancha de nuevas inversiones y las extremas necesidades de la población, podrían generar un inmenso volúmen de negocios en el mercado nacional e internacional. Por algo ya están allí las compañias de Canadá, China, España, Italia, India.
Las necesidades de la agricultura, la industria azucarera y de los derivados de la gramínea, incluyendo el etanol, el transporte, la vivienda, la biotecnología, la informática, los equipos médicos y biomédicos, las telecomunicaciones y la informática y, todo el resto de los sectores de la economía, abrirán sus puertas a un consumo masivo de bienes circulantes y de capital.
Eso lo saben las compañías presentes en Cuba y también las compañías y corporaciones de EE:UU. Esas corporaciones saben que, no era Londrés, Paris o Nueva York la que más autos Cadillac tenía en el mundo. Era La Habana.
En el año 1958 el país que más teléfonos y televisores per capita tenía en A. Latina, era Cuba.
Los cubanos y los hispanos, en general, son consumidores compulsivos. Lo muestran las estadísticas sobre el consumo de la población hispana en EE:UU.
Como se espera ese boom, hay en este momento, una enorme presión sobre el Congreso de ese país, para cambiar ciertas restricciones de la ley del embargo sobre Cuba.
Según El Nuevo Herald “desde diciembre, 1999, los gobernadores, senadores y congresistas de al menos 18 estados norteamericanos han visitado Cuba, principalmente para asuntos de comercio. Y siguen llegando: el gobernador de Nebraska, Dave Heineman viajaba ayer con una delegación de agricultores. C. L. ''Butch'' Otten, gobernador de Idaho planea una visita el próximo mes.
Desde entonces, Cuba ha pagado más de $1,500 millones por productos alimenticios y agricultores norteamericanos, dijo John Kavulich, asesor principal de política del Consejo Económico y de Comercio US-Cuba, de Nueva York.
Algunos creen que el interés de EEUU en las nuevas exploraciones petrolíferas en Cuba podría hacer cambiar las tendencias políticas.
Dos senadores introdujeron ayer un proyecto de ley de energía que contempla conceder permiso a empresas petroleras estadounidenses para participar en la extracción de crudo cubano.
La propuesta Ley Energética de Seguridad y Eficiencia del 2007 (Safe Energy Act), presentada por el senador demócrata Byron Dorgan y su colega republicano Larry Craig, intenta incrementar el acceso a las reservas de petróleo y gas natural en las afueras de la plataforma continental del este del Golfo de México, a lo largo de las costas de la Florida”. Hasta aquí la información dada por El Nuevo Herald.
Algunos países con presencia en Cuba en la actualidad, están nerviosos ante la posibilidad de la entrada de EE:UU en el mercado cubano. Y no es para menos. Las ventajas comparativas recíprocas entre Cuba y EE:UU para el intercambio comercial, son evidentes.
Lo digo, porque conozco las incertidumbres de España y Canadá. Este último país tiene más de US$ 1,500 millones invertidos en Cuba en la minería, la prospección de petróleo y gas, el turismo y otras ramas de la economía y, tienen planes acelerados de duplicar esas inversiones.
Sin embargo, la estrategia de un futuro gobierno democrático tendrá que optar, muy sabiamente, por una expansión y diversificación de sus mercados. Ni economía monoproductora, ni comercio unipolar. Como decía nuestro apóstol “Quien compra manda y quien vende sirve”. No sería solamente una excelente estrategia, motivada por los propios intereses del pueblo cubano, sino por la inserción necesaria en la corriente de globalización que hoy ocurre en el mundo.
Tampoco escapa a mi atención las tendencias a la creación de un poderoso mercado de las Américas. Cuba deberá analizar y decidir, partiendo de una visión muy prágmatica, que es lo más ventajoso y sabio en las actuales circunstancias del mercado internacional. Debemos recordar siempre que, en el marco de las relaciones económica-comerciales y financieras del mundo y, sobre todo, de las grandes potencias, no hay principios, sino intereses sobre las riquezas. Allí, en el rejuego de una feroz competencia, cada uno trata de sacar la mejor parte, no importa quien caiga. Esas son las reglas del mundo moderno. O nos adaptamos a esas reglas, o perderemos nuevamente.
Mantener la propiedad nacional sobre sus principales recursos, será vital para llevar a la sociedad cubana, a los niveles de riqueza y bienestar que se merece. Han sido más de 500 años de dominios y desastres diversos sobre la isla.
Ha llegado nuestra hora. Y nada ni nadie nos podrá quitar o menoscabar nuestros legítimos derechos.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
A primera vista, el mercado cubano del futuro puede ser muy pequeño. Algunos se preguntarán..!Bah, ¿quién va a invertir en esa pequeña isla de once millones de personas? No es, evidentemente – y no lo será – el mercado de Brasil, la India, China o Paquistán. Pero, cuidado.
Un país devastado por la estulticia comunista, necesitará todo. Absolutamente todo. Abierto a una economía de mercado y con un gobierno democrático y estable, el escenario puede cambiar más de lo que imaginamos ahora.
En el curso de los primeros diez o quince años, ese mercado puede triplicar su consumo. Sería un mercado de treinta millones de personas, más cuatro o seis millones de turistas.
El descubrimiento de gas y petróleo, su refinación y exportación, la ayuda internacional sin condiciones; la avalancha de nuevas inversiones y las extremas necesidades de la población, podrían generar un inmenso volúmen de negocios en el mercado nacional e internacional. Por algo ya están allí las compañias de Canadá, China, España, Italia, India.
Las necesidades de la agricultura, la industria azucarera y de los derivados de la gramínea, incluyendo el etanol, el transporte, la vivienda, la biotecnología, la informática, los equipos médicos y biomédicos, las telecomunicaciones y la informática y, todo el resto de los sectores de la economía, abrirán sus puertas a un consumo masivo de bienes circulantes y de capital.
Eso lo saben las compañías presentes en Cuba y también las compañías y corporaciones de EE:UU. Esas corporaciones saben que, no era Londrés, Paris o Nueva York la que más autos Cadillac tenía en el mundo. Era La Habana.
En el año 1958 el país que más teléfonos y televisores per capita tenía en A. Latina, era Cuba.
Los cubanos y los hispanos, en general, son consumidores compulsivos. Lo muestran las estadísticas sobre el consumo de la población hispana en EE:UU.
Como se espera ese boom, hay en este momento, una enorme presión sobre el Congreso de ese país, para cambiar ciertas restricciones de la ley del embargo sobre Cuba.
Según El Nuevo Herald “desde diciembre, 1999, los gobernadores, senadores y congresistas de al menos 18 estados norteamericanos han visitado Cuba, principalmente para asuntos de comercio. Y siguen llegando: el gobernador de Nebraska, Dave Heineman viajaba ayer con una delegación de agricultores. C. L. ''Butch'' Otten, gobernador de Idaho planea una visita el próximo mes.
Desde entonces, Cuba ha pagado más de $1,500 millones por productos alimenticios y agricultores norteamericanos, dijo John Kavulich, asesor principal de política del Consejo Económico y de Comercio US-Cuba, de Nueva York.
Algunos creen que el interés de EEUU en las nuevas exploraciones petrolíferas en Cuba podría hacer cambiar las tendencias políticas.
Dos senadores introdujeron ayer un proyecto de ley de energía que contempla conceder permiso a empresas petroleras estadounidenses para participar en la extracción de crudo cubano.
La propuesta Ley Energética de Seguridad y Eficiencia del 2007 (Safe Energy Act), presentada por el senador demócrata Byron Dorgan y su colega republicano Larry Craig, intenta incrementar el acceso a las reservas de petróleo y gas natural en las afueras de la plataforma continental del este del Golfo de México, a lo largo de las costas de la Florida”. Hasta aquí la información dada por El Nuevo Herald.
Algunos países con presencia en Cuba en la actualidad, están nerviosos ante la posibilidad de la entrada de EE:UU en el mercado cubano. Y no es para menos. Las ventajas comparativas recíprocas entre Cuba y EE:UU para el intercambio comercial, son evidentes.
Lo digo, porque conozco las incertidumbres de España y Canadá. Este último país tiene más de US$ 1,500 millones invertidos en Cuba en la minería, la prospección de petróleo y gas, el turismo y otras ramas de la economía y, tienen planes acelerados de duplicar esas inversiones.
Sin embargo, la estrategia de un futuro gobierno democrático tendrá que optar, muy sabiamente, por una expansión y diversificación de sus mercados. Ni economía monoproductora, ni comercio unipolar. Como decía nuestro apóstol “Quien compra manda y quien vende sirve”. No sería solamente una excelente estrategia, motivada por los propios intereses del pueblo cubano, sino por la inserción necesaria en la corriente de globalización que hoy ocurre en el mundo.
Tampoco escapa a mi atención las tendencias a la creación de un poderoso mercado de las Américas. Cuba deberá analizar y decidir, partiendo de una visión muy prágmatica, que es lo más ventajoso y sabio en las actuales circunstancias del mercado internacional. Debemos recordar siempre que, en el marco de las relaciones económica-comerciales y financieras del mundo y, sobre todo, de las grandes potencias, no hay principios, sino intereses sobre las riquezas. Allí, en el rejuego de una feroz competencia, cada uno trata de sacar la mejor parte, no importa quien caiga. Esas son las reglas del mundo moderno. O nos adaptamos a esas reglas, o perderemos nuevamente.
Mantener la propiedad nacional sobre sus principales recursos, será vital para llevar a la sociedad cubana, a los niveles de riqueza y bienestar que se merece. Han sido más de 500 años de dominios y desastres diversos sobre la isla.
Ha llegado nuestra hora. Y nada ni nadie nos podrá quitar o menoscabar nuestros legítimos derechos.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
lunes, 26 de marzo de 2007
LA NACIÓN CUBANA Y SU FUTURO
Hoy en Madrid, está prevista la presentación del Informe de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), por el ex Presidente José María Aznar.
Según los reportes de prensa, el Informe dedica un capítulo al futuro de Cuba y alerta “del papel imprescindible” que debe jugar Estados Unidos y llama a dialogar con ciertos sectores del Ejercito y el Partido Comunista, sobre su participación en el futuro de Cuba.
Habrá que esperar a la publicación completa del Informe, para comentarios más profundos, sobre el enfoque y la estrategia que plantea el FEAS sobre Cuba. Sin embargo, la sóla alusión al “papel imprescindible” de EE:UU en la transición cubana, me pone en guardia.
La nación cubana guarda un amargo recuerdo de la intervención de los EE:UU en la Guerra de 1895, y la imposición de condiciones inaceptables para la soberanía nacional del país. Después de 30 años de lucha contra el dominio español, los Estados Unidos firmaron el Tratado de París, sin la participación del Gobierno de la República en Armas, dejando en pie los decretos de Valmaceda sobre la distribución de las propiedades cubanas entre los españoles de la isla. La llamada “Creciente de Valmaceda” y luego la Reconcentración de Weyler produjeron una enorme devastación en todo el país y un verdadero genocidio de la población de Cuba. Estos hechos no recibieron la más correcta atención y compensación que merecían.
Las tropas estadounidenses abandonaron Cuba en 1902, pero se exigió a la nueva república que otorgara bases navales a Estados Unidos. Asimismo se prohibió a Cuba suscribir tratados que pudieran atraerla a la órbita de otra potencia extranjera, y también se garantizó la capacidad de intervención de Estados Unidos en el nuevo estado, a través de la Enmienda Platt, vigente hasta 1934.
La entrada del coloso del norte en la guerra, abrió completamente el camino del dominio norteamericano en la economía cubana y en su política e hirió el orgullo nacional del país. Al final, los verdaderos vencedores de esa larga guerra, fueron los españoles y los empresarios norteamericanos, que mantuvieron el grueso de las propiedades sobre la industria azucarera, la industria tabacalera, el comercio y la agricultura latifundista. Para 1940 esas propiedades abarcarían la minería, la banca, la telefonía, electricidad, etc.
El Ejercito Libertador, su cuerpo de Generales, Oficiales y soldados, después de 30 largos años de lucha, no recibieron nada. El grueso de los soldados de esta armada, eran negros. Ellos aportaron extraordinarios generales y oficiales, que fueron simplemente olvidados. Su rebelión en 1912 contra un estado racialmente descriminatorio, fue masacrada a mansalva y el número de muertos aún no se conocen.
La intromisión de los EE:UU en la República de Cuba entre 1898 a 1959, estuvo plagada de graves errores, que fueron el caldo de cultivo para las posiciones radicales comunistas y el surgimiento del más devastador de los dictadores de Cuba, Fidel Castro, aunque debo reconocer que, los peores errores fueron de los propios cubanos, incapaces de lograr gobiernos decentes, estables y solidarios con el bienestar de todos los cubanos.
Expreso también que, la intervención norteamericana transformó tecnologicamente a todas las ramas de la economía cubana y llevó a Cuba, a uno de los niveles más altos de desarrollo económico y social de América Latina para 1959.
Pero sus errores políticos, la intromisión en los asuntos cubanos, el apoyo a las dictaduras y los gobiernos corrompidos, nos convirtió casi, en un pueblo de segunda y en un titere de sus pretensiones expansionistas.
Toda esa historia está absolutamente documentada y demostrada por académicos cubanos, norteamericanos y de otras partes del mundo. Por ello, no me extiendo más.
Simplemente considero, que el futuro de Cuba sólo depende del pueblo cubano y no queremos ningún papel “imprescindible” de las grandes potencias.
Sé que alguien pudiera considerar estas afirmaciones utópicas e irrealistas. Lo sé. La actual situación económica, política y social del país, es de absoluta bancarrota y nos pone en la más despiadada vulnerabilidad frente a los enormes intereses que se mueven en el escenario internacional, para, llegado el momento crucial, asaltar al país desde todos los flancos.
La decisión sobre las fases y la estrategia de la transición, sin embargo, debe reacaer sobre un gobierno democrático y soberano, capáz de resistir todas las presiones y, poner los intereses del pueblo de Cuba, por encima de cualquier consideración económico-financiera o de coyunturas políticas.
Al final, hemos pasado bajo el castrismo, lo peor que puede pasar y resistir un pueblo. Y estamos aquí, en la isla y el exilio, para hacer lo que haya que hacer por una patria, independiente, soberana y respetada y no un país marioneta de las potencias mundiales.
Tenemos la madurez, la capacidad intelectual, la educación y la ferrea voluntad de transformar nuestro país y devolverlo al lugar que le corresponde, en el concierto de las naciones libres del mundo
Ayudas si, pero sin condiciones. Solidaridad internacional si, pero sin prerequisitos y gavelas. El desarrollo de Cuba, dará espacio a un mercado, que podrá ser compartido. Pero, los primeros que entrarán, son los cubanos. Esa es una tarea de primer orden: darle a los perdedores de la Guerra de 30 años, lo que se merecen. Reparar esa injusticia histórica, será la base de la estabilidad y el bienestar de toda la nación.
Lo digo con toda firmeza: Es mejor estar solo, que mal acompañado.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Según los reportes de prensa, el Informe dedica un capítulo al futuro de Cuba y alerta “del papel imprescindible” que debe jugar Estados Unidos y llama a dialogar con ciertos sectores del Ejercito y el Partido Comunista, sobre su participación en el futuro de Cuba.
Habrá que esperar a la publicación completa del Informe, para comentarios más profundos, sobre el enfoque y la estrategia que plantea el FEAS sobre Cuba. Sin embargo, la sóla alusión al “papel imprescindible” de EE:UU en la transición cubana, me pone en guardia.
La nación cubana guarda un amargo recuerdo de la intervención de los EE:UU en la Guerra de 1895, y la imposición de condiciones inaceptables para la soberanía nacional del país. Después de 30 años de lucha contra el dominio español, los Estados Unidos firmaron el Tratado de París, sin la participación del Gobierno de la República en Armas, dejando en pie los decretos de Valmaceda sobre la distribución de las propiedades cubanas entre los españoles de la isla. La llamada “Creciente de Valmaceda” y luego la Reconcentración de Weyler produjeron una enorme devastación en todo el país y un verdadero genocidio de la población de Cuba. Estos hechos no recibieron la más correcta atención y compensación que merecían.
Las tropas estadounidenses abandonaron Cuba en 1902, pero se exigió a la nueva república que otorgara bases navales a Estados Unidos. Asimismo se prohibió a Cuba suscribir tratados que pudieran atraerla a la órbita de otra potencia extranjera, y también se garantizó la capacidad de intervención de Estados Unidos en el nuevo estado, a través de la Enmienda Platt, vigente hasta 1934.
La entrada del coloso del norte en la guerra, abrió completamente el camino del dominio norteamericano en la economía cubana y en su política e hirió el orgullo nacional del país. Al final, los verdaderos vencedores de esa larga guerra, fueron los españoles y los empresarios norteamericanos, que mantuvieron el grueso de las propiedades sobre la industria azucarera, la industria tabacalera, el comercio y la agricultura latifundista. Para 1940 esas propiedades abarcarían la minería, la banca, la telefonía, electricidad, etc.
El Ejercito Libertador, su cuerpo de Generales, Oficiales y soldados, después de 30 largos años de lucha, no recibieron nada. El grueso de los soldados de esta armada, eran negros. Ellos aportaron extraordinarios generales y oficiales, que fueron simplemente olvidados. Su rebelión en 1912 contra un estado racialmente descriminatorio, fue masacrada a mansalva y el número de muertos aún no se conocen.
La intromisión de los EE:UU en la República de Cuba entre 1898 a 1959, estuvo plagada de graves errores, que fueron el caldo de cultivo para las posiciones radicales comunistas y el surgimiento del más devastador de los dictadores de Cuba, Fidel Castro, aunque debo reconocer que, los peores errores fueron de los propios cubanos, incapaces de lograr gobiernos decentes, estables y solidarios con el bienestar de todos los cubanos.
Expreso también que, la intervención norteamericana transformó tecnologicamente a todas las ramas de la economía cubana y llevó a Cuba, a uno de los niveles más altos de desarrollo económico y social de América Latina para 1959.
Pero sus errores políticos, la intromisión en los asuntos cubanos, el apoyo a las dictaduras y los gobiernos corrompidos, nos convirtió casi, en un pueblo de segunda y en un titere de sus pretensiones expansionistas.
Toda esa historia está absolutamente documentada y demostrada por académicos cubanos, norteamericanos y de otras partes del mundo. Por ello, no me extiendo más.
Simplemente considero, que el futuro de Cuba sólo depende del pueblo cubano y no queremos ningún papel “imprescindible” de las grandes potencias.
Sé que alguien pudiera considerar estas afirmaciones utópicas e irrealistas. Lo sé. La actual situación económica, política y social del país, es de absoluta bancarrota y nos pone en la más despiadada vulnerabilidad frente a los enormes intereses que se mueven en el escenario internacional, para, llegado el momento crucial, asaltar al país desde todos los flancos.
La decisión sobre las fases y la estrategia de la transición, sin embargo, debe reacaer sobre un gobierno democrático y soberano, capáz de resistir todas las presiones y, poner los intereses del pueblo de Cuba, por encima de cualquier consideración económico-financiera o de coyunturas políticas.
Al final, hemos pasado bajo el castrismo, lo peor que puede pasar y resistir un pueblo. Y estamos aquí, en la isla y el exilio, para hacer lo que haya que hacer por una patria, independiente, soberana y respetada y no un país marioneta de las potencias mundiales.
Tenemos la madurez, la capacidad intelectual, la educación y la ferrea voluntad de transformar nuestro país y devolverlo al lugar que le corresponde, en el concierto de las naciones libres del mundo
Ayudas si, pero sin condiciones. Solidaridad internacional si, pero sin prerequisitos y gavelas. El desarrollo de Cuba, dará espacio a un mercado, que podrá ser compartido. Pero, los primeros que entrarán, son los cubanos. Esa es una tarea de primer orden: darle a los perdedores de la Guerra de 30 años, lo que se merecen. Reparar esa injusticia histórica, será la base de la estabilidad y el bienestar de toda la nación.
Lo digo con toda firmeza: Es mejor estar solo, que mal acompañado.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
domingo, 25 de marzo de 2007
CÁMARAS INDISCRETAS
ALEJANDRO RIOS
Me permito reproducir en mi blog, este importante e interesante artículo sobre la realidad del cine de los jóvenes cubanos, como parte de un, - cada vez más fuerte - movimiento de la contracultura en nuestra nación.
Asdrúbal Caner Camejo
No sin cierta sorpresa se constata la insistencia de agencias extranjeras de prensa que desde La Habana anuncian el ''nacimiento'' del cine crítico realizado por jóvenes directores como un fenómeno social de cierta presunta nueva Cuba. Dado que el propio diario Granma publicó una breve nota ensalzando esta circunstancia como ''poniendo el parche antes de que salga el grano'' y el flamante ministro de Cultura, Abel Prieto, también dedicara un esquivo elogio a los realizadores en una entrevista para el periódico La Jornada, estamos a un instante de considerar que la época de Raúl Castro será de apertura y bonanza para la libre expresión.
Una vez más queda demostrado que no pocos de estos corresponsales foráneos viven en el pueblo y no ven las casas, como afirma el sabio refrán. Los filmes inscritos en la Sexta Muestra de Jóvenes Realizadores, recientemente terminada y que ahora se vuelve a exhibir en el Centro Cultural Hispanoamericano de La Habana, los ha sorprendido fuera de base, porque no han sabido hacer la tarea elemental de hurgar en el pasado reciente y averiguar de dónde sale esta generación espontánea de temerarios artistas. También les faltó una operación elemental de matemática: ¿Qué aconteció en las cinco muestras anteriores?
El destape de las artes plásticas en la compleja década de los 80 que concluyó con la efigie ''sagrada'' de Ernesto Guevara sirviendo de alfombra en una exposición --rápidamente clausurada-- y con el performance de otro artista defecando encima de un diario Granma durante la muestra El Objeto Esculturado, gesto que le costó unos meses en prisión, trajo aparejado un renacer de cineastas jóvenes sumamente críticos de la realidad circundante.
Entre los años 80 y 90, por ejemplo, Jorge Luis Sánchez reveló en El Fanguito que los marginados habían proliferado en la revolución y que una juventud abandonada a su suerte pululaba sin rumbo por la isla, como lo muestra en otro de sus documentales, Un pedazo de mí.
Emilio Oscar Alcalde, graduado de cine en Moscú, hizo su primer filme de ficción sobre la devastación provocada por las aventuras bélicas africanas en la familia cubana: El encanto del regreso. Mientras Aarón Yelín se refería a la improcedencia de la educación del llamado hombre nuevo en el documental Muy bien.
Ni decir que Marco Antonio Abad y Jorge Crespo guardaron prisión por su obra Un día cualquiera, donde desafiaron la figura intocable del ''comandante en jefe'' y muchos otros de sus colegas debieron afrontar las duras consecuencias de enfocar sus cámaras a cotos vedados del paraíso proletario en franca bancarrota.
De alguna manera, estos hijos de la desazón socialista continuaban el legado de los primeros que se atrevieron a comentar asuntos inconvenientes del entorno cubano y terminaron marginados, detenidos o excomulgados en el exilio. Fausto Canel, Alberto Roldán, Fernando Villaverde, Nicolás Guillén Landrián, Néstor Almendros, Sabá Cabrera Infante, Roberto Fandiño, Sara Gómez y Orlando Jiménez Leal, entre otros realizadores debieron, en algún momento, responder por sus infidencias estéticas y conceptuales ante la intolerancia de las autoridades. No sospecharon, sin embargo, que allanaban el camino para el cine cubano del siglo XXI, mordaz y sin concesiones, realizado por alumnos del Instituto Superior de Arte, principalmente, y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.
La decadencia del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, el legendario ICAIC, y la introducción de nuevas tecnologías, han dado impulso, sin proponérselo, a un movimiento que no comienza con la Sexta Muestra de Jóvenes Realizadores este año, sino que viene evolucionando de manera cautelosa pero segura y ya exhibe obras de notable importancia, parte activa de la memoria no oficial del país.
En sus despachos recientes, la amnesia de los corresponsales asentados en Cuba obvia filmes de años anteriores de gran significación como el cortometraje Utopía, de Arturo Infante, que en apenas unos minutos pone en solfa de modo cruento la cacareada idea del país más educado del mundo; el documental Existen, de Esteban Insausti, donde locos ilustres de La Habana dan soluciones para la debacle cubana actual con más lucidez que los perturbados mentales que mal conducen su destino; y De buzos, leones y tanqueros, de Daniel Vera, en el que criollos de toda índole social hurgan en los latones de basura para su desesperado sustento.
Desde foros que los antecedieron, hasta las seis muestras de jóvenes realizadores en este milenio que recién comienza, los nuevos directores del cine cubano, que no son pocos y aislados, sino un grupo considerable de talentosos y valientes artistas, están documentando para el futuro la historia de una infamia que no cesa. En esta orilla del drama cubano que es Miami, ya han sido justamente reconocidos en diversos medios de prensa. Ahora reciben el beneplácito tardío pero oportuno de las agencias de prensa que funcionan dentro de la isla, una conveniente internacionalización que los protegerá de tenebrosas e insospechadas consecuencias.
Por otra parte, informaciones llegadas de La Habana hablan de un plan del gobierno para invitar a un grupo de estos realizadores a una gira por zonas empobrecidas de América Latina con la intención de que puedan aprender, de primera mano, que Cuba no es un caso aislado en el contexto del subdesarrollo continental. Otros mensajes más subrepticios de la misma procedencia, dicen que los artistas darán gustosos los viajes pero no cejarán en su empeño de reflejar, con sus cámaras indiscretas, la decadencia del edén socialista heredado de sus mayores.
ALEJANDRO RIOS. Crítico de cine. Dirige el Ciclo de Cine Cubano en el Miami Dade College
Me permito reproducir en mi blog, este importante e interesante artículo sobre la realidad del cine de los jóvenes cubanos, como parte de un, - cada vez más fuerte - movimiento de la contracultura en nuestra nación.
Asdrúbal Caner Camejo
No sin cierta sorpresa se constata la insistencia de agencias extranjeras de prensa que desde La Habana anuncian el ''nacimiento'' del cine crítico realizado por jóvenes directores como un fenómeno social de cierta presunta nueva Cuba. Dado que el propio diario Granma publicó una breve nota ensalzando esta circunstancia como ''poniendo el parche antes de que salga el grano'' y el flamante ministro de Cultura, Abel Prieto, también dedicara un esquivo elogio a los realizadores en una entrevista para el periódico La Jornada, estamos a un instante de considerar que la época de Raúl Castro será de apertura y bonanza para la libre expresión.
Una vez más queda demostrado que no pocos de estos corresponsales foráneos viven en el pueblo y no ven las casas, como afirma el sabio refrán. Los filmes inscritos en la Sexta Muestra de Jóvenes Realizadores, recientemente terminada y que ahora se vuelve a exhibir en el Centro Cultural Hispanoamericano de La Habana, los ha sorprendido fuera de base, porque no han sabido hacer la tarea elemental de hurgar en el pasado reciente y averiguar de dónde sale esta generación espontánea de temerarios artistas. También les faltó una operación elemental de matemática: ¿Qué aconteció en las cinco muestras anteriores?
El destape de las artes plásticas en la compleja década de los 80 que concluyó con la efigie ''sagrada'' de Ernesto Guevara sirviendo de alfombra en una exposición --rápidamente clausurada-- y con el performance de otro artista defecando encima de un diario Granma durante la muestra El Objeto Esculturado, gesto que le costó unos meses en prisión, trajo aparejado un renacer de cineastas jóvenes sumamente críticos de la realidad circundante.
Entre los años 80 y 90, por ejemplo, Jorge Luis Sánchez reveló en El Fanguito que los marginados habían proliferado en la revolución y que una juventud abandonada a su suerte pululaba sin rumbo por la isla, como lo muestra en otro de sus documentales, Un pedazo de mí.
Emilio Oscar Alcalde, graduado de cine en Moscú, hizo su primer filme de ficción sobre la devastación provocada por las aventuras bélicas africanas en la familia cubana: El encanto del regreso. Mientras Aarón Yelín se refería a la improcedencia de la educación del llamado hombre nuevo en el documental Muy bien.
Ni decir que Marco Antonio Abad y Jorge Crespo guardaron prisión por su obra Un día cualquiera, donde desafiaron la figura intocable del ''comandante en jefe'' y muchos otros de sus colegas debieron afrontar las duras consecuencias de enfocar sus cámaras a cotos vedados del paraíso proletario en franca bancarrota.
De alguna manera, estos hijos de la desazón socialista continuaban el legado de los primeros que se atrevieron a comentar asuntos inconvenientes del entorno cubano y terminaron marginados, detenidos o excomulgados en el exilio. Fausto Canel, Alberto Roldán, Fernando Villaverde, Nicolás Guillén Landrián, Néstor Almendros, Sabá Cabrera Infante, Roberto Fandiño, Sara Gómez y Orlando Jiménez Leal, entre otros realizadores debieron, en algún momento, responder por sus infidencias estéticas y conceptuales ante la intolerancia de las autoridades. No sospecharon, sin embargo, que allanaban el camino para el cine cubano del siglo XXI, mordaz y sin concesiones, realizado por alumnos del Instituto Superior de Arte, principalmente, y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.
La decadencia del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, el legendario ICAIC, y la introducción de nuevas tecnologías, han dado impulso, sin proponérselo, a un movimiento que no comienza con la Sexta Muestra de Jóvenes Realizadores este año, sino que viene evolucionando de manera cautelosa pero segura y ya exhibe obras de notable importancia, parte activa de la memoria no oficial del país.
En sus despachos recientes, la amnesia de los corresponsales asentados en Cuba obvia filmes de años anteriores de gran significación como el cortometraje Utopía, de Arturo Infante, que en apenas unos minutos pone en solfa de modo cruento la cacareada idea del país más educado del mundo; el documental Existen, de Esteban Insausti, donde locos ilustres de La Habana dan soluciones para la debacle cubana actual con más lucidez que los perturbados mentales que mal conducen su destino; y De buzos, leones y tanqueros, de Daniel Vera, en el que criollos de toda índole social hurgan en los latones de basura para su desesperado sustento.
Desde foros que los antecedieron, hasta las seis muestras de jóvenes realizadores en este milenio que recién comienza, los nuevos directores del cine cubano, que no son pocos y aislados, sino un grupo considerable de talentosos y valientes artistas, están documentando para el futuro la historia de una infamia que no cesa. En esta orilla del drama cubano que es Miami, ya han sido justamente reconocidos en diversos medios de prensa. Ahora reciben el beneplácito tardío pero oportuno de las agencias de prensa que funcionan dentro de la isla, una conveniente internacionalización que los protegerá de tenebrosas e insospechadas consecuencias.
Por otra parte, informaciones llegadas de La Habana hablan de un plan del gobierno para invitar a un grupo de estos realizadores a una gira por zonas empobrecidas de América Latina con la intención de que puedan aprender, de primera mano, que Cuba no es un caso aislado en el contexto del subdesarrollo continental. Otros mensajes más subrepticios de la misma procedencia, dicen que los artistas darán gustosos los viajes pero no cejarán en su empeño de reflejar, con sus cámaras indiscretas, la decadencia del edén socialista heredado de sus mayores.
ALEJANDRO RIOS. Crítico de cine. Dirige el Ciclo de Cine Cubano en el Miami Dade College
sábado, 24 de marzo de 2007
IV aniversario
Por Vladimiro Roca
Este 18 de marzo se cumplieron 4 años del inicio de la mayor embestida represiva de la dictadura castrista contra las fuerzas pacíficas pro democracia. Activistas de derechos humanos, periodistas, bibliotecarios y miembros de las organizaciones opositoras fueron a parar a las cárceles con sanciones que oscilaron entre los 8 y los 28 años de prisión. Para completar el cuadro represivo el gobernante Castro ordenó el fusilamiento de tres ciudadanos negros, por un intento de secuestro de una embarcación que no tuvo mayores consecuencias. Así quedó al descubierto a nivel internacional todo el sadismo, el odio y la crueldad de que es capaz un gobierno con tal de permanecer en el poder.
Haciendo un balance de los cuatro años transcurridos lo primero que salta a la vista es que los propósitos o despropósitos del gobierno no se cumplieron, pues lejos de aplastar al movimiento pro democracia, éste resistió la embestida y creció tanto en cantidad como en calidad.
El rechazo internacional y su repercusión en la prensa internacional fueron tan grandes que frustró las intenciones del gobierno cubano de hacer pasar inadvertida la embestida represiva, que pensaron quedaría relegada informativamente por el inicio de la guerra contra Irak por parte de Estados Unidos. Hasta reconocidos miembros de los movimientos de izquierda, rechazaron el inescrupuloso accionar del gobierno cubano.
Fue la prensa independiente la que obtuvo la primera respuesta de la incorporación de jóvenes y no tan jóvenes miembros, a la actividad de reportar desde Cuba las incidencias de la ola represiva y sacar las denuncias que, en mayor cantidad comenzaron a fluir desde las mazmorras castristas, por el trabajo de los nuevos miembros del presidio político cubano, entre los que se contaban no pocos periodistas, declarados prisioneros de conciencia por Amnesty International.
Un año después de la “Primavera negra de 2003”, como fue nombrada esa ola represiva, comenzaron a reagruparse y reorganizarse las organizaciones disidentes, la mayoría de las cuales, habían sido descabezadas y aparecieron nuevas organizaciones con una mayor presencia de jóvenes. Se abrieron nuevas bibliotecas y aparecieron nuevas manifestaciones culturales y de protesta en la incipiente sociedad civil cubana.
Pero el resultado más importante de la “Primavera negra de 2003” fue el surgimiento del movimiento formado por las esposas y familiares de los presos políticos, para reclamar la libertad de los mismos y que ha tenido un gran impacto tanto en los medios opositores como en la sociedad; escenificando acciones cívicas con carácter de primicia como fue la marcha desde la heladería Coppelia hasta la jefatura nacional de Cárceles y Prisiones sita en las calles 15 y K, en el céntrico barrio del Vedado en el municipio Plaza de la Revolución, donde entregaron una carta en que solicitaban amnistía para sus familiares y en presencia de los oficiales que las recibieron comenzaron a gritar: “¡Libertad!” repetidas veces. De allá se dirigieron hacia la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, caminando desde ave 5ta y calle 4 hasta dicha sede situada en calle 42 y ave 23 en Playa. También organizan la celebración de ayunos y actividades culturales a favor de la liberación de sus familiares y participan todos los domingos en la celebración de la eucaristía en la iglesia Santa Rita, en Miramar, donde después de la misa, realizan una caminata de varias cuadras en forma silenciosa y con gladiolos en las manos como símbolo de amor. Han realizado caminatas por otros céntricos barrios de la ciudad, recibiendo siempre la admiración y el apoyo de los ciudadanos que las ven marchar. Este movimiento es conocido como “Las Damas de blanco” ya que realizan estas actividades vestidas de blanco con un pañuelo negro. Estas valientes actividades le permitieron obtener en el año 2006 el premio “Sajarov” de derechos humanos que otorga el parlamento europeo.
En contraste con estos hechos, el gobierno de los hermanos Castro continúa empeñado en utilizar la represión a toda la sociedad cubana, como única forma de mantener el precario equilibrio de poder y control social, que permite a la nomenclatura disfrutar de los privilegios y recursos a los cuales no tienen acceso la mayoría de la población. En vez de resolver los acuciantes problemas que atormentan a la sociedad, como son los problemas de alimentación, viviendas y transportación; por citar solo los tres más críticos, el gobierno sigue empeñado en mantener las prisiones cubanas con la mayor cantidad, en términos relativos, de presos de conciencia y políticos del planeta. No permite el desarrollo de las fuerzas productivas, cerrando todas las oportunidades de despliegue de las pequeñas y medianas empresas, de los trabajos por cuenta propia y de toda actividad económica fuera del ineficiente sistema estatal; generador de la mayor corrupción que ha conocido la historia de la nación cubana.
Solo un gobierno lleno de crueldad, odio y violencia puede llevar al pueblo a condiciones extremas de supervivencia con tal de no perder las riendas del poder, imponiendo mediante el terrorismo desde el estado, la sumisión de la sociedad a los designios de personas que para nada representan los intereses del pueblo.
Pero no todo es oscuro y de nuevo vuelven a brillar las joyas del amor en el futuro de la sociedad cubana en la representación de las “Damas de blanco”.
Este domingo 18 de marzo en la misa y caminata de recordación del IV aniversario de la “Primavera negra”, recibieron el apoyo y solidaridad de eurodiputados y diputados italianos que las acompañaron en su caminata por la 5ta avenida, desplegando una tela pidiendo paz y bondad para Cuba. Solidaridad ofrecida en forma espontánea por estas importantes personas que se encontraban en viaje turístico.
Son estas señales las que nos hacen estar optimistas en el futuro democrático de Cuba, el número cada vez mayor de personas importantes de los parlamentos de Europa que, contrario a la política cómplice de la mayoría de los gobiernos europeos, deciden apoyar y solidarizarse con la lucha a favor de la democracia de los cubanos.
Son estas señales las que nos hacen asegurar que, la libertad de los presos de conciencia y políticos cubanos, incluidos los 59 que quedan en prisión de la “Primavera negra”, está cerca.
La Habana, 19 de marzo de 2007
Este 18 de marzo se cumplieron 4 años del inicio de la mayor embestida represiva de la dictadura castrista contra las fuerzas pacíficas pro democracia. Activistas de derechos humanos, periodistas, bibliotecarios y miembros de las organizaciones opositoras fueron a parar a las cárceles con sanciones que oscilaron entre los 8 y los 28 años de prisión. Para completar el cuadro represivo el gobernante Castro ordenó el fusilamiento de tres ciudadanos negros, por un intento de secuestro de una embarcación que no tuvo mayores consecuencias. Así quedó al descubierto a nivel internacional todo el sadismo, el odio y la crueldad de que es capaz un gobierno con tal de permanecer en el poder.
Haciendo un balance de los cuatro años transcurridos lo primero que salta a la vista es que los propósitos o despropósitos del gobierno no se cumplieron, pues lejos de aplastar al movimiento pro democracia, éste resistió la embestida y creció tanto en cantidad como en calidad.
El rechazo internacional y su repercusión en la prensa internacional fueron tan grandes que frustró las intenciones del gobierno cubano de hacer pasar inadvertida la embestida represiva, que pensaron quedaría relegada informativamente por el inicio de la guerra contra Irak por parte de Estados Unidos. Hasta reconocidos miembros de los movimientos de izquierda, rechazaron el inescrupuloso accionar del gobierno cubano.
Fue la prensa independiente la que obtuvo la primera respuesta de la incorporación de jóvenes y no tan jóvenes miembros, a la actividad de reportar desde Cuba las incidencias de la ola represiva y sacar las denuncias que, en mayor cantidad comenzaron a fluir desde las mazmorras castristas, por el trabajo de los nuevos miembros del presidio político cubano, entre los que se contaban no pocos periodistas, declarados prisioneros de conciencia por Amnesty International.
Un año después de la “Primavera negra de 2003”, como fue nombrada esa ola represiva, comenzaron a reagruparse y reorganizarse las organizaciones disidentes, la mayoría de las cuales, habían sido descabezadas y aparecieron nuevas organizaciones con una mayor presencia de jóvenes. Se abrieron nuevas bibliotecas y aparecieron nuevas manifestaciones culturales y de protesta en la incipiente sociedad civil cubana.
Pero el resultado más importante de la “Primavera negra de 2003” fue el surgimiento del movimiento formado por las esposas y familiares de los presos políticos, para reclamar la libertad de los mismos y que ha tenido un gran impacto tanto en los medios opositores como en la sociedad; escenificando acciones cívicas con carácter de primicia como fue la marcha desde la heladería Coppelia hasta la jefatura nacional de Cárceles y Prisiones sita en las calles 15 y K, en el céntrico barrio del Vedado en el municipio Plaza de la Revolución, donde entregaron una carta en que solicitaban amnistía para sus familiares y en presencia de los oficiales que las recibieron comenzaron a gritar: “¡Libertad!” repetidas veces. De allá se dirigieron hacia la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, caminando desde ave 5ta y calle 4 hasta dicha sede situada en calle 42 y ave 23 en Playa. También organizan la celebración de ayunos y actividades culturales a favor de la liberación de sus familiares y participan todos los domingos en la celebración de la eucaristía en la iglesia Santa Rita, en Miramar, donde después de la misa, realizan una caminata de varias cuadras en forma silenciosa y con gladiolos en las manos como símbolo de amor. Han realizado caminatas por otros céntricos barrios de la ciudad, recibiendo siempre la admiración y el apoyo de los ciudadanos que las ven marchar. Este movimiento es conocido como “Las Damas de blanco” ya que realizan estas actividades vestidas de blanco con un pañuelo negro. Estas valientes actividades le permitieron obtener en el año 2006 el premio “Sajarov” de derechos humanos que otorga el parlamento europeo.
En contraste con estos hechos, el gobierno de los hermanos Castro continúa empeñado en utilizar la represión a toda la sociedad cubana, como única forma de mantener el precario equilibrio de poder y control social, que permite a la nomenclatura disfrutar de los privilegios y recursos a los cuales no tienen acceso la mayoría de la población. En vez de resolver los acuciantes problemas que atormentan a la sociedad, como son los problemas de alimentación, viviendas y transportación; por citar solo los tres más críticos, el gobierno sigue empeñado en mantener las prisiones cubanas con la mayor cantidad, en términos relativos, de presos de conciencia y políticos del planeta. No permite el desarrollo de las fuerzas productivas, cerrando todas las oportunidades de despliegue de las pequeñas y medianas empresas, de los trabajos por cuenta propia y de toda actividad económica fuera del ineficiente sistema estatal; generador de la mayor corrupción que ha conocido la historia de la nación cubana.
Solo un gobierno lleno de crueldad, odio y violencia puede llevar al pueblo a condiciones extremas de supervivencia con tal de no perder las riendas del poder, imponiendo mediante el terrorismo desde el estado, la sumisión de la sociedad a los designios de personas que para nada representan los intereses del pueblo.
Pero no todo es oscuro y de nuevo vuelven a brillar las joyas del amor en el futuro de la sociedad cubana en la representación de las “Damas de blanco”.
Este domingo 18 de marzo en la misa y caminata de recordación del IV aniversario de la “Primavera negra”, recibieron el apoyo y solidaridad de eurodiputados y diputados italianos que las acompañaron en su caminata por la 5ta avenida, desplegando una tela pidiendo paz y bondad para Cuba. Solidaridad ofrecida en forma espontánea por estas importantes personas que se encontraban en viaje turístico.
Son estas señales las que nos hacen estar optimistas en el futuro democrático de Cuba, el número cada vez mayor de personas importantes de los parlamentos de Europa que, contrario a la política cómplice de la mayoría de los gobiernos europeos, deciden apoyar y solidarizarse con la lucha a favor de la democracia de los cubanos.
Son estas señales las que nos hacen asegurar que, la libertad de los presos de conciencia y políticos cubanos, incluidos los 59 que quedan en prisión de la “Primavera negra”, está cerca.
La Habana, 19 de marzo de 2007
viernes, 23 de marzo de 2007
ENTRE LA MENTIRA Y EL MIEDO: Anécdotas de un joven rebelde
Supongo que, al mes de mi nacimiento en la casa de Pacito Flor, en una noche encapotada por un torrencial aguacero de septiembre, y en las bellas manos y bajo la mirada azul de mi abuela, Macita Mariana, mis padres me llevaron al lugar donde vivíamos, el Central Miranda.
Quizá también, en una mañana de septiembre de 1950, mi madre, Esther María Camejo, me llamó. Yo jugaba a los indios y vaqueros. Tenía la cara pintorreteada de indio. Me dijo, mira Bulín, esta es tu maestra, Doña Cármen. Ese día tomé conciencia de que existía. Ese recuerdo es como mi tabla sumeria, el primer escrito en la memoria de ese niño que yo era.
Doña Cármen era una vieja mestiza muy seria. La cara enjuta, adornada de unos pequeños espejuelos. El pelo canoso recogido atrás. Muy limpia y trabajadora. Y muy exigente. Creo que en menos de un año, me pasó de primer grado a tercero.
Cuando entré en la escuela pública, me examinaron y me pusieron en tercer grado. Tenía seis años.
En 1955, la compañía americana dueña del ingenio, le dio a mi padre, una nueva casa, más amplia y hermosa. Le dio también una o dos hectáreas de tierra, al lado del río. Una especie de jardín agricola donde se cultivaban hortalizas, yucas, plátanos, boniatos, calabazas, melones y otros tubérculos y frutos, incluyendo una mata de grandes aguacates. En una pequeña casita de zinc y tablas, teníamos la cochiquera. Todo gratis. Los trabajadores no tenían que pagar electricidad, agua, casa, hospital, escuela. Nada.
Mi padre, Pedro Caner Castellanos, hijo de catalán y mestiza cubana, ganaba como chofer del batey, entre $160-$200 dólares mensuales. La compañía pagaba en dólares o pesos cubanos, pues era lo mismo.
Mi padre y sus hermanos eran del Partido Ortodoxo. Admiraban a Chivás y su lema de “!Verguenza contra Dinero!” Esa circunstancia, lo llevó en 1957, al apoyo de la insurrección fidelista. Mala decisión, que pagaríamos muy caro.
Mi tío Nicolás Caner, era el Coordinador del M/26/07 en la zona. Fue mi padre uno de los choferes que trasladó las armas de Frank País para El Cauchal. Objetivo: abrir el II Frente Oriental.
Mi casa fue objeto de varios registros y mi hermano fue detenido varias veces. Una vez conmigo y allí estuve con él hasta que lo soltaron
Mi padre cayó preso, fue interrogado y se le hizo juicio junto a varias otras personas, incluyendo a Armando Hart Dávalos, que ese mismo día escapó del Palacio de Justicia de Santiago de Cuba, en una fuga espectacular. Nunca lo encontraron.
Al regreso de ese juicio, donde no pudieron comprobarle nada, mi madre, mis hermanos y yo, le esperábamos en la pequeña estación de Jagua. Se aparecieron los militares, pero nosotros nos opusimos a que se llevaran a mi padre. Él había sido absuelto y Punto. Yo le dije unas palabras al Sargento y me dijo que yo era un fresco y atrevido. Mi padre me mandó a callar. Ese día me hice un joven rebelde.
La Compañía americana le pidió a mi padre, que dejara de trabajar allí, porque les comprometía y afectaba sus intereses. Le compraron la plaza por $ 3,500 dólares y, en marzo de 1958, nos mudamos al Reparto Sueño de Santiago de Cuba.
Para que no interrumpiera mis estudios, me mandaron con mi hermano mayor, Joel Caner Camejo, de vuelta al Central. En abril, mi querido hermano se alzó en las guerrillas del II Frente. Le decían El Morito. Cuando me lo dijeron – tenía yo 13 años – salí corriendo y llorando por un camino vecinal, llamando a mi hermano, para irme con él. Caminé más de cinco kilómetros y regresé bañado en llanto y frustrado.
A las pocas semanas, el Gerente del Ingenio, Mr. Joseph, me mandó en su auto para Santiago de Cuba.
A los seis o siete meses mi tío mandó un mensaje a mi casa: Joel estaba muy grave en las montañas, con tifus.
Regresé con mi hermana Mariana. Ella fue a las montañas a buscar a Joel y regresó con él, casi muerto. Fue tratado con todo respeto por la Guardia Rural y la Compañía ofreció toda la atención médica.
Cuando Joel iba al baño, había que dejar la casa: aquel era uno de los olores más nauseabundos que se puedan recordar.
Allí pasé unos dos meses hasta que mi hermano se recuperó y regresamos a Santiago.
Perdí mi año de estudios. Lo perdimos todo en el Central. La lucha clándestina nos hizo perder casi todo.
En julio de 2006, mi hermano Joel Caner Camejo murió en Cuba, de un cáncer fulminante. El Gobierno cubano, no me dejó entrar al país, a enterrar y decirle el último adios a mi querido hermano. La Embajada cubana en Canadá me robó $320 dólares y todavía hoy, 23 de marzo de 2007, no me han dado respuesta y mantienen retenido mi pasaporte cubano.
Así paga el Diablo.
Una razón más para seguir luchando, contra esa escoria indecente y llena de odios contra todos los cubanos
Ahora, soy más joven rebelde que en 1958, aunque ya no soy tan joven.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
Quizá también, en una mañana de septiembre de 1950, mi madre, Esther María Camejo, me llamó. Yo jugaba a los indios y vaqueros. Tenía la cara pintorreteada de indio. Me dijo, mira Bulín, esta es tu maestra, Doña Cármen. Ese día tomé conciencia de que existía. Ese recuerdo es como mi tabla sumeria, el primer escrito en la memoria de ese niño que yo era.
Doña Cármen era una vieja mestiza muy seria. La cara enjuta, adornada de unos pequeños espejuelos. El pelo canoso recogido atrás. Muy limpia y trabajadora. Y muy exigente. Creo que en menos de un año, me pasó de primer grado a tercero.
Cuando entré en la escuela pública, me examinaron y me pusieron en tercer grado. Tenía seis años.
En 1955, la compañía americana dueña del ingenio, le dio a mi padre, una nueva casa, más amplia y hermosa. Le dio también una o dos hectáreas de tierra, al lado del río. Una especie de jardín agricola donde se cultivaban hortalizas, yucas, plátanos, boniatos, calabazas, melones y otros tubérculos y frutos, incluyendo una mata de grandes aguacates. En una pequeña casita de zinc y tablas, teníamos la cochiquera. Todo gratis. Los trabajadores no tenían que pagar electricidad, agua, casa, hospital, escuela. Nada.
Mi padre, Pedro Caner Castellanos, hijo de catalán y mestiza cubana, ganaba como chofer del batey, entre $160-$200 dólares mensuales. La compañía pagaba en dólares o pesos cubanos, pues era lo mismo.
Mi padre y sus hermanos eran del Partido Ortodoxo. Admiraban a Chivás y su lema de “!Verguenza contra Dinero!” Esa circunstancia, lo llevó en 1957, al apoyo de la insurrección fidelista. Mala decisión, que pagaríamos muy caro.
Mi tío Nicolás Caner, era el Coordinador del M/26/07 en la zona. Fue mi padre uno de los choferes que trasladó las armas de Frank País para El Cauchal. Objetivo: abrir el II Frente Oriental.
Mi casa fue objeto de varios registros y mi hermano fue detenido varias veces. Una vez conmigo y allí estuve con él hasta que lo soltaron
Mi padre cayó preso, fue interrogado y se le hizo juicio junto a varias otras personas, incluyendo a Armando Hart Dávalos, que ese mismo día escapó del Palacio de Justicia de Santiago de Cuba, en una fuga espectacular. Nunca lo encontraron.
Al regreso de ese juicio, donde no pudieron comprobarle nada, mi madre, mis hermanos y yo, le esperábamos en la pequeña estación de Jagua. Se aparecieron los militares, pero nosotros nos opusimos a que se llevaran a mi padre. Él había sido absuelto y Punto. Yo le dije unas palabras al Sargento y me dijo que yo era un fresco y atrevido. Mi padre me mandó a callar. Ese día me hice un joven rebelde.
La Compañía americana le pidió a mi padre, que dejara de trabajar allí, porque les comprometía y afectaba sus intereses. Le compraron la plaza por $ 3,500 dólares y, en marzo de 1958, nos mudamos al Reparto Sueño de Santiago de Cuba.
Para que no interrumpiera mis estudios, me mandaron con mi hermano mayor, Joel Caner Camejo, de vuelta al Central. En abril, mi querido hermano se alzó en las guerrillas del II Frente. Le decían El Morito. Cuando me lo dijeron – tenía yo 13 años – salí corriendo y llorando por un camino vecinal, llamando a mi hermano, para irme con él. Caminé más de cinco kilómetros y regresé bañado en llanto y frustrado.
A las pocas semanas, el Gerente del Ingenio, Mr. Joseph, me mandó en su auto para Santiago de Cuba.
A los seis o siete meses mi tío mandó un mensaje a mi casa: Joel estaba muy grave en las montañas, con tifus.
Regresé con mi hermana Mariana. Ella fue a las montañas a buscar a Joel y regresó con él, casi muerto. Fue tratado con todo respeto por la Guardia Rural y la Compañía ofreció toda la atención médica.
Cuando Joel iba al baño, había que dejar la casa: aquel era uno de los olores más nauseabundos que se puedan recordar.
Allí pasé unos dos meses hasta que mi hermano se recuperó y regresamos a Santiago.
Perdí mi año de estudios. Lo perdimos todo en el Central. La lucha clándestina nos hizo perder casi todo.
En julio de 2006, mi hermano Joel Caner Camejo murió en Cuba, de un cáncer fulminante. El Gobierno cubano, no me dejó entrar al país, a enterrar y decirle el último adios a mi querido hermano. La Embajada cubana en Canadá me robó $320 dólares y todavía hoy, 23 de marzo de 2007, no me han dado respuesta y mantienen retenido mi pasaporte cubano.
Así paga el Diablo.
Una razón más para seguir luchando, contra esa escoria indecente y llena de odios contra todos los cubanos
Ahora, soy más joven rebelde que en 1958, aunque ya no soy tan joven.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
jueves, 22 de marzo de 2007
EL SISTEMA DE PARTIDO ÚNICO (IV)
La historia de los Partidos Políticos en Cuba desde 1902 hasta 1958, es la historia de la creación, fusión o desaparición de esas fuerzas como reflejo de la convulsionada historia política de nuestra República.
En 1925 surge el Partido Comunista de Cuba, luego Unión Revolucionaria Comunista y finalmente Partido Socialista Popular.
Para 1940 existen nueve partidos que pactan y negocian los capítulos de la Constitución de la República, luego de un periódo de dictadura e inestabilidad social y política del país.
En 1934 surge el Partido del Pueblo Cubano Auténtico que dio dos presidentes, Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarras entre 1942-1952. En 1947, Eduardo R. Chivás funda el Partido Ortodoxo como un desprendimiento del Partido Auténtico, ante los hechos de corrupción y bancarrota de la credibilidad del partido de Grau San Martín.
En 1958 hay tres grandes partidos: el Partido Ortodoxo, el Auténtico, el Demócrata y varios partidos pequeños, incluyendo al PSP, ilegal. Fulgencio Batista crea un Partido para postular a su designado, Andrés Rivero Agüero, que en las fraudulentas elecciones de ese año, es “elegido” Presidente, aunque no tuvo tiempo a ejercer como tal, por el triunfo armado de Fidel Castro. Los partidos mayoritarios no se inscribieron para esa farsa electoral ni apoyaron esas elecciones
Al triunfo de Fidel Castro hay un enorme descrédito de los partidos tradicionales, aunque los Partidos mayoritarios apoyaron la lucha de las organizaciones guerrilleras, y algunas de sus figuras formaron el primer Gobierno Revolucionario.
¿Por qué Fidel Castro entonces, no reconoce a esos Partidos y, por el contrario, los ilegaliza, a pesar de haber dicho públicamente otra cosa?
En el programa “Ante la Prensa” televisado el 9 de enero de 1959, prometió convocar a elecciones generales al declarar ...
“Tendremos elecciones generales en un plazo de 18 meses más o menos. Los partidos políticos se organizarán dentro de 8 o 10 meses. En los primeros 5 meses de la Liberación es un crimen meter al pueblo en política. Es mejor trabajar febrilmente para reconstruir la patria. Hay que normalizar el país por encima de todo. Pocas veces se han producido revoluciones en Latinoamérica que no sean simples golpes de Estado”
En realidad, en la febril y tenebrosa conspiración de la fortaleza de La Cabaña, con Favio Grobart y el Che Guevara, la suerte de los partidos cubanos fue sellada: desaparecerían.
Es por eso que, al año siguiente, el 1º de mayo de 1960, en el discurso pronunciado en la Plaza Cívica, Fidel Castro dijo:
“Nuestros enemigos, nuestros detractores preguntan por elecciones... Incluso algún gobernante latinoamericano ha declarado recientemente que sólo se debía admitir en la Organización de los Estados Americanos aquellos gobiernos que fuesen producto de un proceso electoral... Como si el único procedimiento democrático de llegar al poder fuese el procedimiento electoral”.
Desde 1960 comienzan los secretos conciliábulos entre Fidel Castro, Blas Roca, Carlos Rafael Rodriguez, Juan Marinello (PSP) y los Comandantes Faure Chomón Y Rolando Cubelas (DR13 de Marzo) para fundir esas organizaciones en las ORI.
Quiero recordar que el Partido de los comunistas cubanos condenó el asalto al Moncada en 1953 como "actividades golpistas y aventureras de la oposición burguesa" En 1959, tras todas esas reuniones, el PSP se adhirió y subordinó al Comandante en Jefe.
El 26 de marzo de 1962, finalmente se forma el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), de ideología comunista, bajo la dirección de F. Castro.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos, comenzó a recibir quejas e informaciones de las masivas violaciones de los derechos humanos desde enero de 1959. En su Informe del 26 de marzo de 1962, hace un resumen de todos esos tres años y plantea:
La Ley Fundamental (aprobada el 7 de febrero de 1959 por el nuevo Gobierno Revolucionario y basada en la Constitución de 1940), Artículo 97, “establece para todos los ciudadanos cubanos como derecho, deber y función, el sufragio universal, igualitario y secreto”, pero prohibe su ejercicio a “aquellos ciudadanos que como consecuencia de su actuación pública y de su participación en los procesos electorales de la tiranía, hayan coadyuvado al mantenimiento de la misma”, conforme a su Disposición Única de la Sección Primera del Título Séptimo. Además de reconocer el derecho al sufragio, en el derecho interno cubano, con la salvedad indicada, el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba ha firmado la Declaración de Santiago de Chile, cuyos Artículos 2 y 3 dicen respectivamente: “Los Gobiernos de las Repúblicas americanas deben surgir de elecciones libres”, y “la perpetuación en el poder, o el ejercicio de éste sin plazo determinado y con manifiesto propósito de perpetuación, son incompatibles con el ejercicio efectivo de la democracia”.
Se ha informado a la Comisión que no solamente no se han convocado a elecciones universales desde la fecha en que asumió el poder el actual régimen de Cuba, sino que además, las condiciones requeridas para crear un clima electoral propicio son inexistentes, pues los miembros más destacados de los partidos Auténtico, Demócrata y Ortodoxo, aunque no participaron en las elecciones de 1954 y 1958, “no obstante la caída del régimen que combatieron, no les ha sido posible incorporarse a la función pública, viéndose obligados a mantener el más absoluto silencio respecto de las medidas de gobierno, no estándoles permitido disentir públicamente de ellas, ni organizar los partidos políticos de sus respectivas militancias”. Alégase que el Gobierno de Cuba, “suprimió los partidos políticos, con la sola excepción del Partido Socialista Popular y que aquella manera de obrar evidenció más tarde su propósito de dejar en la vida política de la Nación una sola organización: fue la creación del Partido Único de la Revolución Socialista, del cual no se puede discrepar pues es un delito contrarrevolucionario”. En este sentido se indica a la Comisión que “son todos los cubanos, los que carecen actualmente de esa posibilidad (actividad política) a no ser que militen en el Movimiento 26 de Julio o en el Partido Socialista Popular”.
El 3 de octubre de 1965 culmina todo este proceso, con la presentación del nuevo Comité Central y el nuevo nombre del único partido, el Partido Comunista de Cuba, lleno de Comandantes, otros militares y los viejos dirigentes del PSP.
En octubre, mes de triste recordación para los cubanos, por los ciclones y huracanes sobre la isla, fallecen, bajo el más devastador y largo de los huracanes que ha tenido Cuba, los partidos democráticos de la República de Cuba.
Se cierra así, el ciclo de liquidación – planeado en La Cabaña – de las libertades civiles, humanas y políticas y, el conjunto de derechos humanos, aprobados en la Constitución de 1940. Se abre, a su vez, la más tenebrosa y traumática época que ha conocido el pueblo de Cuba.
Y la tragedia no termina.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
En 1925 surge el Partido Comunista de Cuba, luego Unión Revolucionaria Comunista y finalmente Partido Socialista Popular.
Para 1940 existen nueve partidos que pactan y negocian los capítulos de la Constitución de la República, luego de un periódo de dictadura e inestabilidad social y política del país.
En 1934 surge el Partido del Pueblo Cubano Auténtico que dio dos presidentes, Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarras entre 1942-1952. En 1947, Eduardo R. Chivás funda el Partido Ortodoxo como un desprendimiento del Partido Auténtico, ante los hechos de corrupción y bancarrota de la credibilidad del partido de Grau San Martín.
En 1958 hay tres grandes partidos: el Partido Ortodoxo, el Auténtico, el Demócrata y varios partidos pequeños, incluyendo al PSP, ilegal. Fulgencio Batista crea un Partido para postular a su designado, Andrés Rivero Agüero, que en las fraudulentas elecciones de ese año, es “elegido” Presidente, aunque no tuvo tiempo a ejercer como tal, por el triunfo armado de Fidel Castro. Los partidos mayoritarios no se inscribieron para esa farsa electoral ni apoyaron esas elecciones
Al triunfo de Fidel Castro hay un enorme descrédito de los partidos tradicionales, aunque los Partidos mayoritarios apoyaron la lucha de las organizaciones guerrilleras, y algunas de sus figuras formaron el primer Gobierno Revolucionario.
¿Por qué Fidel Castro entonces, no reconoce a esos Partidos y, por el contrario, los ilegaliza, a pesar de haber dicho públicamente otra cosa?
En el programa “Ante la Prensa” televisado el 9 de enero de 1959, prometió convocar a elecciones generales al declarar ...
“Tendremos elecciones generales en un plazo de 18 meses más o menos. Los partidos políticos se organizarán dentro de 8 o 10 meses. En los primeros 5 meses de la Liberación es un crimen meter al pueblo en política. Es mejor trabajar febrilmente para reconstruir la patria. Hay que normalizar el país por encima de todo. Pocas veces se han producido revoluciones en Latinoamérica que no sean simples golpes de Estado”
En realidad, en la febril y tenebrosa conspiración de la fortaleza de La Cabaña, con Favio Grobart y el Che Guevara, la suerte de los partidos cubanos fue sellada: desaparecerían.
Es por eso que, al año siguiente, el 1º de mayo de 1960, en el discurso pronunciado en la Plaza Cívica, Fidel Castro dijo:
“Nuestros enemigos, nuestros detractores preguntan por elecciones... Incluso algún gobernante latinoamericano ha declarado recientemente que sólo se debía admitir en la Organización de los Estados Americanos aquellos gobiernos que fuesen producto de un proceso electoral... Como si el único procedimiento democrático de llegar al poder fuese el procedimiento electoral”.
Desde 1960 comienzan los secretos conciliábulos entre Fidel Castro, Blas Roca, Carlos Rafael Rodriguez, Juan Marinello (PSP) y los Comandantes Faure Chomón Y Rolando Cubelas (DR13 de Marzo) para fundir esas organizaciones en las ORI.
Quiero recordar que el Partido de los comunistas cubanos condenó el asalto al Moncada en 1953 como "actividades golpistas y aventureras de la oposición burguesa" En 1959, tras todas esas reuniones, el PSP se adhirió y subordinó al Comandante en Jefe.
El 26 de marzo de 1962, finalmente se forma el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), de ideología comunista, bajo la dirección de F. Castro.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos, comenzó a recibir quejas e informaciones de las masivas violaciones de los derechos humanos desde enero de 1959. En su Informe del 26 de marzo de 1962, hace un resumen de todos esos tres años y plantea:
La Ley Fundamental (aprobada el 7 de febrero de 1959 por el nuevo Gobierno Revolucionario y basada en la Constitución de 1940), Artículo 97, “establece para todos los ciudadanos cubanos como derecho, deber y función, el sufragio universal, igualitario y secreto”, pero prohibe su ejercicio a “aquellos ciudadanos que como consecuencia de su actuación pública y de su participación en los procesos electorales de la tiranía, hayan coadyuvado al mantenimiento de la misma”, conforme a su Disposición Única de la Sección Primera del Título Séptimo. Además de reconocer el derecho al sufragio, en el derecho interno cubano, con la salvedad indicada, el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba ha firmado la Declaración de Santiago de Chile, cuyos Artículos 2 y 3 dicen respectivamente: “Los Gobiernos de las Repúblicas americanas deben surgir de elecciones libres”, y “la perpetuación en el poder, o el ejercicio de éste sin plazo determinado y con manifiesto propósito de perpetuación, son incompatibles con el ejercicio efectivo de la democracia”.
Se ha informado a la Comisión que no solamente no se han convocado a elecciones universales desde la fecha en que asumió el poder el actual régimen de Cuba, sino que además, las condiciones requeridas para crear un clima electoral propicio son inexistentes, pues los miembros más destacados de los partidos Auténtico, Demócrata y Ortodoxo, aunque no participaron en las elecciones de 1954 y 1958, “no obstante la caída del régimen que combatieron, no les ha sido posible incorporarse a la función pública, viéndose obligados a mantener el más absoluto silencio respecto de las medidas de gobierno, no estándoles permitido disentir públicamente de ellas, ni organizar los partidos políticos de sus respectivas militancias”. Alégase que el Gobierno de Cuba, “suprimió los partidos políticos, con la sola excepción del Partido Socialista Popular y que aquella manera de obrar evidenció más tarde su propósito de dejar en la vida política de la Nación una sola organización: fue la creación del Partido Único de la Revolución Socialista, del cual no se puede discrepar pues es un delito contrarrevolucionario”. En este sentido se indica a la Comisión que “son todos los cubanos, los que carecen actualmente de esa posibilidad (actividad política) a no ser que militen en el Movimiento 26 de Julio o en el Partido Socialista Popular”.
El 3 de octubre de 1965 culmina todo este proceso, con la presentación del nuevo Comité Central y el nuevo nombre del único partido, el Partido Comunista de Cuba, lleno de Comandantes, otros militares y los viejos dirigentes del PSP.
En octubre, mes de triste recordación para los cubanos, por los ciclones y huracanes sobre la isla, fallecen, bajo el más devastador y largo de los huracanes que ha tenido Cuba, los partidos democráticos de la República de Cuba.
Se cierra así, el ciclo de liquidación – planeado en La Cabaña – de las libertades civiles, humanas y políticas y, el conjunto de derechos humanos, aprobados en la Constitución de 1940. Se abre, a su vez, la más tenebrosa y traumática época que ha conocido el pueblo de Cuba.
Y la tragedia no termina.
Un abrazo
Asdrúbal Caner Camejo
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